Ganadería

Brasil busca capturar el volumen de carne vacuna que otros países no utilicen en China

19 de mayo de 2026

El mercado ya da por definitivas las cuotas de importación de carne vacuna que China estableció para el período 2026-2028, y el gobierno brasileño y el sector privado apuntan ahora a una estrategia concreta: conseguir que Pekín reasigne a Brasil los volúmenes no utilizados por otros exportadores que tienen cuotas asignadas.

La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec) formalizó esa solicitud ante el Ministerio de Comercio chino (Mofcom). La respuesta fue cautelosa: no cerraron la puerta, pero condicionaron cualquier análisis al momento en que se agote la cuota asignada. «No hay perspectivas de cancelar la cuota. Debe mantenerse durante tres años», reconoció a Valor Económico, Roberto Perosa, presidente de Abiec. China asignó un total de 2,6 millones de toneladas entre sus proveedores para 2026, de los cuales 1,1 millones corresponden a plantas brasileñas.

La presión brasileña seguirá en las próximas semanas: el secretario de Comercio y Relaciones Internacionales del Ministerio de Agricultura, Luis Rua, reiterará el pedido en reuniones con autoridades chinas en Pekín, con la participación también del ministro André de Paula.

El primer año de implementación ya deja señales de tensión. El ritmo de faena se aceleró para cumplir con la cuota, y se prevé una caída en la producción a partir de junio. Una planta procesadora orientada al mercado chino informó que tiene cerca de 200 empleados en situación de despido, con posibles desvinculaciones el próximo mes si no hay cambios, según consignó Valor Económico de Brasil.

Frente a este escenario, Abiec también impulsa la diversificación de destinos: apertura del mercado japonés, turco y surcoreano, ampliación de plantas habilitadas para Vietnam e incorporación de nuevos productos — como vísceras — en negociaciones con socios como Sudáfrica.

Desde la perspectiva de los importadores chinos, la cuota no es una medida coyuntural sino estructural. Para Mark Zang, director ejecutivo de JinShangXu International, refleja que China busca reequilibrar la relación entre carne importada y producción local, y que la era de expansión ilimitada de la oferta mundial de carne vacuna está llegando a su fin.

En ese marco, advierte que la volatilidad de precios entre orígenes podría intensificarse, «particularmente entre Brasil y proveedores alternativos como Argentina, Uruguay o Australia».

Foto: Brazilian Beef

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