El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) Carlos Maria Uriarte anunció que la emergencia agropecuaria se amplía a 4 millones de hectáreas y que productores familiares ganaderos, lecheros, hortifrutícolas y apicultores de nueve departamentos ubicados al sur del río Negro podrán acceder a líneas de crédito de hasta US$ 20.000.
Las máximas autoridades de la cartera de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte y Juan Ignacio Buffa informaron que a pesar de las lluvias caídas en la jornada anterior en distintos puntos del territorio nacional, no es suficiente para revertir la situación de sequía, en particular, en el sur, sureste y noreste del país. Esto determinará que “en los próximos días” se ampliará la zona de cobertura de emergencia, que en la actualidad abarca 2,6 millones de hectáreas hasta alcanzar 4 millones de hectáreas.
En ese sentido, Uriarte informó que la cartera prevé un Fondo de Emergencia Agropecuaria de 7 millones de dólares, que otorga líneas de crédito con tasas subsidiadas, de hasta US$ 20.000, a un conjunto de productores familiares ganaderos, lecheros, hortifrutícolas y apicultores de los departamentos de Montevideo, Canelones, San José, Colonia, Florida, Lavalleja, Maldonado y Rocha, a los que se sumarán los de Treinta y Tres.
Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), dijo que a raíz de la pandemia de Covid-19 “se observa mucha preocupación” y los países asiáticos que son los de mayor consumo de arroz intentan “asegurar el abastecimiento de su demanda, donde el cereal forma parte de la dieta alimenticia de la población”.
Explicó que los países asiáticos son “los grandes productores de arroz donde tienen un cierto equilibrio entre la producción y el consumo, pero los países que tienen saldos exportables son los principales exportadores del mundo”.
Lago explicó que después de los temas sanitarios, el otro objetivo es la seguridad alimentaria de la población, entonces hay países que están “apurando las importaciones desde los países que tienen saldo neto exportador, cómo Uruguay”. Y a la vez, “los que son productores y exportadores, pero cuentan con una gran población están limitando exportaciones, cómo es el caso de Vietnam, Camboya o Tailandia”.
Lago señaló que India está teniendo una situación interna que es compleja, “por los temas sanitarios, su logística interna se ha visto con dificultades”.
Indicó que “esta variable de estoquear arroz por parte de los principales demandantes del mundo, hace a la formación de precios”. En ese sentido, indicó que el precio del cereal se ha visto presionado al alza durante las últimas semanas. Subrayó que la actual coyuntura “provoca que haya una demanda firme para asegurar arroz”.
Con ese panorama, Lago dijo que “Uruguay está haciendo negocios a mejores precios que igual período del año pasado”. Y deseó que dicho comportamiento se pueda mantener más allá de la coyuntura actual”. Indicó que la estrategia de la industria es “vender de forma continua y capitalizar el valor que haya al momento de vender”.
Sobre el precio definitivo de la zafra pasada informó que se han mantenido reuniones con la industria pero aún no se ha llegado a un acuerdo, “las diferencias están en el costo industrial”.
Con respecto a la cosecha de arroz en Uruguay el presidente de la ACA señaló que actualmente el avance es de 60%. Calificó que es un “muy buen avance de acuerdo al momento del año”, donde “el clima ha jugado favorablemente porque no hemos tenido interrupciones por lluvias”. El sector arrocero tiene una capacidad de avance en cosecha de 3% del área total por día.
Con respecto al rendimiento dijo que “será un año de buen promedio y mantenemos la estimación de rendimiento en 8.400 kg/ha”, pero advirtió que “con variaciones importantes entre las puntas de más y menos productividad”.
Fernando Indarte, director de Indarte y Cía., consideró que el mercado de haciendas tenderá regularizarse, “si bien no podemos hablar de precios, sabemos que las referencias actuales no serán el promedio”.
Sustentó esto señalando que “China reactivó las compras de carne y en lo que va del año ha comprado más carne uruguaya que en igual período de 2019”.
Actualmente el mercado de haciendas gordas se enfrenta a una “muy escasa oferta”, por eso “las entradas se acortan y los precios se afirman”.
Agregó que “antes de Semana Santa la propuesta de la industria para comprar novillos estaba en torno a los US$ 3 por kilo carcasa”, pero que con esos valores “en Indarte y Cía. no hicimos ningún negocio”.
Indarte señaló que “no hay ganado gordo, entonces es muy difícil tentar a la poca oferta de ganado con precios bajos”. En ese sentido, dijo que “esta semana las referencias de precio que pasa la industria son un poco más altas pero tampoco aparece oferta”. Entonces, “la tendencia cambió y es alcista, pero no sabemos dónde terminará el precio”.
La Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) en su reunión semanal del lunes marcó una referencia promedio para el novillo en el eje de los US$ 3,15 por kilo carcasa, “por lo que se debería esperar que en el correr de la semana esa referencia ajuste algunos centavos al alza”, aseguró Indarte.
Escuche la entrevista completa a Fernando Indarte.
Mañana jueves 16 de abril a las 17.00 horas, se llevará a cabo la asunción del nuevo presidente del Instituto Nacional de Semillas (INASE) con presencia del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing. Agr. Carlos María Uriarte y demás autoridades. En esta transición, deja el cargo el Ing. Agr. Pedro Queheille y lo asume el Ing. Agr. Álvaro Núnez.
En esta oportunidad y en razón de la emergencia sanitaria, el acto se desarrollará de manera reservada de acuerdo a la normativa dispuesta por el Poder Ejecutivo. Por esta razón, realizaremos una transmisión en vivo, vía Twitter, señala el comunicado de Inase.
