Tras varios días de paralización, el conflicto en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) llegó a su fin, luego de que el sindicato portuario aceptara en el Ministerio de Trabajo la propuesta presentada por la empresa Katoen Natie. La resolución fue comunicada oficialmente este martes 28 de octubre, junto con el anuncio de que las operaciones se retomarían con normalidad.
El conflicto, que afectó la actividad del puerto desde comienzos de octubre, generó fuertes impactos sobre las exportaciones. La Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) estimó que la interrupción entre el 2 y el 8 de octubre representó aproximadamente US$ 60 millones en mercadería que no pudo ser embarcada. Si bien parte de esos envíos se concretaron posteriormente, nuevas interrupciones agravaron la situación.
La UEU advirtió que la “imprevisibilidad operativa” complica seriamente la planificación de las exportaciones y reclamó soluciones estables que eviten daños recurrentes al comercio exterior.
Según publicó el periodista Eduardo Preve en su cuenta de X (@EPreve), el conflicto en TCP dejó pérdidas superiores a US$ 70 millones. A las estimaciones de la UEU se suman US$ 10,5 millones por servicios logísticos no realizados.
Preve detalló que se cancelaron nueve buques: Maersk San Marco, Brooklyn Bridge, Sunny Phoenix, MSC Adele, Maersk Laguna, ZIM Baltimore, MSC Aino, CAP San Tainaro y Seaspan Empire. Además, se perdieron 11.000 movimientos de contenedores, 8.250 jornales en el puerto y 6.100 fletes de camiones.
Asimismo, la Administración Nacional de Puertos (ANP) dejó de percibir cerca de US$ 1 millón por concepto de canon y otras tarifas.
Si la producción agrícola uruguaya lograra “cerrar la brecha de rendimiento en soja”, el sector produciría “1,4 millones de toneladas (Mt) adicionales sobre el área de siembra actual”, lo que generaría “US$ 572 millones más” de ingresos y “aumentaría 15% el Producto Bruto del sector agropecuario”, según datos presentados por el docente de la Facultad de Agronomía, Gonzalo Rizzo, en la jornada anual de ProNutrition, realizada el 24 de octubre.
“Hay una brecha total que refiere a cuánto se puede producir con un cultivo”, pero hay otra brecha que es la “explotable”, definida sobre el “80% del potencial estimado”, y en este caso “hay productores que están cerca de alcanzar ese potencial”, que está limitado por agua, dijo Rizzo, en programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que eso fue lo que se encontró al analizar la base de datos ProNutrition para soja de primera y de segunda en planteos de secano.
Explicó que la brecha explotable en Uruguay, para soja de primera se ubica en los 3.800 kilos por hectárea, en soja de segunda es de 3.600 kilos, en soja de primera bajo riego es de 5.400 kilos y en soja de segunda bajo riego es de 5.000 kilos por hectárea.
Estas proyecciones forman parte de un trabajo más amplio que abarca maíz, trigo y soja, que será divulgado por Rizzo en el Simposio Nacional de Agricultura, a realizarse el jueves 30 y el viernes 31 de octubre en Paysandú.
Considerando reportes de los funcionarios del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que desempeñan labores en el puerto de Montevideo, es “fundamental que se resuelva el conflicto” sindical en la terminal portuaria por “la importancia que tiene para la exportación de los productos”, como el caso de la carne y otros, dijo el subsecretario de esa cartera de Estado, Matías Carámbula, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Advirtió del impacto que tiene este tipo de situaciones en la operativa de “contenedores refrigerados en los que los tiempos de espera pueden afectar no solo la logística sino también a los productos”.
En cuanto a la entrada en vigencia de la certificación de productos libres de deforestación, que exigirá la Unión Europa a partir del 1° de enero de 2026, Carámbula reconoció que él “no recibió comunicación” oficial sobre este punto pero “puede ser” que ocurra “en estos días”.
Para dar cumplimiento a ese requisito europeo, “Uruguay está en condiciones”, mediante “el acumulado de políticas del Estado”, de “emitir el certificado correspondiente en toda la cadena de la carne, en la soja, en la celulosa y en el cuero”, enfatizó.
El subsecretario del MGAP comentó que también hay certificadoras privadas que están en condiciones de participar en esta tarea.
“El área de afectación es bastante menor” en Uruguay, hay cerca de “600 hectáreas de no podrían exportar productos” con esa certificación, aclaró.
Con el propósito de acompañar las necesidades de los productores uruguayos, ADP-Agronegocios del Plata lanzó las variedades de soja ST 46EA23 y ST 62KA62, pertenecientes a la paleta de productos Stine.
