Ganadería

Minerva: Uruguay con ventajas competitivas “difíciles de replicar”, para nuevo escenario del mercado cárnico

14 de julio de 2026

Uruguay llega al segundo semestre de 2026 con una posición “privilegiada” para aprovechar los cambios que se están produciendo en el mercado internacional de la carne vacuna. La disponibilidad de cuota para exportar a China, el acceso a mercados de “alto” valor, como Estados Unidos (EEUU), y la fortaleza del sistema de trazabilidad frente a las nuevas exigencias ambientales de Europa colocan al país en una situación “diferencial” respecto a otros competidores del Mercosur.

Así lo señaló el gerente de Hacienda de Minerva Foods, Juan Martín Urrutia, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy. Y sostuvo que la empresa mantiene una visión “optimista” sobre las perspectivas de la carne uruguaya. Uruguay reúne ventajas competitivas “difíciles de replicar”, tanto por sus condiciones sanitarias como por la apertura de mercados y la capacidad para cumplir con nuevas exigencias internacionales, dijo.

A su entender, el escenario comercial ofrece más oportunidades que amenazas. “Uruguay tiene ventajas competitivas muy claras frente al resto de los países de la región”, afirmó. Uno de los principales factores es la situación del mercado chino. Mientras Brasil agotó su cupo de exportación y enfrenta restricciones para seguir abasteciendo ese destino, Uruguay mantiene disponibilidad para continuar exportando todo el año. Según indicó, eso abre la posibilidad de incrementar la presencia en el principal mercado importador de carne vacuna del mundo.

Al mismo tiempo, Urrutia destacó el buen posicionamiento alcanzado en EEUU, donde la demanda de carne certificada continúa firme. “Vemos oportunidades tanto en China como en Estados Unidos”, sostuvo. Resaltó también el papel que desempeña el sistema de trazabilidad uruguayo frente a las nuevas exigencias ambientales que comenzará a aplicar la Unión Europea.

Uruguay es el único país de la región que dispone de un sistema capaz de seguir individualmente la historia de cada animal, permitiendo demostrar el cumplimiento de los requisitos vinculados a deforestación y sostenibilidad, valoró. “La trazabilidad que tiene Uruguay será una gran ventaja cuando comiencen a exigirse esos controles”, dijo.

En cuanto al mercado interno, Urrutia señaló que la principal característica continúa siendo la escasa disponibilidad de ganado para abastecer la capacidad instalada de la industria frigorífica. A ese escenario se suma el crecimiento que viene registrando la producción a corral, que hoy representa una proporción cada vez mayor de la faena nacional.

Según estimó, entre animales terminados a corral, recrías intensivas y sistemas precoces, entre 600.000 y 800.000 bovinos que llegan anualmente a la industria pasan en algún momento por un sistema de alimentación con granos. “El grano pasó a tener un papel determinante en la formación del valor del ganado”, afirmó.

El ejecutivo explicó que el desarrollo de los corrales modificó el funcionamiento del mercado ganadero. Hoy el valor del ganado gordo está estrechamente vinculado a la relación entre el precio de la reposición, el costo de la alimentación y el valor esperado de venta. Ese equilibrio también termina influyendo sobre el ganado terminado exclusivamente a pasto. “Si el ganado de corral vale determinado precio, el ganado de pasto no puede quedar muy lejos de ese valor”, dijo.

Consultado sobre las perspectivas para el segundo semestre, el ejecutivo indicó que Minerva ya viene cerrando negocios para los ganados de corral que se faenarán durante el último cuatrimestre del año. La empresa trabaja con acuerdos anticipados junto a los corrales de engorde, fijando valores que permitan asegurar la rentabilidad del negocio para ambas partes.

Actualmente, esos negocios se ubican en referencias próximas a los US$ 6 por kilo, siempre para animales que cumplen determinadas características de calidad, terminación y edad. “Ya estamos fijando precios para los ganados de corral que se entregarán hacia fin de año”, señaló.

Urrutia aclaró que no todos los animales son aptos para capturar esos valores. E indicó que la industria demanda novillos con una adecuada terminación, buena conformación y carcasas superiores a 300 kilos, especialmente para los programas de carne de alta calidad y las cuotas especiales.

A su entender, uno de los desafíos de la cadena es mejorar la genética y la eficiencia de los sistemas de terminación para producir un mayor volumen de animales con esas características. “No todo animal que entra a un corral termina generando el producto que hoy demandan los mercados”, afirmó.

Respecto a la integración con los productores, Urrutia destacó que Minerva continúa ampliando los acuerdos tanto con corrales de engorde como con productores que terminan ganado a pasto. Según explicó, ese vínculo permite planificar mejor el abastecimiento y construir relaciones comerciales de largo plazo. “Trabajamos con una enorme cantidad de corrales y también con productores que terminan ganado a pasto”, sostuvo.

Al analizar la evolución de la ganadería uruguaya, Urrutia consideró que la participación del corral seguirá aumentando. El crecimiento de la agricultura permitió disponer de mayor volumen de maíz para alimentación animal y aceleró los ciclos de producción, reduciendo significativamente la edad de faena, consideró.

No obstante, el ejecutivo aclaró que ese proceso dependerá de que se mantenga una relación favorable entre el precio del maíz, el valor de la reposición y el precio del ganado gordo. “Es difícil pensar que la participación del corral no siga creciendo en Uruguay”, avizoró.

Escuchá al gerente de Hacienda de Minerva Foods, Juan Martín Urrutia.

2 - 17:46