El ingreso de un frente frío en las próximas horas generará lluvias y tormentas en Uruguay, aunque con acumulados moderados, en un contexto donde la segunda quincena de marzo aparece como “clave” para revertir el déficit hídrico. Así lo señaló el asesor meteorológico José María Rodríguez en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El especialista explicó que el sistema avanza desde Argentina y comenzará a afectar al país desde la mañana de este martes, con mayor incidencia en el suroeste.
“Se espera el ingreso de un frente frío con lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes”, indicó.
Previo a la llegada del sistema, se registraron altas temperaturas impulsadas por vientos del norte, con máximas que alcanzaron los 37 °C en algunas zonas del país.
En cuanto a las precipitaciones, Rodríguez aclaró que los acumulados previstos no serán elevados. “No es mucha la lluvia pronosticada, estamos hablando de 10 a 20 milímetros en promedio país”, señaló
Si bien los volúmenes son moderados, estas lluvias tendrán impacto en las zonas más comprometidas por la falta de agua, especialmente en el centro-sur y suroeste. El frente frío provocará además un descenso de temperatura a partir de la noche del martes, con rotación de vientos al sur.
Para el miércoles, se prevé que las lluvias continúen principalmente en el este del país, mientras que en el suroeste las condiciones comenzarán a mejorar. “Para la zona de Mercedes no hay pronóstico de lluvias el miércoles”, destacó, en referencia a la Expoactiva.
Entre jueves y viernes, el tiempo se mantendría estable, con temperaturas templadas en el sur y condiciones sin lluvias en gran parte del país. Sin embargo, el escenario podría cambiar rápidamente hacia el fin de semana. “El viernes reingresa aire cálido y húmedo, preparando el ambiente para nuevas lluvias y tormentas el sábado”, adelantó.
Además, el especialista indicó que esta dinámica podría extenderse hacia la próxima semana, consolidando un período más favorable en términos de precipitaciones. “La segunda quincena de marzo puede marcar la diferencia y llevar a un mejor escenario hacia comienzos de abril”, afirmó.
En ese sentido, Rodríguez consideró que los próximos días serán clave para comenzar a revertir la situación de déficit hídrico que afecta a buena parte del país.
La falta de lluvias y las “altas” temperaturas están marcando “una de las peores campañas de soja en el departamento de Colonia”, con rendimientos estimados en torno a los 1.300 kilos por hectárea. Así lo señaló Santiago Alcorta, referente técnico de Copagran en la filial Colonia, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
“Venimos sufriendo una seca prolongada, con muy pocos milímetros a lo largo del ciclo. Cada chaucha hoy cuenta”, explicó.
Las estimaciones actuales, que abarcan zonas como Nueva Palmira, Carmelo y Ombúes de Lavalle, están condicionadas a la ocurrencia de lluvias en los próximos días, claves para definir el cierre del cultivo. “Estamos estimando en torno a 1.300 kilos de soja, siempre y cuando se concreten algunas precipitaciones”, indicó.
De no registrarse lluvias en el corto plazo, el escenario podría agravarse aún más. “Si no llueve, el rendimiento se sigue comprometiendo. Cada chaucha que se pierde impacta directamente”, advirtió.
En cuanto al área, en Colonia la cooperativa maneja unas 12.000 hectáreas de soja y cerca de 15.000 hectáreas totales si se incluye el maíz.
Al comparar con campañas anteriores, Alcorta señaló que la actual se ubica entre las más complicadas de los últimos años. “Sin dudas entra en el ranking de los peores años, comparado con zafras como 2017/18 o 2022/23”, sostuvo.
En maíz, los resultados también fueron dispares. Los cultivos de primera sembrados temprano lograron rendimientos en torno a los 4.000 kilos, mientras que las siembras intermedias en muchos casos fueron destinadas a picado.
La visita de una delegación oficial de Argentina a Uruguay puso sobre la mesa uno de los principales desafíos del sector semillerista en la región: los “bajos niveles de legalidad” en el uso de semillas y su impacto en la inversión en genética y biotecnología.
Así lo señaló el director ejecutivo del Instituto Nacional de Semillas (INASE), Daniel Bayce, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy, al referirse al encuentro realizado el lunes 16 de marzo con autoridades argentinas, en el marco de un convenio de cooperación entre ambos países.
La delegación estuvo integrada por representantes del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el INASE de Argentina y la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).
El objetivo central del intercambio fue analizar el funcionamiento institucional y las herramientas de control del comercio de semillas, en un contexto donde Argentina presenta niveles de legalidad significativamente menores a los de Uruguay.
“Con normas bastante similares, Uruguay tiene niveles de legalidad del orden del 80% al 90%, mientras que en Argentina están en torno al 40%”, explicó Bayce.
