El Ministerio de Comercio de China anunció que iniciará una investigación sobre medidas de salvaguardia para la carne vacuna importada, a partir del 27 de diciembre de 2024. La investigación abarcará el período comprendido entre 2019 y el primer semestre de 2024.
Desde el Instituto Nacional de Carnes (INAC) de Uruguay, se ha tomado nota de esta decisión y se seguirá de cerca su desarrollo. China se ha consolidado en los últimos años como el principal destino de las exportaciones de carne bovina uruguaya, siendo un socio estratégico clave para la cadena cárnica nacional.
INAC informó que participará en el proceso como parte interesada, con el objetivo de representar y defender los intereses del sector cárnico uruguayo. La institución aseguró su plena disposición para cooperar activamente con las autoridades chinas, a fin de contribuir a una evaluación justa y objetiva de la situación.
En este contexto, Uruguay reafirma su compromiso con la transparencia y el diálogo en el comercio internacional, apostando a fortalecer los lazos con China y garantizando el cumplimiento de los estándares de calidad y sostenibilidad que caracterizan a la producción cárnica uruguaya.
Relación estratégica entre Uruguay y China
La relación entre Uruguay y China en el sector ganadero ha sido de larga data y se ha fortalecido a lo largo de los años con diversos acuerdos y colaboraciones. Además de ser un socio comercial clave, Uruguay ha cooperado con China en múltiples áreas, como el intercambio de genética, el envío de vientres de las razas Angus y Hereford, y la donación de dos toros por parte del presidente Luis Lacalle Pou al presidente Xi Jinping.
Desde INAC se reafirma el compromiso de seguir trabajando en favor del desarrollo de una relación bilateral sólida, basada en el beneficio mutuo y el crecimiento del comercio cárnico. La institución continuará brindando su apoyo y colaboración en este proceso, asegurando que los intereses de la cadena cárnica uruguaya sean considerados en el marco de esta investigación.
El Grupo Lactalis y Granja Pocha han iniciado un proceso de asociación estratégica que, una vez completado, resultará en la transferencia de las acciones de Granja Pocha al conglomerado francés. Esta operación está sujeta a la aprobación de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia de Uruguay (Coprodec).
Con esta adquisición, las marcas Colonial y Granja Pocha se sumarán al portafolio de Lactalis, que ya incluye nombres reconocidos como Président, Parmalat y Galbani. El grupo, fundado en 1933 en Francia, cuenta con presencia en 85 países y opera más de 270 plantas industriales en 52 mercados, empleando a unas 85.000 personas a nivel mundial.
Esta nueva etapa permitirá fortalecer las capacidades productivas, consolidar el mercado interno y potenciar las exportaciones mediante la ampliación de las líneas de producción. Además, se aseguró la continuidad de los 160 empleos directos que genera actualmente Granja Pocha, con el compromiso de Lactalis de expandir sus operaciones en Juan Lacaze en el mediano y largo plazo, según se informó por parte de las empresas en un comunicado de prensa.
En cuanto a las operaciones en Cardona, Lactalis destacó que la planta ubicada allí complementa las instalaciones de Granja Pocha, ya que cuenta con una torre de secado utilizada para el procesamiento del suero de queso de Juan Lacaze y el manejo de excedentes de leche durante los períodos de mayor producción.
Granja Pocha S.A. fue fundada en 1980 por Edgardo Villanueva en las cercanías de Juan Lacaze, en el departamento de Colonia. La empresa inició sus actividades procesando 100 litros de leche diarios para la producción de dulce de leche. Con el tiempo, amplió su oferta para incluir quesos, yogures, crema de leche y leche fluida, consolidándose como uno de los principales elaboradores de productos lácteos del país y un destacado exportador del sector.
El crecimiento de Granja Pocha ha estado acompañado de un fuerte compromiso con la calidad y la innovación, respaldado por más de 30 productores lecheros que diariamente suministran materia prima a la empresa.
