Una victoria republicana de Donald Trump en las próximas elecciones estadounidenses podría resultar en aranceles del 10% y hasta el 20% a las exportaciones agrícolas australianas a ese país, porque ha utilizado los aranceles como arma de política económica, advirtió Saul Eslake, de Corinna Economic Advisory, según informó Beef Central.
“Los aranceles a las exportaciones agrícolas australianas han ido aumentando. No se trata de una escalada enorme como la de las barreras al comercio previas a la Ronda Uruguay, pero podríamos volver a esa situación si el pueblo estadounidense elige a Trump”, dijo Eslake.
“Y esa es una posibilidad clara”, dado que las encuestas de opinión muestran que Kamala Harris lleva ventaja sobre Trump, pero los mercados de apuestas, que suelen ser más precisos en estos asuntos que las encuestas de opinión, no están tan seguros”, acotó.
Eslake señaló que Trump quiere dictar a la Reserva Federal de EEUU cómo se fijan las tasas de interés, lo que socavaría la confianza en el dólar estadounidense y provocaría su debilitamiento. En igualdad de condiciones, eso significaría un fortalecimiento del dólar australiano frente al dólar estadounidense, lo que sería un efecto adverso para los agricultores expuestos a las exportaciones.
A la vez, Trump ha prometido no sólo imponer aranceles del 100% a todo lo que EE.UU. importe de China, sino también imponer aranceles de al menos el 10% a todo lo que EE.UU. importe de cualquier otro lugar. “De hecho, en las últimas semanas, parece haber aumentado la apuesta al 20%”, acotó Eslake.
Importancia de EE.UU. como cliente
Eslake ilustró que EE.UU. sigue siendo un mercado importante para muchas exportaciones agrícolas australianas, en particular las de carne vacuna (alrededor del 25% de las exportaciones anuales de Australia, quizás más este año), ovina y algunos alimentos procesados como el vino.
“Pero si Trump llegase al poder el mes próximo e impusiese aranceles del 20% a las importaciones procedentes de Australia –a pesar del Tratado de Libre Comercio que tenemos con Estados Unidos– sería un golpe significativo para los productores ganaderos australianos”, dijo.
Consideró que “esa incertidumbre existe, pero, al mismo tiempo, los exportadores agrícolas australianos han demostrado, en respuesta a las medidas discriminatorias que China ha adoptado contra ellos en los últimos años, que tienen la capacidad de buscar con éxito nuevos mercados a nivel global.
“Es posible que los agricultores australianos tengan que volver a hacer lo mismo con sus exportaciones a Estados Unidos, tal como tuvieron que hacerlo con China”, sostuvo.
Esta primavera viene “espectacular” en cuanto al clima para el desarrollo de las pasturas en varias zonas ganaderas, específicamente en departamentos del centro y norte, con “buenos volúmenes de agua” en un “muy buen momento”, destacó el director de la Sociedad Ganadera El Yunque, Enrique Albanell, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que la implantación de las pasturas fue algo “arriesgada” pero se terminó con “éxito” y han comenzado los pastoreos. “Se pudo sembrar la mitad y se hizo en julio”, acotó.
La superficie que no se sembró pasó a cultivos de verano, maíz de primera, sorgo y soja. Hay una diversificación hacia la producción de granos forrajeros, comentó.
Señaló que esos granos se destinan a la alimentación de los vacunos en un corral de engorde instalado hace un año y medio, por eso el área de verano que “era 100% de soja, ahora incluye incluye maíz y sorgo”.
Se mostró “optimista” respecto al negocio ganadero, tras pasar “dos años complicados” por situaciones extremas del clima. En los últimos seis meses hay “buenos valores”. “Estamos bien confiados en que la ganadería seguirá andando bien”, enfatizó.
Consideró que actualmente se perfila un margen “interesante” para la producción de carne en el corral de engorde por la baja de los granos y la evolución del precio del ganado. A la vez, destacó que el corral es una “muy buena herramienta” para el sistema.
