Este año la siembra de arroz está prácticamente finalizada desde la semana pasada, con chacras adelantas y un avance importante del inicio del riego, por lo que el panorama productivo es “alentador”, señaló el ex presidente de Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que la situación del negocio arrocero es totalmente lo contrario a lo que se ve en las chacras, debido a los costos de producción y a los ingresos que están “muy complejos” por los abultados stocks que enfrenta el mercado internacional.
“No es que subieron este año”, sino que siguen “altos” por una cuestión “estructural”, llegando a unos “US$ 2.200 por hectárea”, lo que representa un “desafío grande”, advirtió.
Calculó que se precisan entre US$ 200 a US$ 220 por tonelada para cerrar la cuenta, lo cual “hoy el mercado no lo va a pagar”.
Hubo una “serie de años” de precios favorables del arroz para el productor que resultaron en una “buena ecuación económica”, reconoció.
Para la zafra 2024/25 el precio provisorio del arroz es de US$ 11,05 por bolsa de 50 kilos, lo que significa un “gran desafío” para la ACA y para los molinos, teniendo en cuenta que el precio promedio de exportación del grano viene “deteriorándose”, consideró.
Avizoró que “será difícil” que el precio definitivo de esa zafra pasada se mantenga en ese nivel, y si eso sucede “no será demasiado rentable”.
Lago valoró que el riego tuvo “impulso” en la campaña electoral pasada y que esté Tabaré Aguerre (ex ministro de Ganadería y ex titular de la ACA) al frente de la unidad de gestión de riego genera una “expectativa adicional”.
No obstante, este productor arrocero sostuvo que “de hecho, por ahora no hay ningún avance” en los planes oficiales en este tema.
En otro capítulo de la buena relación comercial entre China y Brasil, Pekín habilitó a diez firmas brasileñas para exportar sorgo y a cinco empresas para despachar DDGS (grano seco de destilería) derivado de la producción de etanol de maíz. Ambos productos se utilizan en la alimentación animal y compiten directamente con la harina de soja.
La medida refuerza el papel de Brasil como proveedor clave de insumos para la producción de raciones en el mercado chino, al tiempo que desplaza parte de la demanda que habitualmente se orientaba hacia Estados Unidos. De este modo, el anuncio tiene un impacto bajista tanto para el maíz —por el reemplazo de granos forrajeros estadounidenses— como para el complejo sojero.
«Con estas autorizaciones, Brasil ahora cuenta con un canal regular para envíos al mayor importador mundial de granos e insumos para alimentación animal, mejorando la previsibilidad contractual y creando espacio para aumentar los volúmenes de exportación en las próximas cosechas», indicó el Ministerio de Agricultura de Brasil.
Por otra parte, la agencia Reuters informó que la estatal china Cofco firmó acuerdos con empresas brasileñas para la compra de soja, aceite de soja, aceite de palma y otros productos agrícolas por un volumen total cercano a 20 millones de toneladas (Mt)y un valor superior a US$ 10.000 millones.
«Los contratos con comerciantes como ADM, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus se firmaron la semana pasada en la Exposición Internacional de Importaciones de China en Shanghái, según informó Cofco Oils & Oilseeds en un comunicado en su cuenta oficial de WeChat. El comunicado no hizo mención alguna a los productos agrícolas estadounidenses», detalló Reuters.
La falta de novedades en cuanto a compras chinas de soja estadounidense, pasadas ya casi dos semanas del acuerdo verbal entre Donald Trump y Xi Jinping, también se convirtió en un factor de debilidad para el mercado, dado que la posibilidad de cumplir con la meta de ventas por 12 Mt antes del cierre de 2025 podría tornarse difícil de alcanzar si los negocios no cobran dinamismo pronto.
La última Encuesta Agrícola de Invierno 2025 realizada por la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del MGAP incluyó por primera vez un módulo específico sobre bioinsumos, con el objetivo de conocer el nivel de conocimiento, uso y las principales barreras para su adopción en la agricultura nacional.
Según los resultados, el 76% de las explotaciones declara conocer o haber oído hablar sobre qué es un bioinsumo, mientras que un 18% lo desconoce y un 6% no respondió.