Lactalis inició sus operaciones en Uruguay en 2015 con la adquisición de Industria Láctea Salteña en Cardona, donde produce leche UHT, leche en polvo y manteca para el mercado local y la exportación, bajo marcas como Parmalat y Président. Con la incorporación de Granja Pocha, la compañía gestionará la captación de 120 millones de litros de leche anuales y operará dos fábricas y dos centros de distribución en el país.
Con este paso, Lactalis reafirma su estrategia de expansión en la región y su apuesta por la producción láctea en Uruguay, manteniendo su enfoque en la innovación y el desarrollo de productos de alta calidad para el mercado local e internacional.
Las proyecciones para la cosecha de trigo de invierno en Rusia en 2025 indican que podría ser la peor en 23 años, debido no solo a condiciones climáticas adversas, sino también a las políticas de exportación implementadas por el gobierno ruso. La aplicación de derechos de exportación ha afectado la rentabilidad del sector y ha reducido la inversión en tecnología y semillas de alta calidad, lo que pone en riesgo la competitividad del país en el mercado mundial del trigo.
Desde principios de siglo, Rusia experimentó un crecimiento exponencial en su producción de trigo, impulsado por el desarrollo del sector ganadero y la modernización de su infraestructura agroexportadora. De producir en promedio 35 MT (Mt) a comienzos del siglo XXI, pasó a duplicar su producción en la década de 2010 y alcanzó un récord de 92 MT en la campaña 2022/23. Este crecimiento le permitió consolidarse como el principal exportador mundial de trigo a partir de la campaña 2020/21.
Sin embargo, en los últimos años, la implementación de políticas comerciales restrictivas ha generado una caída en los márgenes de ganancia de los productores. La Russian Grain Union (RGU) señala que la verdadera amenaza para el liderazgo ruso en el mercado global no es el clima, sino la pérdida de competitividad provocada por decisiones gubernamentales. La introducción de derechos de exportación en 2021 marcó el inicio de un deterioro tecnológico en el sector, acentuado en enero de 2024 con una cuota de importación de semillas desde países considerados hostiles. Esto ha elevado los costos de insumos esenciales y reducido la disponibilidad de variedades mejoradas.
Además, la imposición de aranceles a la exportación ha incentivado a los productores rusos a migrar hacia cultivos más rentables, como garbanzos y lentejas, reduciendo el área destinada al trigo. En 2024, la superficie de trigo se redujo a 28,5 millones de hectáreas, con una proyección de 28,2 millones para 2025, su nivel más bajo en siete años.
Los productores han respondido a esta situación disminuyendo el uso de insumos clave, como fertilizantes y fitosanitarios, y optando por semillas más económicas, lo que afecta la productividad. En consecuencia, la rentabilidad del sector se ha desplomado del 27,8% en 2020 al 4,9% en 2024, con márgenes negativos proyectados para este año.
En este contexto, las estimaciones de exportación continúan disminuyendo. SovEcon recortó su previsión para la actual campaña a 42,8 MT, 900.000 toneladas menos que su estimación anterior. Para la próxima campaña, la proyección es aún más pesimista, situándose en 36,4 MT, una fuerte caída respecto al promedio de 43 MT de las cinco campañas previas.
Analistas advierten que, si se mantiene el esquema de derechos de exportación, Rusia podría perder su posición como líder mundial en la exportación de trigo en el corto plazo. La Unión Europea ya ha superado a Rusia en algunos indicadores de exportación, y la tendencia sugiere que la dependencia del trigo ruso en el mercado global ha disminuido. Según Arkady Zlochevsky, presidente de la RGU, el mundo ha aumentado la superficie sembrada de trigo en respuesta a las políticas rusas, lo que ha reducido la necesidad de su cereal en el comercio internacional.
De no modificarse la política comercial y fiscal del sector agrícola, Rusia corre el riesgo de perder su estatus de principal exportador de trigo, lo que marcaría un cambio significativo en la dinámica del comercio global de cereales.
En base a un articulo de Blas Rozadilla – Julio Calzada (Bolsa de Comercio de Rosario).