Santiago Bordaberry, médico veterinario, dijo que hasta el momento se han realizado muchas ecografías “y vemos un subibaja de sensaciones”.
Explicó que antes del entore habían muy buenas “expectativas, por los valores del ganado y el clima” y que por eso “la gente se largó a entorar todo lo que podía” lo que determinar un número de vientres entorados “mayor al de otros años”.
No obstante, advirtió que “ese entusiasmo que había en la primavera se cayó al piso cuando dejó de llover al principio de verano y los diagnósticos de actividad ovárica no daban bien”.
En ese escenario “algunos productores tomaron medidas en enero y las respuestas fueron muy buenas”, mientras que “otros se jugaron a ver cómo respondía el campo natural y bajo cualquier condición el resultado está siendo malo y muy malo”.
Destacó que “la diferencia entre los que aplicaron manejo y los que no es muy grande”. En esa línea, expresó que “solamente el uso de tablillas determinó diferencias enormes en rodeos y zonas similares. Y ni que hablar los que hicieron destete precoz”.
Bordaberry ilustró los datos de la siguiente forma: “de norte a sur, en promedio hay mejores resultados en el norte, peores en el sur y mucho peores en el este”.
Escuche la entrevista completa a Santiago Bordaberry.
Con motivo del déficit hídrico que afectó al país, desde fines de noviembre de 2019 hasta principios de abril de 2020, se realizaron estimaciones preliminares de las pérdidas en cultivos de secano (soja, maíz y sorgo) en el marco de la implementación por parte de OPYPA, de un sistema de registro y estimación de pérdidas por eventos climáticos en el sector agropecuario, así como para contribuir a la toma de decisión de la dirección política del Ministerio de Ganaderia, Agricultura y Pesca (MGAP).
De acuerdo al revelamiento, el área afectada por el déficit hídrico llega a 255.818 hectáreas, de soja de primera son: 186.149 has, de soja de segunda 29.778 has, de maíz de primera 27.457 has, de segunda 6.473 has y de sorgo 5.961 has.
El trabajo presenta un escenario probable de pérdidas mínimas y máximas, tanto en volumen como en valor. En toneladas, sumando todos los cultivos, va de 107.172 a 178.224 toneladas. Y de US$ 27 millones a US$ 45 millones.
En soja, el escenario de perdidas mínimas marca: 74.402 toneladas que significan US$ 21,6 millones. Mientras que el de pérdidas máximas llega a 124.004 toneladas que representan unos US$ 36 millones.
En maíz, entre primera y segunda, el nivel de pérdidas mínimo sería de 30.394 toneladas y US$ 5 millones, a la vez que el escenario de mayor pérdidas se ubica en 50.656 toneladas y US$ 8,3 millones.
En sorgo, las pérdidas van de 2.376 toneladas y US$ 300 mil a 3.564 toneladas y US$ 400 mil, de acuerdo a los datos informados por el MGAP.
El informe recalca que los resultados obtenidos en esta estimación son preliminares y serán ajustados una vez se divulgue la estimación de área, producción y rendimiento de estos cultivos en la próxima Encuesta Agrícola de DIEA.
El Ing. Agr. Esteban Hoffman, director de la consultora Unicampo Uruguay y docente de la Facultad de Agronomía, dijo que el panorama para la zafra de invierno “es muy variable y depende de cada productor”, pero aseguró que en el caso de los productores que trabajan con Unicampo “vemos que el área de cultivos de invierno no baja frente a lo sembrado en 2019”.
Además, señaló que “incluso algunos productores decidieron aumentar el área de cultivos de invierno”. Explicó que en la intención de siembra de invierno, además de los precios y los costos, incide el resultado de la zafra de verano. En esa línea, consideró que el agricultor se comporta de manera distinta. “Hay casos donde se achica el área luego de una magra zafra de verano”, pero también “hay quienes optan por lo contrario e incrementan la siembra de cultivos de invierno para poder recuperar, porque entienden que de las situaciones complejas se sale produciendo”.
Hoffman indicó que también están los agricultores que tienen su plan se siembra armado y no tienen grandes variaciones año a año. “En esos casos lo que puede variar es la proporción de cada cultivo y hay productores que no van a cambiar su plan de uso y manejo en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca”.
Señaló que algunos informes internacionales marcan que puede ser un año interesante para el trigo, “porque no hay nada en el horizonte cercano que indique complicaciones climáticas”. El foco hoy está “en lo qué puede pasar con el precio del trigo, en función de los movimientos que se vienen observado a nivel mundial. Si bien el riesgo es alto, no tenemos más amenazas que el año pasado. Hoy con los costos que tenemos y con una mejora en el precio, el número para muchos productores queda interesante”.
Hoffman recalcó que en los cultivos de invierno al igual que en los de verano, “vale la pena hacer las cosas bien, porque en aquellas empresas donde el manejo es bien ajustado y planificado, salvo adversidades climáticas fuertes, terminan obteniendo rentabilidad. Hoy no hay lugar para hacer las cosas más o menos”.
Resaltó que “Uruguay cuenta con mucha información que permitiría tener un salto de productividad muy importante en cultivos de invierno”. Dijo que se tiene una productividad que está muy por debajo “de la que podríamos tener y eso no implica más costos por hectárea, no es por el clima que no tenemos más kilos y calidad por hectárea”.
Aseguró también que “el productor sembrará más canola, se va a animar más y esa decisión repercutirá favorablemente en el área”. Mientras que “la superficie de cebada está condicionada a la demanda de malterías”.
Escuche el tramo completo de la entrevista a Esteban Hoffman