Con “impotencia por la imprevisión” se recibió el anuncio de la medida de suspender por 30 días las exportaciones de carne, por parte del gobierno argentino de Alberto Fernández, dijo el consultor privado y profesor del Departamento de Producción Animal de la Universidad de Buenos Aires, Darío Colombatto, el jueves 20 a revistaverde.com.uy.
Opinó que “la ganadería es un negocio que lleva mucho tiempo” y que “cualquiera de estas medidas no solo atentan contra las expectativas a mediano y largo plazo para el inversor, sino sobre todo en este contexto de pandemia, de alta inflación y desempleo en Argentina”.
“El problema lo veo para la gente cuyo sustento estaba en trabajar en los frigoríficos exportadores”, advirtió. Se refirió además al impacto negativo en la cadena cárnica de esta suspensión de las exportaciones, que “no va a solucionar nada en términos de bajar los precios internos de ese producto”.
“Nadie puede confiar que sean 30 días, qué vas a solucionar en ese tiempo en un negocio que requiere cinco años para acomodarse”, dijo.
Consideró que eso significa “pegarme un tiro en el pie”, porque “sacás a un actor importante en los mercados, principalmente en China”.
“Antes había ocho o nueve frigoríficos argentinos habilitados para exportar al mercado chino y hoy hay 85”, indicó. El tema de la confianza y la credibilidad en los negocios es otro factor evaluado como relevante por Colombatto. “Si los rusos o los chinos me dicen que no soy creíble, entonces estoy en un problema”, ironizó.
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El consultor privado habló también sobre el negocio del engorde de vacunos en corrales. “Es una herramienta de terminación de ganado, que le asegure al consumidor una calidad uniforme a lo largo del año”, valoró.
Planteó que “el encierre a corral viene a solicitar un problema de la longitud de tiempo, que llevaba al productor la terminación de un ganado producido a pasto”.
Los corrales “tienen que ser prolijos”, resaltó Colombatto, en cuanto a las condiciones de los establecimientos de engorde, como asegurarle espacio para el animal, comida, entre otras cosas.
Además, analizó el rol de la producción de carne intensiva y su impacto ambiental, en un escenario donde las demandas en esa dirección crecen a nivel global.
Varios productos del agro registraron un aumento en su precio, principalmente los granos y la carne, pero qué pasa con el valor de las lanas. Prácticamente solo las lanas de la raza Merino recuperaron la demanda en volumen y en precio, pero las lanas gruesas y de otras razas siguen afectadas por la inactividad. Así lo señaló el gerente comercial de Tops Fray Marcos, Facundo Ruvira, el jueves 20 en Punto de Equilibrio por Carve y revistaverde.com.uy.
Planteó la necesidad de “dar una discusión filosófica” en cuanto al concepto tradicional del “doble propósito” en el ovino, que comprende el objetivo de producir lana y carne.
Dijo que el mercado lanero encontró “estabilidad hace un tiempo”, específicamente para las lanas Merino y para razas de cruzas. “En Merino creció el volumen comercializado y el valor se recuperó un 60% en las más finas”, mientras que “en las lanas de cruzas y las gruesas la estabilidad es de la situación de inactiva que venía”, comentó.
“Estamos preocupados”, admitió Ruvira respecto a la falta de negocios para otras lanas que no sean Merino.
El “avance rápido en la siembra” de la producción agrícola en Estados Unidos (EEUU), tras alguna demora por temperaturas frías, es uno de los fundamentos que explica la baja en los precios de los granos en el mercado de Chicago, señaló el director de la consultora Nóvitas, Diego de la Puente, el miércoles 19 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que se trata de “meses tranquilos en el mercado” y encima se registran niveles de “precios pocas veces vistos en la historia”. Actualmente en la Bolsa de Chicago el precio de la soja bajó de los US$ 600 por tonelada y quedó en US$ 587 posición julio, el maíz pasó de casi US$ 300 a US$ 260 y el trigo de US$ 270 a US$ 252.
De la Puente analizó que las declaraciones del gobierno de China en contra de las criptomonedas hizo que cayeran muchísimo en su valor y provocó un refugio de capitales hacia el dólar y el oro, incidiendo en una caída en los granos pero también en el petróleo y las bolsas.
