El reciente informe trimestral de Rabobank proyecta una contracción en la oferta mundial de carne vacuna, con una caída estimada del 2% en el primer trimestre de 2025 y del 3% en el segundo, en comparación con el mismo período del año anterior. Esta tendencia refleja un balance ajustado en el mercado global de carne vacuna para este año.
Sudamérica, con Argentina, Brasil y Uruguay como protagonistas, ha incrementado su participación en las exportaciones de carne vacuna. En 2024, estos tres países abastecieron el 76% de las importaciones de China y representaron el 38% del comercio mundial, un crecimiento de 10 puntos porcentuales en los últimos años.
Por otro lado, Estados Unidos ha pasado a ser un importador clave debido a la reducción de su stock ganadero por las sequías recientes. Se espera que sus importaciones de carne vacuna superen los 2 millones de toneladas (Mt) en 2025, mientras que sus exportaciones podrían caer un 12%, situándose por debajo de 1,2 Mt. Como resultado, la balanza comercial de carne vacuna de EE.UU. tendrá un déficit cercano a 830.000 toneladas, lo que agregará más presión sobre la oferta global.
En este contexto, se prevé que los precios internacionales de la carne vacuna se mantendrán firmes en 2024, impulsados por la menor oferta en mercados clave. Sin embargo, la demanda de los consumidores será un factor a monitorear, ya que la inflación y los costos de vida pueden limitar el crecimiento del consumo en ciertos países.
Para Sudamérica, el escenario representa una oportunidad para consolidar su presencia en los principales mercados y aprovechar la demanda creciente de carne de calidad. No obstante, la competencia con Australia y la evolución de los acuerdos comerciales serán aspectos determinantes en la dinámica del comercio global de carne vacuna.
China se consolidó en la campaña 2023/24 como el principal importador mundial de cereales, con compras que superaron los 61 millones de toneladas (Mt) de maíz, trigo, cebada y sorgo. Este volumen representó un crecimiento del 1.600% respecto a la campaña 2010/11. Además, el país mantuvo su liderazgo en la importación de soja, concentrando el 60% del comercio global de esta oleaginosa.
Sin embargo, para la campaña 2024/25, se prevé una caída en sus importaciones de cereales. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las compras de maíz disminuirían a 10 Mt y las de trigo a 8 Mt, lo que implicaría descensos del 57% y 32%, respectivamente, en comparación con los promedios de las últimas cuatro campañas.
Este cambio responde a distintos factores, entre ellos, el envejecimiento y la reducción de la población china, el enfriamiento de su economía y una estrategia gubernamental que busca mayor autosuficiencia alimentaria. Para lograrlo, el gobierno ha implementado políticas de protección de tierras agrícolas, mejoras en infraestructura, subsidios a los productores y precios mínimos para ciertos cultivos, además de fomentar el desarrollo en biotecnología y semillas de alto rendimiento.
Las proyecciones a largo plazo reflejan esta tendencia: la producción de trigo en China alcanzaría 144 Mt en 2028 y 146 Mt en 2033, mientras que el consumo se mantendría entre 139 y 141 Mt. En el caso del maíz, la producción podría aumentar a 323 Mt para 2033, con un consumo estimado en 321 Mt. Como resultado, las importaciones de trigo y maíz caerían cerca de 60% y 77%, respectivamente, para 2033.
Este cambio en la demanda china marca un nuevo escenario para el comercio internacional de granos, que podría asemejarse al de una década atrás, con un menor protagonismo del gigante asiático en el mercado global de cereales.
En base a articulo de: Blas Rozadilla y Patricia Bergero (Bolsa de Comercio de Rosario)
La propuesta comercial para el cultivo de carinata, basada en una alianza entre Cargill y Nuseed, comprende un contrato de producción en el que “el precio grano copia el 100% de la posición canola febrero 2026” del mercado Matif, en dólares por tonelada, con referencia Nueva Palmira o Montevideo.
Este acuerdo con Nuseed representa un “hito” para Uruguay, porque va a “potenciar” la carinata, que precisaba un “despegue”, y marca el inicio de un crecimiento para un programa que en Uruguay “pasará a ser el más grande para un cultivo sustentable”, destacó el presidente de Cargill Uruguay, Gabriel Di Giovannantonio, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
En cuanto a otros aspectos de las condiciones comerciales, Cargill informó que los puntos de recibo serán Nueva Palmira, Mercedes, Melo, Durazno y Montevideo, y que deben confirmarse al momento de la inscripción. Al igual que en colza, el nivel máximo de humedad de recibo es 12%, indicó.
