El cultivo de colza en Uruguay tiende a marcar un rendimiento récord en la presente zafra, con unos “2.000 a 2.200 kilos por hectárea”, lo que representa “entre 10% y 20% arriba del promedio de años buenos” y genera “gran expectativa”, destacó el gerente comercial de Barraca Erro, Germán Bremermann, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Si bien aclaró que esas estimaciones de productividad en colza corresponden al programa bajo contrato de Erro, en años anteriores el promedio era de unos 1.700 kilos por hectárea, ese incremento del rinde promedio “debería darse a nivel país”.
Al avance genético y el manejo agronómico se le sumó en esta zafra una primavera favorable en cuanto al clima, específicamente en humedad del suelo y el comportamiento de las temperaturas, dijo.
El ejecutivo valoró la apuesta a la tecnología en este cultivo por parte del productor, ya que la participación de los híbridos pasó “del 20% del total del área en 2023 al 40%” y “creciendo”.
Bremermann habló de este y de otros temas en el marco de la jornada técnica de cultivos de invierno que organizó el miércoles 22 esa empresa en Dolores, Soriano.
La soja cerró la jornada con mayoría de alzas leves en el mercado de Chicago, impulsada por la posibilidad de que la cosecha estadounidense resulte menor a la proyectada por el USDA, que la mantiene en 117,05 millones de toneladas (Mt). Con las labores ya avanzadas sobre el último tercio del área sembrada, los operadores consideran que los ajustes de rendimiento podrían derivar en un volumen más ajustado.
También incidió en el tono alcista la retención de ventas por parte de los productores del grano nuevo y la expectativa por avances en el frente comercial entre EEUU y China. Una primera aproximación podría darse este viernes en Malasia, durante la reunión entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, que servirá como antesala de la cumbre prevista para fin de mes en Corea del Sur entre Donald Trump y Xi Jinping.
Pese al tono diplomático, el clima sigue tenso: Trump mantiene la amenaza de aplicar desde el 1° de noviembre un arancel adicional del 100% a las importaciones chinas y de restringir las exportaciones de software hacia ese país.
En el mercado de futuros, la posición julio 2026 de la soja se ubica en torno a US$ 400 por tonelada, mientras que en Uruguay las referencias locales se mantienen entre US$ 360 y US$ 365 por tonelada.
En el plano regional, la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC) de Brasil elevó levemente su proyección de embarques de soja en octubre, de 7,31 a 7,34 Mt, volumen superior a los 6,97 Mt de septiembre y a los 4,44 Mt del mismo mes de 2024. En el caso de la harina de soja, la previsión subió de 2,06 a 2,09 Mt, por encima del mes anterior (1,96 Mt), aunque por debajo del registro de octubre de 2024 (2,46 Mt).
Por su parte, la Asociación Brasileña de Industrias de Aceites Vegetales (Abiove) proyectó para la zafra 2025/2026 una cosecha récord de 178,5 Mt y exportaciones de 111 Mt, también en niveles históricos. La semana pasada, la Conab había estimado estos valores en 177,64 Mt y 112,12 Mt, mientras que en septiembre el USDA los ubicó en 175 Mt y 112 Mt, respectivamente.
Abiove también prevé un récord en el procesamiento de soja, con 60,5 Mt, frente a las 58,5 Mt de la campaña anterior. En los subproductos, proyecta una producción de harina de soja de 46,6 Mt (contra 45,1 Mt el ciclo previo) y exportaciones de 24,6 Mt (desde 23,6 Mt). En tanto, la producción de aceite aumentaría de 11,7 a 12,1 Mt.
En Argentina, la Secretaría de Agricultura informó que la molienda de soja en septiembre alcanzó 4.133.135 toneladas, un 5,8% más que en agosto y un 0,45% superior a igual mes de 2024. Las existencias industriales al 1° de octubre se situaron en 3.108.859 toneladas, lo que representa una baja mensual de 3,7%, pero un aumento interanual de 5,4%.