“El objetivo de ADP-Agronegocios del Plata siempre es ofrecer al productor uruguayo variedades modernas, de alto potencial y adaptadas a distintos ambientes, así como brindar rendimiento, estabilidad y herramientas que nos permitan manejar el cultivo para lograr el mayor rinde posible”, expresó el ingeniero agrónomo Sergio Pieroni, responsable de I+D en ADP-Agronegocios del Plata.
La variedad ST 46EA23 es una soja de ciclo corto, de habito de crecimiento indeterminado y de muy buen porte y estructura de planta, ideal para planteos de alta productividad, bajo riego, en zonas bajas, con buena humedad y suelos de calidad, acotó.
Se trata de un material de alto rendimiento con tecnología Enlist, que proporciona tolerancia a herbicidas y mayor flexibilidad para el control de malezas. Es un material que viene con un paquete sanitario muy bueno, que muestra muy buenos niveles de resistencia tanto a Cancro como a Cercospora. La población objetivo se ubica entre 35 y 38 plantas/m2.
Además de la información nacional disponible, la variedad STINE 46EA23 ha tenido un comportamiento destacado en Argentina en condiciones de alto potencial, tanto en ensayos propios de STINE como en redes de terceros, en los cuales ocupó los primeros lugares de posicionamiento.
Por su parte, la ST 62KA62 es una variedad de ciclo medio largo, del grupo de madurez 6.2, de hábito de crecimiento indeterminado, altura media y muy buen comportamiento a vuelco.
El 95% de las siembras en Uruguay pertenecen al GM 5.5 a GM 6.5 por lo que este material se adapta perfectamente a nuestras condiciones. Tiene además muy buen comportamiento a Cancro (Meridonalis) y a Cercospora. Para esta variedad, se recomiendan poblaciones de 30-32 plantas/m2, indicó Pieroni.
Dijo que presenta un alto potencial y gran respuesta a buenos ambientes, adaptándose tanto a siembras de primera como a siembras de segunda temprana en secano. La zafra pasada estuvo presente en ensayos de distintas localidades de Uruguay, teniendo un comportamiento destacado con materiales referentes del mercado.
En Argentina, en condiciones similares a las nuestras y en potenciales comparables, el material ST 62KA62 mostró siempre rendimientos que estaban por encima de la media ambiental, detalló.
Pieroni agregó que está desarrollada con la tecnología Conkesta, que protege al cultivo contra insectos y ofrece tolerancia a herbicidas, aportando facilidades de manejo frente a otras opciones del mercado.
En cuanto al cultivo, las primeras siembras de la ST 46EA23 ya se están realizando y se extenderán hasta mediados de noviembre, con cosecha prevista para los primeros días de abril.
A la vez, la ST 62KA62 tiene como fecha de siembra óptima desde principios de noviembre hasta principios de diciembre, con cosecha estimada entre fines de abril y comienzos de mayo.
En el caso de la ST 46EA23, el segmento se posiciona como un material superador frente a la ST 45EB52 STS, a la cual sustituye, con la expectativa de rendir entre un 5% y 10% más.
Las expectativas respecto a su adopción son muy favorables. “Por su ciclo, la 62KA62 era una de las variedades más esperadas por los productores dentro de la marca Stine. En Uruguay teníamos muy buenas sojas de ciclos cortos, pero faltaban opciones largas. Esta es la primera y llega para cubrir una demanda concreta del productor”, señaló Pieroni.
El técnico indicó que “el proceso de I&D es un proceso continuo. Estamos convencidos que la generación de información nacional es fundamental para el posicionamiento de las variedades de soja en Uruguay”.
En este sentido, “estamos proyectando sembrar 20 localidades para evaluar el potencial de rendimiento en distintos ambientes. Ensayos de fecha de siembra por grupo de madurez y de población permitirán tener un ajuste más fino de la genética disponible”.
Además, ADP-Agronegocios del Plata dispondrá de localidades con materiales en Pre Desarrollo (nuevos materiales experimentales), que representan el recambio más rápido de lo hoy disponible. También habrá ensayos de investigación con volúmenes muy pequeños de semilla, que son los materiales que podrán ser liberados en los próximos 4-5 años si son superadores en rendimiento y características agronómicas.
Con nuevas alzas opera el trigo en las plazas estadounidenses, donde el mercado tiende a dar crédito a la posibilidad de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, que podría favorecer las dinámicas del comercio global. El contrato diciembre opera en torno a US$ 195 por tonelada.
