China es uno de los destinos principales en el mercado internacional de la carne vacuna y para los exportadores uruguayos se percibe cierto “optimismo” en caso que “Brasil modere el volumen” que coloca en ese país asiático y si “la economía china mejora”, dijo el director de Marfrig, Marcelo Secco, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que “el mercado está bien”, “esperemos que no afloje mucho”, pero “la demanda está” y para el caso de Uruguay que opera en segmentos “muy puntuales” se viene trabajando “regularmente”.
Estados Unidos es uno de los mercados “más activos” en “materia de precios” y “más de la mitad de las exportaciones de carne se concentraron” en ese mercado en los últimos meses, sostuvo.
“No veo grandes amenazas en los mercados” y hay destinos “más chicos que conjugan un mix” para tener un “escenario estable”, como el caso de Japón, dijo.
Comentó que “las ferias son cada vez menos comerciales y más de relaciones” entre operadores y “las expectativas siempre son buenas”, como en este caso es la feria de SIAL París, Francia, a realizarse entre el 19 y el 23 de octubre, donde no solamente participan empresarios europeos sino también de otras regiones del mundo.
En cuanto al mercado local, Secco afirmó que Marfrig está operando con tres de las cuatro plantas de faena que tiene en Uruguay y que prevé operar con todas para fin de año.
Se refirió además a la dificultad de encontrar un “equilibrio” en la industria frigorífica con el actual precio del novillo, pero pese a ello mientras no sube la hacienda hay un “respiro”.
Bajo el título En el camino a la sustentabilidad se realizará la jornada Forrajeras 2024, que organiza Calvase el próximo jueves 17 de octubre en estancia La Magdalena en Salto, para mostrar “un sistema muy práctico”, con “mucha planificación” y que considera la sustentabilidad ambiental, económica y social, señaló el gerente general de la empresa, Ignacio Otegui, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que el sistema se puede aplicar a cualquier tipo de establecimiento y donde se verán verdeos, praderas, semilleros del nuevo raigrás Jumbo Plus de Barenbrug, también cultivos de arroz, soja y maíz bajo riego. Además otros aspectos productivos y tecnológicos aplicados en ese predio.
“Es un sistema con 70% de campo natural y 30% intensivo”, además es una “cabaña de punta” en razas vacunas Hereford y Angus, y de la raza ovina Merino, valoró.
Comentó que luego de la recorrida de campo habrá una mesa de intercambio donde los expositores serán el director de Marfrig, Marcelo Secco, el economista Ignacio Munyo y el propietario del establecimiento, Diego Otegui, con su equipo.
El área de siembra de soja “se recompuso” respecto a la previa a la seca, alcanzando “volúmenes de producción cercanos a 3,3 millones de toneladas, aunque el valor fue inferior porque los precios fueron menores”, dijo el investigador de la unidad de Economía Aplicada del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Enrique Fernández, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.
Ese y otros datos fueron presentados por el Observatorio de Oleaginosos en el marco del Encuentro de la Mesa Tecnológica de Oleaginosos, el pasado miércoles 9 en el LATU.
Destacó que el rinde promedio de la soja en la zafra 2023/24 no fue malo, anduvo en unos 2.400 kilos por hectárea, con una diferencia de 200 kilos entre primera y segunda, y fue “el quinto mejor rendimiento de los últimos 20 años”.
“El margen en soja de primera fue de US$ 300 por hectárea pero al considerar el costo de la renta el margen queda negativo” para los que arriendan, sostuvo.
El costo de secado fue otro factor determinante en la zafra 2023/24 debido al impacto del exceso hídrico y “el costo de producción fue de US$ 660” por hectárea, indicó.
Comentó que la cadena oleaginosa aportó casi US$ 1.000 millones teniendo en cuenta la producción, proveedores, transporte y acopiadores, y el aporte al PBI fue de 1,2% del total de la economía.
Respecto a la superficie de siembra de colza en la presente zafra 2024/25, Fernández dijo que pasó de las 188.000 hectáreas en el ciclo 2023/24 a unas 132.000 hectáreas.
Ese cultivo con un rinde promedio de 1.700 kilos por hectárea, similares costos y una mejora del precio, dejaría “un margen cercano a los US$ 100” por hectárea, señaló.
“Si bien (de la Unión Europea) han transmitido informalmente la decisión de postergar” la exigencia de certificados de no deforestación para las exportaciones de productos del agro uruguayo y otros países, “no hay ninguna comunicación formal”, dijo el titular de la Dirección Forestal, Carlos Faroppa, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que la determinación del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) es la de continuar con los trabajos previos, como si este requisito entrara a regir en enero de 2025, “así queda una plataforma pronta”.
Esta medida en cuestión todavía debe ser tratada en el Parlamento Europeo para su eventual aprobación y puesta en vigencia, por lo que se prevé la necesidad de contar con más tiempo aún.
La UE fue “bastante reticente a brindar información al principio” y luego fue “dándonos más” informaciones “para poder ir ajustándonos” a la exigencia y “a lo que nos parece válido o no” respecto a deforestación, recordó.
Faroppa sostuvo que se presentará información sobre “predios observados” por la Dirección Forestal y el MGAP, mediante información satelital e “inspecciones comprobatorias”, lo cual requiere de un proceso.
