Belén Daneri, gerente de Ambev, dijo que “los rendimientos de cebada están por encima de lo esperado. Este año la cebada tuvo que enfrentar condiciones adversas a lo largo del ciclo productivo. Durante la siembra, hubo exceso hídrico y siembras tardías. Luego, “los cultivos se desarrollaron bien y mostraron buen potencial”. Pero en octubre se recibieron lluvias muy importantes, sobre todo al norte de río Negro” .
Con todo ese panorama, Daneri indicó que el rendimiento promedio de chacra estará por encima de los 3.500 kilos por hectárea. “Esta zafra recibió un volumen de lluvias superior a la media de los últimos 10 años y eso “repercutió también en la calidad”. Al norte del río Negro se registró la presencia de micotoxinas y hubo altos valores de Don en trigo y cebada”.
En esa linea, indicó que el porcentaje de rechazo registrado en la zona Norte está en torno al 18%, mientras que en la zona centro sur “los niveles de rechazo son inferiores y rondan 8%”. Además, dijo que la compañía flexibilizó algunos parámetros del contrato para acompañar al productor y disminuir el porcentaje de rechazos.
Informó que la cosecha de cebada viene con un avance destacado en la zona centro-norte, “donde está finalizando y llega a 90%. Mientras que en el sur supera el 70%”.
Explicó que la cosecha tiene un porcentaje de avance similar al del año pasado. Aunque recordó que “este año la cosecha comenzó un poco más tarde (en torno al 9 de noviembre) y en años anteriores comenzaba sobre la última semana de octubre”.
Sostuvo que este año “la falta de lluvias le dio continuidad a la cosecha, con lo cual el flujo de recibo ha sido continuo y eso “ha compensado el retraso del inicio”.
A partir del 1º de enero de 2020 el Ing. Agr. Marcos Carrera será el líder comercial de Bayer en Uruguay. El proceso de integración de los negocios de ambas compañías en nuestro país, sigue su transcurso normal, destacó Carrera.
Explicó que dicho proceso lleva un “trabajo importante” debido a que cada compañía tiene sus distribuidores, equipos técnicos y portafolio de productos que deben unirse. “Hay que armar toda la paleta de productos con la oferta de ambas compañías y un equipo comercial” para lo que están “trabajando a pleno”.
“Estamos armando planes de trabajo, sobre esa base se generará una estructura que permita atender esos planes”, dijo Carrera. Si bien reconoció que hay plazos para definir esos aspectos se excusó de no poder compartirlos porque “hay muchos actores involucrados” y para “no generar falsas expectativas es preferible que no sean públicos”.
En otro orden, Carrera señaló que el área de maíz en esta zafra se ubicará entre 150 y 160 mil hectáreas, lo que representa un crecimiento de casi 20% frente a la zafra 2018/19.
También señaló que el área de soja puede tener algún ajuste por la situación climática que se atraviesa en varias zonas productivas, donde las siembras están paradas y resta completar el área de segunda.
Por otro lado, Carrera indicó que Uruguay no aprueba nuevos eventos biotecnológicos desde el año 2017 y advirtió que “esto nos deja un escalón por debajo de Argentina y Paraguay, y algunos más por debajo de Brasil. Esto genera preocupación en toda la industria porque los agricultores uruguayos no están teniendo las mismas oportunidades tecnológicas que sus vecinos”.
Carlos María Uriarte próximo ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, que será acompañado por Ignacio Buffa como subsecretario de la cartera, dijo que mantuvo un primer encuentro con el presidente electo Luis Lacalle Pou en el que hubo intercambio de ideas y diagnósticos sobre el sector agropecuario.
A su vez, relacionado a la institucionalidad agropecuaria (INAC, INIA, INALE, Plan Agropecuario, etc.), hizo el primer anuncio: “vamos a cambiar la concepción de cada instituto, sobre todo en la forma de la nominación del presidente y vicepresidente”. La intención es “colocar en cada instituto a los más capaces sean del palo que sean, para que “prime el interés del país”.
Por eso sostuvo que no se permitirá “la utilización del amiguismo ni la cuota política ni ideología alguna para designar a esas personas”. En ese sentido, confirmó que “se buscará que en esos ámbitos haya más participación del sector privado”.
