La urea arranca el año con un valor FOB de US$ 467 por tonelada en los puertos de Medio Oriente, lo que representa “prácticamente la mitad” del precio registrado en el inicio de 2022, cuando estaba en unos US$ 800 y alcanzaba un pico de US$ 907 durante el mes de abril de 2022. De punta a punta, en un año la urea perdió un 50% del precio, dijo el analista del mercado de insumos de AZ Group, Jeremías Battistoni, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que en el caso de los fosforados, como fosfato diamónico en Tampa, EEUU, donde se origina, tiene un precio de US$ 620 por tonelada y a la misma altura del año pasado estaba en US$ 712 y llegó a un máximo de US$ 950 por tonelada.
Desde que empezó el año los precios de los fosforados marcan una “tendencia a la baja” y “el mercado de la urea se muestra mucho más volátil”, indicó Battistoni.
Recordó que “Rusia es uno de los principales proveedores mundiales” de fertilizantes, con lo cual el conflicto bélico con Ucrania incidió en el mercado de esos insumos, pero en la medida que esa situación fue “enfrentando con diferentes alternativas”, el mercado se encontró “cada vez más sobre ofertado”.
Otros factores que están influyendo en las cotizaciones de los fertilizantes, son el precio del petróleo y de los granos, que siguen siendo interesantes pero están por debajo de los picos de 2022. Hoy el mercado se encuentra “sobre ofertado”, enfatizó.
Planteó la dificultad de pronosticar la evolución futura de los precios de los fertilizantes. “Brasil es un gran importador” de fertilizantes, pero ya atravesó su pico de importaciones por lo cual hay una demanda que se va retrayendo y una sobre oferta. Argentina y Uruguay dependen de lo que sucede en el país norteño, comentó.
Agregó que “el hemisferio norte comienza a reactivar las compras de fertilizantes a la salida del invierno, lo que sería nuestro otoño”. Hoy por la coyuntura “estamos en un mercado bastante calmado, pero nos aproximamos a los meses de mayor demanda por parte del hemisferio norte”.
La relación insumo producto hoy es “positiva”, ya que más allá de un precio del maíz de unos US$ 260 por tonelada, “la caída ha sido más fuerte” en los valores de los fertilizantes, dijo Battistoni.
El precio de la soja cayó nuevamente tras las lluvias generalizadas en Uruguay y Argentina, que seguirían esta semana y “pondrían un piso” a los rendimientos, destacó la consultora Agro Hedge, en su reporte semanal.
Indicó que el avance de cosecha de Brasil confirma el “muy buen potencial” de rindes y, a partir de febrero, esa mercadería se volcará al mercado global.
Los “buenos” datos de ventas de EEUU pusieron un límite a las bajas, así como “la incertidumbre” por la cantidad de lluvia que vendrá para nuestra región durante esta semana y febrero, sostuvo.
Resaltó que los precios de la soja acumulan cinco jornadas consecutivas de pérdidas, por la llegada de lluvias a Argentina y el resto de la región, que mejora el estado del cultivo. Adicionalmente, el inicio del año nuevo lunar en China marca un período de baja en la demanda, acotó.
Señaló que la zona núcleo de Argentina recibió la semana pasada más de 50 milímetros y esta semana tendría otra ronda similar, lo que permite “aliviar el déficit hídrico que viene ya desde hace dos años al menos”.
La Bolsa de Rosario consideró que “algunos productores podrían intentar hacer alguna siembra tardía ante las nuevas perspectivas”, según el reporte. No obstante, la entidad advirtió que “ya se perdió mucho” y que “el mayor beneficio de estas lluvias sería para la soja de segunda”.
Mientras, en Brasil se avanza con la cosecha, especialmente en Mato Grosso, donde “los rindes superan las estimaciones iniciales”, de acuerdo a Agro Hedge. La cosecha a nivel país está en 1,8% de acuerdo a AgRural, que redujo su proyección de 153,6 millones de toneladas (Mt) a 152,9 Mt. “Las lluvias están impidiendo un mayor avance de las labores”, apuntó.
La firma AgResource está recorriendo cultivos y destaca rendimientos y potencial de la soja en Mato Grosso. De acuerdo a la consultora, los rendimientos en este estado compensarán las perdidas en el sur. Las muestras dan cuenta de un rinde promedio de 3.618 kilos por hectárea, frente a 3.210 kilos por hectárea, estimados por el CONAB para ese estado.
Estados Unidos y China.
Respecto a Estados Unidos (EEUU), la revista Farm Futures estima que habrá una ligera expansión en el área de soja para ese país norteamericano, con un aumento proyectado de 600.000 hectáreas y un área total de 36 millones de hectáreas.
