Manuel Artigas, responsable de I+D del área Semillas de ADP, dijo que la empresa tiene una paleta con amplias opciones para los esquemas de producción en la próxima siembra.
De cara la campaña de invierno que se aproxima, es prudente analizar un cúmulo de factores para poder encararla, y poder tomar las mejores decisiones en cada sistema, señaló el ingeniero agrónomo Manuel Artigas, responsable de Investigación y Desarrollo (I+D) del área Semillas de ADP.
“Si bien no sabemos cómo terminará la campaña de verano, sí sabemos que hay una gran heterogeneidad de situaciones generadas por la variabilidad de las lluvias y los manejos realizados. Algo que podemos intuir es que, en las zonas donde se mantenga el régimen de precipitaciones por debajo de lo normal, posiblemente entremos a la siembra de invierno con niveles de nitrógeno elevados, lo que podría ser utilizado por cultivos de invierno sembrados temprano, para evitar que se lixivien”, explicó Artigas.
Indicó que la gama de opciones invernales para esta campaña “es interesante”, desde gramíneas como trigo, cebada y avena, hasta oleaginosas como colza y carinata. “Todas con sus particularidades y diferencias, pero con gran capacidad de articularse en esquemas productivos diversos, apuntando a disminuir la exposición al riesgo de sembrar un solo cultivo”, comentó.
Por otra parte, analizó que “la gran inestabilidad en los mercados genera la incertidumbre de saber qué cultivo, a priori, puede ser más rentable, uno que se comercialice en la región (como el trigo), uno que su referencia de precio esté en Chicago o en la bolsa de valores de Francia, y/o asociado al precio de los combustibles. “Todo esto conlleva a que la decisión de qué sembrar se vuelva más compleja y, por ende, una de las opciones sea hacer de todo un poco. Para que esto sea rentable, o más seguro, debe hacerse con planificación, intentando pedirle a cada cultivo lo que puede dar, ubicándolo donde mejor responda y genere mayor impacto al sistema”, analizó.
Que los meteorólogos estén pronosticando un año frío y seco, y además, viendo el panorama político de la región (con Argentina un poco desmotivada por las recientes medidas adoptadas por el gobierno y Uruguay en buena sintonía con Brasil), “nos motiva a pensar qué sembrar trigo puede ser una oportunidad de atender la gran demanda que este último país genera. Si bien, estos son supuestos y se basan en especulaciones, parece probable que ocurra”, analizó.
El responsable de I+D del área Semillas de ADP comentó que para los productores que están evaluando la siembra de trigo, las estrategias para este invierno pueden ser dos. Por un lado, buscar alto potencial de rendimiento con los costos más bajos posibles, sin descuidar el cultivo, utilizando materiales que se siembran temprano, con alto potencial y que sean sanos como, Guayabo o Jacarandá.
Agregó que el otro camino, es ir por cultivares de ciclo largo y siembra temprana, que priorizan una mejor calidad de grano y un potencial de rendimiento estable, como Curupay.
Artigas consideró que, independientemente de la estrategia que se elija, o la combinación de ambas, “es indispensable manejar ajustadamente cada uno de estos materiales, para lograr con cada uno la máxima rentabilidad”.
El cultivo de canola crece por sus múltiples beneficios al sistema, desde lo económico-productivo hasta lo operativo, diversificando riesgos e integrándose muy bien a la rotación con soja de segunda. “La estrategia de ADP es apuntar a materiales primaverales, como Igranola 103, que sembrada desde mayo hasta principios de junio permite cosechas tempranas, sobre fines de octubre y principios de noviembre. La soja de segunda se hace con fecha de siembra de primera y no superpone la cosecha con cebada y trigo”, indicó.
Dentro de las avenas para cobertura, pastoreo o doble propósito, Artigas indicó que aparecen herramientas interesantes, como la avena negra Iapar 61, que permite producciones de forraje elevadas, en cortos períodos de tiempo, y sirve para realizar coberturas o verdeos cortos para pastoreo.
Otra opción en avena es Cantara, variedad que puede usarse como doble propósito o exclusivamente para producción de grano. “Por su alta producción de biomasa (fibra y grano) es una alternativa interesante a la hora de realizar conservación de forrajes”, concluyó.
El local es el principal mercado de los productos de la compañía, que tiene su sede en Juanicó, pero el crecimiento en otros destinos se reflejó en el 60% de su facturación.
El año 2020 representa “muchos desafíos”, principalmente vinculados a la “expansión” de la operativa comercial y el registro de productos en la región, señaló a VERDE el director comercial de Proquimur, Antonio Bazzino.
El desarrollo de la operativa comercial en la región queda en evidencia en la facturación actual de la empresa, donde el 60% corresponde a la exportación y el restante 40% lo aporta el mercado local. “Este nivel de actividad en el mercado internacional lo hemos alcanzado antes de lo previsto”, indicó.