Dijo que debe ser “el sector privado que tome las riendas”, mientras que el Estado debe “limitarse a generar el marco. dar herramientas y controlar de que se cumplan las normativas” para que “no haya abuso entre los intervinientes”.
Además, Uriarte dijo que “es una irresponsabilidad hablar de medidas concretas, porque las medidas estarán sujetas a las circunstancias que se den a la hora de asumir, las circunstancias cambian todos los días y lo estamos viendo. No hay que prometer nada que no se pueda cumplir”.
Dijo que el próximo gobierno “tiene que tener muy claro hacia a dónde apunta, para devolverle la esperanza a los productores que están pensando en dejar de ser productores”.
En ese sentido, habló de prestar atención a los sectores que más lo necesitan, entre ellos el lechero, ovino, arrocero, granjero y hasta la propia agricultura. “Estos sectores requieren de urgente atención”, confirmó Uriarte.
Escuche la entrevista completa a Carlos María Uriarte.
En el marco de la jornada de fin de año que Frigorífico BPU (NH Foods) organizó en Durazno, Daniel de Mattos, director ejecutivo de la compañía, invitó a “reflexionar sobre algunos temas”.
Señaló que “el desafío es tener más terneros”. Pero entiende que la producción de terneros en el país, está en un punto de inflexión, eso provocaría un crecimiento sostenido y sustentable de la cantidad de terneros”.
En la jornada, también se intentó mostrar “como en asociación con otras empresas y de otros rubros, como Montes del Plata, podemos generar una producción de carne que nos diferencia de la región y del mundo”. En ese sentido, Daniel de Mattos resalto que en Uruguay cada vez se foresta más, se busca incrementar el monte nativo y además aumenta la producción de carne. Pero otros países para aumentar su producción tienen que desforestar”.
Para el industrial es importante “decirle a los consumidores que Uruguay tiene un balance de carbono muy diferente al de otros países productores de carne. Eso está relacionado a la sostenibilidad del sistema y a los aspectos éticos de la producción de carne”. Confió en que estos temas, sostenibilidad y ética, “estarán marcando el acceso a los mercados y quiénes serán los que accedan a precios preferenciales y cuales que no”.
“Esto que ya se nota en Europa y EEUU, pero también se comienza a ver en los países asiáticos”, porque “proveemos carne a consumidores muy informados”, explicó de Mattos.
Sobre el futuro de la producción uruguaya dijo que “la demanda internacional ha cambiado la manera de producir”. En ese sentido “se tiene a ir a una mayor extracción y a otra composición del stock, con mayor cantidad de animales de cría y recría. Algo que se viene observando en los datos de Dicose”.
Por eso confió que en los próximos años Uruguay tendrá una producción de terneros que estará por encima de los 3 millones y la faena anual llegará a 3 millones de cabezas. Para eso precisó que la producción de carne a corral va a tomar mayor preponderancia.
Recórdó que “en los últimos años la cantidad de vacunos engordados en corrales ha tenido un crecimiento exponencial de la mano de la cuota 481”. Dicho cupo tendrá cambios, pero de todos modos para 2019, el industrial estimó que la faena de animales de corral aumentará entre 25 y 30%, “por la necesidad que existe de acelerar los ciclos”.
Además, indicó que la categoría de vaquillonas ha incrementado su participación en ese ciclo productivo, algo que catalogó como “muy importante, como sucede en otras ganaderías del mundo”. También sostuvo que no ve “disrupciones en el precio de los granos”, lo que contribuye a que “el crecimiento de la producción en corrales de engorde se siga consolidando”.
Escuche la entrevista completa a Daniel de Mattos.
El país asiático es el principal destino de los productos nacionales, y un acuerdo comercial permitiría captar mayores valores
El embajador chino en Uruguay, Wang Gang, reconoció a VERDE que su país tiene interés en negociar un tratado de libre comercio (TLC) con Uruguay. El diplomático dio esa respuesta al ser consultado sobre el objetivo de empresarios uruguayos de lograr una mejora de las condiciones de acceso al mercado chino, específicamente por una rebaja en el pago de los aranceles aduaneros.
Recordó que hace tres años se lanzó la iniciativa de un acuerdo entre China y Uruguay, “para nosotros es algo muy bueno. Estamos dispuestos a negociar un TLC con Uruguay y con el Mercosur. Pero Uruguay manifestó que avanzaría con el bloque. Para China la negociación de un TLC no tiene ningún problema, la pelota está en la cancha de Uruguay”.