“La soja bajó US$ 30 a US$ 40 pero seguimos con precios increíbles”, advirtió. Y planteó concentrarse en los fundamentos del mercado de granos, específicamente en las relaciones de stock-consumo en soja y maíz que son “muy ajustados” en EEUU.
“Con fondos tan comprados, el ingreso el ingreso de la cosecha sudamericana al circuito comercial y precios tan altos es lógico que haya movimientos bruscos”, enfatizó sobre lo que pasa en el mercado de granos actualmente.
Apuntó: “tenemos todo el mercado climático por delante”, para atender a la evolución futura de los valores de commodities agrícolas. En un contexto de bajos stocks, la producción de soja y maíz en EEUU “no permite imponderables”, eso sumado “a un mercado financiero muy dependiente de las decisiones monetarias y macro económicas que tome la Reserva Federal de EEUU, le aportaran una alta dosis de volatilidad al precio de los granos”.
El negocio del corral de engorde de vacunos se presenta desafiante para los empresarios del sector, considerando el alza de los precios de los granos, los vaivenes del mercado europeo para la exportación de carne, entre otros factores.
“Estamos prácticamente cerrando un segundo ciclo de lo que son los encierres de ganado para la cuota (481), con la incertidumbre por lo que pasó en 2020”, comentó el presidente de la Mesa de Alimentación a Corral, Daniel Miranda, el viernes 14 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy. Dijo que “en el próximo trimestre se viene una recuperación de la demanda en Europa, que se viene abriendo de a poco, y China que viene tirando hace meses”. El mercado chino demanda carne de vacunos alimentados a pasto pero también de los corrales, señaló.
Relató que “cuando arrancó la cuota le dio una certidumbre al corral de poder encerrar animales con precios fijos a 100 días, y eso generó un aumento en los corrales, aunque en algunos años cuando se cerraban precios se daba un aumento de los valores, entonces cuando se entregaba el ganado estaba igual o por debajo de lo que era el mercado”.
“En 2020 al no haber certidumbre el frigorífico no pasaba precio, entonces se trabajó con los valores en las tablas más algún porcentaje o algunos centavos respecto al precio del ganado gordo” en el momento, contó.
Miranda afirmó que ahora eso “sigue siendo así”, por lo que el empresario “está metiendo ganado en los corrales especulando con la posibilidad de que a los 100 días de engorde haya un alza en el precio, que luego pueda captar en el acuerdo con el frigorífico”.
Esta semana se terminó de encerrar el ganado para la próxima ventana de cuota 481, y en la mayoría de los casos se estableció la estrategia señalada de un precio al cargar los vacunos más un plus, indicó.
Dijo que el rango de valores previstos está entre US$ 0,20 y US$ 0,25 por encima del precio de referencia del novillo gordo. La demanda de la industria frigorífica de ganado de corral dejó de ser tan marcada por la cuota europea, específicamente por la alternativa de colocación en China, sostuvo.
En paralelo con el fin de la cosecha de verano, los productores agrícolas avanzan en la siembra de cultivos de invierno que por el momento “viene bien” y con “mucha actividad”, señaló el gerente agrícola de Dalmás Agro, Alexis González, el viernes 14 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Comentó que en el caso particular de la empresa empezaron a sembrar “temprano”, igual que el año pasado, en abril con colza y en mayo con trigo y cebada.
La siembra de colza llegó al 90% y además se sembró carinata sobre rastrojos de maíz de primera. Dijo que el área sembrada de trigo está en 46% y algo atrasada en comparación al año anterior, aunque las condiciones son favorables.
Igualmente, la empresa inició la siembra de cebada que ya está en 23% aproximadamente de la superficie prevista, según González.
Reconoció que las expectativas para esta zafra de invierno son “muy buenas”, considerando los rendimientos alcanzados en la campaña anterior y los precios que presentan los granos invernales.
Dalmás Agro decidió mantener el área de invierno, pero analiza la posibilidad de incrementarla para la próxima zafra de cultivos de verano.
En la actual cosecha de soja el promedio de rendimiento para la empresa estará en unos 2.200 kilos por hectárea, dijo González.
“Es el mejor valor del Novillo Tipo para el mes abril, desde 2017 hasta 2021”, señaló el co-director de Agrofocus, Ing. Agr. Gonzalo Ducós, el lunes 17 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy
El indicador mensual del Novillo Tipo de Inac, que comprende información sobre un animal de razas carniceras de 480 kilos que rindió 54%, muestra para el mes de abril un valor de US$ 1.171. De esa cifra se desprende un valor de la hacienda de US$ 929 (79%) y un valor agregado industrial (incluye costos y beneficios) de US$ 242 (21%).