Uno de los aspectos que, según el jerarca, marca la diferencia en el caso uruguayo es el modelo de gobernanza del sistema, basado en una articulación público-privada donde participan todos los actores de la cadena.
“En Uruguay están sentados en la misma mesa los usuarios, productores, comerciantes y el Estado. Eso genera compromiso y ayuda a sostener la formalidad”, indicó.
En ese sentido, Bayce destacó que el rol de INASE ha evolucionado en los últimos años, pasando de una visión centrada en la fiscalización a una lógica de acompañamiento. “Hoy nos ven más como un socio que como un organismo fiscalizador”, dijo.
Bayce advirtió que los bajos niveles de legalidad en Argentina tienen consecuencias directas sobre la inversión en genética, ya que reducen los retornos para las empresas que desarrollan nuevas variedades. “Con esos niveles de ilegalidad, el retorno de la inversión no justifica el negocio. Algunas empresas ya se fueron del mercado argentino”, señaló.
Este escenario no solo afecta a ese país, sino que también puede generar impactos relevantes en Uruguay, debido a la fuerte dependencia de genética desarrollada en Argentina. “En maíz dependemos en más de un 90% de genética argentina, y en soja también tenemos una fuerte dependencia”, sostuvo.
Además, el director ejecutivo del Inase subrayó que la genética suele venir acompañada de paquetes tecnológicos, lo que amplifica el impacto potencial en términos de acceso a innovación.
En el plano regional, Bayce remarcó la importancia de avanzar en una mayor coordinación dentro del Mercosur, especialmente ante escenarios como el acuerdo con la Unión Europea. “No es Uruguay por un lado y Europa por otro. Es Mercosur-Unión Europea. Si algo no funciona en un país, afecta a todo el bloque”, dijo.
En ese contexto, indicó que las normas entre los países de la región son en general similares, por lo que los principales desafíos pasan por la gestión y la coordinación de políticas.
Otro de los temas abordados fue el funcionamiento del comercio de semillas entre Uruguay y Argentina, donde destacó que el sistema actual es ágil y eficiente. “Hoy un permiso de importación puede resolverse en menos de 24 horas y la mercadería liberarse en menos de 48 horas si está todo en condiciones”, explicó.
La Federación Rural (FR) manifestó “preocupación por el creciente costo del gasoil” y por “los mecanismos actuales de financiamiento del Fideicomiso para la movilidad sostenible, que implican una “carga significativa” para el sector productivo, según un comunicado de la gremial, divulgado el 12 de marzo.
Se da “una suerte de dislocación que ha tenido el precio del gasoil respecto al precio de paridad de importación”, lo que genera una “diferencia acumulativa que significa un monto muy importante que se está transfiriendo del sector productivo hacia Ancap”, dijo el presidente de la FR, Rafael Normey, en Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
En los últimos 12 meses, el precio de paridad de importación de este combustible registró una “caída del 19%”, pero en “el precio al público apenas de redujo 4%”, y medido “en dólares incluso aumentó casi 5%”, lo que provocó un “sobrecosto” para el agro de unos “US$ 100 millones en 2025”, advirtió la gremial en su comunicado.
Normey sostuvo que esto “afecta” directamente en la competitividad del sector productivo, además de incidir en el costo de los fletes, de la industria y de la economía en su conjunto de Uruguay.
Respecto al Fideicomiso de la Movilidad Sostenible, la FR planteó “revisar el mecanismo de financiamiento” del mismo y “avanzar hacia la quita de este subsidio”, que representa unos “3 pesos por litro de gasoil”, y alcanzó “más de US$ 80 millones” en 2025. “Es momento de discutir fuertemente este tema”, enfatizó el titular de la Federación Rural.
La denuncia de dumping a los lácteos de Uruguay que se presentó en Brasil a fines de 2024 fue considerada “ilegítima” por la autoridad técnica de ese país norteño en 2025, porque fue presentada por la Confederación de Productores lecheros brasileños sobre la leche en polvo y éste producto es de elaboración industrial, comentó el gerente general de Conaprole, Gabriel Valdés, en Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Dijo que a fines de 2025 por gestiones políticas del vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, reactivó la investigación por dumping y se volvió a pedir información sobre el tema a Conaprole, lo cual generó “preocupación” porque esto debería regirse por la normas de la Organización Mundial de Comercio.
El pasado 26 de marzo la autoridad técnica volvió a expedirse sobre el caso, si bien ya dos veces consideró “improcedente el proceso”, el 15 de abril las empresas involucradas pueden presentar sus argumentos en defensa y el 5 de mayo se definiría la conclusión del caso, indicó.
Enfatizó que la “preocupación” de las industrias uruguayas y argentinas es que este asunto “se fue del carril técnico” y “puede haber otras connotaciones políticas” en Brasil; “estamos en alerta”, afirmó.
