Tras un récord de faena de vacunos en 2021, el arranque de este año siguió dinámica la actividad de los frigoríficos y el mercado ganadero registra precios del novillo gordo de entre US$ 4,55 y US$ 4,60 por kilo y de la vaca gorda en US$ 4,20 y US$ 4,30 en la semana anterior, dijo el director de la firma Zambrano & Cía, Alejandro Zambrano, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que las lluvias de enero y el impacto favorable de eso en la disponibilidad de forraje incidió en la oferta de ganado y además, hay “una intención de la demanda de traccionar lo más posible”. Eso “refleja el interés” en el mercado internacional por la carne uruguaya, valoró.
Comentó que “las entradas son rápidas” y que “no sería raro que la actividad empiece a mermar un poco”, por la proximidad de negocios de cuotas con animales de corrales de engorde.
Durante el mes de enero se faenaron unas 200.000 cabezas, según datos del Inac. Eso marca que existe “una demanda que sigue con intención de tener un alta actividad y es lo que movió fuerte los precios” durante la semana anterior, enfatizó.
En cuanto al ganado de reposición, Zambrano dijo que “se venía con dificultad para la venta de algunas categorías”, y “lo primero que pasó luego de las lluvias” es que “los negocios pendientes se hicieron” y “en muchos casos los precios de los ganados ofrecidos eran superiores”.
Los valores del ternero son amplios: los que pesan entre 140 a 150 kilos andan en US$ 2, 60 a US$ 2,80 el kilo, los más pesados valen US$ 2,30 a US$ 2,40, y la vaca de invernada está en US$ 1,90, indicó.
Consideró difícil que se mantenga el actual ritmo de faena en las próximas semanas, salvo en el momento de salida de los ganados destinados a las exportaciones de cuotas y otros negocios vinculados a los corrales de engorde.
El precio de la soja en el mercado local continúa con una tendencia alcista, durante la última semana estuvo rondando los US$ 570 por tonelada y es el máximo valor precosecha alcanzado desde el año 2012.
Las cotizaciones se vieron impulsadas por nuevos recortes productivos en Brasil y Argentina donde los privados estiman que la producción de la campaña 2021-22 estará en torno de las 125 millones de toneladas (Mt) y 42 Mt respectivamente.
En los últimos días China realizó nuevas compras de la oleaginosa norteamericana, lo cual también dio firmeza a los precios desde el lado de la demanda.
En lo últimos días se empezaron a concretar negocios de venta de soja, “aprovechando los precios” favorables de precios y de primas. En la jornada de ayer los valores tocaron los US$ 565 por tonelada base acopio Nueva Palmira y US$ 575 directo a puerto, dijo el responsable del área de ventas y comercialización de granos de la empresa Alpino Agronegocios, Mauricio Pino, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Advirtió que “en 40 días el precio de la soja aumentó prácticamente unos US$ 100” por tonelada. Y recordó que cuando llegó a US$ 480 se vendió muy poco, luego el precio fue avanzando y el productor comenzó a vender. “Ahora el promedio de ventas llega a los 1.200 kilos por hectárea” , según comentó.
Pino indicó que “el mercado (de la soja) está muy volátil”, sube y baja unos US$ 5 o US$ 10 por tonelada. “Seguramente en estos días tendremos una toma de ganancias”, acotó.
Las lluvias acumuladas entre el 15 y el 26 de enero en la zona de Mercedes, donde opera la empresa, alcanzaron entre 150 y 200 milímetros que llegaron “en el momento justo para la soja” y “tarde para el maíz de primera”.
Destacó que “un 90% de las chacras de soja están espectaculares”, por lo que “se está en carrera” y si el clima sigue acompañando se podrían lograr “potenciales interesantes”. A la vez, señaló que las lluvias también fueron muy oportunas para los maíces de segunda.
El titular de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Juan Curbelo, anunció que en el último trimestre del año culminarán las obras de la terminal pesquera de Capurro y del nuevo muelle de la terminal de gráneles de Montevideo. Además, entre fines de 2022 e inicios de 2023 estará concluida la terminal especializada de celulosa. Estos trabajos contribuirán a que Montevideo sea un puerto eficiente y competitivo. “El puerto de Montevideo está en obras”, afirmó Curbelo.
