Durante la última semana cerrada el viernes 29 de agosto, el mercado internacional de fertilizantes estuvo influenciado por dos factores centrales: la inminente licitación de India por 2 millones de toneladas (Mt) de urea, con cierre el 2 de septiembre, y la expectativa de una mayor participación exportadora de China. Ambos elementos operaron en un contexto de demanda débil en varios destinos.
Según el reporte semanal de Ingeniería en Fertilizantes (IF), el mercado de nitrogenados permaneció en pausa a la espera de definiciones en la licitación india, con China consolidándose como un oferente clave.
India podría incluir más de 1 Mt de producto chino, lo que alteraría el balance global. En la licitación previa, la referencia se mantuvo en US$ 531 CFR. Por su parte, China, con stocks elevados y una demanda interna débil, se posiciona para liberar volúmenes significativos a precios mínimos FOB, lo que generó presión bajista en distintos mercados. La referencia FOB de la urea en China se mantuvo en US$ 490 por tonelada, sin cambios semanales.
Los precios reflejaron ese tono bajista en la mayoría de los casos:
EEUU (NOLA): US$ 410–418 FOB/st (–3%).
Báltico: US$ 445 FOB (–2%).
Egipto: US$ 485 FOB (–2%).
Brasil: US$ 455–470 CFR (–3%), caída de US$ 15 en la semana.
Argentina: US$ 495 CFR (–4%), unos US$ 20 menos que la semana anterior.
Fosfatados: presión de China y debilidad en Brasil
IF señaló que en el mercado internacional de fosfatados también mostró un sesgo bajista, presionado por la confirmación de nuevas cuotas de exportación de China (600.000–700.000 t hasta mediados de octubre) y la débil demanda en Asia y Brasil.
En India, el DAP CFR se mantuvo en US$ 810/t, con inventarios portuarios de 1,5 Mt que limitan nuevas compras.
En China, la producción operó al 60% de la capacidad y el MAP FOB se ubicó en US$ 764 (–1%), con exportaciones orientadas hacia India y Bangladesh.
En EEUU, el DAP retrocedió US$ 19 a US$ 787–795/st FOB, mientras que el MAP se ajustó a US$ 744 FOB/t. El mercado proyecta una caída interanual de la demanda de 20–30% para la campaña de otoño.
En el mar Báltico, el MAP se ubicó en US$ 713 FOB (–2%).
En Marruecos, el DAP se mantuvo en US$ 775–825 FOB, con un sesgo más firme por ventas a Europa.
En Arabia Saudita, Ma’aden colocó 90.000 t de MAP en Brasil y 44.000 t de DAP en Bangladesh, sin que el paro de una planta de amoníaco afectara la producción de fosfatados.
En Brasil, el MAP bajó a US$ 730–735 CFR (–2%), con agricultores demorando compras por la desfavorable relación insumo/producto.
En Argentina, el MAP se mantuvo estable en US$ 795 CFR, con importaciones acumuladas de 840.000 t (+7,2% interanual) destinadas a trigo y con perspectivas de expansión en maíz.
IF consideró que el mercado global de fertilizantes atraviesa una fase de sobreoferta y precios a la baja en la mayoría de los destinos. La evolución de las próximas semanas dependerá del volumen que China coloque en el exterior y de la capacidad de India y Brasil para absorber esos excedentes.
En base al reporte semana de Ingeniería en Fertilizantes
En 2024 se arrendaron 107.443 hectáreas destinadas a agricultura de secano, a un precio promedio de US$ 272 por hectárea al año, según datos de la Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del MGAP. Este valor significó una caída de 16% respecto a 2023, cuando el promedio había sido de US$ 323/ha/año.
A nivel departamental, también se registraron descensos. En Soriano el precio promedio bajó de US$ 400 en 2023 a US$ 338 en 2024; en Colonia, de US$ 397 a US$ 315; y en San José, de US$ 285 a US$ 301, siendo este último uno de los pocos departamentos donde el valor aumentó.
En el resto de los departamentos destacados hubo bajas: Río Negro pasó de US$ 368 a US$ 287, Paysandú de US$ 263 a US$ 222, Flores de US$ 298 a US$ 235 y Durazno de US$ 248 a US$ 214.