El diplomático comentó que “Uruguay está muy lejos de China, y Montevideo es la capital más distante de Beijing”. Pero acotó que, no obstante, el país “se está conociendo mucho más por el fútbol, por (Edison) Cavani y (Luís) Suárez, y ahora también por la carne uruguaya y los lácteos. Uruguay está tomando una imagen muy positiva en China, cada vez adquiere más fama. Ahora esperamos que Uruguay pueda tener una mayor presencia comercial, económica y cultural en China”.
Gang sostuvo que Uruguay puede captar más inversiones chinas y que, además, pueden venir más turistas chinos al país. “Somos el primer país emisor de turistas y uno de los principales inversores del mundo”, destacó.
También recordó la fusión entre la firma Lifan y una empresa automotriz china, para reactivar la actividad de esa planta que opera en San José. Otras alternativas pasan por sectores como la lechería, la vitivinicultura, la infraestructura y los puertos.
El diplomático dijo que China sigue con su desarrollo, con un crecimiento económico que está por encima del 6%. “El mercado chino se está abriendo cada vez más al mundo. Esperamos que más productos uruguayos puedan entrar al mercado chino, que es muy grande y tiene un enorme potencial”, concluyó.
Marcos Guigou planteó este desafío en ADP Zone; explicó que sería alcanzable con sustento en la agronomía, la ciencia, la nutrición y la logística, entre otros aspectos
Aplicando “ciencia, conocimiento, más neuronas por hectárea y más convicción, la agricultura será cada vez mejor”, dijo Marcos Guigou, director de Agronegocios de Plata (ADP).
El empresario entiende que el sector agropecuario tiene una gran responsabilidad. La población mundial es de 7.750 millones de personas, y por año suma más de 75 millones, “es como tener la población de Uruguay multiplicada por 20 todos los años. Esas personas demandan más alimentos, más servicios, más tecnología. Toda esa situación le imprime al mundo una velocidad impresionante, mientras que Uruguay avanza a otro ritmo”.
Pero planteó que “en Uruguay hay muchas cosas que se dan como naturales, y que en el mundo no lo son; es más, están siendo limitantes. Esto nos debe de servir para tener una mirada de largo plazo”.
Al respecto, señaló que “prácticamente se puede producir en todo el país, hay pasturas, hay agua, la producción está cerca de los puertos, tenemos un relieve ondulado, llueven 1.200 milímetros y si no capturamos el agua para transformarla en granos, para producir, se va al mar”.
Además, dijo que el hecho de que llueva “no es una característica destacable por sí misma». Señaló que en la India llueve mucho más que en Uruguay, pero las perspectivas muestran que para el año 2030, el agua no les alcanzará para la producción que tienen que generar y tendrán que optar sobre el uso que le darán al agua, si la usan para producir carne, granos, productos industriales o la utilizan para beber.
Por lo tanto, en India y en China, los dos países con más población en el mundo, existe esa clase de restricciones, pero para Uruguay “son una oportunidad gigantesca”, dijo.
Si en Uruguay se utiliza el agua de la lluvia, “habrá menos erosión y menos riesgo de que los nutrientes vayan a los cursos de agua. Contamos con un clima templado para sembrar dos cultivos por año. Por supuesto que hay años cuando llueve menos y tenemos problemas, pero salvando esos aspectos, se tienen ventajas ambientales para la producción”.
Comentó que en ADP “nos hemos puesto un objetivo: producir una tonelada de grano cada 100 milímetros de lluvia, y aspiramos a lograr 10 toneladas de granos por hectárea y por año”.
Guigou fue más allá, al señalar que si ese objetivo se lleva a nivel nacional, sobre 2 millones de hectáreas agrícolas “estamos en condiciones de producir 20 millones de toneladas de granos, sustentado en aporte de la agronomía, la ciencia, la nutrición y la logística, entre otros aspectos”.
Eso permitiría producir prácticamente cuatro veces más que hoy, con una superficie algo superior a la que se siembra en la actualidad.
Explicó que esa superficie agrícola estimada es la que el país puede alcanzar pensando en una “agricultura de altísima calidad, en muy buenos suelos, pero más dispersos”, ya que la producción se concentró cerca de los puertos, por los costos relacionados con el transporte.