El maíz cerró la semana con un saldo positivo en el mercado de Chicago, alcanzando sus valores más altos desde julio de 2023. El contrato más cercano avanzó un 1,8% para finalizar en US$ 195,36 por tonelada. Este repunte estuvo impulsado por varios factores, entre ellos, el buen desempeño de las exportaciones estadounidenses, los recortes en la expectativa de cosecha argentina y la apreciación del real frente al dólar, que mejora la competitividad de las exportaciones de Estados Unidos en detrimento de Brasil.
Si bien el retraso en la siembra de la safrinha en Brasil ha sido un factor alcista, su impacto perdió fuerza hacia el cierre de los negocios. El Instituto Mato Grossense de Economía Agropecuaria (IMEA) reportó un avance semanal de la siembra en Mato Grosso de 21,49 puntos porcentuales, alcanzando el 44,95% del área prevista, frente al 65,17% del mismo período en 2024 y el 53,58% promedio de los últimos cinco años. A medida que la cosecha de soja reduzca sus atrasos, se espera que las labores de siembra de maíz se aceleren, con una ventana ideal de siembra que se cierra a finales de febrero.
En el plano comercial, se analizan las posibles consecuencias de los aranceles recíprocos impuestos por Donald Trump, que podrían generar mayores restricciones para la entrada de etanol brasileño a Estados Unidos, beneficiando así a la industria estadounidense del biocombustible. Actualmente, Brasil aplica un arancel del 18% a las exportaciones estadounidenses de etanol, mientras que EE.UU. solo grava con un 2,5% al etanol brasileño. Según la Casa Blanca, en 2024 Estados Unidos importó más de US$ 200 millones en etanol de Brasil, mientras que exportó solo US$ 52 millones a ese país.
Desde la Asociación de Combustibles Renovables de EE.UU., que agrupa a productores de etanol, se respaldó la medida de Trump para lograr una relación comercial “justa y recíproca” con Brasil. Sin embargo, el ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira, argumentó que para que la propuesta sea equitativa, EE.UU. debería eliminar los aranceles a las exportaciones de azúcar brasileño, que actualmente alcanzan US$ 360 por tonelada, equivalentes a un impuesto del 81,2%, muy superior al gravamen del 18% que pesa sobre el etanol estadounidense.
Por otro lado, en sus reportes diarios, el USDA confirmó una nueva venta de 100.000 toneladas de maíz estadounidense de la campaña 2024/2025 con destino a Colombia, lo que refuerza la demanda internacional del cereal.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, junto con el Director de Recursos Naturales, Martín Mattos, y los directores departamentales Javier López (Río Negro) y Carlos Oyanarte (Paysandú), recorrieron la zona afectada por los recientes episodios de fuertes vientos y granizo. Durante la visita, evaluaron los daños junto a productores y representantes de las sociedades rurales de ambos departamentos, según informó el MGAP en su cuenta de X.
Las autoridades se reunieron con las directivas de la Sociedad Rural de Río Negro y la Asociación Rural de Paysandú, además de más de 60 productores, con quienes analizaron el impacto del fenómeno climático y discutieron posibles medidas de apoyo para los afectados, así como estrategias para la prevención de futuros eventos extremos.
Según una primera evaluación, se estima que 60.000 hectáreas fueron afectadas, de las cuales 20.000 hectáreas corresponden a cultivos agrícolas, incluyendo soja, maíz, sorgo y otras especies forrajeras.
Las estimaciones privadas indican que 10.000 hectáreas presentan pérdidas totales. “Parte de esa superficie está asegurada, pero otra parte no cuenta con cobertura”, señalaron fuentes del sector.
Desde el ámbito técnico, se mencionó que de los cultivos afectados, la soja podría tener cierta posibilidad de recuperación, dependiendo del comportamiento del clima y del uso de tecnologías biológicas disponibles.
Además de los daños en cultivos, se registraron afectaciones significativas en infraestructuras rurales, incluyendo viviendas, galpones, cobertizos de sistemas de «cama caliente», guacheras y silos bolsa.
