El incremento en los precios y la competitividad del maíz podría llevar a un aumento en su superficie cultivada en Estados Unidos en 2025, en detrimento de la soja, el trigo de primavera, el algodón y el sorgo, según un informe de CoBank.
El estudio, basado en análisis estadístico y conversaciones con cooperativas y comerciantes, proyecta la superficie sembrada y los factores de mercado que podrían influir en la asignación de hectáreas antes de la siembra, informó agriculture.com.
Se espera que el área de maíz crezca un 4,2% hasta los 38,3 millones de hectáreas, siendo el único cultivo en aumento. Sin embargo, posibles disputas comerciales con México y Canadá podrían afectar la demanda y limitar este crecimiento.
Por otro lado, la soja sufriría la mayor reducción y perdería 1,2 millones de hectáreas, pasando de 35,2 millones de hectáreas en 2024 a 34 millones de hectáreas en 2025.
No obstante, la superficie de soja aún podría cambiar si se imponen aranceles a las importaciones de aceite de cocina usado de China y de aceite de canola de Canadá, lo que impulsaría la demanda de aceite de soja y alentaría a los productores a mantener su área cultivada.
Las exportaciones de carne vacuna de Uruguay acumulan US$ 282 millones en lo que va del 2025, mostrando un crecimiento de 6,2% en ingresos respecto al mismo período del año anterior, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Sin embargo, el volumen exportado cayó 9%, totalizando 60.542 toneladas peso canal.
EEUU se consolidó como el principal destino de la carne vacuna uruguaya, con 22.158 toneladas enviadas, lo que representa un crecimiento del 37,3% en comparación con el año anterior. En términos de ingresos, este mercado también lidera con US$ 113,5 millones (+42%), con un precio promedio de US$ 5.127 por tonelada.
China, que históricamente ha sido el mayor comprador, quedó en segundo lugar con 21.181 toneladas, registrando una caída del 28,6% en volumen. En ingresos, las exportaciones al gigante asiático totalizaron US$ 97,3 millones (-20,2%), con un precio promedio de US$ 4.596 por tonelada.
Por su parte, hasta el 15 de febrero, la Unión Europea (UE-27) incrementó sus compras, alcanzando 6.362 toneladas, un 13,6% más que en 2024. En términos de valor, las ventas a este bloque sumaron US$ 51,5 millones (+21,8%), con un precio promedio de US$ 8.103 por tonelada.
El precio promedio de exportación global se ubicó en US$ 4.659 por tonelada peso canal, un 16,7% más que el año pasado, reflejando una mayor valorización del producto en el mercado internacional.
En un contexto de oferta escasa, el precio del novillo tipo exportación en Argentina sumó cuatro centavos, alcanzando los US$ 4,60 por kilo carcasa, el nivel más alto en más de 15 meses. En Uruguay también se registró una suba de cuatro centavos, mientras que en Brasil el precio retrocedió dos centavos, a pesar de la revaluación del real. Paraguay, por su parte, sufrió la mayor caída semanal, con una baja de diez centavos, según el análisis de semanal de la consultora Valor Carne.
En Argentina, el novillo pesado y trazado se ubica en US$ 4,60, al tipo de cambio neto de exportación, en un mercado con disponibilidad limitada de hacienda. Este valor en dólares resulta alto en comparación con los registros históricos y con los mercados vecinos.
El trabajo agrega que en Brasil, el novillo gordo se paga US$ 3,76, con una baja intersemanal de dos centavos. La caída en reales superó la revaluación de la moneda frente al dólar. Mientras tanto, las exportaciones aceleraron su ritmo en la segunda semana del mes, apuntando a 200 mil toneladas para el cierre de febrero. Es la tercera semana consecutiva en la que el promedio FOB queda por debajo de US$ 5.000 por tonelada, luego de haber alcanzado ese nivel en la segunda mitad de diciembre y en enero.