El mercado brasileño es el destino natural de las exportaciones de productos lácteos de Uruguay, figurando históricamente entre los principales mercados, lo que refleja la importancia que tiene el país vecino para el sector lechero local.
Valdés planteó el impacto negativo de este tipo de situaciones en la interna del Mercosur, considerando el avance registrado en los últimos tiempos en el acuerdo entre la Unión Europea y el bloque regional.
La elección correcta de la chacra, la planificación de la implantación, el manejo durante los primeros meses y el respeto por la fisiología de las plantas son algunos de los factores “determinantes”, para lograr “pasturas más productivas y persistentes” en los sistemas ganaderos.
Así lo señaló el asesor de Copagran, Diego Vercellino, al referirse a los aspectos centrales de su exposición en una actividad técnica organizada por la cooperativa. Las consideraciones fueron compartidas en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Vercellino explicó que existen cuatro puntos claves para alcanzar “buenas” producciones de pasto. El primero es la “correcta elección de la chacra”, seguida por la “planificación” de la implantación. Luego, otro factor a considerare es que hay una “etapa crítica” durante los primeros 90 días posteriores a la emergencia, donde es fundamental “controlar malezas” y realizar fertilizaciones “estratégicas” si es necesario.
El cuarto elemento es el “manejo del pastoreo”, que en definitiva determina la persistencia de la pastura a lo largo de los años, indicó.
Sostuvo que “hay muchas recetas sobre manejo, pero lo que nunca se puede abandonar es respetar la fisiología de las plantas”.
Y en ese sentido, Vercellino dijo que cada especie forrajera tiene su propio patrón de crecimiento y tiempos que deben respetarse, para evitar el agotamiento de la planta. Como ejemplo, el asesor mencionó que la alfalfa debería pastorearse cuando alcanza los nueve nudos, momento en el que acumula su máximo nivel de reservas. En el caso de las gramíneas, en general se recomienda el consumo cuando alcanzan entre dos y tres hojas.
“Si uno las apura y las sobrepastorea esperando el rebrote desde los tallos, termina agotando la planta y comprometiendo la persistencia de la pastura”, indicó.
Otro de los temas abordados fue la tendencia a utilizar más pasturas anuales en los sistemas productivos, en parte impulsada por la necesidad de generar pasto rápido.
Según Vercellino, si bien las pasturas anuales pueden aportar producción en períodos específicos, las pasturas perennes ofrecen ventajas cuando se analiza el sistema en su conjunto.
“Las anuales nos dan pasto rápido, pero tienen un ciclo. Después dejan un bache importante que hay que cubrir con otra cosa”, explicó.
A su juicio, cuando se comparan ambos sistemas en el largo plazo, las pasturas perennes permiten una producción más equilibrada a lo largo del año.
También, el asesor de Copagran señaló que aunque históricamente las perennes tenían costos de implantación “más altos”, en los últimos años esa diferencia “se ha reducido”.
“Una pradera perenne podía valer antes entre 400 y 500 dólares por hectárea y hoy está más cerca de 350 o 370 dólares, con costos de mantenimiento del orden de 170 dólares por año mientras se mantiene productiva”, comentó.
La duración de estas pasturas depende del sistema productivo. En mezclas con trébol rojo o achicoria pueden durar unos tres años, mientras que asociaciones como festuca con trébol blanco o lotus pueden extenderse entre seis y siete años, dijo.
En cambio, Vercellino aclaró que las pasturas anuales obligan a recuperar la inversión dentro de un solo ciclo productivo, lo que “aumenta la presión” sobre el sistema.
“Con una anual tenés que sembrar lo antes posible y antes de que termine el ciclo ya haber recuperado la inversión”, señaló.
Durante la actividad también se abordaron dos temas que vienen ganando relevancia en los sistemas productivos: el análisis de suelos y la compactación.
Vercellino sostuvo que pese a la importancia técnica del análisis de suelo, su uso todavía es “limitado” y se está “lejos de lo que se debería hacer”.
“No creo que más del 30% del área se esté analizando”, estimó.
Según explicó, muchos productores siguen aplicando fertilizantes de manera estándar, sin considerar la variabilidad de cada chacra. En algunos casos esto ha llevado incluso a niveles elevados de fósforo en el suelo, mientras que en otros sistemas más ganaderos aún se registran valores bajos.
El análisis de suelo es, a su juicio, la única herramienta que permite ajustar correctamente la fertilización.
Otro aspecto creciente es “el problema de compactación” de los suelos, asociado principalmente a sistemas agrícolas intensivos y al tránsito frecuente de maquinaria, advirtió.
“Lo hemos medido con herramientas de precisión y encontramos diferencias de rendimiento del orden del 20% entre zonas donde las raíces pueden penetrar bien y otras donde hay limitantes”, enfatizó. Acotó que eso representa “mucha plata” en pérdida de productividad.
