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Ganadería

Zafra de forrajeras: influenciada por el clima y el precio de los granos y el ganado

24 de abril de 2021

La situación climática de la primavera y el verano impactó en la oferta forrajera, se sumó el movimiento de precios agrícolas y ganaderos, que influenciaron en las decisiones del productor

La zafra de semillas forrajeras “viene muy dinámica”, dijo a VERDE Federico Bellenda, gerente comercial de Gentos Uruguay. Comentó que “se conjugaron principalmente dos factores: el alza de precio de los commodities y un panorama forrajero escaso, que se viene arrastrando desde la primavera”.

Destacó el mejor ánimo de los productores, porque “hay un panorama de precios alentador en todos los sectores. Primero en los granos, luego en la carne y la leche; el arroz también presenta mejores perspectivas. Otro elemento importante es el tipo de cambio que viene acompañando y potenciando al sector”,  valoró.

Bellenda sostuvo que “un objetivo claro” en aquellos sistemas agrícolas-ganaderos “es no perder el equilibrio en la interacción pasturas-agricultura”. También se incrementa la posibilidad de que “algunas rotaciones se acorten y empiecen a tomar preponderancia componentes bianuales, con objetivos como mejorar la estructura de los suelos o la mejora de sus propiedades químicas, entre otras”.

Agregó que el Plan de uso y manejo de suelos “nos puso a la cabeza de la región en el manejo de coberturas verdes. Fuimos pioneros y eso nos lleva a innovar con planteos de coberturas por objetivo buscado”.

En esa línea, sostuvo que para la fijación biológica de nitrógeno aparecen la vicia villosa Nitro Max y el trébol Persa; para coberturas de pastoreo se apunta a raigrases cortos y alguna leguminosa anual; y luego están los planteos tradicionales, que demandan avena negra. “Es un proceso de aprendizaje continuo, donde año a año se aprende algo”, acotó Bellenda.

Los productos

El gerente comercial de Gentos informó que la empresa ofrece una festuca para cada sistema productivo, que “surgen de sus cuatro programas de mejoramiento, cada uno de ellos con sus objetivos claros”. En ese marco, indicó que en calidad se destaca Royal Q; en estabilidad se posiciona a la festuca Taita; en rusticidad con alta tasa de macollaje está Malma y en las mediterráneas Med 100.

En raigrases, que han tenido una demanda fuerte y sostenida, Gentos ofrece los materiales  tipo westerwoldicum,  diploide y tetraploide de ciclos cortos y medios, y raigrases italianos de ciclos largos. “Nuestro material insignia y ya reconocido por el mercado es Bill Max. En los diploides aparece Bolt y en los materiales de ciclo largo contamos con el tetraploide Selva y el diploide Jack”, resaltó.

Bellenda indicó que la oferta de leguminosas “no es la misma de años anteriores, por los problemas climáticos que impactaron en la cosecha”. De todos modos, Gentos sigue apuntando a leguminosas con alta persistencia, que surgen de los diferentes programas, como el Nilo HT, programa de altos taninos solubles y persistencia. En trébol blanco está Apolo, seleccionado por persistencia, al igual que el trébol rojo Vulcano”.

Un cultivar para cada necesidad

Diego Rodríguez responsable de Investigación y Desarrollo (I+D) de Gentos, dijo que la empresa apunta a tener un cultivar para cada necesidad productiva, “al desarrollo y validación de  tecnologías por realidad productiva y a estar a la vanguardia en los planteos forrajeros”.

Al analizar la zafra, Rodríguez explicó que el panorama forrajero ha venido complicado, “con zonas donde el déficit hídrico fue marcado. Las lluvias de fines de enero y principio de febrero ayudaron, pero luego en algunas regiones no llovió hasta la segunda quincena de marzo, y esto genera un panorama forrajero relativamente complicado”.

Agregó que “venimos de una primavera prácticamente ausente, con un verano complicado y un mes de marzo que en su gran mayoría tuvo ausencia de precipitaciones, lo que no permitió generar un stock de pasto suficiente”.

“Los productores van a presionar sobre los verdeos, pero no podemos dejar de resaltar que no hay mejor verdeo que una pradera permanente bien manejada en la salida del verano, con corte de remoción de restos secos y una correcta fertilización fosfatada”, acotó.

Rodríguez destacó el protocolo de manejo de pasturas perennes del equipo de pasturas del INIA, que se viene poniendo en práctica y ajustando año a año. “Sobre fines de febrero se recomienda corte de remoción de restos secos y fertilización fosfatada, teniendo en cuenta el componente leguminosas de la mezcla, y ya sobre mediados de marzo en adelante, una fertilización nitrogenada con el fin de favorecer a la fábrica de pasto que son los macollos”, señaló el responsable de I+D de Gentos.

Sobre el manejo, indicó que se viene tecnificando cada vez más. Desde Gentos estamos enmarcados en un proyecto de Fontagro cuyo objetivo es aumentar la eficiencia de cosecha del pasto en un 30%. “Para lograr esa meta debemos conocer nuestro planteo forrajero y eso significa conocer la dinámica de las pasturas, la tasa de crecimiento de cada especie y cultivar. Entonces, sobre esa base se genera una serie de acciones, como cierre de potreros, pastoreo, enfardado y demás”, indicó.

Nota de revista Verde N°92

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