La guerra comercial entre Estados Unidos y China sigue generando impactos negativos para el sector cárnico estadounidense. Según el último informe de la Federación de Exportación de Carne de Estados Unidos (USMEF, por sus siglas en inglés), los aranceles de represalia aplicados por China están afectando de forma severa las exportaciones de carne vacuna y porcina, con pérdidas proyectadas que superan los US$ 5.000 millones anuales.
Erin Borror, vicepresidenta de Análisis Económico de USMEF, explicó que los aranceles combinados sobre la carne porcina y sus subproductos alcanzan actualmente el 180%, mientras que los aplicados sobre carne vacuna llegan al 160%. Estos niveles arancelarios, junto con las exigencias específicas de producto, han limitado significativamente la posibilidad de redirigir estos envíos a otros mercados.
Uno de los mayores desafíos es que muchos de estos productos fueron diseñados especialmente para el mercado chino, con etiquetas como “libres de ractopamina”, lo que implica costos de producción más altos y menor flexibilidad comercial. A pesar de los esfuerzos por encontrar compradores alternativos para los embarques ya en tránsito, los resultados han sido escasos.
En el caso de la carne vacuna, China es un destino clave para varios cortes. La interrupción prolongada de las ventas a ese mercado podría generar pérdidas de hasta US$ 165 por cada bovino, lo que representa un impacto estimado de US$ 4.000 millones al año, según indicó OIG+X.
Por el lado de la carne porcina, China sigue siendo el mayor comprador de subproductos, con volúmenes y precios más favorables que en otros mercados. La interrupción de estas exportaciones podría implicar pérdidas anuales de entre US$ 8 y US$ 10 por cabeza, sumando hasta US$ 1.000 millones en el año.
Además de los aranceles, se suman trabas administrativas. Casi 400 plantas frigoríficas habilitadas para exportar carne vacuna aún no han renovado sus registros ante las autoridades chinas. En el caso de la carne porcina, la mayoría renovó su habilitación en marzo, pero al menos nueve empresas enfrentaban el vencimiento de su elegibilidad al 20 de abril.
La situación pone en evidencia la dependencia del sector cárnico estadounidense del mercado chino y los riesgos asociados a los conflictos comerciales prolongados.
En el negocio ganadero en Uruguay algunas empresas y productores tienen la idea de aprovechar los precios actuales del ganado gordo, con el novillo a US$ 4,70, la vaca a US$ 4,40 y la vaquillona a US$ 4,45, mediante la toma de “decisiones para acelerar” la mejora en la ganancia de peso” de los vacunos, como para concretar ventas en el “corto plazo”, dijo el director de Campo Capital, Gonzalo Ducós, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
A la hora de estudiar las medidas a adoptar por las empresas, a modo de ejemplo comentó que cuanto se tiene hoy “un novillo que pesa 420 a 430 kilos y tiene que pasar el invierno dentro de la empresa para salir en el inicio de la primavera, por qué no pensar en entregarlo a los corrales de engorde que ahora lo pagan muy bien a US$ 2,70” por kilo.
Y agregó que de esa manera darse vuelta a “comprar un ternero a US$ 2,85 a US$ 2,95 y acelerar un proceso” en el que el productor “capta precio vendiendo caro” y “compra kilos de stock para mantener el inventario también caro, pero capitalizando el negocio, como en una buena relación intercambio”.
Ducós sostuvo que otra de las decisiones comprende a “la vaca que falló”, mediante el acelerar su salida”, tratando de que “en las mejoras pasturas o mejores verdeos tomar la decisión de poder valorizar esos kilos que le faltan rápidamente”.
Esas decisiones se toman “en desmedro de alguna otra escalera de novillos que se puedan frenar”, y en el caso de productores que están “entorando vaquillonas preparando el negocio para la venta a la exportación de ganado en pie, para la salida de hembras, que es un negocio bien interesante”, afirmó.