El Yunque realiza este martes 1° de octubre su 24° remate anual en la localidad de Fraile Muerto, en Cerro Largo, que comprende una oferta de 120 toros PI Angus con datos de EPD y Genotipado, 40 vientres PI preñados, 80 vientres SA para servir, 50 vaquillonas SA (a parir en otoño), 10 vaquillonas SA (a parir en primavera) y 15 toros Brangus.
India autorizó el sábado 28 de setiembre la reanudación de las exportaciones de arroz blanco no basmati, mientras los agricultores se preparan para una nueva cosecha. Mayores envíos de arroz desde India reforzarían los suministros mundiales en general y suavizarían los precios internacionales al obligar a otros grandes exportadores del alimento básico, como Pakistán, Tailandia y Vietnam, a reducir sus precios, dijeron operadores consultados por Reuters.
El gobierno de India fijó un precio mínimo para las exportaciones de arroz blanco no basmati de US$ 490 por tonelada. Eso se produjo un día después de que el gobierno redujera a cero el impuesto a la exportación de arroz blanco.
La decisión de Nueva Delhi de permitir que los comerciantes vendan arroz blanco no basmati en el mercado mundial se produce tras una serie de medidas para aliviar las restricciones a la exportación de variedades premium, aromáticas y sancochadas. El viernes, India también redujo el arancel de exportación sobre el arroz sancochado al 10% desde el 20% anterior.
A medida que el patrón climático de El Niño aumentaba el espectro de las escasas lluvias monzónicas, India impuso varias restricciones a las exportaciones de arroz el año pasado y las extendió hasta 2024 para mantener los precios locales bajo control antes de las elecciones nacionales de abril-junio. Desde la prohibición de las exportaciones en 2023, los suministros locales han repuntado, lo que ha aumentado las existencias en los almacenes gubernamentales, indicó Reuters.
Las existencias de arroz de la estatal Corporación de Alimentos de la India se situaban el 1 de septiembre en 32,3 millones de toneladas, un 38,6% más que el año pasado, lo que da al gobierno un amplio margen para aliviar las restricciones a la exportación de arroz.
Impulsados por las copiosas lluvias monzónicas, los agricultores han plantado arroz en 41,35 millones de hectáreas, frente a los 40,45 millones de hectáreas del año pasado y un promedio de 40,1 millones de hectáreas en los últimos cinco años.
La decisión de permitir las exportaciones de arroz no basmati aumentará los ingresos agrícolas en el campo y ayudará a India a recuperar su posición en el mercado mundial, dijo a Reuters, Rajesh Paharia Jain, un operador de mercado con sede en Nueva Delhi.
A pesar del impuesto del 10% a la exportación de arroz sancochado y el precio mínimo de US$ 490 por tonelada, el arroz blanco indio será competitivo en el mercado internacional, dijo a Reuters, Krishna Rao, presidente de la Asociación de Exportadores de Arroz.
La siembra de maíz este año avanzó “muy fuerte” en las últimas semanas con una capacidad destacada de las maquinarias y se llegó a “más del 80% del área sembrada”, señaló el gerente comercial de Agroterra, Gonzalo Reynoso, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que se “agarró un ritmo muy ligero” y ya “se dan los primeros nacimientos”, además este año el área de maíz es de “achique” respecto a la de 2023, que se notará en la superficie sembrada de maíz de segunda.
Si bien “hay una caída no será tan significativa como la que se esperaba”, considerando el impacto negativo que tuvo la chicharrita en los cultivos en la zafra anterior. A la vez, comento que la baja en el precio de la soja incidió en la decisión de los productores a la hora de sembrar maíz.
“Las empresas que disponían de área de riego en la zafra pasada debieron bajar área porque las represas estaban con falta de agua”, pero “este año las empresas con ese formato están haciendo maíz”, de acuerdo al plan de cada empresa, y “por ahí hay un incremento en secano por lo de la soja”, sostuvo.