El pago se realiza a los 15 días después de la entrega del grano, junto con la fijación de precio, habiendo cumplido los requisitos de certificación y sustentabilidad. “Hay un premio muy importante por cumplir con las normas de sustentabilidad y llegar al mercado más eficiente”, afirmó.
Respecto al acuerdo con Nuseed, proveedor de genética, el ejecutivo sostuvo que Cargill será el “desarrollador del cultivo para la llegada a todos sus productores”, además del acondicionamiento y la colocación del grano en los barcos. “Está involucrada una planta de molienda de Cargill en Europa para hacer aceite para luego producir combustibles de segunda generación para los mercados más exigentes del mundo”, de la mano de British Petroleum.
Una amplia delegación oficial del actual gobierno participó en el acto protocolar de la inauguración de la cosecha arrocera, realizada en el departamento de Treinta y Tres el jueves 13 de marzo.
“Tenemos un desafío”, en algo que “aprendemos de ustedes y que nos han mostrado el camino”, que “implica una estrategia para encarar el tema del riego y en esa estrategia no está sólo el Estado sino también los privados”, porque “se necesita inversión y ver cómo, además de la gobernanza, atraemos, seducimos y desde Estado incentivar para que cada vez más privados se involucren y que todos tengamos un retorno”, dijo el presidente Yamandú Orsi, en ese evento.
Comentó que esto supone “inversiones que no son de poca monta” y requiere de una “política de Estado que también tiene tener agilidad y dinamismo”, considerando que hay “antecedentes” de trabajo en otras áreas del Estado, como el caso de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND).
Al aludir a la articulación para lograr avanzar en riego y hacer crecer la producción, Orsi destacó que la presencia de ministros en Treinta y Tres “no es casualidad y no es inocente”, están porque “quisieron estar”.
En tanto que el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, a su turno también habló de la “decisión política de trabajar en riego”, con un plan nacional de aguas que luego “se terminará aterrizando en la CND” y cada ministerio tiene que ir en esa dirección.
Anunció que “en el Ministerio de Ganadería lo que está más cerca de estudiar es el proyecto de represas multiprediales en el litoral oeste, en el río San Salvador”, donde existe una “cantidad de regantes” que “están dispuestos a aumentar” las fuentes de agua y la superficie bajo riego.
Otro proyecto es la construcción de una represa en Palo a Pique, en Treinta y Tres, ya que “puede ser la que tenga una construcción más económica” y porque “nos importa el agua pero también la gente”, sostuvo, destacando que esta obra también podría contribuir a mitigar las inundaciones en la zona.
Hace “10 años” que Guillermo O’Brien participa en la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) en “”distintos roles” y ésta es “la primera vez” que lo hace como presidente de la gremial en una inauguración de la cosecha arroz, realizada este jueves 13 de marzo en un departamento “emblemático” como lo es Treinta y Tres, dijo el directivo en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
O’Brien es uno de los tantos casos de productores arroceros que llegaron a esta actividad como técnicos y devinieron en agricultores. Ese fue uno de los temas resaltados de su discurso a la hora de exponer en el acto protocolar, que contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, la vicepresidente, Carolina Cose, y varios ministros.
“Esto nos acerca a empezar a trabajar de primera mano y que conozca la realidad”, lo que “facilitará los acuerdos y desacuerdos pero sabremos de qué estamos hablando”, sostuvo.
En cuanto a competitividad, el titular de la ACA destacó la necesidad de una “política de energía para riego”, porque “de nada sirve hablar de riego si la energía en Uruguay sigue siendo la más cara”. Además, en combustibles hay que “abaratar la cadena de distribución” y en la logística en cuanto a los costos de los fletes y las “nuevas formas de transporte”, como “bitrenes y tritrenes”, advirtió.
Planteó la importancia de avanzar en el acceso a Centroamérica, donde hay una tradición muy importante y genera un alto consumo de arroz en la dieta de los habitantes.
La inauguración de la cosecha de arroz de la zafra 2024/2025 se realizó en el establecimiento de los productores Juan Varalla y Álvaro Ribas, ubicado en la séptima sección de la zona este del departamento de Treinta y Tres
Uruguay exportó 94.030 toneladas peso canal de carne bovina en lo que va de 2025, lo que representa un crecimiento del 13,8% en comparación con la semana anterior y un 0,5% más que en el mismo período de 2024, según datos de INAC.
Los ingresos por exportaciones alcanzaron US$ 443,6 millones, con un aumento del 16,8% interanual y un 13,8% más que la semana pasada. Este incremento se debe al mayor volumen exportado, ya que el precio promedio por tonelada se mantuvo en US$ 4.717, sin cambios respecto a la semana anterior y un 16,2% superior al de 2024.
