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Montevideo, 7 de Marzo 2021

Ganadería

Prevén recuperación sanitaria y económica y buen año para la carne 

17 enero, 2021

EXPECTATIVAS PARA 2021 |

Marcelo Secco, CEO Cono Sur de Grupo Marfrig y presidente de Adifu, analizó el cierre de 2020 y proyectó los negocios en los distintos mercados para el año que comienza

La contención del Covid-19 en el mundo “tiende a mejorar, con las vacunas y las medidas sanitarias. Eso tendrá un efecto en el comercio mundial, permitiendo que los mercados cárnicos retomen un ritmo de negocios con menos amenazas que las de este año”, dijo a VERDE el CEO Cono Sur de Grupo Marfrig y presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), Marcelo Secco. 

Sostuvo que su visión para 2021 es positiva, tanto por la contención sanitaria del coronavirus como por su repercusión inmediata en la dinámica de la economía. 

Añadió que, “en el corto plazo, hay que seguir administrando la situación en los diferentes mercados. Estamos terminando un año con proyecciones de ventas de productos que van a ser consumidos casi a finales del primer trimestre”. Por lo tanto, planteó que en China, Europa y Estados Unidos, “pueden haber reacciones hacia finales de primer trimestre o comienzos del segundo”.

Balance de 2020

Secco concluyó que el 2020 “fue un año muy atípico y variable. Arrancó con una situación muy compleja para el sector cárnico, y se agravó por la situación sanitaria, primero en China y luego en el resto del mundo”. 

“El primer trimestre fue muy duro. Había que intentar equilibrar entre lo que el mercado podía hacer y lo que necesitábamos. Luego, por momentos, hubo señales de normalidad, y el sector cárnico fue acomodándose a las señales del mercado. En los precios nos vimos muy expuestos a una alta oferta de Argentina y de Brasil, principalmente en China y Europa. Además, en Uruguay sabíamos que tendríamos menos faena, y el desafío de intentar mantener el negocio con ese contexto”, describió.

Secco admitió que “la relación de precios entre la carne de exportación y la hacienda gorda fue favorable para la industria” al finalizar el año, “por un aumento de la oferta, que repercutió en una baja de precios en el mercado interno, que permitió cerrar mejor el ejercicio”. 

El CEO de Marfrig destacó el compromiso de todo el sector cárnico. “Fue importante seguir trabajando todo el año, algo que no ocurrió en otros sectores de la economía nacional y mundial. Hubo que identificar espacios para poder atender demandas puntuales, entrar y salir de negocios, que la pandemia fue activando o desactivando, en función de la época del año”.

Explicó que “tenemos una cartera permanente de clientes y contactos en el mundo, y algunas empresas tenemos información de adentro de las compañías, de nuestras oficinas en Estados Unidos, China y Europa. Eso nos permite ir leyendo lo que ocurre, en función de lo que el cliente transmite, de lo que nuestro mercado va relevando y mirando lo que pasa con otras proteínas como el pollo o el cerdo”. 

“A pesar de las subas y bajas de precios, el mercado se comportó correctamente con los clientes regulares y las relaciones comerciales de confianza. No hubo, más allá de lo que pasó en China, alteraciones de las conductas comerciales de los clientes”, destacó el industrial.

Secco también se refirió al volumen de la faena vacuna, que cayó 10% en 2020, con proyecciones de recuperación en 2021. “Estamos frente a un stock recompuesto, con un desafío forrajero importante en algunas zonas del país. La conjunción de un stock recompuesto con un mercado que tiene la tendencia a retomar una demanda normal, le va a permitir al Uruguay tener una actividad más estable y pareja todo el año”, analizó. 

En relación a la política de inserción en los mercados, reconoció que “hay una agenda construida”, y que el Poder Ejecutivo es “plenamente consciente de su importancia. Se ha avanzado en el relacionamiento con Estados Unidos, en la agenda Unión Europea-Mercosur, en la agenda intra Mercosur y en la agenda Uruguay-China, pero queda mucho por hacer”. 

También mencionó la relación entre Estados Unidos y China como otro elemento que va a ser determinante en el mundo. “Lamentablemente no pudimos tener este año una agenda activa de inserción internacional, por razones sanitarias, porque es el elemento esencial para nuestra estructura cárnica”, planteó.

Sobre la competitividad, destacó “el mensaje muy claro de la agenda interna”, que “nos lleva a esperar señales en materia de costos energéticos y otros que ayuden a la industria”.  

Advirtió que “la competitividad interna está comprometida respecto a nuestros principales competidores, Argentina y Brasil, que además cuentan con muchos accesos sanitarios que antes no tenían”.

Sobre la construcción de la diferenciación de la carne uruguaya en los mercados, opinó que el producto “tiene un mensaje que quizás otros no lo puedan dar, por la identidad de los sistemas de producción, de su estructura racial, de la seguridad de sus procesos y de su complejo industrial. No todos los países pueden dar garantías como la trazabilidad individual, servicios técnicos oficiales y privados fuertes, experiencia exportadora. El desafío está en que el peso relativo de ese mensaje pueda ser valorizado, y no menoscabado por los costos internos y barreras de acceso”.


Revista VERDE N° 90