MBRF amplió complejo en Tacuarembó y elevó la faena a 1.400 animales diarios, con foco en agregar valor

El complejo industrial de MBRF en Tacuarembó consolidó una nueva etapa de expansión, con una inversión cercana a US$ 70 millones que incrementa significativamente su capacidad productiva y refuerza el posicionamiento de Uruguay como proveedor de carne y alimentos a nivel global.
La inauguración contó con la participación del presidente de la República, Yamandú Orsi, el presidente de MBRF, Marcos Molina, autoridades nacionales y algunos ejecutivos de la compañía, cuyos principales conceptos fueron compartidos en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Uno de los principales cambios es el aumento en la capacidad de faena, que pasó de 800 a 1.400 vacunos por día, lo que posiciona al complejo como uno de los de mayor capacidad de procesamiento del país. A su vez, la planta amplió su capacidad de procesamiento integral, alcanzando unas 300.000 toneladas anuales entre carne y productos industrializados.
El proyecto incluyó también mejoras en infraestructura clave, como la ampliación de cámaras de prefrío —que pasaron de 1.800 a 2.800 animales de capacidad—, la incorporación de un nuevo túnel de congelado automático con capacidad superior a 500 toneladas diarias, y la modernización de la planta de tratamiento de efluentes.
En paralelo, se realizaron inversiones en corrales y servicios industriales, apuntando a mejorar la eficiencia operativa y la calidad del proceso. Desde el punto de vista industrial, uno de los cambios más relevantes es el fuerte crecimiento en la producción de alimentos con mayor valor agregado.
La planta de hamburguesas incrementó su capacidad de 200 a 900 toneladas mensuales, lo que equivale a más de 500.000 unidades diarias, destinadas tanto al mercado local como a cadenas internacionales. “Ampliamos la capacidad para atender con calidad y agilidad el mercado interno y externo”, destacó el CEO de MBRF en Uruguay, Marcelo Secco.
El complejo industrial se extiende sobre 110 hectáreas, con más de 52.000 metros cuadrados de área productiva, y forma parte de una red global que abastece mercados en Asia, Medio Oriente y América. Además, la operación en Tacuarembó tuvo un impacto relevante en el empleo, con la incorporación de 600 nuevos puestos de trabajo, alcanzando unos 1.700 empleos directos en la zona. “Esto consolida a Uruguay como un país estratégico para nuestra operación”, dijo Secco.
Desde la visión global de la compañía, la inversión se enmarca en una estrategia de largo plazo que posiciona a Uruguay como un origen clave dentro del sistema productivo. “Uruguay es un país clave para la empresa y vamos a seguir creciendo”, afirmó el CEO global de MBRF, Miguel Gularte. El ejecutivo destacó además la calidad del producto uruguayo y el rol del país en la historia de la compañía, señalando que el complejo representa cerca del 15% de la producción nacional.
La inauguración también marcó un hito a nivel corporativo, al tratarse de la primera gran inversión tras la fusión entre Marfrig y BRF, que dio origen a MBRF, una de las mayores compañías globales de proteínas. En este contexto, la apuesta de la empresa apunta a profundizar el agregado de valor sobre la materia prima local, diversificando productos y ampliando mercados. “El desafío es seguir agregando valor en Uruguay”, sostuvo Gularte.
Escuchá a Miguel Gularte y Marcelo Secco.