Esa superficie “puede generar 20 millones de toneladas, con una intensificación realmente destacable, que también sería favorable desde el punto de vista ambiental. Además, estaríamos exportando el doble, generando un impacto tremendo en la ganadería mediante los corrales de engorde, pero una agricultura más dispersa en el país impactaría también de forma positiva en los sistemas ganaderos pastoriles”.
El nivel que tiene la producción de terneros es uno de los temas a mejorar en Uruguay, “y eso no está influenciado por la genética, sino por la nutrición. Entonces, mediante modelos productivos más integrados, aparecen soluciones. Si la vaca de cría tuviera una suplementación cuando está amamantando, se preñaría más, y se lograrían porcentajes de preñez y de destete más altos”.
Agregó que si se induce el desarrollo de esos terneros con ración, la integración cobra sentido. “Con una logística bien diseñada, produciendo y consumiendo cerca, se genera un consumo de granos bien interesante, sin pensar en ir a una producción de cerdos o pollos. ¿Se imaginan una agricultura intensa, al lado de un área pasturas, más cercana, más integrada, más potente? Ese es el camino para dar un salto en cada una de las producciones del país” resaltó Guigou.
También señaló que lograr 1 millón de hectáreas forestales “genera un impacto enorme, muy positivo para un país que no tenía un área forestal de esa magnitud. Es algo que permite capturar carbono para mitigar el efecto invernadero, mejorando los aspectos ambientales”.
El empresario sostuvo que van apareciendo nuevas alternativas como la producción de cerdos o la de biogás, “que deben analizarse”.
Planteó, como ejemplo, que hay trabajos que muestran que un camión a biogás neutraliza tres camiones y medio con combustible fósil. “Eso es tremendo. Como país podemos imaginarnos cosas mucho más intensas y mejores”, remarcó.
Guigou entiende que, con una agricultura potenciada, se logra un país más activo y más rico. “¿Por qué no pensar en que el país pueda, eventualmente, donar alimentos a países que atraviesen problemas? Podemos hacerlo junto con la imagen de alguno de nuestros grandes futbolistas, que son personas conocidas a nivel mundial. Esas son cosas que sirven, para que nos conozcan como grandes y confiables productores de alimentos, así debemos posicionarnos en el mundo. Si hoy nos damos cuenta, podemos generar nuevas conexiones, nuevas cosas, una revolución para el país”.
ESCAPAR DE LOS COSTOS
La exposición de Marcos Guigou en el encuentro anual ADP Zone, realizado en Dolores, prosiguió con un análisis de la situación de los costos en Uruguay. “Todos sentimos que estamos en un país caro y realmente lo es. Desde que estoy en la actividad agrícola, el combustible en Uruguay siempre ha sido más caro que en la región. No sé si eso podrá cambiar, pero no tengo muchas expectativas”, admitió.
Agregó que en un momento, “apareció la siembra directa, y los agricultores tuvimos un gran cambio en el ahorro de combustible, pasando de utilizar 60 litros de gasoil por hectárea a 18 litros por hectárea. El gasoil no bajó de precio, pero el negocio cambió totalmente; además del resto de las ventajas de la siembra directa, que fue la base para el crecimiento agrícola del Uruguay”.
La siembra directa fue, en su momento, “la forma de escapar de la realidad de costos”. Luego de varios años, cuando la actividad agrícola creció fuerte en Uruguay, “nos encontramos con la caída brusca de precios, en la zafra 2014/15. La soja pasó de valer casi US$ 500 por tonelada a cerca de US$ 350, y en las últimas dos zafras el precio ha sido aun menor”.
En este escenario “empezamos a buscar cosas en el interior de las empresas, tratando de manejar lo que depende de nosotros, y adaptarnos al nuevo marco, de costos altos y precios agrícolas bajos”.
Fue así que en ADP se apuntó a la búsqueda de sistemas más competitivos. “Con la integración de nuestros granos a la ganadería, logramos que uno de los principales problemas del país, que es el de tener una logística cara, no fuera tan relevante, porque ahora la producción está cerca del consumo. Lo que movemos son vacunos, porque valen mucho más e impactan menos el flete”, explicó.
