El Sudeste Asiático (ASEAN) se perfila como una de las regiones de mayor crecimiento económico del mundo, con 685 millones de habitantes y un PIB de US$ 3,9 billones en 2024, que creció en promedio 4,3% según el Banco Mundial. Indonesia lidera en tamaño de mercado, con 281,6 millones de personas y un PIB de US$ 1,3 billones (+5%), mientras que Vietnam y Filipinas destacan por su rápido crecimiento, de 7,1% y 5,7%, respectivamente, resalta un informe de la Unión de Exportadores.
En 2024, Uruguay exportó bienes a la ASEAN por US$ 227 millones, un aumento de 8,5% respecto al año anterior, aunque aún por debajo del récord de 2015 (US$ 277 millones). Las importaciones desde esa región sumaron US$ 278,9 millones, lo que dejó una balanza comercial negativa en US$ 51,8 millones. Vietnam fue el principal origen de las compras, concentradas en teléfonos y vestimenta.
El cuero lideró las exportaciones uruguayas hacia la ASEAN (33% del total), seguido por madera (23,3%), subproductos cárnicos (12,9%), lácteos (11%), celulosa (4,3%) y soja (3,8%). Los principales destinos fueron Tailandia (31% del total), Vietnam (23%) y Singapur (21%).
En materia de integración, la ASEAN ha consolidado una estrategia activa de acuerdos comerciales, incluyendo tratados con China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. Desde 2022, integra el RCEP (Asociación Económica Integral Regional), el mayor acuerdo comercial del mundo, que cubre un mercado de 2.200 millones de personas y un PIB de US$ 26,2 billones, y que prevé eliminar hasta 90% de los aranceles en un plazo de 20 años.
Para el Mercosur, ASEAN representa un mercado con fuerte potencial de complementación: el bloque asiático exporta principalmente manufacturas de alto contenido tecnológico, mientras que el Mercosur es competitivo en agroindustria y materias primas. Aunque aún no existe un acuerdo birregional, en 2023 se firmó el TLC Mercosur–Singapur —el primero con un país del Sudeste Asiático— y siguen abiertas negociaciones con Indonesia. Uruguay, además, tiene convenios para evitar la doble imposición con Vietnam y Singapur, según destaca el informe de la Unión de Exportadores.
El consumo de carne se mantiene “estable” y pese a los “precios récord del ganado” con la importación se pudo mantener valores “más o menos razonables” para el mercado local, dijo el director del Frigorífico Saturno, Luis Avero, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Advirtió que la carne vacuna importada “ya alcanza un 30% del total del consumo” en Uruguay, con variedad de cortes cárnicos y mayormente procedentes de Brasil.
Las expectativas apuntan a que con los aranceles aduaneros en aumento para la carne brasileña en Estados Unidos, se registre una mayor oferta del producto y a precios inferiores que puedan ser importados por operadores de Uruguay, sostuvo.
Mencionó que “los cortes que más se importan” del país norteño son la aguja y la paleta sin hueso, los cortes de la rueda, además de la colita de cuadril, el bife ancho y el angosto y el lomo.
En julio, los envíos totalizaron 150.435 toneladas, 16% más que en igual mes de 2024 y 12% por encima del récord previo de junio.
Australia alcanzó en julio un nuevo récord histórico mensual de exportaciones de carne vacuna, con 150.435 toneladas, superando en 16% el volumen registrado en igual mes de 2024 y en 12% la marca anterior, establecida en junio, según datos de Meat & Livestock Australia (MLA). Es la cuarta vez en doce meses que el país marca un máximo mensual histórico.
La industria atribuye este desempeño a la firme demanda internacional y a la sólida reputación de la carne australiana en materia de seguridad y calidad, respaldada por programas como Meat Standards Australia (MSA), mejoras en la vida útil del producto y trazabilidad. Australia ha exportado carne vacuna durante décadas, consolidando vínculos comerciales de largo plazo.
El incremento de los volúmenes responde también a una fuerte producción interna. De acuerdo con el Servicio Nacional de Informes Ganaderos (NLRS), desde abril las faenas semanales superan las 150.000 cabezas, niveles similares a los de 2018-2019 pero aún por debajo del máximo histórico de 2014-2015. El mayor peso de las canales ha sido clave: en el primer trimestre de 2025 promediaron 313 kg por cabeza, más de 30 kg por encima del promedio del primer trimestre de 2015, lo que permitió alcanzar máximos de producción.
