Nuseed Uruguay y Cargill Uruguay firmaron un acuerdo estratégico para la comercialización y exportación de Brassica Carinata, un cultivo con alto potencial en la producción de biocombustibles de bajas emisiones de carbono. La alianza busca fortalecer el desarrollo del sector agrícola y consolidar a Uruguay como un proveedor clave de cultivos sostenibles con valor agregado.
El acuerdo contempla la comercialización de semillas, contratos de producción, recepción y exportación del grano. En este marco, Nuseed aportará su experiencia en el desarrollo genético y la producción del cultivo, mientras que Cargill se encargará de su comercialización y exportación a los mercados internacionales.
Pablo Uteda, gerente general de Nuseed Uruguay, destacó que este acuerdo permitirá ampliar la superficie sembrada de brassica carinata en el país y generar nuevas oportunidades comerciales para los productores uruguayos. “Estamos entusiasmados de trabajar con Cargill, una empresa con amplia trayectoria en la comercialización y logística de granos”.
Por su parte, Gabriel Di Giovannatonio, presidente de Cargill Uruguay, señaló que la demanda de agrícolas sostenibles está en constante crecimiento y que este acuerdo permitirá ofrecer una materia prima innovadora para la cadena de biocombustibles. “Uruguay se posiciona así como un proveedor clave de Brassica Carinata para el mundo”.
La alianza entre ambas empresas refuerza el compromiso con la innovación agrícola y la sostenibilidad, abriendo nuevas oportunidades para los productores uruguayos y fortaleciendo el rol del país en el mercado global de cultivos energéticos.
Brassica carinata es un cultivo con gran potencial para la producción de biocombustibles de bajas emisiones de carbono, alineado con las tendencias globales hacia la sostenibilidad y la reducción de la huella ambiental en la industria energética.
El anuncio del gobierno de Estados Unidos (EEUU) de aplicar aranceles a productos de algunos países, principalmente de China, que a su vez prevé determinar medidas similares a las importaciones agrícolas estadounidenses.
El mercado empezó a “incorporar” esta noticia que para la bolsa de Chicago es un factor bajista”, porque “cualquier política o actitud comercial que tome China en represalia a los aranceles de EEUU perjudica comercialmente” a las exportaciones de soja estadounidense, dijo el director de Agrisud, Fernando Villamil, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Recordó que en 2019 la escalada arancelaria entre ambos países derivó en que los chinos dejaran de comprar soja de EEUU, considerando la presencia estatal china en el comercio.
Sobre el impacto de esa situación en la región, comentó que China al concentrarse con sus compras de soja en el Hemisferio Sur, principalmente en Brasil, “parte de la baja” en el precio de la soja en Chicago es probable que “se compense con las bases, premios o primas”, como se las denominan, “sobre la soja brasileña, uruguaya y argentina”.
“Eso es lo que en términos generales sucede pero eso no es lineal”, es decir que “no toda la baja en Chicago se recupera en las primas”, advirtió Villamil.
Aclaró que esta situación actual es “bien distinta” a la que sucedió en 2019, por el peso de la producción de soja de Brasil y su participación en el mercado internacional. En aquel momento la exportación de soja brasileña iba de 70 a 75 millones de toneladas (Mt) y ahora se estima de 108 a 109 Mt, por lo que esta mayor oferta permite a China sustituir sin mayores problemas la soja de EEUU, analizó.
Sostuvo que ese factor es alcista para el mercado de soja brasileña y de hecho, esto “ya se está sintiendo” porque “los valores se han incrementado” sobre la soja estadounidense “fuertemente”, de unos casi US$ 15 de “diferencial”. “Uruguay ha ido copiando ese comportamiento, pero no ha llegado a los US$ 15”, acotó.
Dijo que al cierre de la semana pasada el precio de la soja en el mercado local varió entre US$ 355 y US$ 360 por tonelada, mientras que las primas llegaron a unos US$ 25 por tonelada, cuando hace un tiempo estaban en torno de los US$ 35 por tonelada.