Esa área sería “la tercer mayor” en registro desde 2017 y 2018, destacó. La revista estimó un rinde de 3.510 kilos, por lo que la producción alcanzaría un máximo histórico de 124,6 millones de toneladas.
En cuanto al gigante asiático, el reporte de Agro Hedge puntualizó que “en una semana tranquila” para la demanda, por el Año Nuevo Lunar de China, “el mercado trata de digerir datos preocupantes sobre la segunda mayor economía del mundo”.
“Si bien la producción de cerdos en 2022 fue la máxima en ocho años, la baja de precios y el exceso de oferta llevó al ministro chino de Agricultura a pedirle a los productores que limiten la producción y crianza de cerdas ante la debilidad de la demanda”, indicó.
Valoró, además, que “las exportaciones de canola de Australia explotaron en noviembre y seguramente confirmen la tendencia en diciembre”. Tras vender 210.000 toneladas de ese grano entre setiembre y octubre combinados, Australia exportó 830.000 toneladas en noviembre, precisó. Los principales destinos fueron Alemania, Francia, Bélgica, Holanda y Emiratos Árabes Unidos.
Para ayudar a paliar de alguna manera los efectos negativos del déficit hídrico en el agro local, la estatal UTE decidió “renovar el descuento (en el costo de la energía) a los regantes” del sector productivo y “aplazar el pago de la facturas de enero, febrero y marzo a los productores que estén afectados por la sequía”, señaló el director de UTE, Felipe Algorta, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que el pago de esas facturas fue “postergado para julio” de este año “en seis cuotas, sin ningún tipo de interés, ni multa, ni recargo”. “El cliente deberá contactarse con el Ministerio de Ganadería (MGAP) que luego remitirá la nómina” de los beneficiarios por esa medida, aclaró.
También, para el riego productivo se renovó el beneficio comercial del 15% de descuento sobre energía, potencia contratada y cargo fijo sin IVA, para el periodo de consumo que va del 15 de octubre de 2022 al 31 de marzo de 2023. En este caso, la nómina es indicada por el MGAP.
Algorta indicó que esas determinaciones, que implican una reducción de la tarifa para ese fin y un aplazamiento en la obligación de pagar en fecha las tarifas, se suman a otras medidas definidas por el Poder Ejecutivo para brindar asistencia al sector productivo en el marco de la emergencia agropecuaria.
Otro tema planteado por Algorta es el referido al avance de los proyectos para la instalación de represas multiprediales para abastecer a los sistemas de riego productivo, a la iniciativa la están impulsando varios actores públicos y privados.
“Estamos muy interesados en ponerle ejecución” a estos proyectos, donde también es importante la participación del Ministerio de Ambiente y el MGAP. La idea es empezar a trabajar “en febrero” en una primera represa multipredial, adelantó.
Tecnología y calidad en la aplicación de agroquímicos es el tema central de un taller teórico y práctico, que realizarán Macció Cultivar y Syngenta en dos jornadas: el miércoles 25 de enero en Dolores y el jueves 26 en Young.
Hay “dos grandes objetivos”, uno está en el marco de “acciones de buenas prácticas agrícolas”, como “capacitaciones en manejo seguro y responsable de agroquímicos”, entre otras, y el segundo está relacionado al reciente lanzamiento del producto llamado Virantra, que es el insecticida de Syngenta en base a una nueva molécula, señaló el gerente de ventas y marketing de Syngenta, José Inciarte, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que Virantra requiere de una “buena aplicación para que sea exitoso”, por eso se desarrollará esa actividad de capacitación para apoyar con conocimiento a productores y técnicos.
El principal disertante en el taller será el docente de la Universidad de Buenos Aires y asesor Crea, Diego Oliva, que está especializado en la aplicación de agroquímicos y estará acompañado por el investigador de Syngenta en Uruguay, Nicolás Faggi.
Algunas de las preguntas más importantes a ser abordas en esa actividad apuntan a saber qué factores afectan la aplicación, cómo influye el volumen de agua y qué boquilla usar en cada situación. “Las buenas prácticas agrícolas están metidas en toda la agricultura, no sólo en el uso de los agroquímicos”, destacó Inciarte.
Recordó que los técnicos siempre dejan en claro que “los productos pueden ser excelentes pero si fallamos en la calidad de aplicación”, entonces “falla la aplicación y el producto no logra el objetivo buscado”.
Virantra fue lanzado en octubre de 2022 y está basado en una nueva molécula llamada Plinazolin, cuya “ventaja” es el manejo de la resistencia por el modo de acción que tiene, además aporta una “residualidad más larga”, lo que “permite hacer una aplicación temprana”, en R3 junto con los fungicidas.
