Con demostraciones de cortes con máquinas para hacer silo pack, utilizando materiales como el raigrás Winter Star 3, la empresa PGG Wrightson Seeds retornó al evento denominado Agroleite, en Brasil.
“Volvemos de una manera muy fuerte” y este material fue desarrollado en alianza con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), destacó el integrante de PGG Wrightson Brasil, Leonardo Nunes, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
El técnico profundizó en este y otros asuntos en el marco de dicha actividad que se realiza en el municipio brasileño de Castro, que concentra a todos los actores del rubro lechero.
“En Castro tenemos un trabajo fuerte con las cooperativas, el negocio es con el distribuidor y como los productores son muy tecnificados hay bastante espacio para nosotros”, comentó.
Nunes sostuvo que el año próximo la empresa lanzará dos productos desarrollados en Brasil: PGW Feroz que es un raigrás triploide de ciclo corto, y Estelar que es un raigrás tetraploide de ciclo medio.
“Con esto seguimos ganando espacio, porque las otras empresas lanzan genética de otros países, entonces los desafíos locales estaban quedando un poco complicados”, dijo.
La política arancelaria de la administración Trump volvió a sacudir el mercado mundial de la carne vacuna. El 1 de agosto entró en vigor un arancel adicional del 50% a numerosas importaciones desde Brasil, incluida la carne vacuan, que se suma al gravamen existente del 26,4%, elevando el total al 76,4% y volviendo inviable el comercio, según analistas. La medida llega tras meses de amenazas y negociaciones con distintos socios comerciales y tendrá un impacto sin precedentes en el suministro de carne vacuna a Estados Unidos.
Estados Unidos es ahora el segundo mayor destino de exportación de la carne vacuna de Brasil, después de China. EEUU importó durante 2025 unas 174.000 toneladas de carne brasileña, un 85% más que en igual período de 2024. Con el nuevo arancel, la Asociación Brasileña de Empacadores de Carne advierte que el país podría perder al menos US$ 1.300 millones en ventas a EEUU en la segunda mitad del año.
De acuerdo con proyecciones de Steiner Consulting basadas en datos del USDA, la trayectoria alcista de las importaciones de carne vacuna en EEUU se interrumpirá en el segundo semestre de 2025 como consecuencia directa del impacto arancelario. Las compras externas caerían 4% interanual y 13% frente al primer semestre, lo que implica una reducción de 121.000 toneladas respecto a lo que se hubiera importado sin cambios en la política comercial.
En particular, las colocaciones brasileñas pasarían de 174.000 a solo 36.000 toneladas en el segundo semestre, un descenso de 70%, obligando a redirigir unas 140.000 toneladas a otros mercados. Uruguay y Paraguay se perfilan como los principales proveedores del Mercosur en la segunda mitad del año con un crecimiento de 20%. Otros orígenes se proyectan con movimientos destacados de cara al segundo semestre: Costa Rica (+30%), Nicaragua y México (+10%).
A nivel anual, las importaciones de EEUU alcanzarían 1,71 millones de toneladas, un 12% más que en 2024, con Oceanía aportando el 38% del total, América del Norte el 33%, el Mercosur el 25% y América Central el 4%.
El endurecimiento arancelario se produce en un contexto de tensiones también con Canadá y México, que mantienen bajo amenaza sus exportaciones de ganado en pie y carne vacuna a EEUU. Las compras de ganado en pie mexicano permanecen suspendidas por la presencia de la enfermedad del gusano barrenador, mientras que desde Canadá se habían importado 418.000 cabezas hasta fines de julio del año pasado, frente a las 863.000 de igual período de 2023.
En el plano internacional, la administración Trump firmó acuerdos comerciales con Japón e Indonesia que amplían el acceso de la carne vacuna estadounidense a esos mercados. En el caso japonés, el nuevo entendimiento restablece condiciones competitivas para la carne vacuna y cerdo de EEUU, elimina restricciones sanitarias previas y fija aranceles recíprocos del 15%, además de prever inversiones japonesas por US$ 550.000 millones en territorio estadounidense. Con Indonesia, el Acuerdo de Comercio Recíproco promete un acceso sin precedentes para productos agrícolas y ganaderos.
En paralelo, Australia anunció el levantamiento de las restricciones a la carne vacuna de EEUU y Canadá, permitiendo la entrada de productos frescos y congelados. Sin embargo, analistas consideran que el efecto será principalmente simbólico hasta que aumente de forma significativa la oferta de carne estadounidense.
Con este nuevo escenario, el comercio global de carne vacuna entra en una etapa de reajuste, marcada por decisiones unilaterales de Washington que benefician a ciertos socios estratégicos, mientras cierran la puerta a competidores que en los últimos años habían ganado protagonismo en el abastecimiento del mercado norteamericano.
Esta nota se basa en la columna mensual de Steve Kay, editor de US Cattle Buyers Weekly, publicada en Beef Central.