Informó que “se viene creciendo en Argentina y en Paraguay”, a la vez que en Bolivia se cerró un año que estuvo dentro de lo previsto. “En este mercado se realizó una nueva alianza comercial con Agropartners, y allí tenemos muy buenas perspectivas a futuro”, señaló el director comercial de Proquimur.
Bazzino sostuvo que en Paraguay y Bolivia la actividad de la empresa es parecida a la operativa en Uruguay; mientras que “en Argentina es diferente, por el potencial de desarrollo” que tiene su socio en el vecino país. “Eso nos genera expectativas”, afirmó. En Argentina la compañía uruguaya trabaja con Atanor, que ofrece sus propios productos y el portafolio de fitosanitarios se completa con los que provee Proquimur.
En el mercado paraguayo se está creciendo “con contenido”, lo que supone ir “reforzando la marca y la filosofía Proquimur. Allí trabajamos con Sul América”, resaltó Bazzino.
La novedad en la estrategia de expansión es Brasil, “donde hay una apuesta a lograr tres objetivos. Por un lado, comercializar el producto registrado a través de acuerdos con otras empresas; adelantó que la mira está puesta en ingresar al mercado de Río Grande do Sul, que es uno de los estados brasileños con mayor producción agrícola. El segundo objetivo es el análisis para ampliar la cartera de registros de Proquimur en Brasil. Y el tercero es la venta de servicios de planta, mediante el abastecimiento de productos a fasón.
La región andina es otra de las novedades de la expansión comercial de la empresa. Se terminó de crear Proquimur Ecuador y Proquimur Perú, que se sumarán a la operativa de la empresa en Colombia.
Sobre el proceso para registrar productos en diferentes mercados, comentó que en la actualidad existen “dos grandes sistemas de registros”. Por un lado está la equivalencia química, donde hay un producto de referencia registrado que tiene determinadas características, y para obtener un registro el interesado presenta un producto que pueda cumplir con esas características, algo que se aplica en Argentina, Paraguay y Brasil.
Y el otro sistema es el de la región andina, que supone una serie de autorizaciones por áreas: salud, ambiente y agrícola, y cada una de ellas realiza un análisis y emiten un dictamen que llega a un comité donde se aprueba o no el registro del producto.
Bazzino indicó que los registros en Uruguay “tienen cosas de los dos anteriores”. Aquí existe un análisis de registro que es “más transparente”, porque que se solicitan datos e informaciones que se pueden controlar. En otros países hay “exigencias importantes” para el registro, pero luego prácticamente no hay controles en la actividad comercial.
China y cambios
Bazzino se mostró “cauteloso” al analizar la situación sanitaria y comercial de China, debido al impacto del coronavirus en esa nación. “Hubo algunas complicaciones logísticas, eso puede motivar la falta circunstancial de algún producto, hubo una suba de precios, pero entiendo que esa situación tenderá a normalizarse. Es necesario ser medido y no tomar muchos compromisos hacia adelante”, consideró el director comercial de Proquimur.
Respecto a la actividad en el mercado local, que es el principal destino de los productos de Proquimur, el ejecutivo advirtió señales de recuperación y señaló que se va avanzado hacia un negocio con empresas más genuinas, que han ido adaptando su sistema de producción a la situación actual, ya no hay casos de firmas “golondrina” en sector agrícola, dijo.
La asunción de un nuevo gobierno en Uruguay también generó “otro ánimo” entre los empresarios y productores del sector agrícola, valoró. “Estamos confiados en que habrá otro dinamismo y una atención especial al verdadero Uruguay productivo”, comentó.
La empresa cuenta con casi 100 funcionarios, y actualmente está produciendo 4,2 millones de litros. La empresa tiene su centro de operaciones en la localidad de Juanicó, en el departamento de Canelones, y su abanico de productos comprende curasemillas, fungicidas e insecticidas, entre otros.
Bazzino adelantó que la compañía está construyendo una planta de producción de herbicidas, que incrementará su oferta en 1 millón de litros.
El trigo tuvo otra jornada de marcadas ganancias, con mayor firmeza en contratos más próximos, dando cuenta de cierta urgencia en la demanda. En Estados Unidos y Europa, las cuarentenas disparan compras minoristas de productos panaderos, generando necesidades en molinos de origina trigo de calidad. A esto se sumó dinamismo en mercados mundiales, con compradores tradicionales buscando recomponer reservas, ante la incertidumbre que genera la pandemia (Irak 1 mill. tn.,. Argelia 0,24 mill. tn. y Tailandia 120.000 tn., etre otros). Todo esto, un marco de rumores sobre posibles limitaciones por parte de exportadores de la región del Mar Negro, de limitar ventas externas para defender abastecimiento interno.
La soja cerró con resultados mixtos, ajustando con ligeras bajas en posiciones más cercanas, en sintonía con los movimientos de la harina.
El maíz reaccionó positivamente, ante la recuperación del crudo y optimismo en demanda externa. Esto último se reflejaría en el reporte semanal de exportaciones de mañana, con rango previsto en 0,9-1,8 mill. tn.
