La implementación de la guía de carga impulsada por el gobierno genera “preocupación” en el sector productivo, especialmente por su posible impacto en la operativa logística y los costos del sistema, dijo el directivo de la Asociación Agropecuaria de Dolores, Juan Ángel de la Fuente, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Indicó que, hasta el momento, los productores no han tenido participación en el diseño del instrumento. “No hemos tenido una instancia para discutir el tema”, afirmó. Desde la gremial, la principal inquietud está vinculada a la complejidad operativa que podría generar la herramienta, en un sistema donde la logística ya presenta altos costos.
Señaló que Uruguay es un país eficiente en la producción, pero con una estructura de costos elevada, por lo que cualquier medida que agregue burocracia impacta directamente en el productor. “Cualquier sistema que genere más complejidad o burocracia lo termina pagando el productor”, sostuvo.
En ese sentido, el directivo advirtió que la dinámica real del transporte de granos dista de esquemas rígidos, con cambios permanentes en rutas, destinos y cargas, en función de las condiciones del momento. Situaciones como modificaciones de recorrido, traslados entre predios o problemas operativos son habituales durante la zafra, acotó. “Esto es un ballet de maquinaria, camiones y productores trabajando al máximo de eficiencia”, explicó.
Por ello, De la Fuente planteó que la herramienta debería adaptarse a esa realidad, priorizando la simplicidad y la viabilidad operativa. De todos modos, este productor sostuvo que desde la gremial aclaran que no existe una oposición de fondo a la iniciativa. “No estamos en contra, queremos que sea algo eficiente y aplicable”, indicó. El planteo apunta a generar una instancia de diálogo con las autoridades para ajustar el sistema y evitar impactos negativos en la cadena.
La zafra de cultivos de invierno comienza a tomar forma con una “clara” preferencia por la canola, que se posiciona como el cultivo con mayor demanda, en un contexto donde los márgenes proyectados y las condiciones del sistema impulsan su “expansión”. Así lo destacó el gerente comercial de G&E, Vittorio Riani, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Señaló que la campaña se presenta desafiante desde el punto de vista operativo, pero con una intención de siembra firme. “Va a ser una zafra desafiante, pero se va a sembrar igual”, afirmó. En ese escenario, la canola aparece como el cultivo mejor posicionado. La demanda por semilla es muy elevada. “Las primaverales están prácticamente agotadas y las invernales ya están colocadas”, indicó.
Desde el punto de vista productivo, el avance de siembra es aún incipiente, pero con buenas condiciones de implantación en la mayoría de los casos. Salvo eventos puntuales de exceso de lluvias, las chacras sembradas han logrado una correcta emergencia. “Lo que se sembró está bien implantado”, sostuvo.
De confirmarse esta tendencia, la canola podría alcanzar un área muy significativa, con antecedentes de hasta 350.000 hectáreas en campañas anteriores. Sin embargo, desde el punto de vista técnico, Riani advirtió sobre la importancia de mantener esquemas de rotación. “Es necesario respetar las rotaciones para evitar problemas sanitarios”, dijo.
En este sentido, la cebada muestra una dinámica particular, aunque “no se avisaran grandes cambios” respecto a la zafra pasada. “Hubo una demanda anticipada de semilla, especialmente en el segmento forrajero, impulsada por la expectativa de menor disponibilidad por la sequía que impacto en los cultivos de verano. “La cebada forrajera se colocó más temprano y con más volumen de lo normal”, explicó.
En el caso del trigo, en tanto, se proyecta una posible caída en el área, aunque se espera que mantenga un piso relevante dentro de la rotación. A pesar de un menor atractivo relativo, el cultivo sigue siendo clave desde el punto de vista agronómico.
En este marco, desde la empresa destacan la incorporación de nuevas variedades que buscan mejorar el desempeño productivo.
Se trata de RGT Sidecar y RGT Pelícano, dos materiales que se suman al portafolio junto a RGT Quiriko, con ciclos intermedios y buenas expectativas de rendimiento. “Son trigos con muy buena expectativa productiva”, indicó.
Más allá de las diferencias entre cultivos, el concepto de doble cultivo continúa siendo central para el sistema agrícola uruguayo, “es lo que sostiene el sistema”. En este contexto, Riani consideró que las decisiones finales de siembra estarán fuertemente condicionadas por la evolución del clima en las próximas semanas, que terminará de definir áreas y estrategias.
El mercado ganadero atraviesa un escenario de “firmeza sostenida”, con subas semanales en los precios del ganado gordo, en un contexto marcado por una oferta limitada y una demanda que comienza a intensificarse. Así lo señaló el director del escritorio Arrospide de Florida, Diego Arrospide, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El operador indicó que el nivel de actividad se mantiene relativamente bajo para la época del año, con una faena que ronda las 31.000 cabezas semanales, lo que refleja la escasez de ganado disponible en el campo. “La baja oferta es lo que está marcando este nivel de actividad”, afirmó.