En Uruguay, el novillo tipo exportación se paga US$ 4,18, con un incremento de cuatro centavos en la semana, en un mercado que se mantiene firme y demandado, según consignatarios. La faena semanal fue de 51 mil cabezas, un 6% menor a la semana previa, pero 10% superior al promedio de las diez anteriores.
Es la quinta semana consecutiva en la que la faena supera las 50 mil reses. Las exportaciones también repuntaron en la segunda semana del mes, proyectando 40 mil toneladas equivalentes carcasa (tec), un 8% menos en la comparación interanual.
En Paraguay, el novillo apto UE cayó diez centavos, ubicándose en US$ 3,65, consolidándose como el mercado con el precio más bajo de la región.
En el ámbito internacional, Valor Carne marcó que los precios del novillo terminado en otros mercados se ubicaron en US$ 7,08 por kilo carcasa en Estados Unidos y US$ 6,35 en la Unión Europea. En EEUU, el valor retrocedió 14 centavos en la semana, acumulando una baja de 20 centavos en 20 días, tras alcanzar su récord nominal más reciente.
Las exportaciones de carne bovina en enero alcanzaron un volumen cercano a 46,2 mil toneladas peso producto, con un valor de aproximadamente US$ 227,7 millones. En comparación con diciembre de 2024, los volúmenes embarcados registraron una caída del 20,1%, mientras que el valor obtenido mostró un retroceso más moderado, del 11,1%. Así lo indicó en su último informe el Consorcio de Exportadores ABC.
La baja en el volumen embarcado se da en un contexto de pérdida de competitividad para los operadores locales. «Estamos más caros en US$ con respecto al valor de la hacienda en Uruguay, Brasil y Paraguay. Además, los costos de la operación –insumos, mano de obra, fletes– aumentaron en US$, entonces estamos menos competitivos», explicó recientemente a Clarín Rural el presidente de la Asociación de Productores Exportadores (APEA), Fernando Herrera. Agregó que en los últimos meses hubo una leve baja en la cantidad de carne exportada, aunque esto no responde necesariamente a una menor demanda.
«Los mercados tienen altibajos, pero no hay una demanda débil. La Hilton subió a más de US$ 14.000 por tonelada; China, más allá del Año Nuevo, aflojó los precios pero sigue comprando; Estados Unidos está comprando mucha carne, y desde Israel ya están enviando cuadrillas para la certificación kosher. La demanda no cayó», aseguró.
Por su parte, el presidente del Consorcio ABC, Mario Ravettino, detalló que, en comparación con enero de 2024, los volúmenes exportados fueron 25,4% menores, mientras que el valor obtenido se redujo en 4,4%.
En el acumulado de los últimos doce meses, de febrero de 2024 a enero de 2025, las exportaciones de carne bovina refrigerada y congelada totalizaron 753,0 mil toneladas peso producto, con un valor de aproximadamente US$ 3.010,9 millones. Comparado con el año móvil anterior (febrero de 2023 a enero de 2024), los volúmenes exportados fueron 8,6% superiores, mientras que el valor creció 7,3%.
El precio promedio de exportación de carne bovina refrigerada y congelada en enero de 2025 se ubicó en US$ 4.933 por tonelada, un 11,3% superior al registrado en diciembre de 2024 y un 28,1% más elevado que el de enero de 2024, cuando había sido de US$ 3.850 por tonelada.
China se mantuvo como el principal destino de exportación en enero de 2025, con embarques de 11,7 mil toneladas de carne con hueso y huesos bovinos producto de la despostada, por un valor de US$ 21,2 millones, y 18,3 mil toneladas de carne bovina deshuesada, por US$ 78,8 millones. En total, el país asiático representó el 65,0% de los volúmenes exportados en el mes.
El precio medio de las ventas de carne sin hueso a China en enero de 2025 se ubicó en US$ 4.300 por tonelada, por debajo del máximo de US$ 5.900 alcanzado en mayo de 2022.