En cuanto al uso efectivo, el 66% de los productores agrícolas manifestó haber utilizado algún tipo de bioinsumo en los últimos dos años, frente a un 34% que no lo hizo.
Inoculantes y bioestimulantes, los más utilizados
Del total de explotaciones que incorporaron bioinsumos, el 47,8% utilizó únicamente inoculantes, y el 20,1% solo bioestimulantes. En tanto, un 32,1% aplicó combinaciones de distintos productos, como inoculantes junto a bioestimulantes, enmiendas o bioplaguicidas.
Los inoculantes y los bioestimulantes fueron los productos más mencionados por los agricultores consultados, mientras que los bioplaguicidas fueron los de menor adopción, lo que confirma que el uso de bioinsumos en Uruguay aún se concentra en las categorías más tradicionales.
En total, los productores declararon haber aplicado bioinsumos en 759.238 hectáreas, destacándose la soja, con 508.988 hectáreas, seguida por trigo (75.984 ha), colza (56.616 ha), cebada (51.649 ha) y maíz (46.980 ha). Otros cultivos como vicia, lupino, arroz y avena sumaron 11.487 hectáreas, mientras que el sorgo alcanzó 7.535 hectáreas.
Falta de información, principal barrera
Entre los agricultores que no utilizan bioinsumos, el 40% señaló la falta de información como motivo principal, muy por encima de quienes mencionaron que aumenta los costos de producción (8%). Un 52% agrupó sus respuestas en la categoría “otros motivos”, que incluye razones no especificadas o diversas.
El informe concluye que el desconocimiento técnico y la escasa difusión son las mayores limitantes para una adopción más amplia. Según el MGAP, estos resultados confirman la necesidad de fortalecer las acciones de difusión y capacitación, promoviendo experiencias concretas que muestren resultados productivos y económicos.
Alta conciencia, adopción media-alta
El relevamiento muestra que Uruguay presenta un nivel alto de conocimiento y una adopción media-alta de bioinsumos. Casi la mitad del universo agrícola los ha incorporado en algún momento, y dentro de quienes los conocen, dos de cada tres ya los utilizan.
El mercado se concentra en la soja y en el uso de inoculantes, que podrían actuar como puerta de entrada a otros productos biológicos, como bioestimulantes o enmiendas.
Asimismo, la barrera informativa supera ampliamente a la económica, lo que plantea la necesidad de mejorar el acceso al conocimiento y profundizar en los “otros motivos” que explican por qué una parte del sector aún no adopta estos insumos biológicos.
Para habilitar el corredor de granos para los bitrenes y tritrenes y que puedan llegar hasta Nueva Palmira (Colonia), “se deben reforzar los puentes” ubicados sobre la ruta 21, entre esa ciudad y Dolores (Soriano), dijo el intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, en el programa Punto de Equilibrio de Carve y verdenews.com.uy.
“¿Por qué querer autorizar los bitrenes si no pueden pasar por la ruta 21 y llegar al puerto? Es inviable”, sostuvo.
Basándose en conversaciones que mantuvo con la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry, el jefe comunal indicó que esa cartera está poniendo el foco en “tres puentes sobre la ruta 21”: los de La Agraciada, Arenal Grande y Arenal Chico, que facilitarían el transporte de la producción del litoral hacia el puerto de Nueva Palmira.
“La ministra está con ese tema y con otras obras específicas para el departamento, como la reparación de la ruta 105 entre Palmitas y Dolores, la ruta 96 entre Dolores y Palo Solo, y la construcción del nuevo desvío del tránsito pesado en Dolores. Allí se hizo el puente nuevo sobre el río San Salvador y ahora tiene un trazado provisorio, pero la ministra dijo que está presupuestado el trazado definitivo”, comentó.
Besozzi consideró que las obras en las rutas 105 y 96 podrían comenzar en el corto plazo. “Por lo menos una de ellas. Me consta que la ministra está preocupada por esas dos rutas, porque son muy importantes. Seguramente el año que viene tengamos novedades”, señaló.
