Creen que China pagará precios de inicios de 2019

El coronavirus detuvo la actividad económica, financiera y logística; analistas esperan que se retome en los próximos meses
Hay señales de optimismo para que el comercio de China se recomponga tras varias semanas sin actividad económica y social, primero por las celebraciones del año nuevo chino y luego como consecuencia de la propagación del coronavirus, que generó miedo en la población que se mantiene en sus hogares, lo que afecta el consumo.
Antes de eso, en noviembre, la importante escalada de precios generó la alerta del gobierno chino, que cortó los créditos para la compra de carne y así el precio sufrió una fuerte baja, lo que motivó renegociaciones de contratos para ajustar los valores de las cargas acordadas.
“Desde el punto de vista de la carne vacuna, en estos días hay algunas señales contra el silencio total de la demanda china, porque todo estaba parado, los puertos, los bancos, la gente de vacaciones”, dijo a VERDE el consultor argentino, Ignacio Iriarte.
También advirtió que el país asiático “está al borde del desabastecimiento, porque el transporte de mercaderías está semiparalizado; y en estos días está empezando a moverse”.
Por otra parte, se sigue incrementando el problema de la fiebre porcina africana, extendiéndose por toda China y el resto de Asia; y todos los análisis de referencia mundial coinciden en que el faltante de carne de cerdo que tendrá China este año será de entre 15 y 20 millones de toneladas, “es imposible de satisfacer; y ni juntándose todos los exportadores mundiales se alcanzaría”, aseguró Iriarte.
El consultor recordó que el protagonista en la escasez de proteínas en China es el cerdo, que el pollo es un gran paliativo y la carne vacuna “es un jugador secundario”.
Así como cayó el precio de la carne vacuna en China, también bajó el precio del pollo y del cerdo, que había registrado una suba interanual del 120%. El gobierno chino intervino en el mercado al ver la disparada de los valores justo antes del año nuevo.
Pero a mediados de enero el precio del cerdo volvió a subir en China, “está imparable, y tocó de vuelta los récords de octubre, porque hay una escasez enorme de producto”, subrayó el analista argentino.
Indicó que el otro factor que hay que considerar es la reducción de tarifas incluidas en la Fase I del acuerdo entre China y Estados Unidos, que se empieza a poner en marcha en pocos días, y Estados Unidos le puede vender carne de cerdo en cantidades enormes a China.
Recordó que el año pasado Estados Unidos le vendió volúmenes muy importantes, y con tarifas de 70%, “imagínense lo que será ahora, que le sacaron ese freno de mano”.
También destacó que este año Estados Unidos va a producir 14 millones de toneladas de carne de cerdo, “es un récord; es la primera vez en la historia que va a producir más carne de cerdo que carne vacuna”.
Además, recordó que China ha habilitado plantas de faena en muchos países, en Brasil fueron cerca de 40, de grandes dimensiones; y en Argentina una proporción similar.
“Mi impresión, tras leer un comunicado del secretario de Agricultura de Estados Unidos (Sonny Perdue) es que, cuando venga la primavera, y el virus tienda a ceder, habrá un rebote importante en la actividad económica y la importación de carne”, remarcó.
Sostuvo que “China no tiene problemas con la importación, porque tiene las divisas, no tiene carne, y la necesita desesperadamente porque la inflación se le escapó de las manos”.
Si bien el principal faltante es de carne de cerdo, no hay en el mundo volúmenes enormes disponibles. “Los grandes protagonistas en la producción de carne hoy son Brasil, Argentina y Estados Unidos. Tanto Nueva Zelanda, como Uruguay y la Unión Europea, son jugadores menores, porque no tienen volumen. Estamos hablando de millones de toneladas. El único que es capaz de poner 1 millón de toneladas de carne de cerdo sobre la mesa es Estados Unidos; tal vez Brasil, pero lo quiero ver…”, planteó Iriarte.
En relación a Australia, señaló que “en estos días está lloviendo y se está revirtiendo una seca tremenda. Hay un gran salto del precio del ganado gordo, de la invernada, hay una reversión después de años de drama, y se calcula que tendrá entre 15% y 20% menos de producción de carne vacuna este año. Además, se cree que las exportaciones caerán entre 200.000 y 250.000 toneladas”.
Agregó que en Brasil se está moderando la liquidación del año pasado. “No hay tanta carne en el mundo, y lo que puede pasar es que se desvista a un santo para vestir otro”, analizó.
Iriarte planteó que “cuando esto pase, los que se van a recuperar rápidamente son los volúmenes, aunque no sé si a los niveles de fines del año pasado, lo que no cuesta nada porque en este momento estamos parados en cero”.
Perspectivas y expectativas
El presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica (Adifu) y CEO Cono Sur de Grupo Marfrig, Marcelo Secco, comentó su expectativa en conocer “cuándo levantarán los contenedores en los puertos, que las navieras puedan descargar los que están en viaje, y los operadores puedan salir nuevamente a comprar”.