Sostuvo que entre 2014 y 2017 la participación del valor agregado industrial era del 27%, que significó alrededor de US$ 300 por novillo. Dijo que “lo opuesto ocurrió en 2019 cuando el valor agregado industrial se ubicó en algún mes puntual en los US$ 160 por novillo significando menos del 16%, momento en el cual la industria realizó un esfuerzo importarte que motivó un crecimiento del endeudamiento de los frigoríficos”.
“Hoy estamos posicionados en un momento en el que el sartén está del lado de los productores”, planteó Ducós, considerando que en el acumulado anual del Novillo Tipo la relación es de 81% para valor hacienda y 19% para valor agregado industrial.
Señaló que eso implica que “la industria está poniendo parte de ese agregado de valor y haciendo un esfuerzo, porque tiene mercado, precio y expectativas”, donde “se presenta por delante el verano europeo y China viene empujando con volumen y precio, porque también está adquiriendo cada vez más cortes de alto valor”, valoró.
Y opinó: “Hay otra cosa que está operando ahí, queramos o no queramos verlo, el país se ha vuelto más competitivo, producto del incremento del dólar registrado el año pasado, aunque luego se estabilizó”. Eso “le ha permitido a la industria tener un poco más de margen sobre sus costos en pesos”.
Ducós, comentó que el mercado ganadero está “muy picante, hoy existen valores de referencia del novillo cercanos a US$ 4 por kilo, por eso no sería alocado pensar en US$ 4,15 o US$ 4,20 en la post zafra”, pero señaló: “lo que sube como palmera baja como coco, ya lo vimos y debemos tener cuidado, algo que se percibe en el mercado de la reposición”.
Casi sobre el cierre de la actual cosecha arrocera el rendimiento promedio de Saman es récord y llega a 192 bolsas de 50 kilos de arroz, sano, seco y limpio por hectárea, que supera en 12 bolsas al máximo registro histórico anterior en la zafra 2014/15. Así lo señaló el gerente de operaciones de Saman, Raúl Uraga, el jueves 13 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Eso representa un rinde de unos 9.600 kilos por hectárea y es un 7% superior al récord anterior. Destacó que hay varios factores que contribuyeron a esa situación, como la fecha de siembra donde más del 90% del área se sembró en octubre y con muy buena implantación donde prácticamente no hubo que hacer riegos, dijo.
Sumó también la consolidación de un verano favorable para la producción arrocera, “con muy buen nivel de radiación”. Aunque en su momento “nos preocuparon los 400 mm que en 15 días recibieron algunas zonas sobre fines de enero y principios del febrero”. Además, “se dieron excelentes condiciones de cosecha con un nivel de calidad que se mantuvo desde el comienzo y hasta el final de la trilla”.
Valoró el potencial genético, donde la composición varietal marca que la participación de Inia Merín llega al 40% del área. “Se trata de una variedad con un destacado potencial de rendimiento que contribuye al resultado excepcional que dejó la zafra”, acotó.
En el caso de Saman en esta zafra el área de influencia llegó a 60.000 hectáreas de arroz de un total a nivel país de casi 145.000 hectáreas. Y al momento de realizar una proyección primaria, la empresa proyecta un crecimiento de 10% en la superficie a sembrar en la próxima zafra.
Uraga explicó que ese crecimiento dependerá de la disponibilidad de agua en las represas y de la evolución en las condiciones del negocio. “En este momento hay cerca de un 30% del arroz ya comercializado. Es importante seguir con un buen nivel de ventas para impulsar el precio al productor”.
Resaltó el cambio de ánimo del sector, “luego de 6 años con números comprometidos, hoy se piensa en inversiones que en su momento no se pudieron hacer, sobre todo en maquinaria, porque en algunos casos hay un cierto rezago”.
En la jornada de ayer, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca informó en su página web que tras la reunión mantenida con autoridades ministeriales, este jueves 13 de mayo, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad de México informó que, dado el cumplimiento de Uruguay con todos los requisitos exigidos por esa autoridad, se procedió a realizar el levantamiento de las plantas de arroz suspendidas. Con lo cual ese mercado quedó plenamente habilitado para todo el sector arrocero uruguayo.