La denuncia de dumping impulsada en Brasil contra exportaciones de leche en polvo de Uruguay y Argentina genera preocupación en el sector, aunque desde el plano técnico y comercial no tendría sustento, en un contexto donde el foco pasa por fortalecer el vínculo con el principal destino. Así lo señaló el diplomático uruguayo Guillermo Valles, tras su exposición en la Asamblea General de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El exembajador fue categórico al analizar la situación. “Brasil no tiene ningún fundamento para decir que hubo dumping”, afirmó.
Explicó que, para que exista dumping, deben cumplirse tres condiciones: exportaciones a precios inferiores al mercado interno, daño comprobado a la producción local y una relación directa entre ambos factores, algo que —según indicó— no se verifica en este caso.
Valles remarcó además la diferencia de escala entre ambos países. Brasil se ubica entre el cuarto y quinto productor mundial de leche, mientras que Uruguay ocupa el lugar 44, lo que descarta cualquier capacidad de incidir en los precios internacionales. “Uruguay no tiene cómo determinar los precios internacionales”, sostuvo.
Más allá del aspecto técnico, el diplomático puso el foco en la relación bilateral, subrayando la importancia estratégica de Brasil para la lechería uruguaya. En algunos años, ese mercado ha representado hasta el 60% de las exportaciones de leche en polvo, lo que evidencia un alto nivel de dependencia.
“Es un mercado demasiado importante como para no trabajar la relación en profundidad”, señaló.
En ese sentido, planteó la necesidad de cambiar el enfoque y avanzar hacia un vínculo más sólido, que incluya mayor interacción entre los sectores productivos, técnicos y mediáticos de ambos países.
Entre las propuestas, mencionó la importancia de invitar a actores brasileños a conocer la producción uruguaya, incluyendo gremiales, técnicos, inversores y medios especializados. “Tenemos que mostrar quiénes somos y cómo producimos”, afirmó.
Valles también destacó que la competitividad de Uruguay no responde a prácticas desleales, sino a un proceso de transformación estructural del sector. “Nuestra competitividad viene de una reconversión muy fuerte y dolorosa del sector, no del dumping”, indicó.
En cuanto al desenlace del conflicto, se mostró confiado en que no avanzará hacia medidas restrictivas como la imposición de cuotas. “No debería avanzar y no va a avanzar”, aseguró.
Incluso, planteó que, de escalar el conflicto, Uruguay tendría una posición sólida en instancias internacionales como la Organización Mundial del Comercio. “Sería un caso ganado sin dudas”, afirmó.
Más allá de la coyuntura, el diplomático advirtió que este tipo de tensiones no son consistentes con el proceso de integración regional, especialmente en un momento en que el Mercosur busca avanzar en acuerdos como el firmado con la Unión Europea. “No es bueno iniciar esta etapa con investigaciones entre socios”, señaló.
En ese marco, llamó a elevar la mirada y aprovechar las oportunidades que abre el nuevo contexto global, incluyendo el desarrollo de la bioeconomía y la incorporación de nuevas tecnologías en la producción. “Tenemos que mirar hacia adelante y trabajar juntos”, concluyó.
La zafra de verano dejó en evidencia el rol clave del riego en escenarios de sequía, con fuertes diferencias productivas frente al secano, aunque también expuso nuevas preocupaciones vinculadas al aumento de los costos energéticos. Así lo señaló el presidente de Regadores Unidos del Uruguay, Juan Baroffio, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Y describió una campaña muy exigente desde el punto de vista hídrico, con una demanda de agua muy superior a la habitual. “Fue una zafra de muchísima demanda de riego y muy exigente para los sistemas”, dijo.
La falta de lluvias obligó a un uso intensivo y continuo de los equipos, con mayores láminas de riego y escaso margen para interrupciones. En este contexto, el diferencial productivo frente al secano fue especialmente marcado.
En maíz, los cultivos bajo riego volvieron a mostrar rendimientos elevados, aunque algo por debajo del récord del año pasado (13.500 kg/ha), mientras que en secano los resultados cayeron de forma significativa.
Indicó que se esperan promedios en torno de 4.500 a 5.000 kg/ha en secano, frente a rendimientos considerablemente superiores en sistemas bajo riego, ampliando la brecha entre ambos sistemas. “Las diferencias entre riego y secano fueron mayores que en otros años”, sostuvo.