El presidente Donald Trump afirmó que los ganaderos estadounidenses “se están beneficiando” de los aranceles que su administración impuso a las importaciones de carne, pero sostuvo que deben bajar los precios para incentivar el consumo interno.
“A los ganaderos, a quienes admiro, no entienden que la única razón por la que les va tan bien, por primera vez en décadas, es porque impuse aranceles al ganado que entra a Estados Unidos, incluyendo un arancel del 50% para Brasil”, escribió el mandatario en una publicación en Truth Social. “También tienen que bajar sus precios, porque el consumidor es un factor muy importante en mi opinión”, añadió.
A comienzos de la semana, Trump había declarado que su gobierno analizaba importar carne vacuna desde Argentina para reducir los precios récord que enfrenta el consumidor estadounidense. La sugerencia generó malestar entre los ganaderos locales, que ya habían manifestado su descontento tras perder recientemente ventas de soja a China frente al país sudamericano.
Los precios del ganado y de la carne vacuna se han disparado en Estados Unidos después de varios años de sequía, que afectaron las tierras de pastoreo y encarecieron los costos de alimentación, obligando a los productores a reducir sus rodeos.
Desde el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la secretaria Brooke Rollins adelantó que la agencia presentará un plan para “restaurar y revitalizar el rebaño de ganado vacuno en Estados Unidos”.
En paralelo, ocho congresistas republicanos enviaron una carta a Trump pidiendo detalles sobre la eventual apertura a las importaciones. “Instamos a su administración a garantizar que cualquier decisión futura se tome con total transparencia, ciencia sólida y un firme compromiso con la industria ganadera de Estados Unidos”, señala la misiva encabezada por la representante Julie Fedorchak (Dakota del Norte).
Consultado por Reuters, Arlan Suderman, economista jefe de materias primas de StoneX, advirtió que “no existe una solución rápida para reducir los precios del ganado”, recordando que se necesitan “al menos dos años” para producir animales listos para faena. “Los precios son altos porque la demanda supera a la oferta. Si se quiere aumentar la oferta de carne a largo plazo, no se logra bajando los precios”, explicó.
Los aranceles aplicados por Trump a las importaciones desde Brasil durante el verano estadounidense redujeron el flujo de carne vacuna que llegaba desde ese país, forzando a los importadores a pagar valores más altos a otros proveedores. “Eso sin duda contribuyó al aumento del costo de la carne al por menor, pero no se traduce en mayores ganancias para los criadores de ganado”, señaló Suderman.
En el mercado de futuros, los precios del ganado de engorde habían alcanzado máximos históricos la semana pasada. Tras la publicación de Trump en Truth Social, los contratos de enero en Chicago cayeron US$ 0,09 por libra (9,25 centavos), hasta US$ 3,61 por libra, equivalentes a US$ 7,96 por kilo, alcanzando el límite diario de baja.
Algunos agricultores locales innovan en la producción de arvejas en sus chacras, para utilizar ese grano como fuente de alimentación del ganado. Actualmente en arvejas hay una “paleta varietal muy superior” a la que había hace 10 años, con “otros techos de rinde y los números empiezan a ser distintos”, señaló el gerente comercial de Greising & Elizarzú (GyE), Vittorio Riani, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que tras la experiencia registrada hace una década, “tenemos el manejo agronómico claro y ahora se está viendo la salida comercial, con destino humano y animal”. La demanda de arvejas “verdes” para consumo humano se concentra en países asiáticos, India y Brasil, destacó.
Productores con perfil feedlotero y tambero se arrimaron a la empresa, con interés en probar la arveja para alimento del ganado, comentó.
Planteó que este tipo de cultivos hay que analizarlo en la rotación total agrícola, como un “aporte de nitrógeno” que dejará en la cosecha, que es temprana, ya que “antes de mediados de noviembre ya está cosechada”.
GyE organiza una actividad este jueves 23 en Tarariras, Colonia, en la que presentará “novedades en genética” para cultivos de trigo, colza, cebada y arveja.