En cuanto a la duración de los contratos de agricultura de secano, se mantuvo la lógica de precios más altos en los plazos cortos: un año: US$ 283/ha/año. A medida que se extendió la duración, los valores descendieron: dos y tres años: US$ 267, cuatro y cinco años: US$ 262, y más de cinco años: US$ 254.
Para sistemas agrícola-ganaderos se arrendaron 233.328 hectáreas, con un promedio de US$ 156/ha/año, prácticamente igual al de 2023 (US$ 155/ha/año).
La ganadería fue el destino de mayor superficie, con 512.978 hectáreas arrendadas, pero a un valor estable y bajo: US$ 81/ha/año en 2024 frente a US$ 82 en 2023.
En tanto, los arrendamientos para arroz y arroz-ganadero mostraron aumentos. El arroz subió de US$ 177 a US$ 198/ha/año (+12%) y el arroz-ganadero de US$ 109 a US$ 118/ha/año (+8%).
En total, DIEA informó que durante 2024 se firmaron 2.802 contratos de arrendamiento, que abarcaron 928.897 hectáreas, un 18% más que en 2023. El monto transado alcanzó los US$ 119,8 millones, con un precio promedio de US$ 129/ha/año, lo que representó una baja de 13,5% respecto al año anterior.
Brasil continúa mostrando su enorme peso en el comercio mundial de carne vacuna y, al mismo tiempo, la capacidad de resiliencia frente a escenarios desafiantes. Incluso con el impacto de aranceles, agosto apunta a ser un mes récord en exportaciones.
Según Agrifatto, en lo que va del mes ya se acumularon 212,93 mil toneladas embarcadas de carne bovina. Todo indica que Brasil superará la marca de agosto de 2024 (217,4 mil toneladas) y la de agosto de 2022 (203,2 mil toneladas). La proyección actual de la consultora, con base al 25 de agosto, es de 265 mil toneladas, lo que confirmaría un nuevo récord histórico.
Los datos semanales respaldan esa tendencia: en la primera semana de agosto se embarcaron 80,47 mil toneladas, en la segunda 55,31 mil toneladas, y en la tercera semana el volumen llegó a 77,14 mil toneladas, cifras que se ubican por encima de los registros de un año atrás.
A este incremento en volumen se suma un aumento sustancial de precios: el valor medio de la tonelada exportada muestra una suba interanual cercana al 25%, lo que refuerza la solidez de los ingresos externos para la cadena cárnica.
“Este probable nuevo récord, que se confirmará oficialmente a fin de mes, refleja no solo el dinamismo del sector, sino también la capacidad de adaptación del país”, subrayó en sus redes Lygia Pimentel, socia fundadora de Agrifatto.
En tanto, la dinámica del mercado chino sigue siendo clave para entender la demanda global. En el primer semestre de 2025, la producción de carne en ese país alcanzó cifras récord: 12,7 millones de toneladas (Mt) de aves de corral, lo que explica más del 60% del crecimiento total; 3,42 Mt de carne vacuna; y un aumento en la producción porcina, que representó alrededor del 30% de la expansión, según datos de Agrifatto.
El comportamiento de los precios mayoristas refleja ese contraste. En julio de 2025, la carne vacuna alcanzó los US$ 9,68/kg, el nivel más alto desde mayo de 2024, lo que evidencia una demanda sostenida.
En cambio, la carne de cerdo cayó a US$ 3,52/kg, presionada por el exceso de oferta. Pese a las medidas oficiales para reducir el stock de reproductores, la producción porcina sigue elevada, lo que genera un desequilibrio entre oferta y consumo interno y mantiene la presión bajista sobre los precios.
Minerva Foods informó que recibió de Marfrig Global Foods una notificación en la que se sostiene que las condiciones suspensivas aplicables a la operación de compra de tres plantas en Uruguay no fueron cumplidas en el plazo establecido y, por lo tanto, el contrato habría quedado sin efecto.
En un comunicado a sus accionistas, Minerva discrepó con esa interpretación y aseguró que el contrato “permanece en vigor”. La compañía recordó que la denominada “Operación – Uruguay” sigue sujeta a la aprobación de la autoridad de competencia uruguaya (Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia – Coprodec).