Más allá de los resultados productivos, uno de los principales focos de preocupación del sector pasa hoy por los costos de la energía. Baroffio señaló que cambios recientes en la estructura tarifaria impactaron directamente sobre los sistemas de riego.
En particular, la pérdida de beneficios asociados a la tarifa eléctrica y el aumento sostenido en los costos de potencia contratada han encarecido la operativa. “Vemos que no hay alineamiento entre la política de promover el riego y el costo de la energía”, afirmó.
El impacto estimado en los costos puede alcanzar en torno del 15%, dependiendo del sistema, lo que genera preocupación en un contexto donde el riego es clave para la estabilidad productiva.
Ante este escenario, algunos productores comienzan a evaluar alternativas que parecían descartadas. Una de ellas es el riego a gasoil, que en ciertos casos vuelve a ser competitivo frente a la energía eléctrica. “El riego a combustible empieza a ser más competitivo en algunas situaciones”, indicó.
Sin embargo, desde el sector se advierte que este camino resulta contradictorio con la transformación de la matriz energética del país. “Sería un retroceso volver a regar con gasoil”, sostuvo.
Actualmente, el tema está siendo analizado por las autoridades, con planteos realizados tanto a UTE como a nivel del gobierno, en busca de soluciones que permitan sostener el crecimiento del riego en Uruguay.
El mercado de agroquímicos atraviesa un momento de “incertidumbre”, con subas de precios en algunos productos, pero con dudas sobre la sostenibilidad de esos valores en un contexto de sobreoferta global y “fuerte” influencia de Brasil en la definición del mercado. Así lo indicó el director de Proquimur, Antonio Bazzino, tras participar en la feria internacional de agroquímicos realizada en Shanghái, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El ejecutivo describió una edición atípica del evento, marcada por la incertidumbre derivada del contexto geopolítico. “Fue una instancia atípica, no era el mejor ambiente para cerrar negocios”, dijo.
Según explicó, la guerra en Medio Oriente generó un escenario de falta de referencias claras de precios, con baja disposición a concretar operaciones durante los primeros días de la feria.
En cuanto al mercado global, Bazzino señaló que existe una combinación de factores reales y especulativos detrás de las recientes subas. Entre los elementos concretos mencionó el impacto del petróleo, el tipo de cambio y los costos logísticos, mientras que también advirtió sobre un componente de incertidumbre que está generando comportamientos especulativos. “Creo que hay mucha especulación en el mercado”, sostuvo.
Sin embargo, el punto central es la relación entre oferta y demanda. “La oferta en China supera claramente la demanda”, afirmó, destacando que productos como glifosato, glufosinato y otras moléculas continúan con niveles de producción por encima del consumo global.
En este contexto, las subas de precios aparecen como moderadas. En términos generales, los aumentos se ubican en el entorno de 10% a 15%, especialmente en productos de mayor volumen. “No son valores comparables a lo que fue 2022”, aclaró.
En el caso del glifosato, los valores pasaron de niveles de US$ 2,75 a 2,80 por litro en febrero a referencias actuales en torno de US$ 3,25, incluso en algún caso hasta US$ 3,50, aunque con diferencias según canal y condiciones comerciales.
Para Bazzino, el comportamiento del mercado en los próximos meses estará fuertemente condicionado por Brasil. Si el principal jugador regional toma posición y concreta compras a estos niveles, los precios tenderán a consolidarse durante el año. De lo contrario, podrían registrarse ajustes a la baja. “Si Brasil compra, estos precios se van a mantener”, afirmó.
Más allá de los precios, el foco también está puesto en la disponibilidad de productos. Bazzino advirtió que, en algunos casos, la demora en la toma de decisiones de compra puede generar inconvenientes logísticos. “Me preocupa más la disponibilidad que los precios”, señaló.
Esto podría reflejarse especialmente en la próxima campaña de invierno, donde se espera un cambio en la rotación de cultivos, con mayor área de colza y menor superficie de trigo, lo que puede alterar la demanda de determinados productos.
A pesar de este escenario, el ejecutivo fue claro en diferenciar la situación de los agroquímicos respecto a los fertilizantes. “No es comparable con lo que está pasando en fertilizantes”, afirmó este ejecutivo, en relación a que en el caso de fitosanitarios la disponibilidad existe y depende principalmente de las decisiones de compra.