Este escenario genera un posicionamiento dispar por parte de la industria, con diferencias importantes entre plantas en cuanto a valores y estrategias de compra. Actualmente, las brechas de precios pueden alcanzar entre 20 y 30 centavos por kilo, e incluso más en el caso de ganados especiales o lotes con volumen. “Cuando aparece ganado bueno o volumen, ahí se marca la diferencia en los precios”, consideró.
En este contexto, los valores continúan ajustándose al alza semana a semana, con una tendencia firme en todas las categorías y una presión particular sobre los ganados de punta. Para el novillo gordo, la referencia de negocios por animales especiales, se ubica en torno a US$ 5,45 por kilo, mientras que la vaca se posiciona sobre US$ 5,15 y la vaquillona en el eje de US$ 5,35.
Además, se observa una fuerte competencia por categorías livianas, impulsada por la demanda del abasto interno y los corrales de engorde. En algunos casos, estos animales pueden alcanzar valores similares o incluso superiores a los del novillo de exportación. “El abasto está presionando mucho en esas categorías”, indicó.
Desde el punto de vista de la oferta, el mercado podría comenzar a mostrar algunos cambios en las próximas semanas. La mejora en la disponibilidad forrajera, luego de la seca, con praderas y verdeos en buen estado, permite a los productores continuar agregando kilos a los animales. “Hoy hay una exuberancia forrajera pocas veces vista”, sostuvo.
Esto, sumado a los buenos precios, ha llevado a que los productores no apuren las ventas, priorizando la terminación de los ganados. Sin embargo, hacia mediados o fines de mayo podría comenzar a aparecer un mayor volumen de oferta, aunque sin generar un cambio brusco en el mercado. “No vemos grandes volúmenes que puedan aparecer”, advirtió.
En paralelo, la faena acumulada muestra una caída cercana al 18% en lo que va del año, aunque se espera que esta tendencia se modere en los próximos meses. “Seguramente la faena se vaya recuperando como el año pasado”, avizoró.
A nivel internacional, el contexto continúa siendo favorable, con una demanda firme y sostenida, lo que brinda soporte a los precios. En este escenario, si bien podría haber margen para nuevas subas, “los precios no suben hasta el cielo” y el mercado comienza a ingresar en niveles que requieren “cierto equilibrio para sostener la competitividad” de la cadena. “Los precios son excepcionales, pero es importante mantener relaciones sanas en la cadena”, sostuvo.
La lechería uruguaya atraviesa un momento de “fuerte” expansión productiva, con niveles que apuntan a marcar un nuevo récord histórico en la recepción de leche, en un contexto donde el principal desafío pasa por la colocación en los mercados internacionales. Así lo señaló el director de Conaprole, Juan Parra, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Indicó que abril muestra un desempeño muy positivo, con un crecimiento de 17% respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando un ingreso diario a planta en el entorno de 4,1 millones de litros. En el acumulado del ejercicio —de agosto a abril— la producción se ubica 13,5% por encima del año pasado, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido. “Estamos en niveles realmente récord”, afirmó.
De mantenerse este ritmo, la cooperativa proyecta cerrar el ejercicio con una recepción en el entorno de 1.650 a 1.670 millones de litros, superando el máximo histórico anterior de 1.542 millones de litros alcanzado en 2020. Este crecimiento implica un aumento de entre 160 y 180 millones de litros adicionales respecto al ejercicio previo, reflejando el dinamismo del sector.
Desde el punto de vista productivo, Parra destacó el rol del productor lechero uruguayo, su capacidad de planificación y la resiliencia del sistema. “Se ve el trabajo del productor, de sus equipos técnicos y su familia”, sostuvo.
El aumento en el volumen implica, por un lado, mayores ingresos para los productores, pero también plantea desafíos a nivel industrial. La cooperativa debe procesar y colocar un volumen significativamente mayor de leche, en un contexto internacional exigente.
En materia comercial, la situación es positiva en el corto plazo. “La cooperativa tiene prácticamente todo el ejercicio vendido”, dijo. Sin embargo, el foco comienza a trasladarse hacia las ventas de primavera, que son clave por los volúmenes involucrados.
En ese sentido, Parra señaló que el escenario global presenta señales mixtas. Si bien los precios se han mantenido en niveles aceptables, se observa una mayor producción en los principales países exportadores. Brasil, Argentina, Nueva Zelanda y Estados Unidos están incrementando su oferta, lo que podría generar presión sobre los valores. “Hay mucha leche en el mundo”, advirtió. A esto se suman algunas dificultades logísticas, vinculadas a la situación internacional, que han generado retrasos en los embarques.
