Cofco proyecta para Uruguay una producción de 1,7 millones de toneladas de soja

La actual zafra de soja cerraría con una “fuerte” caída productiva como consecuencia de la sequía, aunque las perspectivas para el próximo ciclo muestran un escenario mucho más favorable con la posible instalación de un evento Niño. Así lo señaló el integrante del área de research de Cofco, Diego Bancalari, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Explicó que el cierre de la campaña de verano se perfila como uno de los más complejos de los últimos años, con rindes muy por debajo de lo habitual en varias zonas del país. “Estamos viendo lotes de 800 a 1.500 kilos donde antes teníamos 3.500”, afirmó.
La proyección de producción se ubica entre 1,7 y 1,8 millones de toneladas, lo que implica una “caída significativa” respecto a campañas anteriores.
Este resultado refleja no solo el impacto de la sequía, sino también una fuerte heterogeneidad dentro de los propios lotes, con diferencias marcadas incluso dentro de una misma planta. “La heterogeneidad es enorme, tanto dentro del lote como dentro de la planta”, indicó.
El fenómeno climático fue más complejo de lo previsto. Si bien el evento Niña comenzó a disiparse hacia enero, otros factores atmosféricos prolongaron el déficit hídrico.
Entre ellos, Bancalari destacó el impacto del fenómeno Madden-Julian, que extendió el período seco en el sur de Sudamérica. “Ese evento fue el que terminó de extender la sequía y la hizo más severa de lo esperado”, dijo.
Sin embargo, el panorama cambia de forma significativa hacia la próxima campaña. Las proyecciones indican la instalación de un evento Niño de forma anticipada, posiblemente entre julio y agosto, con una intensidad que podría ubicarse entre moderada y fuerte.
“Hay una alta probabilidad de tener un Niño temprano y de intensidad importante”, sostuvo.
Este escenario implicaría un cambio en el patrón de lluvias, con precipitaciones por encima de lo normal en el sur de la región durante la primavera y el verano.
En consecuencia, la próxima zafra podría mostrar una recuperación productiva relevante. “Podríamos volver a producciones de 3,5 a 4 millones de toneladas” de soja, indicó.
El nuevo desafío, en ese contexto, pasaría de la falta de agua al manejo de excesos hídricos y enfermedades durante el invierno. “La estrategia debería pasar por manejar excesos”, señaló.
A nivel regional, el Niño generaría impactos diferenciados. Mientras el sur de Sudamérica —incluyendo Uruguay, Argentina y el sur de Brasil— se vería beneficiado, el centro y norte de Brasil podrían enfrentar condiciones menos favorables. “En Mato Grosso, Goías y Matopiba, podría tener rendimientos de mitad de tabla para abajo”, dijo.
En tanto, Estados Unidos tendría un escenario relativamente positivo, con buenas condiciones productivas, mientras que Australia podría enfrentar una campaña más ajustada en cuanto a lluvias.
Escuchá a Diego Bancalari.