Entre los beneficios figura el “amplio espectro de control”, en el caso de soja, el producto combate chinches, lepidópteros, trips y arañuelas, destacó.
En la zona norte el panorama de precipitaciones recibidas muestra oscilaciones entre 50 y 60 milímetros desde el 1° de noviembre hasta el momento, señaló el vicepresidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Guillermo O´Brien, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que eso representa una “seca aguda” para temporadas de primavera y verano en esa región. La temperatura a esta altura del año es normalmente alta en los departamentos norteños de Uruguay, con evaporaciones de hasta 10 milímetros por día en el suelo, comentó.
Indicó que la producción arrocera en el norte, Artigas y Salto, abarca unas 30.000 hectáreas. El año pasado se registró un déficit hídrico hasta fines de febrero, lo que afectó al cultivo y por eso cerca 1.500 hectáreas fueron abandonadas, recordó.
O´Brien señaló que ante esa situación los productores arroceros de esa zona resolvieron este año aumentar entre un 5% y 10% la reserva de agua disponible por hectárea sembrada, teniendo en cuenta que en la zafra pasada hubo un sobre consumo de entre 15% y 20% de agua. La medida de anticiparse representó “sobre costos”, que se ubican en unos “US$ 150” por hectárea, distribuidos en horas de bombeo de agua, compra de agua, tarifa de energía eléctrica, entre otros factores, advirtió.
En esta zafra se plantaron “en tiempo y forma”, los cultivos crecieron con lluvia y luego cesaron las precipitaciones pero con el arroz instalado. “Ha sido importante la cantidad de horas de luz que han recibido las chacras. Hay un 60% a 70% del área en etapa de floración y se ingresa a los últimos 30 días de riego en las chacras más atrasadas, pero es una carrera corrible” por los recaudos que tomo el productor, sostuvo.
Respecto a la producción de soja en esa región, el directivo de la ACA señaló que los productores están convencidos de que “apostar a cualquier cultivo de secano” en el norte es “poner en juego mucho dinero por hectárea”. Es tener “mayor probabilidad de éxito en el casino” que en esa actividad agrícola en el norte, graficó.
Indicó que los buenos resultados que viene mostrando la inclusión de la soja en los campos arroceros del este llevó a que algunos productores del norte probaran producir soja y maíz con riego, pero ese tipo de cultivos “requieren agua como quien riega el jardín” de una casa. “Es otra cultura de riego que se debe incorporar, pero en una empresa arrocera hay recursos que pueden sumar y el principal es el recurso humano, que son los regadores”.
Agregó en la zona arrocera de Uruguayana en Río Grande del Sur frente a Tomás Gomensoro en Artigas, “hay un desarrollo muy importante del riego de soja y maíz por surcos, que se marcan con tecnología RTK lo que brinda un diseño muy exacto y facilita el riego”.
Actualmente en Artigas hay unas 1.000 hectáreas sembradas entre maíz y soja. “En la mayoría, hay un productor arrocero detrás donde se buscan validar diferentes alternativas para determinar si existe un negocio para el agricultor y para el dueño del campo”.
El primer mes de 2023 concentró la atención del sector agropecuario en el factor climático, por el impacto negativo del déficit hídrico, y para el mercado de granos uno de los factores clave es la evolución del registro de lluvias en los próximos días. “El foco fundamentalmente en soja y maíz está puesto en la llegada o no de lluvias a Argentina, Uruguay y el sur de Brasil, tras una sequía histórica”, dijo el contador Esteban Dotti, de la consultora Agro Hedge, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que ahora los pronósticos marcan la posibilidad de dos eventos “relativamente buenos” de precipitaciones hasta fin de mes, para las zonas de Entre Ríos, Santa Fe y Uruguay. Eso “explica de alguna manera” la caída de los precios de los granos en estos días, luego de haber encontrado cierta “firmeza” en las referencias de valores de la Bolsa de Chicago, consideró.
Recordó que las estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) para la producción de soja de Argentina alcanzan unas 45,5 millones de toneladas (Mt), que “muchos” califican de “optimista”. Esta semana ya hubo un “recorte” de este volumen de unas 4 Mt, pero que “sigue estando por arriba” de la estimación de producción de la Bolsa de Comercio de Rosario que la ubica en 37 millones de toneladas, analizó.
“Brasil empezó con la cosecha de soja, algo lento, pero se encamina a tener una super cosecha” lo que generará una “mayor producción” de la región, comentó. Y acotó que “Paraguay vuelve a lo que supo producir” tradicionalmente, con un volumen cercano a “10 Mt”, tras un año de pérdidas de hasta el 70% de su producción de soja.