Se espera que la producción y las exportaciones de carne vacuna de Australia alcancen niveles récord en 2025, impulsadas por una oferta abundante de ganado para faena y el mantenimiento de altos pesos de carcasa, según un análisis del Meat & Livestock Australia (MLA).
El rodeo australiano disminuirá levemente, con una reducción estimada de 1,4% en 2025 hasta 30,1 millones de cabezas, debido a una mayor faena de vientres y condiciones climáticas adversas en el sur del país. Para 2026, se prevé que el stock se reduzca a 29,2 millones de cabezas.
La faena vacuna aumentará 2,8% este año, para alcanzar 8,54 millones de cabezas, pero la tendencia se revertirá en los próximos años, con una caída de 4,7% en 2026 y de 3,5% en 2027. En paralelo, el peso promedio de las canales seguirá en ascenso, proyectándose en 309,8 kg en 2026 y 318,2 kg en 2027. Este incremento responde a mejoras en genética y el crecimiento de los corrales de engorde.
Los costos de producción continúan siendo una de las principales preocupaciones de los productores australianos. A pesar de la implementación de medidas de eficiencia, el aumento en los costos de insumos como mano de obra, combustible, transporte y servicios públicos sigue afectando la rentabilidad del sector. Además, las restricciones en la capacidad de procesamiento y almacenamiento podrían representar un obstáculo para responder a la creciente demanda internacional.
Estados Unidos y otros mercados de alto valor mantienen una demanda sostenida por la carne australiana, en un momento en que la oferta mundial podría ajustarse debido a la recuperación del rodeo estadounidense y a una posible reducción en la faena brasileña.
Según el director general de MLA, Michael Crowley, la industria de la carne vacuna en Australia está bien posicionada para aprovechar la demanda global en 2025. «La producción récord y las elevadas tasas de faena se están satisfaciendo con una fuerte demanda de clientes bien establecidos en la cadena de suministro global», afirmó.
Sin embargo, Crowley advirtió que, a medida que la producción continúa en niveles elevados, la gestión eficiente de la logística y la cadena de suministro cobra cada vez más importancia. «Con el aumento del peso de los canales, el espacio de almacenamiento se ha vuelto más valioso y ahora una logística eficiente es esencial para mantener el flujo de procesamiento y evitar cuellos de botella en la cadena de suministro», explicó.
De cara al futuro, el informe destaca que las inversiones en producción nacional, capacidad de procesamiento y comercio exterior han posicionado a Australia para seguir liderando en exportaciones de carne vacuna, asegurando su presencia en los principales mercados globales.
De cara a la próxima siembra de cultivos de invierno, “el tema costos es lo que todo el mundo está empezando a trabajar” y el término “diluir” se aplica “básicamente a la renta” donde “se trata de bajar costos” en malezas o fertilización a través del doble cultivo, que “nos ayuda mucho”, dijo el director de AM Agro, Felipe Foglino, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que “con los números tan ajustados” en la agricultura, cualquier factor que permita mejorar es importante para la planificación productiva, especialmente al ver los vaivenes del precio de la soja.
Foglino sostuvo en trigo y en cebada los costos son “muy similares” en torno de los US$ 500 por hectárea, sin incluir el costo del arrendamiento y con cosecha. Ese número “no presenta grandes cambios” respecto a la siembra del año pasado.
Para carinata el costo de producción, sin renta y con servicio se ubica en los US$ 500 por hectárea, en colza si se utilizan híbridos y una fertilización acorde, el costo se ubica en los US$ 550 por hectárea. Al utilizar variedades y semilla propia la inversión es “más austera” y se acerca a los US$ 500 por hectárea, acotó.
Puntualizó que para tener una idea en este momento el costo de una “soja de primera”, sin incluir el costo de la renta e incluyendo la cosecha, es de “US$ 550” por hectárea. En el caso de la “soja de segunda” es de unos US$ 400 por hectárea lo que representa una diferencia “sensible” respecto a la de primera, comparó.
