Un proyecto de ley aprobado recientemente en la Cámara de Diputados que establece medidas para la prevención y combate de incendios es cuestionado por la Sociedad de Productores Forestales (SPF), que advirtió de la “irracionalidad técnica” del mismo.
Este proyecto tiene “inconsistencias hasta en el planteo de distancias, según los tipos de planes forestales”, dijo el presidente de esa gremial, Nelson Ledesma, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Criticó el “desconocimiento alto” de los diputados al aprobar ese texto que además tendrá “consecuencias serias”. Actualmente la Dirección Nacional de Bomberos y la Dirección Forestal del Ministerio de Ganadería disponen un distanciamiento de los cortafuegos internos de 12 metros más 4 metros libres del área forestal; mientras que este proyecto establece 20 metros y 50 metros, comparó.
Ledesma recordó el proceso de tratamiento del tema entre los ministerios de Ganadería y de Ambiente, tras los incendios forestales registrados el año pasado, así como las medidas planteadas por esas secretarías de Estado junto a Bomberos.
Pero luego la Cámara Baja decidió aprobar un proyecto que no contempla las propuestas de Ganadería y de Ambiente. Consideró que se está “sobredimensionando” el problema y que el proyecto de ley afectará a los negocios del sector forestal. “Ni que hablar de los proyectos (de inversión) nuevos”, esto “le pega” al inversor forestal, enfatizó.
La SPF hará gestiones en el ámbito de la Cámara de Senadores para evitar que ese proyecto de ley sea aplicado tal como está redactado.
Ledesma comentó que este año el monto de las exportaciones forestales será “muy similar” al de 2021, con unos US$ 2.300 millones de los cuales US$ 1.800 millones corresponden a pulpa de celulosa y US$ 520 millones de otros productos. Los precios internacionales de la celulosa aumentaron 20% en 2022, respecto al año anterior, destacó.
Se refirió a la “preocupación” y la “incertidumbre” sobre lo que pasará en los primeros meses de 2023 en los mercados respecto a la demanda de los productos forestales, además de los costos internos.
Pese al registro de una de las primaveras más secas de la historia, en el departamento de Colonia los productores agrícolas se llevaron una “grata sorpresa” por los resultados positivos obtenidos en la cosecha de los cultivos de invierno, dijo el jefe del departamento técnico de Copagran Colonia, Alberto Bouvier, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que en esa zona está finalizada la cosecha con rindes promedio de algo más de 1.500 kilos por hectárea con rendimientos de 2.400 kilos de promedio en el caso de las colzas que se sembraron entre el 20 de abril y el 15 de mayo.
Las colzas sembradas en fechas más tardías, pasando el 10 de julio, registraron un pobre desarrollo con un rinde que en algunas chacras no superaron los 500 kilos por hectárea, contó.
Explicó que las colzas invernales superaron los “3.000 kilos” por hectárea de rendimiento, lo que “sienta un buen precedente” pero su siembra “no es algo que se va a masificar” porque la fecha para sembrarla es “muy temprana” (en marzo) y “se termina de cosechar en diciembre”. “En el esquema de doble cultivo en esa zona, no tiene un nicho muy grande para avanzar”, argumentó.
Manifestó la posibilidad de tener un espacio para sembrar luego de un maíz temprano o un girasol, aunque eso “lleva a sojas muy tardías o maíces de segunda nuevamente”.
En el caso de la cebada, Bouvier dijo que el rinde promedio en esa zona fue de “4.300 kilos” por hectárea, específicamente en las variedades europeas y nacionales, con calidades e incluso con bonificaciones por proteína. El nivel de rechazo del cereal no pasa el 2%, por distintos motivos.
El año pasado la productividad fue de 4.100 kilos por hectárea el rinde en cebada y hace dos zafras se logró el récord de 4.700 kilos, recordó.
En cuanto a los resultados de la cosecha de trigo, el técnico señaló que el rinde promedio fue de 4.200 kilos por hectárea, con una “muy buena zafra”. El cereal marcó un pH de 78 y proteína arriba de 11,5%, dijo.
Luego de un año excepcional, ¿qué desafíos y oportunidades podemos esperar para 2023?. Con ese título se realizó la VII Jornada de Economía: los números de la ganadería, que organizaron el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia), el Plan Agropecuario y Fucrea el jueves 8 de diciembre.
