En este año 2020 el valor acumulado de la carne bovina llega a US$ 4.134 por tonelada peso canal, dicha cifra representa un incremento de 17% frente al registrado en el mismo período del año 2019, de acuerdo a los datos aportados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Durante la semana que fue del 15 al 21 de marzo, el ingreso medio de exportación (IMEx) semanal de la carne bovina alcanzó un valor de US$ 4.364 por tonelada peso canal.
En tanto para la carne ovina, el valor acumulado llega a US$ 4.712 por tonelada peso canal, dicha cifra está un 11,5% al valor registrado en el mismo período del año 2019, de acuerdo a los datos del INAC.
Durante la semana que fue del 15 al 21 de marzo, el ingreso medio de exportación (IMEx) semanal de la carne ovina alcanzó un valor de US$ 5.274 por tonelada peso canal.
La FAO, que es la agencia de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura emitió un informe en el que señala que el avance del coronavirus está afectando al suministro como a la demanda de alimentos.
Señala que el suministro se verá interrumpido debido al impacto de la enfermedad en la vida y el bienestar de las personas, pero también a los esfuerzos de contención que restringen la movilidad y a los mayores costos de hacer negocios debido a las limitaciones en las cadenas de suministro y a la restricción del crédito.
La FAO sostiene que los cierres de fronteras, las cuarentenas y las interrupciones de los mercados, motivan que la cadena de suministro y el comercio podrían limitar el acceso de las personas a fuentes de alimentos suficientes, diversas y nutritivas, en especial en los países afectados duramente por el virus o ya afectados por altos niveles de inseguridad alimentaria.
LA FAO indicó que la cadena de suministro de alimentos es una compleja red que implica a productores, insumos agrícolas, transporte, plantas de procesado, transporte marítimo, etc. A medida que el virus se propaga y los casos aumentan, y se refuerzan las medidas para frenar la propagación del virus, existen muchas formas en que el sistema alimentario mundial será puesto a prueba y sometido a tensión en las próximas semanas y meses.
Sin embargo, la FAO señala que “ya estamos viendo problemas a nivel de la logística que implica el movimiento de los alimentos (no poder trasladar los alimentos del punto A al punto B), y el impacto de la pandemia en el sector ganadero, debido a la menor capacidad de los mataderos (debido a las limitaciones logísticas y la escasez de mano de obra), de manera similar a lo que ocurrió en China”.
Como resultado de lo anterior, “a partir de abril y mayo se esperan interrupciones en las cadenas de suministro alimentaria”, acota. Sobre la demanda de alimentos considera que en general poco elástica y su efecto en el conjunto del consumo será probablemente limitado, “aunque los hábitos alimentarios pueden verse alterados”.
En el marco del programa de Gestión de Cobertura de Riesgos y en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas, Ancap cerró coberturas de precio de petróleo para el 60% de las necesidades de crudo previstas para el segundo semestre. Esto fue posible gracias a los instrumentos financieros de cobertura y a las condiciones actuales del mercado, informó la empresa en un comunicado.
En la misma línea, agrega que atendiendo a las necesidades que restan para el primer semestre, se cerró una compra adicional con entrega diferida: el precio del Brent del día 12 de marzo aplicará para un cargamento que descargara en el mes de junio
“Teniendo en cuenta todas las compras realizadas a lo largo del año, y las expectativas sobre el cierre de las restantes, se espera poder cerrar un promedio para 2020 del orden de 47 US$/barril”, informó.
Tantos “las compras físicas con entregas diferidas, como el uso de coberturas en el mercado financiero, son herramientas que se combinan para cubrir únicamente los volúmenes que atienden al mercado local”.
Señaló que las necesidades de petróleo y las nuevas contrataciones de cobertura, son monitoreadas en forma constante debido a la caída significativa de la demanda de derivados en el país. “Lo anterior responde a la menor movilidad asociada a las medidas adoptadas para la contención de la propagación del COVID-19”.
El comunicado manifiesta que los instrumentos de gestión de riesgo han permitido a Ancap concretar operaciones limitado “la exposición variaciones del precio del petróleo, así como del tipo de cambio”.
La faena semanal de ovinos (15/03 al 21/03) tuvo una caída de 77% y quedó en 4.799 animales. El acumulado anual muestra un leve aumento de 0,2%, en 2020 se van faenando 170.196 ovinos frente a las 169.807 cabezas faenadas en el mismo periodo de 2019.
De acuerdo a los datos del INAC, las ovejas faenadas fueron 2.900 (60,4% de la faena), los corderos fueron 1.475 (30,7%) y los capones industrializadas fueron 262 (5,4%).
En la semana anterior las plantas con más actividad fueron: Frigocerro con 2.050 ovinos, Sidercol SA con 1.295, Somicar con 1.085, Frigorífico Casablanca con 256 cabezas y Frigorífico Cuareim con 113 cabezas faenadas.
En 2020 se van faenando 76.600 corderos, un 1,2% por encima del nivel registrado en el mismo periodo de 2019, las ovejas faenadas llegan a 55.913 (+2,6%), los capones llegan a 27.755 (+ 7,8%) y las borregos industrializados son 8.627 (-34,2%).
El Ing. Agr. Andrés Alayón, presidente de la Asociación Agropecuaria de Dolores (AAD), dijo que se está trabajando junto al resto de la cadena agrícola en la elaboración de un protocolo de trabajo para evitar la propagación del coronavirus.
