En la previa de una primavera que se presenta favorable para la ganadería, “las pasturas anuales y perennes arrancarán con una alta tasa de crecimiento”, debido a las condiciones climáticas, señaló el gerente de desarrollo de PGG Wrightson, Federico Nolla, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que “el 50% del pasto se produce en primavera” y ya “hay buena disponibilidad de agua”, lo que genera mayor expectativa en la producción.
Algunas pasturas crecieron “20 kilos de materia seca por día” y “de acá para adelante la tasa de crecimiento será del doble y un poco más”, cuando las temperaturas aumenten, comentó.
Nolla dijo que las pasturas ya se están comiendo en los rodeos pero “es necesario potenciarlas, empezando fuerte con el nitrógeno” porque “la tasa de crecimiento se maximiza” a esta altura del año.
PGG Wrightson Seeds organiza la Jornada de Pasturas titulada “Rompiendo techos”, a realizarse el próximo 4 de setiembre en San Gabriel, Florida.
Bajo el lema “20×10 – Rompiendo techos”, la actividad propone una mirada profunda sobre la intensificación forrajera en sistemas lecheros bajo riego, con un enfoque en productividad sustentable y manejo eficiente.
El foco de esta edición estará puesto en uno de los tambos del predio, con un rodeo de 500 vacas en ordeñe, sobre una plataforma de 120 hectáreas, de las cuales 87 están bajo riego.
Las pasturas se componen principalmente de festuca INIA Fortuna, implantada hace 10 años, y alfalfa PGW 931, con una permanencia de entre 3 y 4 años.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) anunció que en noviembre se pondrá en marcha la vacunación contra la garrapata bovina, con la aplicación inicial en unos 6.000 animales. La medida forma parte del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, presentado por el ministro Alfredo Fratti, quien subrayó que se trata de “una prioridad del Gobierno”.
El plan busca diagnosticar la situación de la parasitosis en el país, reducir la morbimortalidad por hemoparásitos, controlar la prevalencia en zonas endémicas y erradicar la plaga en áreas libres. Además, pretende retardar la aparición de multirresistencia y eliminar los residuos de garrapaticidas en alimentos de origen animal.
Fratti destacó que la vacuna, desarrollada por el Instituto Pasteur de Montevideo, constituye un diferencial frente a otros tratamientos: no deja residuos en la carne. Explicó que la aplicación será cada 20 días en su fase inicial y luego se repetirá de forma anual.
La garrapata ocasiona pérdidas estimadas en US$ 100 millones por año en Uruguay. “Uruguay está dentro de los tres países que mejor colocan sus carnes en el exterior, lo cual hace que tenga que demostrar que es prolijo en dicha producción”, señaló el ministro, resaltando el compromiso del Gobierno y del sector privado para implementar el plan.
Entre las acciones previstas se destacan la realización de diagnósticos nacionales, el fortalecimiento del uso de hemovacunas y de planes sanitarios prediales asociados al veterinario privado, los controles en el movimiento de semovientes, la investigación epidemiológica en los focos, el incremento de los tests de resistencia, el desarrollo de bioacaricidas y una mayor coordinación con el Programa Nacional de Residuos Biológicos
Una vacuna innovadora
La vacuna permite que el ganado genere anticuerpos contra la garrapata. Cuando el parásito se alimenta de la sangre del animal, ingiere los anticuerpos, lo que afecta su capacidad reproductiva —una garrapata puede poner entre 2.000 y 4.000 huevos— y puede provocarle la muerte.
Tras las pruebas de laboratorio, se realizaron ensayos en condiciones de campo con infestaciones naturales en colaboración con la Facultad de Veterinaria. El primer estudio, entre 2023 y 2024, mostró una eficacia superior al 76%. Con una nueva formulación, en 2025 la efectividad se elevó al 90%.
El plan fue anunciado el 7 de mayo y tuvo su lanzamiento oficial este miércoles 26 en la Torre Ejecutiva, con la participación del secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, el director general de Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez, y el asesor y coordinador del plan, Carlos Fuellis, junto a autoridades del MGAP y representantes de institutos públicos y privados.
Hoy el negocio ganadero en Uruguay atraviesa “un momento muy bueno, como pocas veces hemos tenido”, con un “equilibrio de buenos precios”, una “demanda excelente” y un “escenario climático ideal”, dijo el director de Arrospide e Hijos, Diego Arrospide, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que “las relaciones de precios han sido sumamente atractivas”, específicamente la relación flaco/gordo del ganado entre 1,10 y 1,15, considerando que la relación histórica de precios es de 1,20.
La relación de precios con los insumos también es “favorable”, al tener precios “altos” de la carne y valores de los granos “relativamente bajos”, sostuvo.
Arrospide señaló que “el principal traccionador de la cadena ganadera ha sido el corral” en este año, por ese crecimiento también se “estimula al criador”. Uno de los puntos destacados en ese sentido es el acuerdo de precios entre corrales y frigoríficos, pero también entre recriadores y feedloteros, reconoció.