Para el negocio agrícola-ganadero en Uruguay, resulta clave la experiencia y el aprendizaje adquiridos en el desarrollo de “nuestro modelo que integra a la agricultura como lo esencial”, en lo que “no podemos fallar”, dijo el director de Agronegocios del Plata (ADP), Marcos Guigou, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que el foco en la producción de commodities debe estar en ser “campeones mundiales en costos bajos por tonelada producida”, ya sea con productividad, control de costos o ambos. En el camino hacia una mayor competitividad, es clave diluir el costo de los arrendamientos mediante la diversificación y más cultivos.
En es búsqueda, “se debe procurar que año a año el campo sea más productivo sin resignar ingresos durante dos o tres años, poniendo pasturas, porque no hace falta”. La productividad mejora con los cultivos, actualmente se manejan entre 1,7 y 2 cultivos por año, acotó.
Otro aspecto relevante para maximizar la empresa es la utilización de tecnología de alto impacto, como la siembra directa y la agricultura por ambientes, que permiten identificar problemas como el encalado, un tema que “ahora está de moda”, consideró.
Recordó que en ADP “hace 8 años” que los suelos se encalan y esto se refleja en la productividad, que es cada vez más estable y en cultivos con mayores picos de rendimiento.
Guigou sostuvo que los costos bajaron porque se racionalizó el uso de insumos, especialmente de herbicidas. En el caso de la empresa, “había una subutilización” del potencial de la rotación de cultivos para controlar malezas y “se aplicaban graminicidas selectivos en trigo, cuando en realidad se realiza trigo o cebada una vez cada tres años”, ejemplificó.
Afirmó que “una de las cosas en las que se nos fue la mano en costos fue con los herbicidas”, porque al enfocarse en el potencial del cultivo, “el herbicida controla las malezas, pero no aumenta el rendimiento” y, en ocasiones, “se castiga el potencial por el efecto en las plantas”.
“Cuanto menos uses, seguramente vas a tener más potencial de rendimiento, por lo menos en algunos casos, con lo cual podemos incorporar umbrales para el control de malezas”, dijo.
El director de ADP mencionó que esta estrategia de racionalización de costos en herbicidas implica un ahorro de unos US$ 50 por hectárea y por año, lo que representa un monto “significativo”.
Consultado sobre la propuesta de algunos empresarios y productores de diferenciar la soja uruguaya, Guigou se mostró escéptico, basándose en experiencias realizadas por ADP.
Condicionó esta posibilidad a la necesidad de obtener un plus económico y asegurar un mercado en caso de producir un grano diferenciado. “Me encanta la idea”, pero “en general, si tenés un premio, lo pagás en consultoría, análisis y otros costos”, enfatizó.
La soja cerró la semana con una caída del 1,2% en el mercado de Chicago, a pesar de una suba de US$ 2 en la jornada del viernes. La posición marzo finalizó en US$ 380,67, mientras que el contrato julio quedó en US$ 392,52 por tonelada.
En la previa del fin de semana largo en Estados Unidos, donde el lunes se celebrará el Día del Presidente, la soja cerró en alza en la rueda de Chicago, aunque el balance semanal resultó negativo.
Entre los factores de la mejora diaria se destacan los recortes en la cosecha argentina y la apreciación del real brasileño, que reducen la competitividad de Brasil y frenan las ventas de los productores, según indicó el reporte de Granar.
Por otro lado, la avance de la cosecha en Brasil limitó las mejoras. Según el Instituto Mato Grossense de Economía Agropecuaria (IMEA), la recolección de soja en Mato Grosso avanzó 21,5 puntos porcentuales en la última semana, alcanzando el 50,08% del área, frente al 65,07% de igual momento en 2024 y el 53,21% promedio de los últimos cinco años.
En el plano político-comercial, el expresidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para avanzar en la aplicación de aranceles recíprocos contra diversos productos de países que gravan las importaciones desde Estados Unidos. Esta medida podría entrar en vigor entre fines de marzo y principios de abril.