En el mercado internacional de la soja se registran algunas diferencias en los premios que reciben los precios, principalmente en el mercado brasileño.
El principal motivo que ha generado esa situación es que “China concentró sus compras” de soja en Brasil, que es “el principal exportador” global, y “al no estar el segundo” mayor exportador, que es Estados Unidos (EEUU), encareció más la soja brasileña frente a la de otros orígenes”, dijo el director de Agrosud, Fernando Villamil, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que “en Uruguay hubo otros factores que impidieron tomar todo ese incremento en los premios”. “Porque hace algunos años viene perdiendo un factor de calidad que es la proteína, algo que se confirmó este año al tener bajos niveles respecto a años anteriores”.
Ese elemento otorgaba “algún premio o evitaba un descuento importante” en el precio de la soja uruguaya. Cuando la oleaginosa va a China se tiene que “cargar en el puerto de Nueva Palmira y completar en Montevideo para salir con un barco de 60.000 o 70.000 toneladas”, lo que tiene un “costo adicional”, sostuvo.
Villamil comentó que “este año se tuvo que cargar bastante soja en Argentina”. En el complemento con “soja argentina que es un poco más cara”, además influía que “no teníamos un premio por proteína que se diferenciara” del grano argentino, entonces se trasladó todo ese costo que genera el doble puerto.
Además, un “importante comprador de China no estuvo prácticamente participando en las compras”, porque tenía una “exigencia de menor humedad” a la del estándar de la soja uruguaya, advirtió.
Indicó que generalmente, la soja uruguaya es de US$ 12 a US$ 15 más barata en comparación al precio en el puerto brasileño de Paranaguá, y “este año esa diferencia se ha ubicado entre US$ 40 y US$ 44” por tonelada.
Respecto a Argentina, Villamil afirmó que también sucedió lo mismo que con Brasil porque “China concentró muchas compras”, si bien en Argentina el principal destino de la soja no es la exportación sino la industrialización del grano.
Hubo “mucha competencia” por la soja en el mercado argentino entre la exportación y las industrias locales que influyó en los precios, dijo.
Al comparar la soja de EEUU y la de Uruguay, el director de Agrosud señaló que este año en muchos momentos la estadounidense tuvo un precio inferior a la uruguaya, debido a que China no compró en EEUU, y tuvo que salir a otros destinos con precios más bajos.
La producción de maíz alcanzaría 425,26 millones de toneladas, con un rinde récord de 11.850 kg/ha; en trigo, la estimación se mantiene en 52,45 millones de toneladas.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sorprendió al mercado al elevar en 6,6% su previsión de producción de maíz para la nueva campaña, de 398,93 a 425,26 millones de toneladas (Mt), un volumen inédito en la historia agrícola del país y muy por encima de los 405,88 Mt proyectados por los operadores.
El incremento se sustentó en el aumento del área sembrada, de 38,53 a 39,38 millones de hectáreas, y de la superficie que llegará a cosecha, de 35,13 a 35,90 millones de hectáreas. Además, el rinde promedio fue elevado a 11.850 kg/ha, superando ampliamente los 11.361 kg/ha estimados en julio y los 11.567 kg/ha que preveía el mercado.
En el balance interno, el USDA ajustó al alza el uso forrajero de 148,60 a 154,95 Mt, el uso total de 323,48 a 332,25 Mt, con un incremento en la demanda para etanol de 139,71 a 142,25 Mt, y las exportaciones de 67,95 a 73,03 Mt. Con estos cambios, el stock final de maíz fue proyectado en 53,77 Mt, frente a los 42,17 Mt del informe anterior y los 48,31 Mt esperados por el mercado.
En cuanto al trigo, el USDA mantuvo prácticamente sin cambios la estimación de cosecha en EEUU, que pasó de 52,49 a 52,45 Mt, con un rinde promedio de 3.544 kg/ha. A nivel internacional, no hubo modificaciones en la producción y exportaciones de Rusia (83,50 y 46 Mt), Canadá (35 y 27 Mt), Ucrania (22 y 15,50 Mt) y Australia (31 y 23 Mt). Para la Unión Europea, la producción subió de 137,25 a 138,25 Mt, con exportaciones en 32,50 Mt. En Argentina, la previsión de cosecha se redujo de 20 a 19,70 Mt, con ventas externas sostenidas en 13 Mt.
La producción mundial de trigo fue proyectada en 806,90 Mt, frente a las 808,55 Mt del informe de julio, y las existencias finales fueron estimadas en 260,08 Mt, por debajo de las 261,52 Mt del mes pasado y de las 261,59 Mt previstas por el mercado.
Entre enero y julio, las ventas externas sumaron US$ 7.668 millones, con la carne bovina como líder y fuerte crecimiento en mercados como Estados Unidos, la Unión Europea, Argelia y Reino Unido.
