La productividad del cultivo de maíz, medida en kilos por hectárea, registró un rinde promedio récord en las chacras bajo riego y también en secano. “Estamos avizorando rendimientos récords bajo riego en maíz de “17.000 a 18.000 kilos por hectárea”, lo cual es “espectacular”, al igual que en secano con rindes de “12.000 hasta 14.000 kilos”, dijo el responsable comercial para el norte de Argentina y Uruguay de Bayer, Juan Manuel de Santa Eduviges, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que “la genética es un aspecto muy importante”, y el programa de mejoramiento genético de Bayer implementado a nivel regional muestra que los híbridos registran aumentos de “250 kilos por hectárea y por año”.
Complementariamente, para lograr ese crecimiento en rendimiento es relevante “el ambiente y el manejo que explica entre el 50% y el 70% del rinde”, por lo cual es “el factor más importante”.
Comentó que “el manejo nutricional y el manejo de adversidades” es lo que comprende “el arte de cómo poder sintonizar ese complejo sistema agronómico maicero”.
En cuanto a las brechas de productividad en maíz, De Santa Eduviges valoró que “se vienen acortando” en Uruguay, específicamente “en los últimos 35 años el productor uruguayo ganó en rinde 123 por hectárea al año”, lo que significa que “cada 10 años ganó 1.230 kilos” y “en 30 años ganó casi 4.000 kilos”.
Comparó que la ganancia en rindes del productor uruguayo con la de otros países en ese lapso: similar a la de Estados Unidos con 120 kilos al igual que Brasil, mientras que en Argentina es de 77 kilos, por lo que casi duplica ese nivel.
Estos y otros datos serán presentados en el lanzamiento de la zafra de maíz, organizada por Bayer y Agroterra, a realizarse el jueves 24 de julio a las 17.30 en La Baguala.
En la reciente zafra de verano el cultivo de maíz bajo riego registró un rinde promedio de “13.600 kilos por hectárea”, lo cual es un “récord histórico” considerando que el promedio de los últimos años varió entre 10.000 y 11.500 kilos por hectárea, destacó el coordinador técnico de Regadores Unidos del Uruguay (RUU), Gastón Sebben, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Estos y otros datos se presentaron en una jornada organizada por esa asociación en Mercedes, Soriano, el martes 22 y transmitida por verdelive.com.uy.
La evolución de los rendimientos productivos en el maíz marcan un rango “bastante amplio”, con pisos de 11.000 kilos y con “máximos” de 18.000 kilos por hectárea, lo cual “también fue récord”, valoró.
Recordó que la productividad más alta registrada antes de esta zafra fue de 17.200 kilos por hectárea, en la campaña pasada.
Sebben indicó que los rendimientos más bajos están vinculados a cuestiones hídricas, donde influye el diseño del sistema y la disponibilidad de agua para riego.
El mercado de granos atraviesa un momento de “extrema debilidad” de los precios, porque hay una oferta “muy fuerte” y EEUU avanza “muy bien” en su producción, dijo el analista de mercados agrícolas Germán Iturriza, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy, en el marco del lanzamiento de la zafra de maíz de Nidera y Agrocentro.
Señaló que el período crítico para el maíz en los EEUU se ubica entre 15 de julio y 15 de agosto, cuando se define la polinización. Por el momento “no se visualizan inconvenientes y va por los 405 millones de toneladas (Mt)”.
A la vez, Brasil tuvo una zafriña “espectacular”, que está cosechando y donde resta un 50% en Mato Grosso. Por su parte, Argentina también que tuvo una “muy buena” producción maicera, sostuvo.
Advirtió que el segundo semestre es habitualmente “muy agresivo” en la oferta de granos, pero en este año lo será en particular, considerando la situación actual que apunta a un récord productivo.
“El mercado siempre se adelanta y los precios ya tienen todos estos datos incorporados”, entonces “no es que uno se pone muy optimista”, pero en este momento resulta “difícil” que los granos sigan bajando, acotó.
Iturriza mencionó que en este contexto de extrema debilidad de precios “cuando deflaciono los valores de Chicago se puede ver que están en los mínimos históricos”.
Por eso recalcó que “no se puede ir mucho más abajo”, salvo en que bajen los costos, como insumos y fertilizantes. “Es muy difícil que los precios del maíz rompan los US$ 150 por tonelada” en Chicago, dijo.
Respecto a la soja, Iturriza analizó que la producción de EEUU va hacia las 119 a 120 Mt, pero “el ancla en los precios es Brasil”, que el ciclo pasado cuando produjo 170 Mt “los precios quedaron trabados y a partir de febrero no pararon de bajar”.
“China está importando (un volumen) récord (de soja) pero de Brasil”, como incidencia de la cuestión geopolítica que se utiliza como “arma comercial”, sostuvo.