En esa actividad se presentaron “tres escenarios” para el ejercicio 2022/23: uno algo “más pesimista con precios más bajos de lo que están hoy”, otro “intermedio” con “algunos altibajos” y un tercero “más optimista” que “se acerca un poco más a los ejercicios pasados”, comentó el coordinador de la unidad de economía aplicada del Inia, Bruno Lanfranco, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
“Los insumos no han bajado demasiado, los granos siguen en valores altos, algo similar ocurre con los fertilizantes y el gasoil”, y “posiblemente la brecha entre ingresos y egresos se acortó un poco más”, avizoró.
Señaló que se esperan “algunas dificultades en la cría y algunos sistemas ganaderos de ciclo completo para mantener las inversiones ya hechas” y” poco margen para inversiones nuevas”.
“En tres o cuatro años de los últimos diez muchos productores registraron resultados que apenas les dio para cubrir el presupuesto familiar”, en “algunos casos ni siquiera para eso”, y “en pocos años para mantener las inversiones y muy pocos años hubo un exceso para juntar un fondo para desarrollar la empresa”, explicó.
Reconoció que “el ejercicio pasado produjo excedentes que en muchos casos sirvieron para tapar agujeros, para equilibrar las cuentas y mantener el capital de trabajo”, pero sí en ciertos casos hubo un “buen momento para realizar inversiones de poco retorno, como sombra, agua y otras instalaciones”. Eso se concretó efectivamente, acotó.
Lanfranco se refirió también a la preocupación del sector agropecuario por el tipo de cambio, específicamente por el manejo de las operaciones en dólares. “Una debilidad del dólar complica, porque aumenta los costos y se necesitan más dólares para hacer frente a una serie de productos. Los costos de un sistema ganadero están 50% en pesos y 50% en dólares”, enfatizó.
Indicó además que hay “ganaderos que pagan Impuesto a la Renta de Actividades Económicas (Irae)” y otros “pagan Imeba, cuando venden el ganado, deben hacer anticipos”. “En el ejercicio pasado, que fue muy bueno, los anticipos se hicieron relativamente bajos y ahora tuvieron que hacer la liquidación en octubre y noviembre”, dijo
Advirtió que “el problema más grande es que para el actual ejercicio los anticipos son muy altos porque se calculan en base al ejercicio anterior”, lo que “puede generar problemas financieros a muchos productores”.
El USDA informó el jueves 8 las ventas semanales de la exportación de EE.UU. de soja. Las mismas fueron de 2,94 millones de toneladas (Mt), muy por encima del rango estimado por el mercado de entre 1,5 Mt y 2,1 Mt, y del promedio de las ventas de los últimos 5 años (pelotital azul) correspondientes a la semana mencionada. También, significo el tercer volumen de ventas semanales desde el comienzo del ciclo comercial.
El mayor comprador semanal fue China con 1,27 Mt. A la fecha, el volumen con compromiso de exportar durante el actual ciclo 2022-23 es de 42 Mt significando el 76% sobre un volumen objetivo de 55,6 Mt.
Al cierre del año y de cara a 2023 es importante evaluar la situación de las negociaciones en cuanto a la inserción internacional de las exportaciones uruguayas. Uno de los asuntos de mayor interés en ese sentido es el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Uruguay y China.
La designación del principal negociador uruguayo Francisco López Fabregat como nuevo embajador en Alemania, no afectará ese proceso negociador diplomático, consideró el director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que la última declaración del Ministerio de Economía de Brasil demuestra que hay un “acoso” hacia Uruguay en su estrategia de apertura al mundo. Pero, el cambio de gobierno en el país norteño puede generar espacios para la estrategia oficial uruguaya, reconoció.
Se refirió a la postura china respecto a esperar la asunción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la Presidencia brasileña y a eventuales escenarios. “La llave la abre el próximo gobierno de Lula”, afirmó.
El nuevo canciller brasileño, Mauro Vieira, es un diplomático de confianza del ex ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, quien “no es un amigo” de los intereses de apertura de Uruguay, sostuvo Bartesaghi.
No obstante, el profesional sugirió hacer gestiones al “más alto nivel político con Lula” y explicar que el liderazgo en la relación del Mercosur con China lo tendrá Brasil, pero Uruguay debe buscar los mecanismos para seguir con el TLC.
Pero además de China y de lo que se puede hacer con Brasil. En nuestro país, “no hay consensos nacionales en que Uruguay debe avanzar con China”, específicamente hay algunos académicos y políticos que hacen una “lectura equivocada” y están “mirando una película muy corta”, cuestionó.