De cara a la próxima siembra de cebada Malteria Oriental (MOSA) prevé un área de “85.000 hectáreas”, lo que es un “pequeño descenso” respecto a las 95.000 hectáreas de 2024, dijo el gerente agronómico deMOSA, Bruno Maneiro, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Consideró que influyen los resultados económicos de la zafra anterior que “no fueron buenos” y también incide que hay un “stock de cebada en propiedad” y a las “necesidades futuras” de la empresa, entre otros factores.
Consultado sobre la importación de cebada para mejorar la calidad del grano producido en Uruguay, Maneiro comentó que se está recibiendo cebada con “niveles aceptables de proteína dentro de lo que es el rango inferior”, que en el caso de la cebada cervecera este indicador va de 9,8% a 12,5%, y “exportando niveles altos de proteína”.
Esto es una “tendencia de las últimas tres zafras”, debido a las “condiciones ambientales de primaveras secas” y a su vez, con “valores de nitrógeno que descendieron”, sostuvo.
Respecto a las condiciones comerciales para esta zafra, el gerente agronómico de MOSA indicó que “no hay ningún cambio importante en términos de referencia de precio”, que es el 100% del trigo en Chicago posición diciembre, “con opciones de fijación sin límites por fechas, lo queda a criterio del distribuidor y el productor”.
El precio promedio de la cebada de la zafra anterior fue de US$ 212 por tonelada, en liquidación, y en los últimos días, el valor ha oscilado en torno de los US$ 210 por tonelada en el mercado local, precisó.
Maneiro también habló sobre la implementación de un “plan piloto” para hacer una evaluación este año, con la empresa Control Union que es la certificadora del proceso de producción junto a Peterson de Argentina, para adecuarse a las exigencias de sustentabilidad de la industria cervecera y maltera. Este plan abarca en un principio a unas 10.000 hectáreas de cebada.
La certificación se denomina Farm Sustainability Assessment (FSA) de la plataforma Sustainable Agricultura Initiative (SAI), que está destinada a la producción agrícola en general, no es específica de la cebada.
En cuanto al contenido de proteína en el grano, Maneiro destacó que este año se estará trabajando con la plataforma Agrim de Unicampo Uruguay, para el manejo nutricional de la cebada, que básicamente implica un muestreo por parte de los distribuidores y la labor de MOSA para la determinación de los análisis.
La Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) resolvió prohibir el uso de clorpirifós en un conjunto de cultivos agrícolas, en el marco de una política de restricción de productos fitosanitarios considerados peligrosos para la salud humana y el ambiente.
El decreto, firmado el 24 de abril de 2025, establece que el clorpirifós no podrá utilizarse en los cultivos de arándano, cebolla, ciruela, durazno, girasol, limón, mandarina, clementina, manzana, pera, pomelo, sorgo (para el control de mosquita del sorgo y pulgón de maíz) y tomate. La medida entrará en vigencia a los 30 días de su publicación en el Diario Oficial.
Entre los fundamentos de la decisión, se destaca que el clorpirifós será propuesto para su inclusión en el anexo III del Convenio de Rotterdam y que su uso ya está prohibido en Argentina, Perú, Estados Unidos y la Unión Europea. Además, diferentes organismos internacionales, como la FAO/OMS y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), han señalado riesgos asociados a este ingrediente activo, tanto en la salud humana como en organismos benéficos.
La DGSA remarcó que en cultivos como girasol y sorgo existen alternativas disponibles que permiten reemplazar al clorpirifós sin afectar el manejo de plagas. Además, subrayó que esta decisión forma parte de una política de promoción de buenas prácticas agrícolas y de uso racional de productos fitosanitarios.
Una vez que se cumpla el plazo establecido, los usos autorizados de clorpirifós serán eliminados de la base de datos de recetas profesionales del sistema SERPIA. Asimismo, las etiquetas de los productos que contengan este ingrediente activo deberán ser modificadas gradualmente en los procesos de renovación y modificación de registros ante la DGSA. El incumplimiento de la resolución será sancionado conforme a la normativa vigente.
En esta zafra de semillas forrajeras resulta clave la situación que registran la ganadería y la lechería en cuanto a “valores firmes” para el ganado gordo y los “buenos números” en ambos sectores, dijo el gerente general de Procampo Semillas, Federico Bellenda, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que la sequía impactó en la rentabilidad de esos negocios pero ahora con los valores del ganado se están “recuperando”, y “este año el ganadero está pudiendo embarcar vacunos con buenas carcasas”.