En la zona este recién está comenzando la cosecha de arroz con un “5% del área”, pero el avance “mayor” está concentrado en la zona norte del campo local con un “25% a 30%”, igualmente los primeros resultados en los cultivos esteños son “muy buenos”, dijo el gerente agronómico de Casarone Agroindustrial, Daniel Gonnet, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Indicó que en esta zafra la siembra “fue complicada” por algunas situaciones vinculadas a las lluvias, lo que generó un atraso y un porcentaje importante del área quedó fuera de la fecha óptima, pero eso se compensó con este verano por la radiación solar que favoreció el desarrollo de los cultivos.
La cosecha empezó en el norte y se va expandiendo hacia el este del país. Los resultados productivos son “buenos” y la productividad final prevista se ubicaría en torno de los “9.000 kilos” por hectárea, lo cual es algo mayor a la zafra pasada aunque resultará inferior a los registros máximos históricos cuando se llegó a 9.400 kilos por hectárea, estimó.
Gonnet consideró que el escenario comercial para este año es “totalmente diferente” al de la zafra anterior, porque hace un año se estaba en “plena prohibición” de exportaciones de arroz de India, que es el principal exportador del mundo, lo que “tonificó los precios”.
El índice de referencia de precios del arroz en febrero de 2024 estaba un 25% por encima del registrado en febrero de 2025, debido a que India volvió al mercado internacional y además en la región se sembró un área “muy importante”, con lo cual se presenta un “desafío” de exportaciones y habrá un “ajuste” en los precios, sostuvo.
Comentó que los costos de producción en la siembra fueron relativamente similares a la zafra pasada, de unos «US$ 2.100 a 2.200 por hectárea».
En esta zafra la situación de la soja es “muy buena”, debido a la evolución de las lluvias que favorecieron el desarrollo de los cultivos, dijo el gerente comercial de Greising & Elizarzú, Vittorio Riani, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que en este año el estado de los cultivos de soja es “parejo” entre lo que son las siembras de primera y las de segunda, lo que genera una expectativa “interesante” de rendimiento. Las lluvias llevan a que el ciclo se alargue un poco, lo que genera más biomasa, floración y capacidad de llenado, indicó.
Por otra parte, la empresa, que produce y comercializa las Semillas Cardinal, realizará una jornada de campo este jueves 13 de marzo a las 9 horas en Tarariras, y en esta ocasión presentará «tres nuevas variedades» de soja con tecnología Enlist y Conkesta, además se discutirá sobre el manejo de las variedades haciendo «énfasis en los ajustes de población».
Riani resaltó la importancia de optimizar la eficiencia en la utilización de insumos, específicamente de la semilla, en un contexto donde suma más tecnología y su costo se incrementa.
La faena de bovinos en Uruguay totalizó 38.312 cabezas en la semana del 2 al 8 de marzo de 2025, lo que representa una caída del 12,3% respecto a la semana anterior, cuando se procesaron 43.689 animales, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC)
En lo que va del año, la faena acumulada alcanza las 447.143 cabezas, con un leve incremento del 0,5% en comparación con el mismo período de 2024, cuando se habían faenado 445.118 bovinos.
En la última semana, los novillos representaron el 48% de la faena total, con 18.392 cabezas. Le siguieron las vacas, que sumaron 13.157 cabezas, equivalentes al 34% del total. Por su parte, las vaquillonas representaron el 16%, con 6.057 cabezas.
Los cinco frigoríficos con mayor actividad en la última semana fueron: Frigorífico Tacuarembó: 5.281 cabezas (13,8% del total), Frigorífico San Jacinto: 3.458 cabezas (9,0%), Frigorífico Las Piedras: 3.273 cabezas (8,5%), Ontilcor S.A.: 3.156 cabezas (8,2%) y Establecimientos Colonia: 3.019 cabezas (7,9%). Estos cinco establecimientos representaron en conjunto el 47,4% de la faena semanal.
En el acumulado del año, la faena de novillos suma 215.534 cabezas, lo que implica una baja del 1,5% respecto a 2024. En el caso de las vacas, se procesaron 162.101 animales, con una caída del 0,9% interanual. Por otro lado, la faena de vaquillonas totaliza 62.379 cabezas, con un aumento del 14% respecto al mismo período del año pasado.