Algunas heladas tardías ocurridas esta madrugada en zonas agrícolas de Argentina, especialmente en áreas trigueras del sur de Buenos Aires y del sudeste de La Pampa, cuyo impacto deberá evaluarse en los próximos días, aportan a la tónica alcista de un mercado que, sin embargo, continúa bajo la presión de una abundante oferta mundial de trigo.
En su informe semanal, la Conab relevó que la cosecha de trigo en Brasil alcanza el 43,3% del área apta, frente al 37,8% de la semana anterior, el 56% de igual período de 2024 y el 49,7% del promedio de los últimos cinco años.
En la jornada de ayer, el trigo diciembre subió US$ 4,96 por tonelada, impulsado por las compras de ocasión de los grandes fondos de inversión ante la expectativa de un inminente acuerdo entre Estados Unidos y China que, más allá de su efecto sobre la soja, mejoraría el clima comercial general.
El informe semanal del USDA sobre inspección de embarques resultó negativo para el mercado, al relevar despachos por solo 258.543 toneladas, por debajo de las 493.487 toneladas de la semana previa y del rango esperado por los operadores, que se ubicaba entre 300.000 y 550.000 toneladas.
En ausencia del reporte oficial de cultivos del USDA, los privados estimaron que la siembra de los trigos de invierno cubre el 84% del área prevista, frente al 75% calculado la semana anterior.
De todos modos, el clima de euforia actual no debe hacer perder de vista que el escenario global de oferta de trigo sigue siendo holgado para atender la demanda.
El Instituto Mato-grossense de Economía Agropecuaria (IMEA) advirtió que los desdoblamientos de las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos en los próximos días podrían tener efectos directos sobre las cotizaciones. Un eventual acuerdo comercial podría impulsar los precios en Chicago, pero al mismo tiempo redirigir la demanda hacia la soja estadounidense, generando presión bajista en los valores del grano en Mato Grosso.
En su reporte semanal agregó que, hasta el viernes 24 de octubre, la siembra de soja 2025/2026 en Mato Grosso alcanzó el 60,05% del área prevista, lo que representa un avance de 16,48 puntos porcentuales respecto a la semana anterior.
En el frente de precios, el valor promedio de la soja disponible en el estado cerró en R$ 118,72 por bolsa, equivalente a US$ 360 por tonelada, con una caída interanual de 10,97% frente al mismo período de 2024. La baja responde al récord de producción estatal y a la presión de las cotizaciones internacionales, afectadas por las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos.
No obstante, la retracción de precios internos fue contenida por la mayor demanda china de soja brasileña, que ha contribuido a sostener los premios en los puertos. En el puerto de Santos, el premio promedio semanal se ubicó en US$ 66,08 por tonelada, frente a US$ 11,38/t en igual semana del año anterior, lo que implica un incremento interanual de 480%.
Este año se movió en “varios frentes, con sorpresas”, y el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, trajo “bastante volatilidad” en varios aspectos, dijo la economista y socia fundadora de Exante, Florencia Carriquiry, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que “es un mundo más proteccionista”, algo que “para las economías chicas y abiertas, como la de Uruguay, no es una buena noticia”.
Esto tiene “impacto en términos del crecimiento económico global”, lo que deriva en una “revisión a la baja de las proyecciones”, lo cual tampoco favorece a los exportadores de commodities, sostuvo.
Carriquiry advirtió además sobre “el costo del financiamiento en dólares”, condicionado por las tasas de interés, “más allá de que la Reserva Federal de EEUU empieza a flexibilizar la política monetaria”.
El tercer factor clave es “el debilitamiento del dólar”, lo que es “una tendencia que no avizorábamos a fines de 2024, cuando la trayectoria venía en sentido contrario”, indicó.
La economista reconoció que “en Uruguay, en la medida que la inflación se ubica dentro del rango meta” del Banco Central y la expectativa es que “baje algo más”, las tasas de interés en moneda nacional tienen un “escenario a la baja para 2026”.
Eso puede derivar en una suba “leve” del dólar para el año entrante, por lo que “nos parece difícil que se mantenga por debajo de los 40 pesos”, dijo.
Por otra parte, la economista comentó que los márgenes “brutos” de las empresas del agronegocio muestran una “mejora” en la mayoría de los casos, pero “sin recuperar los ratios de rentabilidad que se registraron hasta 2022”.
Carriquiry participó del encuentro anual de la empresa Pronutrition, donde se discutieron varios temas vinculados a las perspectivas económicas y las nuevas tecnologías, entre otros.