El jerarca dijo que la construcción de la terminal pesquera de Capurro demandó una inversión de US$ 90 millones y las obras estarán culminadas en el último trimestre de 2022. El emprendimiento, con capacidad para atender a 50 buques, se ubica al norte de la bahía de Montevideo, entre la desembocadura del arroyo Miguelete y el canal de acceso a La Teja.
Anticipó que, además de la pesca nacional, la nueva terminal resultará atractiva para la flota internacional que opera en el Atlántico Sur, por lo que Montevideo podría ser su puerto base.
Mientras tanto, continúan las obras del viaducto en la zona portuaria que se vincula con el acceso norte de la terminal y que finalizará entre mayo y junio de este año. El viaducto medirá 1.800 metros de largo y se apoyará en pilas de hormigón. Los trabajos incluyen un puente en arco de 160 metros de largo, contiguo a la explanada de la Estación Central General José Gervasio Artigas.
En la pasarela habrá, también, tres carriles en cada sentido con un ancho de 24 metros. Con las obras en la zona de explanadas, el puerto suma más de 5 hectáreas. Parte de la rambla formara parte del recinto portuario y generará una nueva circulación interna. La ampliación del área está asociada a la incorporación de tecnología y nuevas balanzas para camiones. “La dinámica de ingreso y egreso al puerto se verá beneficiada” con las mejoras descriptas, aseguró Curbelo.
En paralelo, avanza la construcción de la terminal portuaria especializada de celulosa, que concluirá entre fines de 2022 y principios de 2023. Allí se recibirá y almacenará la celulosa procedente de Durazno en tren y se acopiará y despachará sustancias químicas requeridas en el proceso industrial de la planta de UPM que se construye en ese departamento. La terminal incluye una dársena con un muelle de aguas profundas.
Esto se suma a la construcción de un atracadero y una explanada para la operación de buques de hasta 13 metros de calado en la Terminal de Gráneles de Montevideo (TGM). La inversión se ubica en US$ 15 millones y estará finalizada al cierre de este año.
Curbelo señaló que las obras permitirán mejorar la infraestructura portuaria y posicionar a Montevideo como un “puerto eficiente y competitivo, receptor de la carga del Río de la Plata” con destino a ultramar.
Se está iniciando, asimismo, la ampliación de la explanada de contenedores de la terminal Cuenca del Plata SA, que posibilitará ganarle a la bahía una superficie de 5 hectáreas hacia el frente costero sureste, próximo a la escollera Sarandí e insumirá una cifra de US$ 455 millones. “Es la mayor inversión de la historia del puerto de Montevideo y duplicará el área” de la terminal especializada en contenedores, aseveró.
El titular de la ANP añadió que continúa el proceso de desguace de buques que permanecían en la bahía de Montevideo. Se trata de medio centenar de barcos abandonados, hundidos, semihundidos o escorados (inclinados). En 2021, equipos del organismo trabajaron en una reformulación del adjudicatario. Desde enero, la empresa Christophersen SA desarma un conjunto inicial de 18 barcos en la zona de Puntas de Sayago para comercializar la chatarra. Estas tareas permitirán que “la bahía se vea despejada, amigable, sin esos buques que afeaban el puerto y la ciudad” y que además constituían un riesgo ambiental, por la pérdida de combustible, indicó.
El monitoreo de entore de unas 11.000 vacas de 11 rodeos muestra un promedio de anestro (período de quietud sexual) de 43,3%, lo que es inferior al registro de 48% del año pasado, dijo el asesor técnico ganadero, Guillermo de Nava, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Consideró que “lo malo de este año” es “la incidencia del anestro profundo” que se ubica en 32%. “Esa cifra es alta y está un 5% por encima al promedio de 2021.Hay menos vacas problema, pero las que tienen muestran una situación más compleja”, señaló.