Las estimaciones para la soja brasileña marcan un consenso y en todas se superan las 150 Mt, variando entre 153 Mt del USDA y otras “más optimistas” que calculan unas 155 Mt. Afirmó que será una producción “récord” del país norteño y tendrá un “déficit de almacenamiento”, por lo que los productores deberán decidir si comercializan la soja o el maíz.
Dotti se refirió a otro factor negativo para los precios, China aumentó la producción de carne de cerdo en 2022, pero “la oferta está superando a la demanda”. Por eso, “el gobierno chino pidió a los productores porcinos que controlen la oferta”, por lo que podría haber una merma en la demanda de soja, dijo.
Destacó que el USDA recortó la demanda de soja de China de 98 Mt a 96 Mt, al haber incrementado la estimación de producción de soja china. En 2022 el gigante asiático importó un 6% menos de ese grano en comparación a 2021.
Tras una recorrida de productores uruguayos por zonas productivas del estado de Mato Grosso, Brasil, organizada por la compañía norteamericana Stine, el director de Agronegocios del Plata (ADP), Marcos Guigou, habló sobre los principales aspectos a destacar de esa reciente actividad, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que Stine, que en Uruguay es representada por ADP, tiene en Mato Grosso un “desafío enorme” porque se trata de un “mercado nuevo” donde se siembran 14 millones de hectáreas de cultivos agrícolas, fundamentalmente soja y maíz. Allí, en la primera jornada que realizó la compañía en ese estado, presentó sus variedades de soja y los híbridos de maíz. Además, cuenta con una cantidad “enorme” de materiales que “están en las gateras” lo que “le permitirá consolidar” su presencia en Sudamérica, indicó Guigou.
Uno de los puntos destacados por Guigou fue que durante los días de la visita a suelos brasileños hubo una frecuente presencia de lluvias, lo que contrasta con la situación del campo en Uruguay, por el déficit hídrico en este momento. “Han logrado implementar modelos de producción asociados al clima, siembran dos cultivos por año, soja luego maíz o algo de algodón que ocupa el 10% del área de soja. Los ciclos son muy importantes”, explicó.
Comparó la diferencia entre el movimiento de cargas en caminos y rutas, así como bitrenes, en Brasil, en relación a las limitaciones que se marcan en Uruguay para el traslado de granos y otros productos agropecuarios.
Tanto las lluvias como el transporte fueron puntos valorados por el empresario uruguayo como “ventajas” en cuanto a la competitividad. También comentó que “hay una actitud muy positiva (de los actores del sector) para que las cosas sucedan, no digo que sea diferente a lo que pasa en Uruguay, pero por el recorrido que ha tenido la producción en Mato Grosso, ese ha sido un elemento clave”.
En cuanto a costos de producción, el director de ADP señaló que en el valor de la tierra y en otros factores los números son “bastante variados” en esa región brasileña. El precio de las rentas es “parecido” a la zona núcleo de la agricultura uruguaya, “la soja vale lo mismo” pero tienen más costos de fletes, el precio del gasoil está parecido a Uruguay y la maquinaria agrícola cuesta lo mismo o un poco más. “La escala cobra una relevancia destacada”, detalló.
Indicó que el rinde esperado en esa región se ubica en los 3.600 kilos de soja por hectárea y de 7.000 a 9.000 kilos de maíz. “Por las condiciones climáticas y la repetición del mismo cultivo a lo largo de los años, tienen una vocación muy alta por proteger la soja, con fungicidas y otros productos, dijo.
Guigou al comparar las ventajas que puede tener Uruguay, señaló que las distancias entre las zonas productivas y los puertos de salida de los granos es menor a la de Brasil, además existen mayores alternativas para diversificar la producción, “la rotación de cultivos que se puede emplear en Uruguay es una ventaja competitiva”, acotó.
En Uruguay “no estamos a 2.000 kilómetros de los puertos”, pero los fletes son “caros”. En Brasil “tienen más flete por tonelada pero no es 30 o 40 veces más alto que en Uruguay”, pero “la distancia es infinita” al compararla con el promedio que tiene el grueso de la producción agrícola uruguaya
Consideró que en Uruguay es necesario “evolucionar”, porque en “Brasil siguen acercando los puertos a las zonas de producción o en el caso del maíz, ahora lo procesan al lado”. En Uruguay “no podemos seguir estancados” y el transporte es un “tremendo problema” porque sigue con la misma capacidad de carga, en lugar de “ir hacia sistemas más potentes”.