El contexto internacional también favorece a Australia. Entre enero y mayo de 2025 (primer semestre en el caso de Argentina), varios competidores redujeron sus exportaciones: Argentina -17% (312.647 t), Nueva Zelanda -2% (220.405 t), EEUU -6% (379.643 t) y Canadá -9% (166.251 t). Brasil fue la excepción, aunque su ciclo ganadero está en fase alta y podría revertirse a fines de este año o en 2026.
Australia suele representar entre 15% y 20% de las exportaciones mundiales de carne vacuna, por lo que su crecimiento, aunque relevante, no compensa por sí solo la menor oferta de otros países. La escasez global de carne vacuna abre la oportunidad para que Australia consolide su cuota de mercado internacional.
Articulo de Tim Jackson, analista de suministro global de MLA.
El ajuste se debe a una menor superficie sembrada, aunque con un rinde promedio más alto; los stocks finales quedarían en su menor nivel en tres años. El recorte impulsó subas de más de US$ 7 por tonelada en Chicago; el contrato setiembre cerró en US$ 372,13, noviembre en US$ 379,48 y la posición julio 2026 en US$ 398,22.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) redujo su estimación de producción de soja para la nueva campaña de 117,98 a 116,82 millones de toneladas (Mt), por debajo de los 118,80 Mt que preveían en promedio los operadores. El recorte estuvo determinado por la baja en el área sembrada, que pasó de 33,75 a 32,74 millones de hectáreas, y en la superficie que llegará a cosecha, de 33,39 a 32,42 millones de hectáreas.
Este descenso fue parcialmente compensado por un incremento del rendimiento promedio, que el organismo proyectó en 3605 kilos por hectárea, frente a los 35,31 de julio y a los 35,58 estimados por el mercado.
En su balance interno, el USDA ajustó las existencias iniciales de 9,53 a 8,99 Mt por mayores niveles de molienda y exportaciones, mantuvo las importaciones en 540.000 toneladas y dejó sin cambios la molienda en 69,13 Mt. El uso total bajó levemente de 72,12 a 72,05 Mt. Las exportaciones fueron reducidas de 47,49 a 46,40 Mt.
Con estos cambios, los stocks finales quedaron proyectados en 7,89 Mt, por debajo de las 8,44 Mt del informe anterior, de las 9,50 Mt estimadas por los operadores y de las 8,99 Mt de la campaña pasada.
En Sudamérica, el USDA mantuvo en 175 Mt su previsión de producción de Brasil y en 112 Mt sus exportaciones de soja en grano. Para Argentina, sostuvo la proyección de cosecha en 48,50 Mt, pero aumentó las ventas externas de poroto de 5 a 5,80 Mt.
A nivel global, el USDA estimó la producción de soja en 426,39 Mt, contra las 427,68 Mt de julio, y calculó las existencias finales en 124,90 Mt, por debajo de las 126,07 Mt del mes pasado y de las 127,42 Mt que proyectaba el mercado. En cuanto a China, el organismo mantuvo sin cambios su proyección de importaciones en 112 Mt.
Bajo del título Eficiencia e innovación en la producción ganadera se realizó una actividad en la Central de Pruebas de la Sociedad de Criadores de Hereford en Kiyú, San José.
La actividad fue “muy positiva, con varios enfoques y un punto en común que era la eficiencia en los sistemas” ganaderos, señaló el responsable de ese centro de pruebas, Leonel Aguirre, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que “cada vez se miden más cosas”, especialmente en lugares donde se trabaja con vacunos encerrados en corrales y se pretende convertir mejor el grano en carne.
A partir de un trabajo iniciado en 2014 en la Central de Kiyú sobre eficiencia genética, hay “muchos datos recabados” y trabajos realizados por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, comentó.
Sostuvo que se hace “mucho hincapié en la terminación de los novillos” y al poder medir el consumo individual de los animales se obtiene información del “margen individual del novillo”, como por ejemplo cuánto comió, cuánto ganó, cuánto peso la carcasa, entre otros datos.