En términos generales, los cultivos de invierno se encuentran “bastante bien”, si bien hubo un atraso y dificultades en la siembra, dijo Franco Malán, gerente técnico de Cradeco, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que “fue necesario incrementar la fertilización nitrogenada” porque los suelos estaban “muy bajos”, y tanto la cebada como el trigo están en condiciones para rendir “bien o muy bien”, dependiendo de la evolución del clima.
Se refirió además a la imposibilidad de cumplir con los planes de siembra de colza, debido a las complicaciones generadas con la cosecha de los cultivos de verano. Hay unas “muy pocas” chacras de colza que se pudieron hacer en mayo y que están “bastante bien”, con potencial para rendir 2.000 y algo más de kilos por hectárea, comentó.
Respecto a la zafra de verano, Malán indicó que los precios están “bastante deprimidos” y los costos de los insumos bajaron, pero “los rendimientos necesarios para cubrir el presupuesto son bastante elevados”. Pese a ello, la intención de siembra es “absoluta” y “no hay productores que estén pensando en no sembrar”, reconoció.
Estimó que en el caso de la “soja de primera el rinde de equilibrio es de 2.000 kilos” por hectárea, “sin considerar el costo de la renta”, por lo que se necesitarían entre “2.700 a 3.000 kilos” para lograr un “margen positivo”.
A diferencia de otras zonas del país, en las chacras de influencia de Cradeco “los efectos de la chicharrita fueron marginales”, y los rindes de del maíz de segunda se ubican en torno de los 7.500 kilos por hectárea, sostuvo.
Es un año “complicado por la diversidad de calidad” en la semilla de soja, lo que “está asociado a los golpes de temperatura” en verano y a las lluvias durante la cosecha, señaló el director de Clínica Vegetal, Carlos Pérez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Indicó que los análisis muestran lotes de semillas de soja que germinan “muy bien con niveles de 95% o 96%, pero “con un nivel de vigor muy bajo” que se detecta por el test de tetrazolio, “con lo cual podemos medir la fuerza y la energía de la semilla para poder salir del suelo”. Con un bajo vigor “se corren riesgos de no lograr una buena implantación del cultivo frente a condiciones adversas, ya sea por “alta humedad o que este muy seco”.
Pérez consideró que esto le puede generar “un tropezón” al productor, porque “puede pensar que con germinación alcanza y eso no es suficiente para arrancar con un buen cultivo. A la vez, señaló que las empresas semilleristas “se enfrentaron con este problema a inicios del almacenamiento e hicieron una buena clasificación, lo fueron manejando porque son especialistas en manejar la calidad de la semilla”.
Más allá de la calidad fisiológica de la semilla, como la germinación y el vigor, “tenemos el factor hongos que fueron provocados por la alta humedad durante la cosecha”, Indicó que los hongos que están en la planta, “pueden estar sin causar epidemia y no tienen por qué haber sido un problema en las sojas del año pasado”.
Aunque “si estaban presentes, pueden estar en la semilla y afectar la germinación”. Con lo cual se está observando que “hay una muy buena respuesta al curado” donde en algunos lotes de semilla “con el curado se pasó de 70% o 75% de germinación a 92% o 95% de germinación”.
El Tribunal del Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade) aprobó este miércoles (25/9) la adquisición por parte de Minerva de parte del negocio de carne vacuna y ovina de Marfrig. Los asesores del tribunal decidieron por unanimidad aprobar el acuerdo de mil millones de dólares, pero impusieron nuevas medidas para mitigar los impactos competitivos, según informó Globo Rural.
Según el Cade, al no haber acuerdo con las empresas, se les impusieron dos soluciones unilaterales para aprobar la operación. Dentro de un año, Minerva deberá vender un frigorífico en Pirenópolis ubicado en Goiás, dado que es el estado donde existe más preocupación en términos de competencia. Además, los consejeros anularon una cláusula del contrato entre las empresas que impedía a Marfrig ampliar su planta en Várzea Grande en Mato Grosso.
En agosto de 2023, las empresas firmaron un acuerdo que preveía la venta de 16 plantas de Marfrig a Minerva en América del Sur, 11 de ellas en Brasil, por 7,5 mil millones de reales.