Ganadería

INIA advierte la presencia de escarabajo “tóxico” en praderas, y plantea alternativa “más eficiente” que el uso de químicos

30 de enero de 2023

La aparición del insecto denominado “siete de oro” que es un escarabajo de creciente presencia en el campo local y que genera preocupación en la producción ganadera.

Se trata de un “coleóptero cuya larva es una plaga de agricultura, pero en Uruguay no ha sido reportado como una plaga dañina, la larva se alimenta de semillas. El adulto, sin embargo, es considerado un polinizador ya que se alimenta de polen”, dijo la entomóloga de la estación La Estanzuela, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Ximena Cibils, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.

Indicó que “es un insecto nativo que tiene un ciclo de vida anual, en su estado adulto consume polen y por lo general no causa ninguna alarma porque es benéfico al transferir polen de flor a flor”.

“Pero en esta zafra hubo explosión de poblaciones (de ese insecto), principalmente en Argentina, y acá hay un poco menos población”, pero en momentos de seca “no tienen la diversidad de flores que normalmente usan entones están polinizando en cultivos de alfalfa”, explicó.

Y acotó que por eso se genera la “preocupación”, ya que el “insecto es tóxico” y “cuando está en la pastura y entra el ganado a consumirla” puede provocar “cuadros tóxicos” en los animales.

Cibils señaló que al tratarse de un “insecto coleóptero que vuela” y considerando que “el cultivo de alfalfa está en floración”, la alternativa química para combatirlo “debe ser un producto de contacto”. Sin embargo, la experiencia de otros países marca que el empleo de insecticidas para combatir coleópteros “tiene poca eficiencia” pues “el producto solo entra en contacto con pocos adultos de la población, y el resto de los insectos vuela para escapar”, dijo.

Afirmó que el escape hace que la aplicación de insecticida sea “ineficiente”. Otra característica del insecto es que en su estado adulto cuando encuentra un “recurso floral bueno emite una feromona de agregación, que le comunica a otros de su especie que vayan a colonizar una pastura”.

“Si uno puede elegir una pastura en estado vegetativo, que no tenga flores, es una estrategia que se puede utilizar para el manejo del ganado” ante esa plaga, sugirió.

Reconoció que “INIA entiende que se trata de una situación complicada pero lo importante es que el insecto está colonizando las pasturas que están en flor”, por lo que “una estrategia sería cortarla, dejarla secar para que los insectos se vayan y luego utilizarla”. Esa medida resulta más eficiente que la aplicación foliar, afirmó.

Para precisar la ubicación de las zonas en las que se registró la presencia de ese escarabajo, el organismo decidió realizar una encuesta entre los productores. A la vez, INIA divulgó un comunicado para informar sobre este asunto y advertir de la situación a los productores y técnicos del agro, así como planteó ciertas recomendaciones.

El texto divulgado por INIA, marca que en enero de 2023 circularon reportes e imágenes de cultivos y praderas en Argentina y Uruguay colonizados con una cantidad “inusual” del insecto conocido como “siete de oro” o ” Astilo Moteado” (Astylus atromaculatus), alarmando a técnicos y productores, según el reporte divulgado el miércoles 25.

Indica que se trata de un escarabajo de la familia Melyridae (escarabajos de flores), y que los adultos se pueden observar entre enero y marzo alimentándose de polen. Usualmente se ven en agregaciones de docenas o incluso cientos en una sola planta, señala. Sostiene que estas agregaciones se dan debido a que los adultos segregan una feromona de agregación (señal química), que le permiten comunicarse con otros individuos de su misma especie atrayendo tanto a machos como a hembras para formar colonias y agruparse.

“Hasta el momento, en la región, no se ha reportado impacto en el rendimiento de los cultivos debido al consumo de polen, por lo que no se justifica el costo de medidas de control de adultos en cultivos”, afirma.

El organismo considera que “la sequía de la presente zafra causó un retraso o ausencia en la floración de especies vegetales que el siete de oro suele utilizar (p.ej. maíz u otras especies autóctonas) y consecuentemente, el insecto está utilizando otros hospederos menos frecuentes como son la alfalfa, la soja o el cardo en flor”.

Las larvas de ese insecto se alimentan de semillas taladrando las mismas para comer su interior dejando el pericarpio sobre el terreno, indica. Advierte que durante la emergencia de los cultivos pueden dañar la base de los tallos actuando como cortadoras.

“En este estadio el siete de oro está reportado como plaga de implantación de los cultivos de sorgo, maíz, girasol y soja, aunque actualmente no hay reportes de daño producto de la larva en Uruguay”, asegura.

Entre las prácticas de prevención más eficaces, INIA recomienda: tener precaución en pastoreos a primera hora de la mañana y al atardecer, donde la temperatura ambiente es menor y se conjuga una menor movilidad del insecto y un mayor consumo animal, evitar las pasturas de floración para el pastoreo, no pastorear con altas cargas, ni en parcelas diarias a no ser que se constate baja infestación de siete de oro, por medio de una recorrida previa, entre otras medidas.

Por más información consultar en el siguiente link: http://www.inia.uy/Paginas/siete-de-oro.aspx.

Escuche a Ximena Cibils

Foto: Nicolás Gigli

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