Actualmente, se están sembrando los verdeos y se está en plena siembra de festuca y de dactilis, que registran una “demanda bien firme”. En febrero se sembraron avena y raigrás en sistemas lecheras y en marzo se avanzó con raigrás en predios ganaderos, afirmó.
Señaló que los valores de los raigrases Big Boss y Madonna, de Procampo, registraron una baja de 10% en este año respecto a 2024, por el incremento de la oferta.
En el caso de festuca, están Ranchero y Rosparon, que son variedades de Estados Unidos y de Europa, respectivamente, que en estos días tienen una “muy buena colocación”, sostuvo.
Bellenda dijo que la sequía de los dos años anteriores provocó que se perdieran las pasturas permanentes de los sistemas tamberos y ganaderos y “se debieron recomponer”.
Pero también “estamos notando que en sistemas agrícolas hay algún cambio” porque se está planificando la posibilidad de “poner ganado en los verdeos”, lo que se refleja en la demanda en avena y raigrás, destacó.
Indicó que esto de los puentes verdes es “algo coyuntural” que se está dando en ciertas zonas, como en el centro y “en todo el litoral”.
Turquía habilitó su mercado a la importación de ganado en pie para la reproducción procedente de Brasil. La información fue confirmada por Luis Rúa, secretario de Comercio y Relaciones Internacionales del Ministerio de Agricultura y Ganadería.
El mercado potencial es de US$ 300 millones, monto que los turcos importan anualmente de ganado en pie. Actualmente, Brasil ya exporta ganado en pie a Turquía para faena, según informó Globo Rural.
“Los protocolos sanitarios para la exportación de ganado en pie solo dicen: hembras de reproducción, no señala ni razas ni otras especificaciones”, indicó una fuente consultada por Verdenews.
Aclaró que “luego vienen reglamentos y requisitos internos de Turquía, que son los que marcan las especificaciones del ganado a importar, que dependen de sus necesidades y varían rápidamente”.
El operador consultado por Verdenews, también informó que en breve el mercado de Turquía quedará habilitado para Argentina y otros países.
La faena de bovinos en Uruguay totalizó 52.609 cabezas en la semana del 20 al 26 de abril de 2025, lo que representa un aumento de 32,4% respecto a la semana precedente cuando se registró el feriado de semana santa, cuando se habían procesado 39.723 animales, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
En esta última semana, los novillos representaron el 55% de la faena, con 29.065 cabezas, seguidos por las vacas, que sumaron 15.569 cabezas (30%), y las vaquillonas, con 7.082 cabezas (13%).
Los diez frigoríficos con mayor volumen de faena en la semana, que concentraron el 70,5% del total, fueron: Frigorífico Tacuarembó (6.601 cabezas), Frigorífico Las Piedras (5.024), Ontilcor SA (4.337), Pul SA (3.880), Frigorífico Carrasco SA (3.464), Inaler SA (3.323), Cledinor SA (3.167), Establecimientos Colonia SA (3.080), Frigorífico San Jacinto (3.042) y Frigorífico Canelones SA (2.778).
En lo que va del año, la faena acumulada alcanza las 777.189 cabezas, un 3,8% más que en el mismo período de 2024, cuando se habían procesado 748.911 bovinos. Del total acumulado en 2025, se procesaron 382.358 novillos (49%), 274.133 vacas (35%) y 107.406 vaquillonas (14%).
En el acumulado de 2025, el top 10 de frigoríficos lo lidera Frigorífico Tacuarembó con 89.849 cabezas, seguido por: Frigorífico Las Piedras (67.760), Ontilcor SA (63.992), Pul SA (62.414), Frigorífico San Jacinto (61.036), Frigorífico Carrasco (54.151), Frigorífico Canelones (53.218), Cledinor SA (46.982), Establecimientos Colonia SA (45.006) e Inaler SA (42.656).
Estas diez plantas representan el 69,5% de la faena bovina acumulada en lo que va del año.