Esa lógica “debemos tenerla todo el tiempo presente, porque podemos trabajar años sobre la productividad, pero si después, porteras afuera no entendemos cómo funciona la economía y la lógica de estas cosas, tendremos un problema”.
El empresario se mostró encantado con el momento que atraviesa la ganadería, “pero cuando las hectáreas agrícolas pasan a ganadería y no hay ganado, presionamos y presionamos sobre un factor que es inelástico. Sube el precio pero no por eso podemos comprar más terneros”.
Por otro lado, dijo que “pasamos a producir pasto en lugares donde podríamos tener una agricultura pujante, y ese pasto vale muy poco por tonelada, por lo tanto, si no lo consumimos en ese lugar no se podrá mover”.
En esa línea, agregó que cuesta más trasladar una tonelada de maíz, trigo, cebada o sorgo, “que una tonelada de soja o de colza cuando el flete representa 10% del precio; en los granos forrajeros es 20%; pero en un forraje supera el 50%, por lo que mover pasto es inviable”.
Analizó que “Uruguay tiene un área pastoril que es la mayoritaria en superficie, y si todavía el sistema productivo apunta a más pasturas sobre áreas agrícolas, sin saber cómo será el consumo de ese forraje, seguramente estemos sobre un producto sin valor. Ese es un tema para analizar”.
LOS DEBERES AMBIENTALES
La agricultura es capturar energía solar, dióxido de carbono (CO2) y agua, “¿pero cuánto usamos?, ¿cuál es nuestra huella? Las plantas no toman ni el 1% de la energía solar y con solo 90 minutos en el año tendríamos toda la energía que consume la población mundial”, ejemplificó Guigou.
Sostuvo que la agricultura realiza una utilización minúscula de algunos recursos. Además, según datos de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), la producción ganadera en ese país solo genera 3,9% de los gases de efecto invernadero y la producción agrícola 4,7%, y agregó que “ambas producciones en Uruguay son mucho menos intensas”.
La agricultura y la ganadería son responsables de la generación del casi 9% de los gases de efecto invernadero, “por eso hay que relativizar las cosas. No nos podemos dejar poner etiquetas sin discusiones científicas”, reclamó.
Al respecto, agregó que hay muchos trabajos que marcan el año 2050 como meta. “Hay uno que habla de la agricultura regenerativa, la misma requiere una enorme cantidad de subsidios para que sea viable en los Estados Unidos, y plantea una mejora ambiental formidable. En el calentamiento global, el agro no es el problema mayor, pero puede mejorar su performance”, admitió.
Repasó que la base de la agricultura regenerativa es: labranza cero, diversos cultivos de cobertura, fertilización del propio establecimiento y no utilizar nutrientes externos, la no utilización de agroquímicos y fertilizantes sintéticos, y la múltiple rotación de cultivos
“De esos cinco puntos, hay tres que ya se hacen en Uruguay de forma excelente y desde hace mucho tiempo, sin subsidios ni aportes externos. El 60% de la agricultura regenerativa que plantea Estados Unidos como la opción del mundo, en Uruguay ya se hace. Ahora, hay que pelear el 40%, pero ya partimos de una excelente posición”, resaltó Guigou.
Agregó que “queda trabajar en la fertilización interna del establecimiento, pero los sistemas intensivos, que incluyen ganadería, brindan posibilidades de reciclar nutrientes. No me imagino una agricultura sin agroquímicos, pero sí podemos trabajar sobre las dosis mediante la agricultura de precisión”.
Según el director de ADP, el agricultor tiene una muy buena argumentación para enfrentar los cuestionamientos que surgen hacia la actividad agrícola. “Estamos por el buen camino, debemos sentirnos orgullosos”, dijo.
Recordó que en la evaluación de la última zafra de verano, “Sebastián Mazzilli (consultor) nos dijo que en fósforo tenemos balance cero, ponemos lo mismo que sacamos. Eso no fue buscado, pero en la medida que se van ajustando los procesos, eso se va logrando, eso va en el camino de una mayor eficiencia, mayor protección del ambiente”.
¿Qué es la agricultura para ADP?
Guigou sostuvo que la agricultura no está en su mejor momento. “Cuando nuestro negocio pierde fortaleza, nos volvemos más creativos y se gestan más opciones. El valor de continuar es lo importante. En esto los equipos de trabajo juegan un rol muy destacado. Hoy ADP genera más valor en carne que en granos, pero todo eso es posible porque el corazón está en la agricultura, sin esa actividad sería muy difícil desarrollar el negocio ganadero y otros negocios que hoy son más interesantes”, admitió.