Se refirió a las diferentes situaciones que se registran en las zonas de producción ganadera, allí marcó que en el litoral norte el panorama es más complejo frente a otras, como en los departamentos de Tacuarembó y Cerro Largo que tienen una situación “bastante mejor”. Ese escenario es exactamente inverso a lo sucedido el año pasado.
De Nava recomendó a los productores analizar los rodeos con vacas en problemas para adoptar algunas medidas, previo al inicio del entore, como puede ser el destete precoz. Si bien algunas de estas medidas pueden ser consideradas costosas para el productor, el asesor advirtió la importancia de invertir en esos casos, atendiendo a la coyuntura de precios favorables.
Resaltó que el 75% del área ganadera de Uruguay está ocupada por la cría de vacunos, lo que representa unas 11,5 millones de hectáreas. Entonces, “lo que estemos haciendo ahora para lograr terneros, es mejorar la productividad de toda la ganadería uruguaya”, destacó.
Las últimas lluvias “han complicado el panorama”, la saturación de los drenajes provocó pérdidas de entre 6% y 10%. Porque la soja murió por exceso hídrico, dijo el asesor agropecuario de la zona este, Felipe Lago, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Indicó que en pocos días cayó un volumen alto de agua, lo que influyó en el estado de los cultivos, que tienen una combinación con otros sistemas, como el arrocero y las pasturas.
En Rincón de Ramírez (Treinta y Tres) es donde se verifican ese tipo de situaciones y creció un 30% el área de soja en rotación con el arroz y las pasturas. El acumulado para esa zona marca unos 300 mm en 10 días. comentó.
Si bien las empresas agrícolas de esa región realizan tareas de nivelación de los suelos y toman los recaudos para sacar rápidamente el agua de las chacras de soja, “es prácticamente imposible prever el impacto de registros extraordinarios de precipitaciones”, como los de enero de este año. “En caso de no haber hecho esas labores de nivelación las pérdidas de cultivos de soja habrían sido mayores”, acotó.
Recordó que el año pasado el impacto del exceso hídrico fue más importante que el actual, y las chacras que registraron pérdidas de 40% a 50% de la soja alcanzaron un rinde de 1.500 kilos por hectárea. Las que tuvieron 15% rindieron 2.600 kilos. En tanto, las que registraron un 5% de pérdidas lograron un rinde de 3.200 kilos. Lo que motivó un rendimiento promedio, contemplando todas las situaciones, cercano a los 2.000 kilos por hectárea, dijo.
Las proyecciones del Meat & Livestock Asutralia (MLA) anticipan que las exportaciones de carne vacuna aumentarán este año en un 11%, o casi 100.000 toneladas, desde las 887.678 toneladas exportadas en 2021, con lo cual el volumen exportado estaría en torno al millón de toneladas (Mt), informó Beef Central.
El incremento de la faena y el aumento del peso de las carcasas contribuirán a una mayor exportación. El MLA anticipa que en 2022 el peso promedio de las carcasas alcanzará los 311 kilos, impulsados por una mayor dependencia de los ganados de corral y una menor faena de hembras. Esta cifra es un 11% superior a la registrada en plena sequía de 2019 cuando la faena de vacas alcanzó niveles prácticamente récord.
Para 2023 se espera que el volumen de exportación de la carne vacuna se ubique en torno de 1,14 Mt. Al tiempo que el MLA anticipa una exportación de 1,24 Mt para 2024. Eso representaría un aumento del 35%, desde el volumen mínimo de 35 años registrado en 2021, y lo proyectado para 2024.
En tanto, Beef Central indicó que en enero de 2022 las exportaciones de carne vacuna de Australia se desplomaron a una de las cifras mensuales más bajas de las que se tiene registro. El volumen a todos los mercados externos llegó a 43.362 toneladas, un 13% menos que en enero de 2021 y un 33% por debajo del promedio que tiene enero en los últimos cuatro años.
Dicha situación responde al avance de la variante omicron que afectó al personal de varias empresas de procesamiento de carne en el este de Australia, lo que motivó altos niveles de ausentismo durante ese mes.