Los precios de referencia son de US$ 5,15 a US$ 5,20 en el novillo gordo y de US$ 4,85 a US$ 4,95 en el caso de la vaca gorda, indicó.
El mercado mundial de aceites registra una “transformación” debido al impacto de los conflictos bélicos, que hicieron a los “gobiernos más conscientes respecto a tener cierta independencia, sobre todo en países que producen oleaginosas”, en un contexto de mayor demanda de biocombustible y de aceites para consumo humano, indicó el analista de mercados de granos y aceites, Agustín Baqué, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que “el mundo empieza a requerir oleaginosas con alto porcentaje de aceite”, como es el caso de la colza, el girasol y la camelina, entre otros granos.
“Y en años con precios de los commodities bajos este tipo de productos comienzan a competir más” en el mercado, considerando el rol que tiene el “alto” precio de los fertilizantes en la producción de trigo, cebada y maíz, que “con precios bajos y fertilizantes altos la ecuación queda muy ajustada”, sostuvo.
Advirtió que “este tipo de cultivos alternativos, en un mundo que requiere mucho aceite, mantienen un precio con una prima sobre la soja”.
“En el caso de la colza Uruguay está muy bien posicionado”, teniendo en cuenta que “la Unión Europea empezó a restringir la producción de biocombustible en base a palma y soja, y lo va a focalizar solamente en colza”, dijo.
El analista destacó los impactos que puede generar el arancel impuesto por China a la colza de Canadá, que puede abrir oportunidades para la colza sudamericana en el mercado chino.
El embajador de China en Washington, Xie Feng, señaló que su país está dispuesto a reanudar las compras de soja estadounidense, siempre que se resuelvan los obstáculos comerciales que hoy condicionan el intercambio.
En un encuentro del Consejo de Exportadores de Soja de Estados Unidos (USSEC), Feng destacó que las oleaginosas son un símbolo de la interconexión de las cadenas industriales y de suministro de ambos países. “La soja, en particular, refleja el compromiso compartido de China y Estados Unidos con la agricultura. Somos socios naturales y tenemos mucho que ganar con la cooperación, y algo que perder con la confrontación”, afirmó.
El diplomático cuestionó la escalada del proteccionismo y la guerra comercial iniciada bajo la administración de Donald Trump, y reclamó “decir un fuerte no a la politización de las cuestiones comerciales en nombre de la seguridad nacional, así como eliminar aranceles y otras barreras al comercio agrícola”.
Durante la U.S.-China Partner Breakfast Reception, organizada en Washington por el USSEC y la Cámara de Comercio de China para la Importación y Exportación de Productos Alimenticios, Xie remarcó que China y Estados Unidos producen cerca del 40% de los alimentos del mundo y consumen una cuarta parte.
China tiene ventaja en productos agrícolas de trabajo intensivo, mientras que Estados Unidos se especializa en materias primas producidas a gran escala y de forma mecanizada, explicó.
“Los intercambios agrícolas no solo ofrecen más opciones a los consumidores, también llevan más dinero a los bolsillos de los agricultores estadounidenses e impulsan la modernización agrícola en ambos países. Además, abren un nuevo camino para garantizar la seguridad alimentaria mundial”, sostuvo.
El embajador advirtió que “la agricultura no debería ser politizada” y enfatizó que “los agricultores no deben pagar el costo de la guerra comercial”. Asimismo, criticó las iniciativas que buscan restringir la compra de tierras agrícolas por parte de empresas chinas, a las que calificó de “manipulación política bajo el pretexto de la seguridad nacional”.
Para reforzar su argumento, señaló que la propiedad de tierras agrícolas en Estados Unidos por parte de inversores chinos representa menos del 0,03% del total. “¿Cómo puede esto ser una amenaza para la seguridad alimentaria de Estados Unidos?”, se preguntó, aludiendo a lo que considera una acusación infundada.
Xie también presentó datos sobre el impacto de las políticas proteccionistas. Según dijo, en el primer semestre del año las exportaciones agrícolas de Estados Unidos a China cayeron 53% frente al mismo período de 2024, mientras que las ventas de soja se redujeron 51%. Para el embajador, estas cifras muestran que “el creciente proteccionismo está proyectando una sombra sobre la cooperación agrícola entre ambos países”.
El diplomático aseguró que China está dispuesta a trabajar con la parte estadounidense “para implementar los importantes entendimientos comunes de los dos líderes, hacer un buen uso del mecanismo de consulta económica y comercial, crear consenso, aclarar los malentendidos y fortalecer la cooperación, con el fin de compartir conjuntamente los dividendos del desarrollo y volver a la vía correcta de la cooperación de ganancia compartida”.