La agricultura para ADP “es la oportunidad de avanzar hacia nuevas y renovadas cadenas de valor (proteína, energía, bioplásticos). Es escapar de lo que no manejamos gracias a la concentración energética de los granos y el conocimiento aplicado. Es generar trabajo de valor, más conocimiento por hectárea producida, lo que permite que podamos vivir mejor. La agricultura de hoy no solo está integrada por agrónomos y productores rurales, sino que es multidisciplinaria”, dijo.
El director de ADP señaló que “los próximos aprendizajes saldrán de nuestros propios campos, a través de la agricultura digital. En nuestro caso, detectamos en su momento que el orden de los factores altera el producto, no es como en matemática. Vimos que ordenando de diferente forma los cinco cultivos, en la rotación de tres años, mejorábamos la productividad entre 5% y 7%, y tenemos un caso de 10% de mejora”.
Consideró que hay un diseño renovado de las cadenas de valor, que incluye lo productivo porteras adentro y la asociación porteras afuera, donde la tecnología actúa.
“Estamos rompiendo algunos paradigmas, quizás nos llevemos algunos problemas. Venimos trabajando hacia la industria con la carne con marca, hemos despertado aptitudes y conocimiento en la interna y hacia afuera, algo que nos permite ser optimistas. Este camino es promisorio, porque el consumidor quiere datos, y nosotros los tenemos. Aparecen interacciones mediante la tecnología que hace 10 años no estaban”, destacó.
Informó que sobre mediados de este año la empresa definió la inversión en un nuevo corral de engorde, que estará operativo a principios de 2020. Se está construyendo al lado de la planta de silos que tiene la compañía en Caraguatá, Tacuarembó.
“Sigue el modelo que tiende a priorizar el uso, la tecnología y el conocimiento para alimentar ganado con granos producidos cerca del corral, para bajar los costos de logística. Hacer todo esto en un lugar nuevo es un desafío para ADP, pero entendemos que es algo que se puede extender en esa zona. La producción de carne a corral le puede dar viabilidad a zonas agrícolas que tienen todo para realizar una buena agricultura. Ahí llueven 200 milímetros más que en el sur, pero esa región está entrampada en un país caro”, concluyó.
Romeo Volonté, gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), dijo que recientemente se reunieron las instituciones interesadas en el control y erradicación de la mosca de la bichera (MGAP, INIA, IPA, Federación Rural, ARU, CAF, CNFR y SUL), a pedido del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech.
Explicó que el plan ha tenido avances “significativos” y se le entregó al ministro “un documento con todos los antecedentes del país sobre la problemática que impone la mosca de la bichera”.
Dentro de los avances mencionados se destaca que “se pudieron determinar las pérdidas que causa la mosca de la bichera”. Las mismas tienen “un piso de US$ 41 millones por año” que está compuesto por la pérdida de animales (ovinos y vacunos), la mano de obra y los tratamientos con curabicheras.
Volonté diferenció que el número que se había manejado anteriormente, de US$ 200 millones por pérdidas, lo que hacía era ponderar pérdidas futuras de producción. “Hay una cantidad de aspectos que generan pérdidas que son difíciles de cuantificar, por eso se habla de un “piso de pérdidas”.
De los US$ 41 millones de pérdidas, la mortandad asignada a la mosca de la bichera en ovinos representa algo más de US$ 5 millones y en vacunos la cifra se acerca a US$ 1 millón.
El gerente del SUL dijo que “el mayor impacto es el tiempo que el productor debe dedicar a este tema, la cantidad de actividades que se deben planificar en función de la presencia de bichera y las cosas que se dejan de hacer por atender esto”.
En la reunión con el jerarca del MGAP también se analizó una propuesta de la Agencia Internacional Nacional de Energía Atómica, que define un plan para la erradicación de la mosca de la bichera en América del Sur, en el que la primera etapa está contemplada la campaña de erradicación en Uruguay.
Volonté indicó que “el grupo evaluó la factibilidad de dicho proyecto, que plantea la introducción de moscas estériles que se producen en una planta de Panamá y podría abastecer la cantidad necesaria que precisa Uruguay”.