En su informe mensual, el Consejo Internacional de Granos (IGC, por sus siglas en inglés) redujo su proyección para la producción mundial de soja 2024/2025 de 420 a 418 millones de toneladas (Mt), debido a ajustes en las estimaciones para Argentina y Paraguay. A pesar de la baja, el nuevo volumen previsto sigue por encima de los 396 Mt de la campaña anterior y de los 377 Mt de 2022/2023. En su último informe, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) estimó la producción mundial de soja en 420,76 Mt.
Para el maíz 2024/2025, el IGC también realizó un ajuste a la baja, reduciendo su previsión de 1219 a 1216 Mt. Este volumen se aleja de los 1231 Mt de la campaña anterior y de los 1166 Mt de 2022/2023. La reducción estuvo impulsada por recortes en las cifras estimadas para Brasil, que pasaron de 124,60 a 123,30 Mt, y para Argentina, de 54 a 53 Mt. Por su parte, el USDA proyectó la producción mundial de maíz en 1212,47 Mt en su último informe mensual.
En cuanto al trigo 2024/2025, el IGC elevó su estimación de 796 a 797 Mt, mientras que el USDA pronosticó la producción mundial en 793,79 Mt.
La Encuesta RING de enero/febrero de 2025 del Instituto Plan Agropecuario (IPA) muestra una mejora en la disponibilidad de forraje y el estado general del ganado en los sistemas ganaderos uruguayos. El 39% de los productores reporta alturas de campo natural superiores a 9 cm, un nivel considerado óptimo para la época, mientras que el 56% indica que sus rodeos de cría tienen una condición corporal superior a 4.
A su vez, “el 68% de los encuestados califica la calidad del forraje como buena o muy buena, reflejando una recuperación en las condiciones productivas”, dijo Carlos Molina director general del IPA, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy
En cuanto a la siembra de verdeos de invierno, el 54% de los productores planea realizarlas, una cifra menor al 64% registrado en el mismo período de 2023. El 60% mantendrá la misma área de siembra que el año anterior, mientras que el 41% de los productores cuenta con praderas permanentes, de las cuales casi la mitad se encuentra en estado bueno o muy bueno.
Agregó que la encuesta del IPA también relevó aspectos sanitarios, detectando que el 56% de los productores enfrenta problemas de garrapata en sus establecimientos y que un 15% ha sufrido casos de tristeza bovina con mortandad. Además, el 100% de los encuestados reportó la presencia de bichera, con un 77% calificando la afectación como moderada a importante.
En términos de infraestructura, el 71% de los productores dispone de agua en todos sus potreros, pero solo el 28% cuenta con sombra adecuada en la totalidad de sus áreas de pastoreo. El 26% reporta que más de la mitad de sus potreros carece de sombra para el ganado, lo que sigue siendo un desafío en la adaptación a veranos más exigentes.
Desde la perspectiva de la gestión productiva, el 60% de los productores evalúa su situación financiera como buena o muy buena, y el 50% reporta mejoras en su desempeño productivo y económico en comparación con el período 2023-2024. Estos avances se atribuyen principalmente a los favorables precios ganaderos actuales, lo que genera un mayor optimismo en el sector.
Los datos reflejan una recuperación en los sistemas ganaderos uruguayos, impulsada por condiciones climáticas favorables y estrategias de manejo eficientes implementadas por los productores, consolidando un escenario alentador para la ganadería en 2025.
La Unión Europea avanza en el endurecimiento de sus requisitos para las importaciones de productos agroalimentarios, con el objetivo de garantizar que los alimentos que ingresan al bloque cumplan con los mismos estándares de producción que rigen para los agricultores europeos. Según la Comisión Europea, esta medida busca evitar que los productores del bloque compitan en desventaja con aquellos de terceros países, al tiempo que refuerza la seguridad alimentaria y la sostenibilidad.