Estados Unidos se consolidó como el principal destino de la carne vacuna uruguaya, con 35.137 toneladas exportadas, lo que representa un 15,3% más que la semana anterior y un 41,4% más que en 2024. Los ingresos por este mercado totalizaron US$ 179,1 millones, con un incremento interanual del 52,4%. El precio promedio por tonelada subió a US$ 5.097, levemente superior a los US$ 5.095 de la semana anterior.
China, que sigue perdiendo protagonismo, recibió 31.500 toneladas, con una caída del 22,5% respecto a 2024. Sin embargo, los ingresos sumaron US$ 147,3 millones, con una baja del 11% interanual. El precio promedio subió a US$ 4.677 por tonelada, frente a los US$ 4.623 de la semana anterior.
La Unión Europea (UE-27) mostró un fuerte crecimiento, con 11.222 toneladas exportadas, un 23,3% más que en 2024 y un 8,8% más que la semana anterior. En ingresos, el bloque europeo representó US$ 96,2 millones, con un crecimiento interanual del 38,6%. El precio promedio se elevó a US$ 8.578 por tonelada, superando los US$ 8.122 de la semana anterior.
Israel aumentó sus importaciones a 4.504 toneladas, un 9,3% más que en 2024 y un 14% más que la semana anterior. Los ingresos crecieron a US$ 29,7 millones (+53,9% interanual). El precio promedio subió a US$ 6.595 por tonelada, frente a los US$ 6.566 de la semana anterior.
En contraste, el Mercosur registró una fuerte baja en volumen, con 1.803 toneladas exportadas, un 12,5% más que la semana anterior pero un 47,1% menos que en 2024. Los ingresos sumaron US$ 17,4 millones, con una caída del 40,3% interanual.
Louis Dreyfus Company (LDC) y Global Clean Energy Holdings (GCE) anunciaron la renovación de su acuerdo por diez años para seguir promoviendo el cultivo de camelina en Sudamérica, luego del éxito de un programa piloto de dos años. La camelina es un cultivo intermedio con alto contenido proteico y múltiples aplicaciones en biocombustibles y alimentación animal.
Desde su lanzamiento en Argentina en 2023, la superficie sembrada creció de 5.000 a 25.000 hectáreas, con proyecciones de alcanzar 75.000 hectáreas en 2025. En Uruguay, donde el programa inició en 2024, se implantaron 4.700 hectáreas, con el objetivo de triplicar esa cifra este año. Además, a partir de 2025, las variedades de camelina llegarán también a Paraguay.
Bajo este acuerdo, GCE, a través de sus subsidiarias Sustainable Oils y Camelina Company, continuará con el desarrollo de nuevas variedades y la provisión de semillas y soporte técnico a los productores. Por su parte, LDC se encargará de la originación y el procesamiento de la cosecha, transformando la camelina en raciones para animales y en aceite sustentable para biocombustibles avanzados.
«Estamos encantados de renovar nuestra alianza con LDC por otra década, basándonos en el éxito de nuestro programa piloto y en un contexto de crecimiento significativo de la demanda global de productos de camelina», afirmó Noah Verleun, presidente y director ejecutivo de GCE. Destacó que el alto contenido proteico de la camelina y sus atributos sustentables la convierten en una materia prima clave tanto para la alimentación animal como para la producción de biocombustibles avanzados, incluyendo combustibles sostenibles para la aviación.
Por su parte, Pablo Autilio, head regional de Semillas de LDC para Latinoamérica Sur y Oeste, subrayó el impacto positivo del cultivo en la región, afirmando que la camelina «se ha ganado grandes elogios de los productores, quienes han encontrado en ella una valiosa aliada, no solo como cultivo intermediario de cobertura con renta, sino también por sus beneficios intrínsecos, como su ciclo corto, tolerancia al frío, bajo consumo de agua y contribución a la salud del suelo».
LDC también anunció una importante inversión en su complejo agroindustrial en Timbúes (Argentina) para ampliar la capacidad de procesamiento de semillas oleaginosas, incluyendo camelina, canola y girasol, con operaciones previstas a partir de 2026. «Nuestra inversión en Timbúes, junto con el acuerdo renovado con GCE, refleja nuestro compromiso con el apoyo a una agricultura, producción de alimentos y energía más sustentables», señaló Fernando Correa, head regional de Oleaginosas de LDC para Latinoamérica Sur y Oeste.
Con esta alianza, LDC y GCE refuerzan su compromiso con la producción sustentable, impulsando cultivos que se alinean con la transición hacia una economía baja en carbono.