Opinó que “pedirle al gobierno uruguayo que deje de negociar el TLC con China, es ir en contra del interés nacional”. “Es una locura”, fustigó.
Hay “algunos actores nacionales que no conocen China y no tienen un conocimiento de lo que ocurre a nivel de las negociaciones internacionales, donde hoy el pragmatismo está a flor de piel”, argumentó.
Bartesaghi consideró que “en Uruguay hay una base proteccionista muy fuerte, no solamente sindicatos si no también empresarios y académicos”.
“De la prenda al campo” es el título del seminario internacional de lanas finas, que se realizará el 20 y el 21 de diciembre en la sede del Instituto de Investigación Agropecuaria (Inia) en Tacuarembó. Ese evento es organizado por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), el Consorcio Regional de Lanas Finas de Uruguay (Crilu) y el Inia, en un momento en el que la colocación de lanas gruesas registra dificultades.
Hace uno 20 años en el marco del congreso Del Campo al Plato hubo consenso en cuanto a que “el afinamiento” de las lanas “era parte del proceso de mantenerse (en actividad) y ganar mercado, y eso sigue presente”, señaló el vicepresidente del Crilu en representación del INIA, Fabio Montosi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que “lo único que con el tiempo vemos es que aquella finura en donde el negocio funcionaba bien, la mira se ha movido hacia lanas más finas y con menores diámetros de fibra”.
“Hace 20 años el momento de quiebre de los precios se registró con una finura de 18 a 19” micras, “después pasó entre las 16 a 17” micras, y “hoy las de 15 a 16” micras, son las que aceleran el precio”, destacó.
En alusión a parte de la temática del seminario, el técnico consideró que “lo importante” en la actualidad del negocio lanero “no es solamente la calidad del producto, si no el proceso de elaboración” del mismo.
Eso “tiene lógica” con lo que “está pasando en el mercado, donde ese nicho está fundamentalmente pensado para consumidores de alto poder adquisitivo y que valoran mucho la forma de producir esa lana”, sostuvo. Y acotó que de ahí surge “el concepto de la prenda al campo”. “Las lanas de 17 a 19 micras llegan a mercados de altísimo valor “y al bajar de ese rango de finura se va “a nichos de mercado de mayor valor”, dijo.
Se refirió además a que “eso está ligado a una estrategia comercial”, Uruguay exporta de distintos mecanismos con lanas sucias, ganado en pie y tops que la industria puede procesar de 15 a 16 micras. “Hoy no es sorpresa” hablar de 16 a 17 micras en cabañas y en productores comerciales, lo que es “un mercado fuerte y con buenas perspectivas”, comentó.
Montosi reconoció que es “difícil” afirmar que hay mercado para la producción lanera de 14 micras. Considerando que “hay operadores comerciales que se han posicionado muy bien en mercados de altísimo valor”, por lo que “es necesario desarrollar una estrategia comercial para colocar esos productos”, sostuvo.
Sugirió que al tratarse de “procesos que llevan tiempo” es importante “tener una visión adelantada” para “estar preparado” y llegar con “volumen y calidad”.
El seminario internacional comprende una serie de temáticas que pasan por la tecnología, el mejoramiento genético, el ambiente y bienestar animal, impacto productivo y económico, demandas de mercados y consumidores, entre otros.
El tipo de cambio registra una caída mayor al 13% este año, respecto al anterior, lo que le “pega muy fuerte” a las empresas locales dedicadas a la fabricación de maquinaria agrícola, ya que incrementa los costos en relación a la competencia, dijo el director de Metalúrgica Hartwich, Carlos Hartwich, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que hace unos días estuvo en contacto con autoridades del Banco Central de Uruguay para plantear ese tema, y la respuesta fue que “no hay mucho para hacer”. Dijeron que ésta es la política monetaria y que “no ven ingreso de capitales que vengan a invertir en pesos y deshacerse de dólares para pasarse” a moneda local, comentó.
Advirtió el precio del dólar ha caído más en Uruguay que en otros países de la región. En “nuestro caso que agregamos valor a materia prima importada y contamos con 70” operarios en la empresa que opera en Young, Río Negro, “la mano de obra y leyes sociales que están en pesos, representa casi la mitad de los costos de un equipo”, dijo.
El empresario reconoció que si el campo anda bien eso favorece el incremento de su demanda y en las ventas de las empresas, pero “por más que haya un nivel de ventas mayor” este problema “impacta fuertemente en la rentabilidad”, lo que “es determinante para seguir invirtiendo”.