Los movimientos de Brasil y Australia en el mercado chino, y su impacto indirecto sobre otros destinos clave como Estados Unidos, estuvieron en el centro de las conversaciones del comercio internacional de carne vacuna durante la feria Gulfood. El efecto de las cuotas y aranceles aplicados por China a la carne importada fue uno de los temas más comentados entre los operadores del sector.
Si bien Brasil aún no confirmó oficialmente la implementación de un esquema formal de gestión de cuotas para sus envíos a China en 2026, en el mercado existe una percepción extendida de que los arreglos ya fueron definidos internamente. De acuerdo con fuentes citadas por Beef Central en Gulfood, la participación de JBS rondaría las 350.000 toneladas, Minerva Foods unas 120.000 toneladas y Marfrig alrededor de 100.000 toneladas, mientras que el resto se repartiría entre otros exportadores habilitados.
En paralelo, trascendió —sin confirmación oficial— que Brasil habría logrado negociar con China la exclusión de la mercadería que se encuentra en tránsito o en depósitos aduaneros del cómputo de la cuota 2026, un volumen que podría alcanzar hasta 350.000 toneladas. Según las mismas fuentes, Australia no habría conseguido aún una exclusión similar.
Las primeras señales de este esquema de gestión de cuotas ya se estarían reflejando fuera de China. Evidencias del plan brasileño, que limitaría los envíos mensuales a ese destino a unas 80.000 toneladas durante este año, comenzaron a verse en el mercado estadounidense, señaló Beef Central.
El analista Len Steiner indicó esta semana que se observa un aumento de ofertas de carne brasileña en Estados Unidos, con precios que se ubican entre US$ 220 y US$ 330 por tonelada por debajo del limitado producto australiano ofrecido. por debajo del escaso producto australiano disponible.
“La expectativa entre los usuarios finales en Estados Unidos es que Brasil, y probablemente otros exportadores sudamericanos, continúen vendiendo de forma agresiva y ofreciendo precios inferiores a los de los empacadores australianos y neozelandeses”, afirmó Steiner.
En este contexto, los altos precios de la carne magra en Estados Unidos y la escasez de oferta interna están llevando a los consumidores a ajustar formulaciones para maximizar el uso de carne importada, aunque una parte de los procesadores más pequeños continúa operando exclusivamente con especificaciones de origen estadounidense. Esto mantiene firme la demanda por carne importada y abre interrogantes sobre qué proveedores están mejor posicionados para cubrirla.
Brasil exportó 1,6 millones de toneladas de carne vacuna a China en 2025, pero su cuota para este año quedó fijada en 1,1 millones de toneladas. Aun con una eventual caída de la producción y las exportaciones brasileñas en 2026, entre 200.000 y 400.000 toneladas podrían quedar disponibles para redireccionarse hacia otros mercados. Entre ellos, Estados Unidos aparece como uno de los destinos más atractivos desde el punto de vista de precios, destacó Steiner.
En definitiva, el esquema de cuotas chino tiende a fortalecer la competitividad de Brasil en el mercado global de carne vacuna, mientras Australia compite agresivamente para mantener sus envíos a China y evitar el arancel del 55%. Cuando Australia vuelva a concentrarse en el mercado estadounidense en la segunda mitad del año, algunos compradores habituales podrían haber cubierto parte de sus necesidades con carne brasileña, un negocio que luego resulta difícil de recuperar.
El avance de la roya asiática de la soja en el sur de Brasil mantiene en alerta al sector agrícola uruguayo, especialmente en las zonas cercanas a la frontera noreste. Así lo explicó el fitopatólogo Carlos Pérez, director de la Clínica Vegetal, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy, al analizar la situación sanitaria de los cultivos de verano.