Indicó que se están manteniendo reuniones con transportistas, exportadores y otros actores de la cadena para definir una línea de acción que sea sencilla de aplicar por parte de toda la cadena, “desde la cosecha, el acopio, el transporte, hasta llegar a los puertos”.
Alayón resaltó que la salud de los operarios, transportistas, productores, técnicos y de las diferentes personas que trabajan en la actividad, “es lo primero y es lo fundamental”. Por eso contar con un protocolo de trabajo ayudará a que la agricultura siga produciendo, generando trabajo, exportando y sea uno de los motores para sacar a la economía del país de este difícil contexto, “que hoy nos toca atravesar”.
Explicó que el objetivo es lograr un protocolo para toda la cadena y que sea coordinado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) por intermedio del Ing. Leonardo Olivera quién es el nuevo director de Servicios Agrícolas del MGAP.
Alayón también señaló que la AAD elaboró un protocolo para la cosecha, que apunta a seguir un patrón de comportamiento entre las personas que están participando de la recolección de los cultivos.
Jornada de marcadas ganancias en principales mercados financieros y leve recuperación en el crudo. Wall Street encontraba alivio en las nuevas políticas de liquidez (“ilimitada”) de la Reserva Federal y optimismo por paquete fiscal de U$S 2.000 millones bajo tratamiento en el Congreso. El comunicado oficial de EE.UU. sobre progreso con China para cumplir con fase 1 del acuerdo comercial aportó ligero optimismo.
La soja tuvo leves ganancias. Se mantiene incertidumbre en torno a la logística en Sudamérica, pero sin mayores interrupciones por el momento. Se genera oportunidad en Estados Unidos, donde las cadenas de suministro en sector agropecuario no estarían sufriendo alteraciones. De todas formas, se recuerda que el gigante asiático permanece muy activo originando en Sudamérica y posiblemente seguirá en este sentido, en caso de no mediar mayores complicaciones en el abasto.
El maíz tuvo leve suba, en un contexto de debilidad ante incertidumbre sobre futuro del etanol. El deterioro sufrido por los precios del crudo y la caída en la demanda de aquel en Estados Unidos golpean a esta industria. De todas formas, reciente dinamismo en el sector externo (fuertes compras de China) y firmeza en demanda para forrajera aportaron respaldo.
El trigo logró cerra prácticamente a la par. La debilidad del dólar frente a las principales divisas del mundo retiró presiones, aportando competitividad al trigo americano. En tanto, demanda interna activa por parte de molinos, que han estado comprando trigo de calidad para satisfacer mayor consumo minoristas ante el avance del coronavirus, sumó respaldo.
Los ministros de Agricultura de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia y Perú mantuvieron una videoconferencia el lunes para debatir la armonización de normas y garantizar la fluidez del tránsito de mercaderías y el abastecimiento de alimentos en la región durante la pandemia del coronavirus.
La reunión fue realizada por iniciativa de la ministra de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, Tereza Cristina, y organizada en el ámbito del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), cuya secretaría técnica está a cargo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
“Es indispensable nuestro alineamiento en el más alto nivel político, que deberá también reflejarse en instrucciones ágiles y claras para el plan operacional a las autoridades fronterizas”, dijo la ministra brasileña sobre el encuentro.
Participaron de la reunión virtual Tereza Cristina y sus colegas Luis Basterra (Argentina), Antonio Walker (Chile), Rodolfo Max Friedmann Alfaro (Paraguay), Carlos María Uriarte (Uruguay), Jorge Luis Montenegro Chavesta (Perú) y Beatriz Eliane Capobiano Sandoval (Bolivia), además de representantes de los ministerios de Infraestructura y de Relaciones Exteriores de Brasil.
Bajo la coordinación del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), foro ministerial de consulta y coordinación de acciones regionales que está hoy bajo la presidencia temporaria de Chile, será elaborado un documento con protocolos homologados para garantizar el libre tráfico del transporte de cargas por carretera entre los países, incluyendo también a Colombia.
Los ministros y ministras decidieron crear un canal de comunicación por WhatsApp para intercambiar informaciones con mayor rapidez sobre eventuales problemas que pudieran ocurrir. Todos afirmaron que, pese al cierre de fronteras terrestres para pasajeros de otros países, no hay restricciones para las cargas agropecuarias.
“Necesitamos anticiparnos a lo que pueda ocurrir en caso de que la situación empeore”, dijo la ministra Tereza Cristina, recordando que mantener los corredores sanitarios es garantizar no solo las exportaciones sino también el abastecimiento local. “Tenemos una gran responsabilidad al sumarnos a estos esfuerzos: garantizar el abastecimiento y el mantenimiento de las cadenas de alimentos, del productor al consumidor final”, indicó la ministra brasileña.
El director general del IICA, Manuel Otero, celebró la realización de la reunión virtual en el ámbito del CAS y la consideró como una iniciativa que servirá para evitar una mayor ralentización de los intercambios comerciales, potencialmente lesivos para las cadenas de suministro.
“Hoy más que nunca, ante esta situación de emergencia mundial, se hace necesario mantener el abastecimiento de alimentos a toda la población, en especial a los sectores menos favorecidos», dijo Otero.