Las “más urgentes” y “perentorias” se refieren a las exportaciones de carne, porque hay un proceso de terminación de vacunos que después van a cuota europea, adelantó.
La faena de bovinos para el ejercicio finalizado al 30 de junio de 2024 cerró en 2.379.530 vacunos, lo que fue un aumento del 10,4%, unas “200.000 cabezas más”, respecto al ejercicio 2022/2023 el cual había estado por debajo del promedio de la década, según datos del Anuario Estadístico del ejercicio agrícola 2003/24 del Instituto Nacional de Carnes (INAC), destacó el jefe de Información de ese organismo, Fernando Reich, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que eso es “el tercer registro más alto de los últimos diez años” y por encima del promedio para ese período (2.291.243), eso se debió a una mayor participación de la categoría de vacas, siendo el resultado del total faenado de 47% a novillos, 38% a vacas y 13% a vaquillonas.
Eso sucedió por el impacto de la sequía en el desarrollo de la producción ganadera, entre otros factores. El peso promedio de la faena de vacunos marcó “niveles récord” respecto a hace 10 años, con 288 kilos para novillos y 234 kilos para vaquillonas, señaló.
En cuanto a precios el novillo en cuarta balanza estuvo en entre US$ 3,30 y US$ 3,90 y con un cierre del año en US$ 3,85, en junio, indicó Reich.
Sobre la participación del ganado proveniente de corrales de engorde en el total de faena de este año fue de casi un 15%, lo que es algo similar al del ejercicio anterior, dijo.
Respecto a la edad de los animales faenados, el técnico de INAC comentó que la mayor diferencia entre ambos ejercicios fue en el caso de las vacas de ocho dientes con un aumento de 27%.
Y en las exportaciones cárnicas el monto fue de US$ 2.600 millones, lo que es un 3% menor, con una participación del 80% de carne bovina, 11% por subproductos y 4% por menudencias y otros productos, resaltó con base en el Anuario.
Sostuvo que en el caso de la carne ovina hubo una “mayor colocación” en volumen al pasar de 470.000 toneladas a 527.000 toneladas, lo que fue “el segundo año agrícola más alto”. No obstante, “el precio no acompañó esa tendencia” considerando que los valores pasaron de US$ 4.800 a US$ 4.500 y ahora quedó clavado en US$ 4.000 por tonelada, advirtió.
En la recta final de la zafra de invierno, el estado de los cultivos es “en general bastante bien”, con frío “intenso” y “pocas lluvias” pero en los últimos días llovió bien y favoreció a las chacras “ya espigadas” de cebada y de trigo y las que están llenando grano en colza, dijo el gerente de Copagran Paysandú, Luis Simean, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Comentó que la “primera estimación” de potencial de los cultivos de invierno marca entre “4.000 y 4.500 kilos por hectárea en cebada y trigo”, y de “algo más de 1.700 kilos” por hectárea en colza.
Esos rindes se encuentran en la media productiva de la zona pero algo por debajo de la zafra anterior, si bien todavía falta tiempo para terminar el desarrollo de los cultivos y llegar a cosecha.
Señaló que los precios se recuperaron recientemente, como en el caso de la cebada que se ha ubicado entre US$ 215 y US$ 220 puesta en planta. A la vez, el trigo cotiza de US$ 200 a US$ 205 puesto en Nueva Palmira. Los valores “todavía está por debajo de las expectativas de los productores”.
En tanto, “en colza los valores han oscilado entre US$ 475 y US$ 480” por tonelada y “los productores que no habían vendido empiezan a tomar posición”, sostuvo.
Respecto a la zafra de verano, Simean indicó que Copagran tiene “un abanico de opciones” con un plan en soja y alternativas para maíz, sorgo dulce con Alur y girasol.
Informó que las proyecciones muestran que el 85% a 90% del área se destinará a soja y el resto se distribuirá en maíz de primera y otros cultivos.
“Dejó una muy buena sensación general”, en cuanto a que todos en el sector “estamos tirando hacia el mismo lado y que la ganadería no es el problema, sino que es parte de la solución”, dijo la directora regional de la Mesa Global de la Carne Sostenible, Josefina Eisele, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Realizó ese comentario en alusión a los temas tratados en la reciente conferencia internacional sobre el asunto en cuestión, que se realizó entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre en Punta del Este.
En este evento se presentaron datos relativos al impacto de la producción de carne en el medio ambiente y en las emisiones de gases de efecto invernadero, y se trató el desafío de seguir trabajando en los sistemas productivos en ese sentido, mediante la incorporación de tecnologías, entre otros aspectos, comentó.
Se refirió a que hay oferta de “pocos” incentivos para que los productores cambien o se adapten cada vez más a los requisitos del mercado, con programas vinculados a la huella de carbono y otros, pero “en realidad el producto sale como cualquier otro, como un commoditie”.
Hay productores que venden la carne “con una diferenciación en un precio” y el incentivo es poco pero también darse con “bajas tasas de interés y en capacitación”, sostuvo.
Eisele habló de la decisión de la Unión Europea de postergar la aplicación de la exigencia de contar con certificados de no deforestación en los productos a exportar a ese mercado, además de otros requisitos y normas como los de bienestar animal.
Valoró la impresión favorable que provocó Uruguay durante las giras realizadas por los visitantes extranjeros a los establecimientos rurales y otros puntos vinculados a la producción cárnica.