En términos productivos, esto significa que praderas que podrían rendir cerca de 10.000 kilos de materia seca por hectárea terminan produciendo apenas 8.000 kilos.
La compactación también contribuye a procesos de acidificación del suelo, ya que limita el desarrollo radicular y reduce la capacidad de las plantas para explorar nutrientes en profundidad.
En ese contexto, Vercellino indicó que el encalado aparece como una herramienta cada vez más relevante para corregir estos desequilibrios, aunque reconoció que su adopción aún está “limitada por los costos internos” del sistema productivo.
En el marco de la gira técnica por Estados Unidos (EEUU), organizada por Nutex y Teknal, el asesor ganadero e integrante de Nutex y Campo Shop, Juan Domenech, destacó la magnitud de los sistemas de producción visitados en Texas y en un contexto de “menor” disponibilidad de ganado, que atraviesa actualmente la ganadería estadounidense.
Así lo señaló en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy, donde realizó un balance de las recorridas realizadas por corrales de engorde, la Universidad de Texas —con foco en el negocio ganadero en Amarillo— y organizaciones vinculadas al sector.
Domenech calificó la experiencia como “muy positiva”, resaltando que el objetivo de la gira fue conocer una de las regiones con mayor concentración de ganado bovino del mundo. Según explicó, en el área cercana a Amarillo se concentra una “enorme” cantidad de animales destinados tanto a la producción de carne como al sistema lechero.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la escala de los corrales de engorde, donde incluso “el establecimiento más pequeño visitado manejaba unas 60.000 cabezas”, mientras que “otros superaban las 100.000”.
“Son corrales que funcionan prácticamente como industrias por la forma de producir. Todo está muy automatizado y con instalaciones enormes”, señaló.
Otro de los puntos que surgió con fuerza en las reuniones mantenidas con técnicos, universidades y asociaciones del sector fue la falta de ganado en Estados Unidos, un fenómeno que responde a los ciclos propios de la producción ganadera.
Domenech dijo que históricamente esos ciclos duran cerca de diez años, aunque en la actualidad se han extendido. “Hoy hablan de ciclos que pueden llegar a 14 años y que están en el punto más bajo de disponibilidad de ganado”, indicó.
Este escenario genera expectativas de precios firmes en el mercado de carne vacuna. “Nos queda resonando que la carne va a seguir siendo un producto muy demandado. La carne vacuna tiene características que la diferencian claramente de otros commodities”, sostuvo.
Durante la gira también se abordó la situación generada por la suspensión de importaciones de ganado desde México por motivos sanitarios, una fuente importante de reposición para los corrales de esa región.
Según Domenech, la ausencia de ese flujo de animales “profundiza” la escasez de ganado disponible para engorde. Incluso, se manejaron escenarios a futuro donde EEUU podría evaluar la importación de ganado desde otros países, aunque por ahora se trata de una posibilidad incipiente.
En paralelo, el asesor resaltó el crecimiento de los sistemas de cruzamientos entre ganado lechero y razas carniceras, conocidos como “beef on dairy”, que permiten aprovechar terneros provenientes de tambos para la producción de carne.
“Se ven muchos animales provenientes de madres lecheras cruzadas con razas carniceras, con muy buena calidad. Incluso comentaban que cerca del 50% de esos animales se certifican como Angus”, dijo.
Domenech agregó que este sistema permite cubrir “parcialmente” la falta de ganado, aunque aclaró que su volumen es limitado frente a la escala de la industria.
Otro aspecto observado durante las recorridas fue el rol clave de la logística y el abastecimiento de alimentos para los corrales. En la región visitada, gran parte del maíz utilizado como fuente energética llega por tren desde el cinturón maicero estadounidense.
Además, la producción forrajera local depende fuertemente del riego, sustentado en el acuífero Ogallala, una de las principales reservas de agua subterránea de Estados Unidos, que abastece gran parte de la agricultura y la producción ganadera en la región de las Grandes Llanuras.
Según información divulgada en las presentaciones técnicas, el nivel del acuífero viene mostrando una tendencia descendente en el largo plazo, aunque los especialistas consideran que seguirá siendo una base clave para sostener la producción forrajera vinculada a los sistemas de engorde.
La gira también incluyó una visita a instalaciones académicas vinculadas a la industria cárnica. En Amarillo, la Universidad de Texas cuenta con infraestructura orientada a la formación de profesionales para la cadena de la carne, incluyendo instalaciones para el estudio de calidad, cortes y procesos industriales.
“Es impresionante cómo los estudiantes pueden aprender todo el proceso dentro de la universidad y después salir con muchas oportunidades laborales”, concluyó Domenech.