Advirtió la importancia de atravesar este “invierno de precios” en el mercado de granos que se extenderá hasta fines de este año, para 2026 aparecen elementos positivos, como el “movimiento” que pueda tener la tasa de interés en EEUU.
En un giro estratégico, la industria australiana de carne vacuna decidió abandonar su ambicioso objetivo de ser carbono neutral para 2030 (CN30), planteado en 2017. El cambio quedó plasmado en una actualización del plan “Red Meat 2030”, publicada por el Consejo Asesor de Carne Roja (RMAC), tras seis meses de consultas con actores del sector.
El nuevo enfoque reconoce que la neutralidad de carbono total para 2030 “no es alcanzable”, aunque reafirma el compromiso con la reducción de la intensidad de las emisiones por kilo de carne producida. Así lo expresó John McKillop, presidente del RMAC, al explicar que la revisión busca adaptarse al entorno cambiante y las prioridades productivas de los próximos cinco años.
Cambio de rumbo basado en evidencia científica
Según McKillop, desde 2019 hubo importantes avances en la comprensión de las emisiones ganaderas, especialmente las de origen biogénico como el metano. Este tipo de emisiones, propias de sistemas ganaderos estables, tienen un comportamiento muy distinto al de las provenientes de combustibles fósiles, pero son tratadas de forma similar en las métricas internacionales actuales.
Científicos como Myles Allen (Universidad de Oxford) y Frank Mitloehner (Universidad de California-Davis) advierten que los sistemas contables globales sobredimensionan el impacto del metano ganadero, y que la métrica de “neutralidad climática” es más apropiada que la de “carbono neutral” para fuentes biológicas.
En ese contexto, Adam Coffey, vicepresidente de Cattle Australia, indicó que seguir apuntando a CN30 implicaba mantener a la industria en una exigencia de cero emisiones netas en menos de cinco años, un objetivo que aún está lejos: se ha avanzado un 10% y resta un 90% para alcanzarlo, según los cálculos actuales. En cambio, bajo la medición de neutralidad climática, la ganadería australiana ya muestra avances: las emisiones netas del sector se redujeron en casi 78% respecto al nivel base de 2005, según un estudio del CSIRO.
Coffey calificó el anuncio como “un reinicio significativo”. “Nuestras ambiciones de reducción de emisiones no cambian, simplemente dejamos de perseguir una meta que es inalcanzable y envía un mensaje equivocado. Como productores de ganado a pasto, estamos cerca de la neutralidad climática, no contribuimos a un mayor calentamiento global”, afirmó.
Nuevas prioridades: productividad, rentabilidad y sostenibilidad
El plan Red Meat 2030 actualizado pone el foco en aumentar la productividad, reducir la intensidad de emisiones y mejorar el almacenamiento de carbono en el paisaje. También se compromete a realizar una auditoría de necesidades de capacitación para asegurar la fuerza laboral del futuro, y a diseñar estrategias de acceso a mercados regionales.
Entre las acciones ya en marcha, se destacan:
Investigación en genética de animales con menor emisión de metano.
Estudios sobre captura de carbono en suelos bajo pasturas.
Desarrollo de aditivos alimenticios para reducir emisiones.
Capacitación a productores mediante talleres, calculadoras y módulos online.
Inversión en energías limpias y tecnologías más eficientes.
McKillop resaltó que, pese al cambio de rumbo climático, la industria tuvo un desempeño récord. Solo en 2024, Australia exportó más de US$ 20.000 millones en carne vacuna y ganado, posicionándose como segundo exportador mundial de carne bovina y primero en carne ovina y caprina.
“El plan ahora se orienta a duplicar el valor de las ventas, priorizando la rentabilidad más que el volumen. Seguiremos construyendo sobre bases sólidas para mantener el liderazgo mundial en sostenibilidad y calidad”, concluyó.
La Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (Coprodec), del Ministerio de Economía y Finanzas, resolvió pasar a segunda fase la evaluación de la concentración económica entre ATHN Foods Holdings S.A.U. (grupo Minerva) y Marfrig Global Foods S.A., tras identificar posibles riesgos para la competencia en el mercado de la carne vacuna en Uruguay.
La operación, presentada en febrero de 2025, involucra la adquisición del 100% de las acciones de Establecimientos Colonia S.A., Inaler S.A. y Presctott International S.A., tres frigoríficos actualmente propiedad de Marfrig. Como parte del proceso, se propuso un “remedio estructural” mediante el cual Minerva vendería Establecimientos Colonia a un nuevo operador. En forma subsidiaria, Minerva se compromete a vender la planta de San José a un tercero en un plazo máximo de 24 meses luego de concretada la operación.