De cara al cierre del ejercicio, la cooperativa apunta a mantener el precio al productor, siempre que no se registren cambios significativos en el mercado. “El objetivo es mantener el precio de la leche hasta el final del ejercicio”, señaló. En paralelo, no se descarta la posibilidad de una reliquidación, aunque condicionada a la concreción de negocios en los próximos meses, sostuvo.
El dólar en Uruguay muestra una tendencia a la baja en las últimas semanas, en línea con el comportamiento observado a nivel global y regional, en un escenario marcado por “ajustes” en las tasas de interés y “menor” tensión internacional. Así lo señaló el asesor financiero de Urraburu e Hijos Corredores de Bolsa, Ignacio Bello, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
En el último mes, el tipo de cambio registró una caída de 2,22% en Uruguay, acompañando un movimiento similar en otros mercados. “Estamos teniendo un retroceso en la cotización del dólar”, explicó.
A nivel global, el dólar registró una baja cercana al 2,5% en el último mes, mientras que en la región el ajuste fue más pronunciado, con Brasil mostrando una caída en torno al 5,5%.
En este contexto, el ingreso de capitales hacia mercados emergentes aparece como uno de los factores relevantes detrás de la corrección. “Hay mucha avidez de fondos para colocarse en emergentes”, sostuvo.
Este comportamiento se da luego de un período de suba asociado a la tensión internacional, particularmente al conflicto en Medio Oriente, que había impulsado al dólar a niveles cercanos a los $ 40,70 en Uruguay.
Sin embargo, en las últimas semanas el escenario comenzó a revertirse, con un dólar que volvió a ubicarse en torno a los $ 39,60.
Desde el punto de vista local, la política monetaria también juega un rol clave en la dinámica del tipo de cambio. El Banco Central del Uruguay (BCU) decidió mantener la tasa de interés en 5,75%, en una señal de cautela frente a la evolución del contexto internacional.
Esta decisión contribuye a sostener rendimientos en pesos que se ubican por encima de la expectativa de inflación, generando un atractivo relativo para inversiones en moneda local.
En este sentido, las letras de regulación monetaria se mantienen con tasas en el entorno de 5,9% a 6,1%, niveles superiores tanto a la inflación esperada —en torno al 4,6%— como a la proyección de suba del dólar para los próximos meses. “Los rendimientos en pesos siguen siendo atractivos”, indicó.
A nivel internacional, uno de los focos está puesto en la Reserva Federal de Estados Unidos, donde se espera un cambio en la conducción que podría acelerar el ritmo de recorte de tasas de interés.
De concretarse este escenario, se generaría una menor presión alcista sobre el dólar a nivel global. “Podríamos ver menores rendimientos en dólares y una menor demanda por la moneda”, dijo.
En este contexto, tanto el gobierno como el Banco Central manejan la expectativa de que el tipo de cambio continúe con una tendencia moderadamente bajista en el corto plazo, sin volver necesariamente a los mínimos del año anterior.
El mercado global de fertilizantes mostró en la última semana un cambio en su dinámica, con los nitrogenados entrando en una fase de ajuste tras el pico generado por la demanda de India, mientras que los fosfatados evidencian un escenario de estancamiento, con oferta restringida y demanda debilitada.
En nitrogenados, el mercado siguió dominado por India, aunque con un cambio relevante: la licitación de la agencia IPL logró asegurar cerca de 2,8 millones de toneladas de urea a valores de entre US$ 935 y US$ 959 por tonelada (CFR), absorbiendo la mayor parte de la oferta spot disponible hasta mediados de junio, según el reporte de Ingeniería en Fertilizantes (IF).
Sin embargo, una vez cubierta esa demanda, se profundizó la parálisis en el resto del mercado global, con Europa fuera de la ventana de aplicación y compradores en Brasil y América Latina que se mantienen al margen, sin convalidar los niveles actuales de precios.
Del lado de la oferta, persisten las restricciones en Medio Oriente, con el Estrecho de Ormuz aún bloqueado y afectando entre 2,5 y 2,8 millones de toneladas de urea, aunque la flexibilización de exportaciones desde Irán estableció un nuevo piso cercano a US$ 770 por tonelada (FOB).
En este contexto, el mercado comenzó a mostrar correcciones tras los máximos recientes, especialmente en destinos donde la demanda es más débil. En Estados Unidos, los valores en NOLA retrocedieron con fuerza, mientras que en Medio Oriente también se registraron ajustes a la baja.
Así, los precios de la urea mostraron movimientos mixtos. El valor internacional se ubicó en US$ 867 por tonelada (FOB, +1%), con subas en el Báltico (US$ 828, FOB, +6%) y en China (US$ 850, FOB, +6%). En contrapartida, Medio Oriente cayó a US$ 632 (FOB, -7%) y NOLA a US$ 668 (FOB, -9%), mientras que en la región Brasil se ubicó en US$ 775 (CFR, -2%) y Argentina en US$ 830 (CFR, -2%), reflejando un mercado más selectivo, apuntó IF.