La economía uruguaya cerró 2025 con un crecimiento de 1,8%, aunque el desempeño del último tramo del año evidenció una “desaceleración significativa”, con una actividad prácticamente “estancada”. Así lo señaló el economista Ramón Pampín, ejecutivo de PwC, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El crecimiento anual estuvo impulsado por la mayor actividad de la refinería de petróleo, la industria de alimentos, el comercio y los servicios vinculados a comidas y bebidas, aunque estos avances fueron parcialmente compensados por el desempeño negativo de la construcción y la menor generación de energía eléctrica.
Sin embargo, al analizar el dato más reciente, el panorama cambia. En el cuarto trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) registró una variación de apenas 0,1% interanual, lo que marca un freno en la dinámica de la economía. “La economía se frenó en el último semestre del año”, afirmó Pampín.
En términos desestacionalizados, la actividad también mostró un crecimiento marginal de 0,1% respecto al tercer trimestre, confirmando un escenario de estancamiento.
El economista explicó que este dato es el más relevante para analizar la coyuntura actual, ya que refleja el comportamiento más reciente de la economía. “Ese 0,1% es prácticamente un crecimiento nulo”, sostuvo.
Uno de los principales factores detrás de este freno fue el desempeño del sector agropecuario, que registró una caída cercana al 8% en el cuarto trimestre, con una incidencia negativa significativa en el resultado global. “El agro ya estaba empezando a mostrar el efecto de la sequía”, indicó.
Otros sectores también mostraron señales de debilidad, como la construcción, con una caída cercana al 1%, y el transporte y almacenamiento, vinculados en parte a la menor actividad del agro.
De cara a 2026, el escenario se mantiene desafiante. Pampín señaló que no se espera una recesión, pero sí un crecimiento moderado. PwC ajustó sus proyecciones a la baja y estima una expansión del entorno de 1,5% para este año. “Estamos viendo un crecimiento muy pobre”, afirmó.
El análisis indica que los motores tradicionales de la economía —consumo interno, exportaciones e inversión— muestran un dinamismo limitado.
A esto se suma un contexto internacional incierto, marcado por tensiones geopolíticas, especialmente el conflicto en Medio Oriente, que puede impactar en variables clave como el petróleo, los fertilizantes, la inflación global y el tipo de cambio.
En ese sentido, Pampín advirtió que un escenario de mayor volatilidad podría fortalecer el dólar a nivel global. “A mayor nerviosismo en el mundo, el dólar se fortalece”, explicó.
Este movimiento se da en un contexto donde los principales bancos centrales están adoptando una postura de cautela frente a la incertidumbre global. La Reserva Federal de Estados Unidos y otros bancos centrales relevantes han optado por mantener las tasas de interés, en un escenario donde los mercados comienzan a descontar tasas más altas por más tiempo ante el riesgo inflacionario.
Al mismo tiempo, el aumento del precio del petróleo y de los fertilizantes —con subas significativas en insumos como la urea— introduce un riesgo adicional, al generar presiones inflacionarias a nivel global a través de mayores costos logísticos y de producción.
Este contexto también impulsa episodios de “vuelo a la calidad”, donde los inversores se refugian en activos como el dólar, lo que tiende a presionar a la depreciación de las monedas emergentes, incluyendo la uruguaya.
Para países exportadores de alimentos como Uruguay, este escenario puede implicar mejores precios de exportación, aunque en un contexto de mayor volatilidad y con riesgos asociados a una menor demanda global.
La faena vacuna en Uruguay alcanzó las 41.106 cabezas en la semana del 15 al 21 de marzo, según los datos preliminares publicados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC). Del total semanal, los novillos representaron 20.329 cabezas (49%), las vacas 13.954 (34%) y las vaquillonas 6.070 (15%), mientras que se faenaron además 675 toros y 78 terneros.
En lo que va de 2026, la faena vacuna acumulada asciende a 485.035 cabezas, lo que implica una variación de -9,7% respecto al mismo período de 2025. En el acumulado anual, los novillos totalizan 228.057 cabezas, las vacas 174.526 y las vaquillonas 74.383.
Durante la semana operaron 24 plantas frigoríficas. Frigorífico Tacuarembó lideró la actividad con 7.768 cabezas (18,9%), seguido por Frigorífico Las Piedras con 4.029 (9,8%), Frigorífico San Jacinto (Nirea) con 3.886 (9,5%), Ontilcor con 3.375 (8,2%), Cledinor con 3.180 (7,7%), Frigorífico Canelones con 3.037 (7,4%), BPU con 2.987 (7,3%), Pulsa con 2.907 (7,1%), Bilacor con 1.745 (4,2%) y Sirsil con 1.686 cabezas (4,1%).