Consultado por los puentes sobre la ruta 21, el intendente mencionó que “la ministra ha dicho que es un desvelo que tiene el gobierno, y eso también se desprende de lo que dijo Sánchez, claramente, con la apuesta a mejorar la logística para la producción. O sea, aspiro a que el año que viene, como mínimo, se esté licitando, porque no hay que hacerlos nuevos, sino reforzarlos para bitrenes y tritrenes”.
El productor o las empresa del agro que tributan por IRAE “no tienen Impuesto al Valor Agregado (IVA) ventas, porque la mayoría de sus ingresos están exonerados, salvo en casos puntuales donde pueden recuperar el IVA de sus compras”, dijo el director del estudio Terrasol, Juan Dalmás, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que “todas las compras que hagan en servicios de fertilización, siembra y cosecha, en combustibles, en compra de un vehículo y otros que están gravados con IVA, el productor lo podrá recuperar en certificados de crédito” el pago hecho de este impuesto.
Comentó que el productor que tributa por el Impuesto a las Rentas Económicas (IRAE) tiene varias alternativas para utilizar los certificados de crédito fiscal, que le permiten hacer frente a diferentes compromisos impositivos, como el pago del IRAE anual o los aportes al Banco de Previsión Social.
Ahora estos certificados de crédito pueden utilizarlo para el pago al proveedor, como el caso de la estación de servicio donde carga combustible, indicó.
Y aclaró que además el decreto 191/2025 del Poder Ejecutivo estableció la posibilidad para que el productor agropecuario puede usar estos certificados para pagarle a bancos, aseguradoras y entes descentralizados, como la UTE.
Un aspecto relevante a considerar es el relativo a los topes y del plazo de vigencia, acorde a lo previsto en la norma legal.
“El tope por productor agropecuario es de 2,5 millones de pesos” del crédito fiscal para hacer pagos de ese tipo con bancos y asegurados, y además “los productores tienen tiempo hasta el 28 de febrero de 2026 para pedir este tipo de certificado de crédito”, por eso “no hay que dormirse” para hacer la gestión correspondiente, explicó.
El gobierno de China revisó al alza sus estimaciones de importaciones de soja para la campaña 2024/2025, elevándolas en 5 millones de toneladas, hasta 109,37 millones de toneladas (Mt). En cambio, mantuvo sin cambios su previsión para el ciclo 2025/2026, en 95,80 Mt.
En septiembre, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) había proyectado importaciones chinas de 105,50 Mt para 2024/2025 y de 112 Mt para 2025/2026, lo que evidencia una brecha significativa entre las estimaciones de Pekín y Washington.
Si bien es habitual que el gobierno chino subestime inicialmente sus cifras de importación para luego ajustarlas, como ocurrió con la campaña anterior, la diferencia actual resalta el grado de incertidumbre que persiste en torno al ritmo real de compras del mayor importador mundial de soja.
En octubre de 2025, Australia exportó 52.869 cabezas de ganado vacuno, elevando el volumen acumulado del año calendario a 638.335 cabezas, el nivel más alto de los últimos cuatro años.
El principal destino volvió a ser Indonesia, que recibió 34.780 animales en el mes, un volumen prácticamente igual al promedio móvil de los últimos cinco años para octubre. En el acumulado de 2025, las exportaciones hacia ese país totalizan 445.402 cabezas, confirmando su posición dominante en el comercio australiano de ganado en pie, según informó Beef Central.
En cambio, el flujo hacia Vietnam continúa en niveles bajos: en octubre se embarcaron 2.855 cabezas, lo que representa una caída de 45% respecto al promedio histórico del mes. En lo que va del año, los envíos a ese destino suman 81.625 cabezas.
De forma similar, las exportaciones a China también se mantuvieron reducidas, con 3.868 cabezas en octubre y un total anual de 28.943 cabezas, reflejando la debilidad de la demanda en ese mercado, agregó Beef Central.
En contraste, México consolida su rol como mercado emergente para el ganado australiano. Durante octubre recibió 5.096 animales, ubicándose como segundo principal destino del mes y elevando el acumulado anual a 20.837 cabezas.