Esto le permite “tomar decisiones importantes” a los productores, en el sentido que “en cinco o seis años cambiemos todo el rodeo de cría o que tengamos un avance interesante” en ese aspecto, hay “descensos importantes en el consumo de kilos de materia seca por kilo de carne producido”, destacó.
Y advirtió que “en la ganadería entre el 40% y el 80% de los costos está en darle de comer al ganado”, por lo que tener un impacto directo en ese factor los “sistemas serán mucho más rentables y eficientes en el uso de recursos”.
En esta zafra de cultivos de invierno las chacras de colza están “preciosas, a punto de florecer o floreciendo” y con un “potencial envidiable”, destacó el técnico de Agromotora Flores, Diego González, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
“Lo que más hay es colza y todas las crucíferas, acompañada por algo de carinata y de camelina, que en conjunto son las que tienen más volumen” en la zona en cuestión, comentó.
Dijo que las colzas se sembraron a partir del 15 de abril hasta fines de mayo, luego en el caso de la carinata en los primeros días de mayo se comenzaron a sembrar para llegar a unas 1.000 hectáreas y por último, se hizo bastante área de camelina.
“La gran mayoría de la colza se sembró en fecha óptima”, si bien hay un “20% de área que se sembró tarde”, por la helada y algo se perdió por los “chaparrones grandes” que se registraron, sostuvo.
Señaló que este año “cayó bastante el área de cebada”, junto con “trigo que lo acompañó, si bien algunas que estaban en duda se terminaron sembrando de trigos cortos”, y “crecieron las crucíferas” en área de siembra.
En cuanto a los cultivos de verano, González dijo que el área de segunda de maíz podría crecer y el de soja se mantendría, considerando esto «el maíz de primera ocuparía entre 8% y 10% y el resto sería todo de segunda».
China anunció este martes aranceles antidumping preliminares de 75,8% a las importaciones de canola canadiense, en una nueva escalada de la disputa comercial con Canadá iniciada hace un año, cuando Ottawa aplicó tarifas a los vehículos eléctricos chinos. La medida, que regirá a partir del jueves, fue comunicada por el Ministerio de Comercio chino y provocó una caída del 4% en los futuros de canola de noviembre en la bolsa ICE, hasta un mínimo de tres meses, según informó Reuters.
El gigante asiático es el mayor importador mundial de canola —también conocida como colza— y obtiene casi todo su suministro desde Canadá. Analistas consideran que, de mantenerse, el gravamen prácticamente eliminaría las compras, dado el alto costo que supone para los importadores. “¿Quién pagaría un depósito del 75% para traer canola canadiense a China? Es como decirle a Canadá que no necesitamos su canola”, comentó un operador de oleaginosas en Singapur.
Según el Ministerio de Comercio, una investigación iniciada en septiembre de 2024 determinó que el sector agrícola canadiense y la industria de la canola recibieron subsidios y beneficios “sustanciales” del gobierno. El proceso concluye en septiembre, pero podría extenderse seis meses y derivar en una tasa definitiva distinta o en la revocación de la medida.
La decisión supone un cambio de tono respecto de junio, cuando el primer ministro chino, Li Qiang, aseguró en una conversación con su par canadiense, Mark Carney, que no existían conflictos de intereses profundos entre ambos países. “Esta medida pondrá presión adicional sobre el gobierno de Canadá para resolver las fricciones comerciales con China”, señaló a Reuters el analista agrícola de Trivium China, Even Rogers Pay.
Los analistas advierten que será difícil reemplazar, en el corto plazo, los millones de toneladas (Mt) de canola canadiense que importa China, insumo clave para la producción de piensos destinados a la acuicultura. Un arancel independiente aplicado en marzo a la harina de canola ya había afectado estos suministros.
La situación abre una oportunidad para Australia, segundo mayor exportador de canola, que podría retomar el acceso al mercado chino con cargamentos de prueba este año, tras un bloqueo comercial vigente desde 2020 por normas sanitarias. Sin embargo, especialistas advierten que reemplazar totalmente la oferta canadiense será complejo, salvo que la demanda caiga de forma significativa.