En el acumulado anual, Frigorífico Tacuarembó registra 70.095 cabezas, seguido por Frigorífico Las Piedras con 53.808, Frigorífico San Jacinto con 47.372, Ontilcor con 40.551, Frigorífico Canelones con 34.542, BPU con 33.438, Pulsa con 32.729, Cledinor con 31.085, Inaler con 19.356 y Bilacor con 19.057 cabezas.
La ganadería australiana se encamina a consolidar en 2026 uno de los ciclos más productivos de su historia, con niveles récord de faena, producción y exportaciones, según las proyecciones anuales publicadas por Meat & Livestock Australia (MLA).
Para este año se prevé una faena de 9,45 millones de cabezas, el nivel más alto desde 1978, en un contexto de “fuerte” demanda internacional y “buenas” condiciones productivas, especialmente en el norte del país.
El dato refleja la continuidad de un ciclo de alta actividad, luego de un 2025 que ya marcó máximos en exportaciones.
En términos de stock, el rodeo nacional se mantendría en niveles elevados, con 30,78 millones de cabezas (-1%), sosteniéndose por encima de los 30 millones, aunque con una tendencia a la baja hacia los próximos años. Para 2028, se proyecta una caída cercana al 6%, como consecuencia del alto nivel de faena.
Producción en máximos históricos
El aumento de la faena, junto con buenas condiciones forrajeras, impulsará una producción récord de 2,906 millones de toneladas (Mt) peso canal en 2026.
Este volumen superaría incluso el nivel estimado para 2025, cercano a 2,8 Mt (+4% interanual), consolidando a Australia como uno de los principales exportadores globales.
A pesar de este crecimiento, el peso medio de las canales se mantendría por debajo de los 307,5 kg, debido a una mayor participación de ganado alimentado a pasto, favorecida por las condiciones climáticas.
En línea con la mayor producción, las exportaciones australianas alcanzarían un máximo histórico de 2,3 Mt en 2026, impulsadas por la escasez de oferta global y la firme demanda de carne magra, particularmente desde Estados Unidos.
El negocio de maquinaria agrícola evoluciona hacia un modelo donde el servicio postventa y la digitalización ganan cada vez más protagonismo, en un contexto donde el productor demanda rapidez, respaldo y soluciones integrales. Así lo señaló el integrante de Simagro, Marcelo Martens, en el marco de Expoactiva Nacional, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
La empresa participó de la muestra con una propuesta amplia, integrando distintas marcas y líneas de productos, de diferentes orígenes.
En ese esquema, destacó la línea europea de Kuhn que estuvo representada por equipos para forraje, mientras que en la oferta regional se destacan soluciones de origen brasileño para pulverización, tolvas y siembra.
Entre las novedades, se destacó la presentación de una nueva sembradora de la marca Tanzi, la Especial 4000, un equipo de doble disco con diferentes anchos de trabajo, diseñado para adaptarse a las condiciones productivas del mercado local. “Es una máquina muy aplicable a nuestro mercado”, indicó.
Más allá de los productos, Martens remarcó el rol central del servicio postventa dentro de la estrategia de la empresa. “Es una pata fundamental en el negocio”, afirmó, destacando la importancia del respaldo técnico, la disponibilidad de repuestos y la capacitación continua del equipo.
En ese sentido, Simagro cuenta con un departamento específico que articula el vínculo entre el área comercial y el servicio técnico, buscando dar respuesta rápida a las necesidades del cliente.
La digitalización también aparece como un eje clave. La empresa lanzó su plataforma de e-commerce, que hoy permite acceder a más de 20.000 ítems desde cualquier punto del país.
“El productor desde el campo puede hacer el pedido y al otro día tiene el repuesto”, señaló.
El sistema permite comprar repuestos y accesorios directamente desde el celular, con múltiples medios de pago y entrega en todo el país en un plazo de 24 horas.
Según Martens, la adopción de esta herramienta ha superado las expectativas iniciales. “Estamos teniendo un impacto muy fuerte, incluso nos sorprendió”, indicó.
De cara al futuro, la empresa se prepara para celebrar sus 25 años en el mercado, con el objetivo de seguir consolidándose como referente en maquinaria, repuestos y servicio. “Queremos seguir posicionándonos como una empresa de referencia para el productor”, concluyó.