Ganadería

Hereford mostró tres sistemas distintos y puso foco en el “recambio” generacional

16 de junio de 2026

La gira anual de la Sociedad de Criadores Hereford del Uruguay dejó como principal conclusión la “versatilidad” de la raza para adaptarse a distintos ambientes y sistemas productivos, además de abrir espacio para uno de los temas que “más preocupa” al sector: el “recambio” generacional en las empresas familiares. Así lo señaló la presidente de la gremial, Lucía Perdomo, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

La actividad reunió a productores, técnicos y criadores en dos jornadas que recorrieron establecimientos de perfiles muy diferentes, permitiendo analizar estrategias de producción, manejo y uso de genética bajo distintas condiciones de suelo y ambiente. “Fue una gira muy acompañada y con establecimientos muy interesantes para analizar”, valoró.

La primera parada fue en la estancia Las Gateadas, de Fernando Orcasberro, un sistema de ciclo completo cerrado con larga trayectoria en la cría de Hereford. Allí se observaron indicadores productivos destacados sobre campos con un índice Coneat promedio de 93.

Perdomo destacó que el establecimiento ha trabajado durante años en la incorporación de fosforita para mejorar la producción forrajera, logrando incrementos cercanos al 20% en disponibilidad de pasto. Esto les permite alcanzar “buenos” niveles de eficiencia productiva y entorar las vaquillonas a los dos años, utilizando exclusivamente monta natural. “Vimos un sistema muy eficiente, con muchos años de trabajo detrás”, sostuvo.

Durante la tarde, la gira se trasladó al establecimiento familiar Cerrezuelo, de Juan José Gercar, donde el escenario era “muy diferente”. Se trata de un sistema de ciclo completo desarrollado sobre campos con un índice Coneat cercano a 67, considerablemente “más restrictivos” y que además venían de atravesar una “fuerte” sequía estival, comentó Perdomo.

A pesar de esas limitantes, los rodeos presentaban un “muy buen estado” general, apoyados en una estrategia de recría y suplementación que permite entorar las vaquillonas a los 18 meses. Destacó que el sistema logra porcentajes de preñez superiores al 80%, combinando manejo, nutrición y genética. “Ahí se lucía claramente la herramienta Hereford”, dijo.

La gira también incluyó una instancia de intercambio sobre continuidad de las empresas familiares, uno de los temas que viene ganando espacio dentro de la agenda agropecuaria.

Perdomo consideró que muchas veces los productores concentran gran parte de su atención en las decisiones productivas y dejan en segundo plano la planificación de la sucesión. “Hay que preparar cómo va a trascender la empresa hacia el futuro”, afirmó.

La presidente de Hereford sostuvo que el recambio generacional es un “desafío creciente” para la ganadería uruguaya, donde predominan las empresas familiares y donde la continuidad de los proyectos productivos requiere cada vez más planificación.

La actividad culminó en la estancia La Hormiga, de la familia Oholeguy, ubicada en Tacuarembó, que en este caso se trata de una cabaña con amplia trayectoria en exposiciones y selección genética. Durante la recorrida se observaron los rodeos de plantel, las futuras generaciones de reproductores y parte de los toros que participarán en las próximas ventas.

También se presentó Cascarilla, uno de los toros más destacados de la cabaña, que ha generado importantes resultados tanto en pistas como en producción. “Pudimos ver tres sistemas distintos utilizando la misma herramienta genética”, destacó.

De cara a los próximos meses, la Sociedad de Criadores Hereford prepara nuevas actividades vinculadas a capacitación, eficiencia productiva y genética.

Entre ellas se encuentra el trabajo conjunto con escuelas agrarias de UTU y el programa impulsado junto a Erro, donde productores donan novillos para procesos de aprendizaje y capacitación práctica de los estudiantes.

Además, en agosto se realizará una jornada junto a INIA en Glencoe, Paysandú, que estará enfocada en los avances sobre eficiencia de conversión y el impacto de la genética en el desempeño reproductivo de las hembras.

Perdomo explicó que se presentarán resultados obtenidos con hijas de toros evaluados en la Central de Pruebas de Kiyú, comparando animales de alta y baja eficiencia de conversión. “Son datos que ayudan a entender cómo la genética impacta en todo el sistema productivo”, señaló.

La agenda de la raza continuará luego con la tradicional venta de los Toros de Kiyú, que este año celebrará los 50 años de la prueba pastoril y se realizará el miércoles 23 de septiembre, incorporando además una pantalla especial de vientres comerciales.

Escuchá a Lucía Perdomo.

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