Pérez aclaró que, hasta el momento, “no hay reporte oficial de focos de roya en Uruguay o por lo menos no publicados”. Indicó que ni los sistemas de registro ni las muestras analizadas en laboratorio han confirmado casos positivos, incluso en materiales enviados con sospecha desde el noreste, aunque advirtió que “el registro de focos es voluntario” y que “puede ser que haya focos y que no aparezcan publicados”.
El especialista señaló que el foco principal está en el sur de Brasil, particularmente en Rio Grande do Sul, ya que “la roya viene de Brasil hacia Uruguay”. Explicó que, al depender de tejido vivo, la enfermedad no sobrevive al invierno local y que “todos los años tenemos que recibir inóculo desde Brasil para que se inicien las epidemias”.
En ese contexto, advirtió que la presión este año es significativamente mayor. “Estamos en un año epidémico fuerte en ese estado”, afirmó, al detallar que los focos detectados en enero en Rio Grande do Sul treparon a 36, frente a solo ocho en igual mes del año pasado. “La presión de la enfermedad este año es mucho más alta que la que tuvimos el año pasado”, subrayó.
Pérez explicó que la llegada de esporas no implica necesariamente infección. “Las esporas pueden estar llegando, pero pueden no ser viables”, debido a que son “muy sensibles al sol”. Además, recordó que para que se produzca la enfermedad “precisamos la presencia de agua libre en la superficie del follaje”.
Desde el punto de vista regional, sostuvo que el mayor riesgo se concentra en el noreste del país, donde “las lluvias en diciembre fueron muy buenas” y los cultivos presentan “mucha biomasa”, generando un microclima favorable para la enfermedad. “Hay una situación de riesgo alta en la frontera”, advirtió, mientras que en zonas como Rocha o Treinta y Tres el riesgo sería menor por condiciones más secas.
En cuanto al manejo, Pérez fue claro: “Lo ideal, lo recomendable, es el monitoreo y frente a la primera detección, aplicación de fungicida”. Reconoció que existen aplicaciones preventivas, pero aclaró que “no es lo recomendable”, ya que el fungicida “empieza a perder días de eficacia desde que se aplica” y puede perder efectividad cuando llega la mayor presión de inóculo.
Sobre el impacto productivo, fue contundente: “Es la enfermedad más devastadora que tenemos de las que se pueden controlar”. Explicó que provoca “una senescencia prematura del tejido” y afecta el peso del grano, y recordó ensayos donde “perdimos 400 kilos por hectárea por la roya”.
Finalmente, indicó que además de la roya, en el noreste se observa presión de septoria, mientras que en el resto del país predominan manchas foliares, aunque “en general, no con niveles como para intervenir”, en un escenario que seguirá condicionado por la evolución de las lluvias.
El mercado ganadero registra una oferta “muy escasa” tanto de haciendas gordas como para reposición, específicamente en la zona este, y “no va a crecer mucho en el primer trimestre de 2026”, dijo el responsable de Carlos Bacchino Agronegocios, Carlos Bachino, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy.
Comentó que la industria frigorífica tendrá que recurrir al ganado de los corrales para la faena, debido a esa situación de escasez de vacunos de campo.
El precio del novillo gordo pesado anda “entre US$ 5,50 y US$ 5,55 y algún centavo más”, y “la vaca pesada pasó los US$ 5 con creces”, si bien los valores se cierran al momento de concretar el negocio, sostuvo.
Bachino señaló que en otras zonas del país, como en el norte, también se registran dificultades para conseguir categorías de ganado de reposición.
Tras una reunión mantenida este miércoles 28 con autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el presidente de la Asociación Rural de Uruguay (ARU), Rafael Ferber, valoró que esa secretaría de Estado “entiende el problema (del tipo de cambio) y no lo subestima”.
“La política económica central de 2026 fija la inflación en un 4,5%” y “se va a trabajar para que vaya para allí”, lo que significa que “las políticas a tomar terminan favoreciendo el tipo de cambio, en el sentido que favorece al sector exportador”, dijo el titular de la gremial ruralista, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy.