Sin embargo, el análisis técnico advierte posibles efectos negativos en la competencia, como un aumento del poder de compra de ganado, la consolidación de una posición dominante en el mercado, y distorsiones en precios, inversiones y acceso a canales de comercialización. Se señala además que más del 70% de la faena nacional quedaría concentrada en un pequeño grupo de agentes económicos.
Uno de los puntos clave es la necesidad de evaluar si el operador propuesto para asumir Establecimientos Colonia, identificado como Asim Allana, cuenta con las capacidades operativas, comerciales y financieras necesarias para competir de forma efectiva en el largo plazo. También se revisará la independencia de este grupo respecto a Minerva y Marfrig, para garantizar que efectivamente se actúe como un actor nuevo y competitivo.
El análisis considera además dos mercados relevantes: el de ganado bovino destinado a faena y el destinado a exportación en pie. En ambos casos, la concentración podría alterar las condiciones actuales de competencia.
Coprodec también resolvió dar vista de las actuaciones a distintos organismos públicos y actores del sector, entre ellos el Ministerio de Ganadería, la Asociación Rural del Uruguay, la Federación Rural, la Asociación de Consignatarios de Ganado y gremiales de la industria cárnica, para incorporar sus opiniones al análisis.
Para analizar la demanda de granos en el ciclo 2025/26 hay que dividir en dos etapas: una primera vinculada a un eventual “mundo más ordenado”, en el que se arregla el conflicto en Medio Oriente y la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que supondría una demanda “sostenida”, que crece más que la oferta, dijo el director de Nóvitas, Diego de la Puente, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy, en el marco del simposio de Maíz de Yalfín y NK Semillas.
Señaló que “si el mundo está más complicado es probable que la demanda no crezca en el dato anual pero sí que se acelere en algún momento, como sucedió en la pandemia” del Covid.
Si estos conflictos escalan, “muchos países que son netamente importadores que están en el norte de África, en el Medio Oriente y en el Sudeste Asiático, van a preferir tener la mercadería en puerto de destino que en puerto de origen”, sostuvo.
Avizoró que “la demanda puede ser la misma, pero no con la misma velocidad de compra”, lo que “puede tener impactos” en el mercado de granos.
Esos impactos varían para los tres principales granos, como por ejemplo en el caso del trigo norte de África y Medio Oriente son “muy fuertes” y después está lo que es soja, harina de soja y maíz en el Sudeste Asiático, comentó.
De la Puente aludió a lo que pasó en los últimos días con una “fuerte reacción” en el precio del trigo, algo que no sucedió en maíz y en soja, y “ahora hay una fuerte reacción negativa en el trigo porque supuestamente hay un cese al fuego” entre Israel e Irán.
Esta es una campaña en la que “cambia” la situación, y “la soja tuvo para la campaña 2024/25 un escenario bajista pero no tiene el mismo panorama para la 2025/26”, afirmó el director de Nóvitas, en alusión a una expectativa más optimista.
El precio de la soja, en términos reales, está entre los más bajos de la historia, entonces en ese contexto le costaría bajar, dijo.
Este es un año de precios “excelentes” para la ganadería, sobre todo en el trimestre de abril a julio cuando “se elevaron de manera significativa por la demanda internacional y el valor de la carne que Uruguay exporta”, destacó el socio fundador de Apeo Agro, Diego Varalla, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que en el ejercicio 2024/25 el valor del kilo de carne producido se incrementó “en todos los eslabones” en alrededor de “35% respecto al ejercicio 2023/24”.
No hay que olvidarse que en este ejercicio que termina el invierno estuvo “bajo agua por aquel otoño que llovieron 800 milímetros en algunas zonas”, y eso generó una “destrucción de la base forrajera”, recordó Varalla, en el marco del taller de gestación, organizado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria en Durazno.
Comentó que “la primavera fue relativamente seca” y las vacas de cría no entraron a servicio de la mejor manera, se tuvo que hacer “destete precoz para generar la preñez, que se logró”, después los precios “subieron y eso más que compensó el gasto o la inversión que se hizo”.
La cría cierra el ejercicio con un “ingreso de capital de US$ 100 por hectárea para invertir, amortizar deudas, pagar renta e intereses”, lo cual es un “muy buen resultado económico”, valoró.
Considerando los precios actuales del ganado, Varalla sostuvo que el resultado económico de la cría “mejoraría 30%” lo que posiciona al ejercicio 2024/25 y una proyección del 2025/26 “por encima de la media” de los últimos cinco o diez años.
Apeo realiza estudios con base en el monitoreo de un grupo de 135 campos, de 20 empresas y 60.000 hectáreas ganaderas, del cual obtiene información referida a los resultados económicos y productivos.