Informó que “hay incipientes movimientos de los clientes más regulares”, pero siguen sin recibir muchas respuestas, “incluso la funcionaria de nuestra oficina en Shanghái aún no volvió a trabajar, lo está haciendo vía remota”.
También dijo que “es interesante ir viendo lo que pasa con el mercado de capitales”, ya que políticamente China está intentando reactivarse, porque la carne es un elemento más, minúsculo dentro del parate de esa economía.
El uruguayo Daniel Castiglioni, director de Castitrading, radicado en China, opinó que “se va a demorar la compra activa de los clientes chinos”, porque “tardarán en vender todo lo que hay, hacerse del dinero y salir a comprar. Los valores deberían mejorar, pero eso va a demorar, y hay que ver cómo sucede todo”.
También planteó que “habrá que ver el efecto rebote. Hay que considerar que China no compró carne por un mes o mes y medio. Se redujo 40% la entrada de carne en el último mes, habrá un espacio vacío, de un mes o algo más, cuando no habrá carne en China y habrá otra locura; podría haber un efecto rebote de precios. Además, habrá que ver qué pasa con la zafra de faena de Uruguay, que baja en mayo”.
Castiglioni planteó que “no hay un solo factor, también hay que ver qué pasa con la fiebre porcina, la situación de Hong Kong, qué pasa con la oferta en Argentina y en Brasil. Se puede mover todo. Seguro que la demanda de carne va a estar, los precios van a ser buenos, comparados con los históricos, pero hay que ver hasta dónde llegan”.
Recomponer el flujo de negocios
“Nuestra preocupación es ver cómo recomponer el flujo exportador. Necesitamos tener una posición de precios, de volúmenes, de fluidez, además del ciclo financiero de poder cobrar lo que fue embarcado en estos dos meses y medio”, comentó Marcelo Secco.
Informó que, a mediados de febrero, Marfrig pudo cobrar algo, pero los bancos no están operando con normalidad. También admitió que para que los importadores paguen, primero deben vender esa mercadería, y antes retirarla del puerto, y allí también tienen que pagar.
“Hay todo un ciclo de las cajas, de ellos y nuestras, que está parcialmente interrumpido. Somos optimistas en que esto se irá recomponiendo. Vemos que el brote del coronavirus se reaviva, lo que demuestra que la gente se está moviendo. Ahora habrá que ver cuál es la dinámica que toma la economía china, no solo para reactivar el flujo importador, sino también el exportador de China, que es muy fuerte”, comentó.
Secco admitió que “la ansiedad está planteada, y habrá que ver cómo la interna en China nos permite ir identificando señales, y cuánto dura este proceso de reacomodar el mercado, que a mi entender es una película del primer semestre. En el segundo semestre, quizá no con el 70% (de las exportaciones de Uruguay) pero sí con un volumen importante, China vuelva a ser lo que era a principios del año pasado”.
Consultado sobre las precauciones que deberían tener en los negocios con China de ahora en adelante, el CEO Cono Sur de Marfrig respondió que “en el mundo del comercio uno aprende todos los días, no solo con China”.
Agregó que, recompuesto el flujo exportador, “cada empresa tomará los recaudos que considere convenientes. Creo que en un mercado más estable, la volatilidad que le da ese trading peligroso de ir tomando posición y saliendo de posición a precios récord debería bajar, y al calmarse las aguas deberíamos volver a identificar cuáles son los clientes regulares”.
Pero el presidente de Adifu admitió que “buscar mejores garantías comerciales es un tema de segundo plano, ante la necesidad de volver a reconstituir el flujo comercial”.
Explicó que “lo que queda por entregar es mercadería renegociada, y hoy el desafío está en poder generar nuevas ventas”. Señaló que la mercadería para China no se puede redestinar a otro país, porque está etiquetada en chino.
Dijo que lo que queda, y es algo con lo que hay que tener cuidado, es la demora en el tránsito. “El flujo naval cambió. El volumen semanal de barcos bajó, porque también tienen menos volumen para cargar en China, y por lo tanto podría haber demoras adicionales, y que los contenedores no lleguen en la fecha prevista”, indicó.
El industrial admitió que la renegociación del 30% fue una especie de canon, que aplicaron los operadores chinos, y que también lo aplicó algún cliente de Corea, que intentó renegociar precios. “Sabemos que hay operadores que salieron del negocio y abandonaron mercadería en destino; alguna empresa colega la sufrió”, indicó.
Secco sostuvo que “hay tantos elementos por resolver que lo mejor es trabajar sobre lo seguro, y darle confianza al sistema de que se irá recomponiendo el flujo, los negocios y transmitir señales positivas”.
Consideró que “no es oportuno transmitir más señales negativas en relación a China, porque se puede especular con mucha cosa, y lo importante es reconstituir el negocio, para volver a generar flujo”.