Señaló que el comportamiento de la cotización del dólar no registrará mayores movimientos, porque “hay una situación mundial que lo empuja fuertemente hacia abajo”.
“El tema de fondo es que Uruguay tiene una estructura de competitividad que está andando muy mal, y que nos deja al descubierto cuando el dólar baja”, sostuvo.
Ferber comentó que en el MEF saben el “daño” que esta situación provoca en sectores de la economía y están “buscando herramientas dentro de las que tienen y que son limitadas”.
Considerando que hay una baja del dólar a nivel internacional, “el factor de equilibrio no sabemos dónde está”, indicó.
Advirtió que “si el precio del dólar baja de los 40 pesos se prenden las alarmas”, y ahora está en 38,80 pesos y estaba en 37 pesos.
“La reacción del gobierno es lógica”, porque “solamente el anuncio” de medidas “generó una suba” de dos pesos en el dólar, reconoció.
Entre otros temas abordados entre el MEF y la ARU en dicho encuentro figuraron el de la paramétrica para la fijación de los precios de los combustibles, las obras de la represa en Casupá y restricciones productivas.
En el marco de la participación de Instituto Nacional de Carnes (INAC) en la feria Gulfood 2026, el instituto realizó una recepción con degustación de carnes dirigida a importadores, distribuidores, chefs y actores relevantes del sector cárnico, como parte de su estrategia de posicionamiento en Emiratos Árabes Unidos.
Durante el evento se ofrecieron distintos cortes de carne bovina y ovina, preparados en diversas presentaciones, con el objetivo de mostrar la versatilidad, calidad y atributos diferenciales de la carne uruguaya ante referentes del mercado de Medio Oriente.
La actividad contó con la presencia del presidente de INAC, Gastón Scayola, así como de los representantes de la Junta del instituto, Eduardo Urgal y José Mesa.
La velada se inició con palabras de bienvenida del embajador de Uruguay en Emiratos Árabes Unidos, César Rodríguez Zavalla. Posteriormente, la gerenta de Marketing de INAC, Josefina Valenti, realizó una presentación sobre el sector cárnico uruguayo y su propuesta de valor para los mercados internacionales.
Durante la recepción se desarrolló además una master class en vivo a cargo del chef Mohamad Chabchoul, responsable del restaurante del stand de INAC en la feria Gulfood 2026, que se encuentra en pleno desarrollo. El evento tuvo lugar en el 25 Hours Hotel Dubai One Central.
Scayola explicó que, para los mercados de Medio Oriente, el mundo árabe y el norte de África, la estrategia de posicionamiento es similar a la aplicada por Uruguay en los últimos 25 años en destinos clave como Brasil, Alemania y China, basada en la promoción de la carne en cadenas de supermercados de primer nivel, hoteles, restaurantes, eventos y conferencias.
“El objetivo es demostrar ante mercados como el de Medio Oriente y el mundo halal que Uruguay dispone de un producto diferente y mejor”, señaló el titular de INAC, al tiempo que recordó que el mercado halal abarca a cerca de mil millones de personas.
Desde el punto de vista comercial, Emiratos Árabes Unidos representa el 2% de las importaciones mundiales de carne bovina en valor, de las cuales el 25% proviene de Australia, Estados Unidos y Nueva Zelanda. Uruguay cuenta con habilitación sanitaria para exportar carne bovina y ovina con y sin hueso, así como menudencias de ambas especies.
En términos arancelarios, Emiratos Árabes Unidos no aplica aranceles a la carne, con excepción de la carne bovina congelada, que tributa un 5%. En promedio, Uruguay exporta anualmente US$ 3,6 millones de carne bovina a ese mercado, lo que representa el 0,1% de las exportaciones totales de carne bovina del país, y US$ 2,4 millones de carne ovina, equivalentes al 3,2% de las exportaciones uruguayas de carne ovina.