La incertidumbre también preocupa al sector agrícola estadounidense. La Asociación Americana de Soja (ASA), que agrupa a productores locales, envió la semana pasada una carta a la Casa Blanca advirtiendo sobre la pérdida de mercado frente a Brasil. En el documento, reclamó que se priorice la soja en las negociaciones bilaterales y exigió la eliminación de los aranceles.
China ha sido históricamente el principal destino de la soja de Estados Unidos, llegando a absorber la mitad de las ventas del país. Sin embargo, en los últimos años Brasil consolidó su liderazgo en este mercado. Solo en julio de 2025, los envíos brasileños alcanzaron 12,25 millones de toneladas (Mt), según datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex). Entre enero y julio, Brasil exportó 77,2 Mt de las cuales 57,9 Mt tuvieron como destino el gigante asiático.
La cadena productiva de la soja en Paraguay avanza en la puesta en marcha del Sistema de Identificación de Soja y Derivados con destino a la Unión Europea (SISE-UE), un mecanismo diseñado para cumplir con las exigencias de trazabilidad y sostenibilidad que el bloque europeo comenzará a aplicar a partir del 1 de enero de 2026. El objetivo es que el país pueda sostener su competitividad en un mercado altamente regulado.
Un comunicado intergremial firmado por la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod) y la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) destacó que se definieron cláusulas comerciales estándar y se elaboraron documentos y procedimientos que buscan dar mayor seguridad y transparencia a la cadena.
Raúl Valdez, presidente de Cappro, explicó en entrevista con Infonegocios de Paraguay, que Europa es un destino fundamental para la harina de soja industrializada de Paraguay, con una participación de entre 25% y 30% del total exportado. “El compromiso de Cappro es promover activamente la adopción de criterios de abastecimiento sostenible. A diferencia de la soja en grano, los productos industrializados llegan directamente a Europa, por lo que debemos estar alineados con las normativas y exigencias de ese mercado”, señaló.
El SISE-UE, impulsado por los gremios privados, apunta a facilitar la adecuación a la Ley de Deforestación de la Unión Europea (Reglamento EUDR), que exigirá desde 2026 garantizar que los productos agrícolas no provienen de áreas deforestadas ni degradadas.
Para Valdez, es clave adelantarse: “La comercialización de la soja 2026 ya se está dando hoy, incluso antes de que empiece la siembra. Es un negocio dinámico y debemos garantizar que Paraguay esté preparado para competir”.
Además de cumplir con los requisitos europeos, el sistema busca reforzar la confianza en la producción nacional y anticiparse a futuros mercados con normas similares. La importancia de Europa también está vinculada a que gran parte de la soja paraguaya se envía a Argentina, donde se industrializa y se reexporta hacia ese destino. En 2024, alrededor del 80% de la soja enviada al país vecino terminó en exportaciones argentinas a Europa.
Los gremios de la producción trabajan para que productores, industriales, exportadores y cooperativas cuenten con reglas claras y herramientas prácticas, como un sistema informático homologado, documentos estandarizados y capacitación técnica. “Lo importante es caminar en conjunto para no dar pasos en falso y garantizar la competitividad de todo el sector”, sostuvo Valdez.
El desafío no es menor, ya que Argentina y Brasil también avanzan en la preparación de sus sistemas de trazabilidad. Sin embargo, Paraguay confía en sus condiciones para cumplir, apoyado en la Ley de Deforestación Cero vigente en la región Oriental. “Tenemos excelentes condiciones para competir y lo fundamental es que demos pasos firmes para consolidar nuestra posición”, agregó el presidente de Cappro.
En Uruguay el área de soja bajo riego alcanza unas “26.000 hectáreas”, donde los rendimientos se mantienen en “niveles altos” y en un “área creciente”, dijo el asesor técnico de Regadores Unidos de Uruguay (RUU), Gastón Sebben, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que dentro del grupo “la soja tiene tres segmentos, la temprana que se siembra en octubre con grupos muy cortos, la de primera sembrada en noviembre, en general con grupos de madurez seis y la soja de segunda”.
En el área total de Regadores, “el 20% es soja temprana, un 50% es soja de primera y en torno al 30% es soja de segunda”, indicó Sebben.
Afirmó que la superficie de segunda de soja “ha crecido también, por lo menos en el esquema de rotaciones del grupo, hace algunos años las sojas de segunda bajo riego eran muy poquitas y hoy ocupan un lugar también importante”.
En la reciente zafra de verano, “el rinde promedio de la oleaginosa bajo riego fue de 3.900 kilos por hectárea del total”, mientras que “las sojas tempranas registraron un rendimiento promedio de 4.800 kilos por hectárea”, con un “máximo de 5.800 kilos por hectárea”, destacó.
Sostuvo que el rinde promedio del total de la zafra pasada está “bastante bien ubicado”, si bien “no es el mejor” en comparación a años anteriores.
La productividad de las sojas tempranas bajo riego, que vienen ganando espacio dentro Regadores, representan unos 1.700 kilos más que la obtenida en secano, comparó.