En paralelo, el mercado de nitratos y UAN continúa ajustado, con Rusia extendiendo su prohibición de exportación de nitrato de amonio y con escasez de producto en Estados Unidos tras el agotamiento de los volúmenes de primavera.
En fosfatados, el mercado mostró un giro más marcado, entrando en una fase de profundo estancamiento, donde la restricción de la oferta convive con una demanda debilitada por la mala relación insumo-producto.
Del lado de la oferta, continúan los problemas en múltiples frentes. El bloqueo logístico en Medio Oriente sigue afectando los flujos comerciales, mientras que en China los altos costos del azufre generan márgenes negativos que obligan a recortar la producción. A esto se suma la detención de plantas en Bangladesh por falta de amoníaco, indicó IF.
Sin embargo, el factor dominante es la demanda. El fin de la campaña en Estados Unidos generó una caída cercana al 20% en el consumo, mientras que en Brasil las importaciones de MAP retroceden 18% en el primer cuatrimestre, con un desplazamiento hacia fertilizantes más económicos como el TSP.
Europa mantiene una demanda mínima, enfocada en nitrógeno, e India permanece al margen, a la espera de una corrección en los precios.
En cuanto a valores, el MAP mostró leves subas en el promedio global, con el precio internacional en US$ 869 por tonelada (FOB, +2%), mientras que Marruecos lideró las alzas con US$ 908 (FOB, +7%). En el resto de los mercados, los valores se mantuvieron estables, con Brasil en US$ 895 (CFR) y Argentina en US$ 890 (CFR).
La semana cerró con resultados dispares en los principales cultivos en Chicago, en un contexto donde los subproductos, el clima en Estados Unidos y las dinámicas de exportación continúan marcando el pulso del mercado.
En el caso de la soja, el contrato julio cerró el viernes en US$ 433 por tonelada, tras una suba diaria de US$ 1,37, aunque con un balance semanal levemente negativo de 0,40%. La oleaginosa mostró cierta recuperación en la última rueda, impulsada por mejoras en sus derivados, especialmente el aceite y la harina, que continúan siendo determinantes en la formación de precios del grano.
El contrato mayo del aceite sumó US$ 5,51 y cerró en US$ 1.585,31 por tonelada, mientras que la harina avanzó US$ 4,08 hasta US$ 357,48 por tonelada, reforzando el sostén del complejo sojero.
Desde el punto de vista climático, se registraron lluvias ligeras en el este del cinturón agrícola estadounidense, sin afectar el avance de la siembra, pero aportando humedad para el inicio de la campaña. Para los próximos días se esperan nuevas precipitaciones en el Medio Oeste, aunque con acumulados moderados.
En Sudamérica, la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales de Brasil (ANEC) ajustó a la baja su previsión de exportaciones de soja para abril, de 16,67 a 16,39 millones de toneladas (Mt), aunque el volumen sigue por encima de marzo y del mismo mes del año pasado. En harina de soja, el ajuste fue de 3,10 a 3,03 Mt, también con niveles superiores a los registros recientes.
En Argentina, la Secretaría de Agricultura redujo la estimación de superficie sembrada con soja a 16,50 millones de hectáreas, lo que implica una caída de 8,33% frente a la campaña anterior. La producción fue proyectada en 49 millones de toneladas (Mt), por debajo del ciclo previo, aunque levemente superior a la estimación del USDA.
Para el maíz, el contrato julio cerró en US$ 182,74 por tonelada, con una baja diaria de US$ 0,10, pero acumulando una suba semanal de 1,31%. La presión bajista estuvo vinculada al buen avance de la siembra en Estados Unidos, mientras que el sostén continúa llegando desde el fuerte ritmo de exportaciones, que muestra un adelanto interanual de 28,36% y podría superar el récord previsto por el USDA.
En cuanto al trigo, el mercado finalizó la semana con saldo positivo, pese a una corrección bajista en la última rueda por toma de ganancias. El contrato diciembre se ubicó en torno a US$ 238 por tonelada, con una mejora semanal de 2,9%.
El cereal sigue encontrando sostén en las condiciones productivas adversas en Estados Unidos, donde solo el 30% de los cultivos de invierno se encuentra en condición buena a excelente y cerca del 70% del área presenta algún grado de sequía, lo que genera incertidumbre sobre la cosecha 2026/2027.
A nivel global, Rusia ajustó a la baja sus estimaciones productivas por problemas climáticos, con proyecciones en torno a 90 Mt, mientras que en Argentina se mantiene una perspectiva de cosecha récord de 27,90 Mt para la campaña 2025/2026.