En el marco del acuerdo entre URUPOV, el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) y Latitud – Fundación LATU, se avanzó en la aplicación de herramientas de inteligencia artificial y teledetección satelital para identificar y cuantificar las áreas sembradas de cultivos en Uruguay.
De acuerdo con la información actualizada para la zafra 2025, la superficie sembrada de colza alcanzó las 254.000 hectáreas, lo que marca un fuerte incremento frente a la campaña anterior y consolida su recuperación dentro de los cultivos de invierno oleaginosos.
La comparación interanual muestra un salto significativo respecto a la zafra 2024, cuando el área total de colza teledetectada se ubicó en torno a 124.176 hectáreas, según datos de URUPOV. Esto implica que, en un solo año, la superficie prácticamente se duplicó.
En 2024, el 55% del área de colza se concentraba en los departamentos de Soriano, Paysandú y Río Negro, confirmando el liderazgo productivo del litoral. El departamento de Colonia ocupó el cuarto lugar en superficie, consolidándose también como una zona relevante para este cultivo.
La evolución reciente contrasta con la tendencia observada desde 2022, cuando el área de colza había alcanzado un máximo cercano a 345.000 hectáreas, para luego iniciar un proceso de retracción. Pese a esa caída en campañas previas, los datos de la zafra 2025 muestran un claro cambio de escenario, con una recuperación marcada del cultivo.
En el caso de carinata y camelina, la superficie estimada para la zafra 2025 se ubicó en 43.000 hectáreas, aunque no se cuenta con información histórica comparable mediante teledetección que permita un análisis interanual similar al de la colza.
El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, explicó que el objetivo de la entrega de la documentación del acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea al Parlamento es facilitar el trabajo de los legisladores para iniciar cuanto antes su análisis con vistas a una pronta ratificación. El canciller realizó estas declaraciones en conferencia de prensa junto a la vicepresidenta de la República y presidenta de la Asamblea General, Carolina Cosse.
Lubetkin sostuvo que avanzar con celeridad en este proceso “está en la esencia de la voluntad de los grandes grupos mayoritarios de este país” y remarcó que, para concretar la ratificación formal, Paraguay —en su calidad de presidencia pro tempore del bloque— debe remitir a cada Estado parte del Mercosur las más de 4.000 páginas del acuerdo debidamente autentificadas. A su entender, Uruguay debe actuar rápidamente en este sentido, como una señal “clara” de la voluntad política del país.
Por su parte, Cosse agradeció la entrega del borrador de un acuerdo que “tantos años ha llevado” de negociación y diálogo hasta su firma en Asunción, en enero de 2026. Señaló que sostener cualquier alianza regional requiere esfuerzo y destacó que, en el caso de Uruguay, más allá de las dificultades, ha primado la decisión de continuar apostando al Mercosur como eje de la estrategia regional.
El acuerdo fue suscripto el 17 de enero en Asunción, capital de Paraguay, con la firma del canciller Lubetkin y la participación del presidente Yamandú Orsi. En esa instancia, el mandatario subrayó que se trata de la asociación comercial integral más grande del mundo y que el entendimiento reafirma “una decisión clara: apostar por las reglas en un tiempo de volatilidad y cambios permanentes”.
Orsi agregó que, cuando el Estado de derecho, la democracia republicana y el comercio justo guían la acción política y los acuerdos internacionales, esos principios se traducen en desarrollo económico, empleo y oportunidades concretas. En esa línea, afirmó que el acuerdo representa para Uruguay un anhelo central de inserción internacional y una política de Estado sostenida durante más de 25 años por todos los gobiernos, independientemente de la alternancia partidaria.
Según estimaciones primarias del Ministerio de Economía y Finanzas, los efectos del acuerdo sobre la economía uruguaya implicarían un incremento del producto bruto interno (PBI) de algo más de 1,5 puntos porcentuales. Los informes también proyectan un aumento de las exportaciones de bienes del 4%, del empleo del 0,5% y del salario real cercano al 1%.