En los primeros siete meses de 2025, las exportaciones de bienes de Uruguay totalizaron US$ 7.668 millones, un aumento de 5,4% respecto a igual período de 2024, según datos de Uruguay XXI que incluyen ventas desde zonas francas. Los tres principales productos —carne bovina (US$ 1.516 millones, +33,1%), celulosa (US$ 1.336 millones, +1,8%) y soja (US$ 713 millones, -4,3%)— representaron en conjunto el 46% del total exportado.
Por producto, la carne bovina se mantuvo como el rubro de mayor peso, con una participación del 20% del total. Le siguieron la celulosa (17%) y la soja (9%). Entre los demás productos destacados figuran lácteos (US$ 480 millones, +11,6%), concentrado de bebidas (US$ 461 millones, -1,9%), arroz (US$ 321 millones, +4,2%), vehículos (US$ 275 millones, +6,2%), subproductos cárnicos (US$ 265 millones, +4,7%), madera y subproductos (US$ 252 millones, -2,7%) y ganado en pie (US$ 221 millones, +59%).
En cuanto a destinos, China sigue liderando como principal mercado con compras por US$ 1.888 millones (-0,5%), seguido por Brasil con US$ 1.234 millones (-5,8%) y la Unión Europea con US$ 1.057 millones (+11,9%). Estados Unidos ocupó el cuarto lugar con un fuerte crecimiento de 32,4%, totalizando US$ 894 millones, impulsado principalmente por la carne bovina. Entre los demás compradores relevantes se ubicaron Argentina (US$ 304 millones, +11,8%), Turquía (US$ 241 millones, +3,4%), México (US$ 228 millones, +9,1%), Argelia (US$ 179 millones, +73,8%), Reino Unido (US$ 118 millones, +90,3%) y Chile (US$ 105 millones, -21,6%).
El Sudeste Asiático (ASEAN) se perfila como una de las regiones de mayor crecimiento económico del mundo, con 685 millones de habitantes y un PIB de US$ 3,9 billones en 2024, que creció en promedio 4,3% según el Banco Mundial. Indonesia lidera en tamaño de mercado, con 281,6 millones de personas y un PIB de US$ 1,3 billones (+5%), mientras que Vietnam y Filipinas destacan por su rápido crecimiento, de 7,1% y 5,7%, respectivamente, resalta un informe de la Unión de Exportadores.
En 2024, Uruguay exportó bienes a la ASEAN por US$ 227 millones, un aumento de 8,5% respecto al año anterior, aunque aún por debajo del récord de 2015 (US$ 277 millones). Las importaciones desde esa región sumaron US$ 278,9 millones, lo que dejó una balanza comercial negativa en US$ 51,8 millones. Vietnam fue el principal origen de las compras, concentradas en teléfonos y vestimenta.
El cuero lideró las exportaciones uruguayas hacia la ASEAN (33% del total), seguido por madera (23,3%), subproductos cárnicos (12,9%), lácteos (11%), celulosa (4,3%) y soja (3,8%). Los principales destinos fueron Tailandia (31% del total), Vietnam (23%) y Singapur (21%).
En materia de integración, la ASEAN ha consolidado una estrategia activa de acuerdos comerciales, incluyendo tratados con China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. Desde 2022, integra el RCEP (Asociación Económica Integral Regional), el mayor acuerdo comercial del mundo, que cubre un mercado de 2.200 millones de personas y un PIB de US$ 26,2 billones, y que prevé eliminar hasta 90% de los aranceles en un plazo de 20 años.
Para el Mercosur, ASEAN representa un mercado con fuerte potencial de complementación: el bloque asiático exporta principalmente manufacturas de alto contenido tecnológico, mientras que el Mercosur es competitivo en agroindustria y materias primas. Aunque aún no existe un acuerdo birregional, en 2023 se firmó el TLC Mercosur–Singapur —el primero con un país del Sudeste Asiático— y siguen abiertas negociaciones con Indonesia. Uruguay, además, tiene convenios para evitar la doble imposición con Vietnam y Singapur, según destaca el informe de la Unión de Exportadores.
El consumo de carne se mantiene “estable” y pese a los “precios récord del ganado” con la importación se pudo mantener valores “más o menos razonables” para el mercado local, dijo el director del Frigorífico Saturno, Luis Avero, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Advirtió que la carne vacuna importada “ya alcanza un 30% del total del consumo” en Uruguay, con variedad de cortes cárnicos y mayormente procedentes de Brasil.
Las expectativas apuntan a que con los aranceles aduaneros en aumento para la carne brasileña en Estados Unidos, se registre una mayor oferta del producto y a precios inferiores que puedan ser importados por operadores de Uruguay, sostuvo.
Mencionó que “los cortes que más se importan” del país norteño son la aguja y la paleta sin hueso, los cortes de la rueda, además de la colita de cuadril, el bife ancho y el angosto y el lomo.