Las últimas encuestas del Eurobarómetro reflejan que los ciudadanos de la UE coinciden abrumadoramente en que es fundamental garantizar un suministro estable de alimentos en todo momento. En esta línea, la Comisión Europea planea una mayor alineación de los estándares de producción para los productos importados, con controles más estrictos en materia de pesticidas, seguridad alimentaria y bienestar animal.
Para asegurar el cumplimiento de estas regulaciones, se creará un grupo de trabajo especializado, encargado de fortalecer los controles de importación y vigilar la aplicación de la legislación comunitaria. «Las normas de la UE sobre productos son las más estrictas del mundo y garantizan la seguridad de todos los productos agroalimentarios importados», afirma el documento oficial. En ese sentido, la Comisión Europea reforzará su atención en el sector ganadero y tomará medidas en 2025 para garantizar la coherencia en la aplicación de prohibiciones sobre pesticidas peligrosos y normativas de bienestar animal.
Sin embargo, algunos expertos en comercio advierten que este endurecimiento de las normas podría tener un impacto negativo a largo plazo, generando presiones inflacionarias y afectando la seguridad alimentaria al restringir la oferta de ciertos productos. Pese a estas advertencias, el Comisario Europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, afirmó que la UE seguirá adelante con estas medidas, asegurando que la aplicación rigurosa de las normas seguirá siendo una prioridad innegociable.
Más allá de los controles sobre las importaciones, la estrategia presentada por la Comisión Europea plantea una visión a 2040 para el sector agroalimentario, basada en la sostenibilidad, la competitividad y la equidad. En lo que refiere a los agricultores europeos, se busca mejorar los ingresos del sector, reducir las desigualdades en la cadena de valor y disminuir la carga burocrática. También se fomentará la innovación mediante incentivos a la digitalización, la agricultura de precisión y la bioeconomía, además de reforzar las políticas de adaptación al cambio climático.
Uno de los aspectos clave de la nueva hoja de ruta es la implementación de una estrategia de proteínas, con la que la UE busca reducir su dependencia de importaciones de soja de Argentina, Brasil y Estados Unidos, promoviendo la producción local de cultivos ricos en proteínas y el uso de fuentes alternativas como proteínas microbianas, de insectos y algas. Esta estrategia responde a la creciente presión por reducir la deforestación vinculada a la producción de soja y a la necesidad de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero de la ganadería.
Además, la UE apunta a fortalecer su transición hacia una economía baja en carbono, incentivando el desarrollo de biopesticidas, biotecnología y producción de bioenergía. También se fomentará un sistema de créditos de carbono y naturaleza, que permitirá a los agricultores recibir compensaciones económicas por adoptar prácticas sostenibles. La Comisión Europea ha señalado que se avanzará con incentivos en lugar de regulaciones más estrictas, apostando por «más zanahorias y menos palos» en el diseño de la nueva Política Agrícola Común (PAC).
La iniciativa ha sido bien recibida por Copa Cogeca, la principal organización de productores agrícolas de la UE, que calificó el plan como un «reinicio pragmático» de la política agropecuaria. «El enfoque del Comisario Hansen reposiciona acertadamente la agricultura como un activo estratégico clave y un pilar de la soberanía europea», expresó el grupo en un comunicado. Sin embargo, también señalaron que el plan no aborda el problema del presupuesto necesario para financiar estas medidas, y advirtieron sobre los riesgos de fusionar fondos o establecer esquemas de financiamiento nacionales que puedan generar desigualdades entre los países miembros.
En un contexto de creciente competencia global y cambios en las demandas de los consumidores, la UE busca consolidar un modelo agroalimentario que asegure la seguridad alimentaria y la sostenibilidad sin comprometer la competitividad de sus productores. Sin embargo, las nuevas exigencias también podrían representar un desafío para los exportadores de alimentos que buscan acceder al mercado europeo, ya que deberán adaptarse a normativas cada vez más estrictas en los próximos años.