La compañía tiene una postura “discorde” al “alegato” de Marfrig e entiende que el contrato permanece “vigente”, señaló Minerva en la misiva divulgada este 29 de agosto.
El acuerdo entre ambas compañías fue anunciado en agosto de 2023 y contemplaba un plazo de hasta 24 meses para cumplir con las condiciones suspensivas habituales en este tipo de operaciones. Pese a la postura de Marfrig, Minerva ratificó que continúa comprometida con obtener la autorización regulatoria en Uruguay para concretar la adquisición.
Marfrig informó a la bolsa brasileña que quedó sin efecto el contrato mediante el cual se había acordado la venta de tres de sus cuatro frigoríficos en Uruguay a Minerva.
“Las condiciones suspensivas aplicables a la operación no fueron satisfechas hasta la fecha límite y, por lo tanto, el contrato Uruguay quedó resuelto de pleno derecho, sin obligar más a las partes a concluir la operación”, indica el comunicado.
El acuerdo contemplaba un plazo de hasta 24 meses —desde agosto de 2023— para el cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de transacciones. Como esas condiciones no se cumplieron en el plazo estipulado, antes del 28 de agosto de 2025, el contrato se resolvió automáticamente y sin obligación para las partes de concretar la venta, marca otra parte de la misiva citada por Tardáguila Agromercados.
Además el comunicado agrega que “todos los demás términos, condiciones y cláusulas del contrato Uruguay que, por su naturaleza o por disposición expresa, deban continuar vigentes, permanecerán válidos y eficaces incluso después de su resolución. La compañía informa también que las tres unidades (Colonia, La Caballada e Inaler), objeto de la transacción, continúan operando plenamente”.
Marfrig reiteró su compromiso de mantener a sus accionistas y al mercado en general informados sobre cualquier hecho relevante vinculado a este tema, y se declaró a disposición para brindar las aclaraciones necesarias.
Agregó que MA otorgó la prórroga de 30 días y analiza el pedido de las industrias del sector de ampliar el plazo por 240 días. Y aclaró: “estamos todos de acuerdo en tener mejores condiciones del agua y el mantenimiento de los suelos”, (pero) el tema es “la intensidad, la velocidad de los cambios, las posibilidades de financiamiento” y tener en cuenta los tipos y las condiciones de tenencia de la tierra.
“Hay que tener una visión agronómica del tema, no tan industrial, los predios no están industrializando un producto y además aprovechan a devolver al terreno los nutrientes que son recogidos en las pasturas y cultivos”, sostuvo.
Anunció que el próximo lunes 1° de setiembre autoridades del MA mantendrán un encuentro con los directivos del Inale, para tratar este tema. “Sin duda que hay que avanzar”, considerando “lo que pasa en Europa y en varios países, pero hay que ir acompañándolo con las posibilidades que tenga el productor para hacerlo”, planteó.
El director de Nóvitas, Diego de la Puente, señaló en el programa Punto de Equilibrio de Carve y en verdenews.com.uy que se están alineando factores que podrían favorecer una recuperación en los precios de la soja. Hay un “consenso bastante generalizado” en el mercado financiero internacional y estadounidense de que la Reserva Federal bajará la tasa de interés en septiembre y también en diciembre.
“Es un buen dato porque si la tasa de interés baja, el dólar se deprecia y los que compran granos con otra moneda tienen mayor capacidad de compra. Esa es una condición sine qua non para que los precios de los granos estén un escalón más arriba del que están hoy”, afirmó.
En el caso específico de la soja, De la Puente destacó que la posibilidad de stocks más ajustados en Estados Unidos, que históricamente han generado precios superiores a los actuales, se suman a otros elementos. Entre ellos, mencionó que los valores reales de los granos —deflacionados— se encuentran entre los más bajos de la historia, y que los fondos de inversión están sobrevendidos, lo que “incentiva a pensar en precios mejores”.
También subrayó un “dato muy importante” del último reporte del USDA en agosto: un cambio inédito en el área sembrada, con un aumento de un millón de hectáreas en maíz y una reducción en soja. Esto, señaló, “puede impactar negativamente en el precio del maíz y genera un escenario más holgado y optimista para la soja”.