Durante esa jornada de campo habrá una parada en la que un veterinario especializado en corrales, que expondrá sobre el uso y el perfil nutricional de la arveja en feedlots, también disertará Adrián Poletti, especialista en el manejo de ese cultivo.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó que Uruguay ya puede exportar equinos deportivos a China, tras quedar formalmente operativo el mercado sanitario entre ambos países.
La apertura sanitaria se había concretado el año pasado, luego de un proceso técnico coordinado entre el MGAP y la Administración General de Aduanas de China (GACC). Sin embargo, la comercialización aún no podía comenzar hasta que el organismo chino comunicara el modelo del Certificado Veterinario Internacional (CVI) a todos sus pasos de frontera.
Esa última etapa se completó recientemente, según notificó el GACC al MGAP, lo que habilita el inicio efectivo de las exportaciones de caballos deportivos uruguayos hacia China.
Durante las gestiones, ambos países intercambiaron información técnica sobre el estatus sanitario de las enfermedades equinas y acordaron los certificados sanitarios de exportación conforme a los requisitos del país importador.
Con esta habilitación, Uruguay suma una nueva oportunidad comercial para criadores y productores de equinos deportivos, fortaleciendo la inserción internacional del sector y la diversificación de mercados agropecuarios del país.
En setiembre, China importó 320.000 toneladas de carne vacuna, un 44,8% más que un año atrás. Brasil superó las 170.000 toneladas y alcanzó su mayor volumen mensual desde que comenzó el comercio bilateral.
Brasil alcanzó en setiembre de 2025 el punto más alto en su comercio de carne vacuna con China desde el inicio de las operaciones entre ambos países.
De acuerdo con los registros de la Administración General de Aduanas de China (GACC), el país asiático importó 171.000 toneladas de carne brasileña, lo que consolidó un nuevo máximo histórico. Con ese volumen, Brasil superó el millón de toneladas exportadas a China en los primeros nueve meses del año, según datos procesados por Informe Ganadero a partir de la información oficial de la GACC.
Argentina también tuvo un desempeño destacado, aunque sin alcanzar su récord mensual, con casi 60.000 toneladas exportadas, que elevaron su acumulado anual a 355.000 toneladas.
Uruguay, por su parte, embarcó en torno a 20.000 toneladas, frente a las 22.000 toneladas de agosto. En 2025, los envíos de enero, agosto y setiembre superaron las 20.000 toneladas mensuales.
En el caso de Australia, el crecimiento continuó con 33.000 toneladas, mientras que Nueva Zelanda registró leves retrocesos en sus colocaciones.
A la vez, Valor Carne informó que tras un repunte sostenido desde fines de 2024, el valor promedio de exportación de la carne brasileña se estabilizó entre los US$ 5.500 y 5.700 por tonelada, reflejando un escenario más firme, pero sin nuevas subas en los últimos tres meses. Un anticipo de lo que sucederá con los demás países de la región.
Un informe de la Universidad Estatal de Dakota del Norte advierte que los aranceles aplicados por el presidente Donald Trump están alterando las cadenas de suministro agrícolas y elevando los costos para los productores de Estados Unidos.
Las importaciones de fertilizantes desde países afectados por los nuevos gravámenes cayeron con fuerza, mientras que las compras a Rusia aumentaron, desplazando a proveedores tradicionales como Canadá, Qatar y Arabia Saudita. según el artículo publicado en Agri-Pulse.
A la vez, los productores pagan una “prima arancelaria”: el fosfato cuesta hasta US$ 34/t más que en Canadá y la urea suma un sobrecosto de US$ 11/t. “Los aranceles han agravado la situación de los agricultores estadounidenses”, concluye el estudio.
El impacto no se limita a los fertilizantes. La demanda de insumos agrícolas importados también se retrajo: según una encuesta de la Asociación Nacional de Productores de Maíz, 60% de los agricultores planea posponer la compra de maquinaria en 2026 y 38% reducir la aplicación de fertilizantes.
Las importaciones de fosfatados bajaron 33% desde países exentos y 47% en los alcanzados por los aranceles, mientras que las de tractores y maquinaria agrícola cayeron 24% y 10%, respectivamente.