La rueda con contexto favorable para granos. El crudo registraba avances (+3%), apoyado en un aumento semanal de stocks en EE.UU. que resultó menor al esperado (según EIA). El dólar, cedía frente a las principales monedas (índice DXY -1%), ante renovado optimismo por mega paquete de estímulo en EE.UU.
Las posibles restricciones en la logística en zonas de Sudamérica, operaron en sentido similar. Es creciente la incertidumbre sobre el normal funcionamiento en los principales exportadores del hemisferio Sur genera oportunidades para negocios en Estados Unidos.
Martín Cardozo es el presidente de la parte Cerro de la Federación de Obreros de la Industria Cárnica y Afines (FOICA), esa área sindical nuclea a los operarios de los frigoríficos: Marfrig, Canelones, Las Piedras, BPU, Carrasco, Frigocerro, Frigoyi, Las Moras, Casablanca, Matadero Rosario y Somicar.
Cardozo dijo en el programa Punto de Equilibrio de Radio Carve y revistaverde.uy, que la FOICA Cerro definió un paro a partir del 1° de abril y en principio por una semana.
Señaló que hasta el 1° de abril está abierto el plazo para seguir negociando con el gobierno y las cámaras industriales (CIF y ADIFU). “El paro se realizará siempre y cuando no haya un cambio de actitud por parte del Poder Ejecutivo y las cámaras industriales”.
Cardozo indicó que los trabajadores están solicitando un parate de la actividad, “estamos considerando y llevando los lineamientos del Ministerio de Salud de Pública, los mismos sostienen que durante los primeros días de abril se estará dando el mayor avance del coronavirus”.
Cardozo consideró que en la industria frigorífica “hay miles de trabajadores hacinados y creemos que somos una fuente de riesgo, no solo para los trabajadores sino para la población en general. Por eso tomamos la decisión de parar esa semana, somos un riesgo ambulante y se busca minimizar el impacto”.
El presidente de la FOICA Cerro dijo que el gobierno y las cámaras industriales “no quieren un parate de una semana, en el resto de los puntos tenemos acuerdos”.
Consideró que se quiere parar durante esa semana de abril “por temas de salud”. La actividad “se paró por parte de los empresarios por circunstancias de mercado durante 10 o 15 días en diciembre y enero”, acotó.
El Cr. Esteban de Dotti de AgroHedge indicó que la semana pasada terminó siendo la peor para Wall Street desde octubre de 2008 cuando estalló la crisis inmobiliaria en Estados Unidos. Señaló que algunos operadores tales como Goldman Sachs, anunciaban una contracción del 24% en la economía de los Estados Unidos, lo que se traduciría en una caída récord del producto bruto interno para el primer trimestre del año. A la vez, que la estimación del gobierno marcaba que la tasa de desempleo podía llegar a 30% en el segundo trimestre de 2020.
Con este panorama los índices bursátiles cerraron la semana con abruptas caídas, el Dow Jones cedió 17%, el S&P500 un 15% y el Nasdaq perdió un 12%.
Dotti describió que para contrarrestar lo anterior, el presidente Donald Trump anunciaba un importante paquete de estímulos económicos mientras que el Congreso también buscaba ampliar las medidas de apoyo a la economía. Sin embargo, la semana pasada no se logró reunir el apoyo del Congreso, lo que llevó a nuevas caídas en la bolsa al comienzo de esta semana.
Dentro del mar de malas noticias, “se destacó casi como la única nota positiva el hecho de que Amazon contratará unos 100.000 trabajadores para poder cumplir con los pedidos y un aumento del valor hora”.
Finalmente el acuerdo del paquete de estímulos se logró en la jornada de ayer, lo que llevó a importantes subas, el S&P500 aumentó casi un 10%, el Dow Jones un 11,3% y el Nasdaq un 7,8%. Hoy el S&P500 subió un 1,15% y el Dow Jones un 2,39% (quedó en 21.200 puntos).
La reserva Federal anunció también que aumentará el programa de bonos tanto como sea necesario y el Presidente Trump dijo también que se terminaría con la cuarentena por el coronavirus luego de Pascuas. El paquete total asciende a casi US$ 2 billones (dos trillones según cómo se cuenta en inglés), para graficar la cifra, Dotti señaló que equivale a 30 veces el PBI de Uruguay.
Por su parte, el petróleo hoy cotizó en US$ 20,21 (WTI) y US$ 27,27 (Brent). Sigue navegando en precios muy bajos, si bien tuvo cierta recuperación acompañando la recuperación de los mercados financieros.
Estados Unidos intervino hoy en la guerra de precios que se iniciara días atrás Arabia Saudita con Rusia. El Secretario de Estado, Michael Pompeo, habló con el príncipe heredero Mohammed Bin Salman en la víspera de una conferencia telefónica entre los líderes del Grupo de los 20 sobre la pandemia global y sus consecuencias económicas.
Pompeo le solicitó al príncipe básicamente que suspenda la idea de inundar el mercado con petróleo, y le planteó que Arabia Saudita tiene una oportunidad real de estar a la altura de las circunstancias y tranquilizar el mercado de energía y financiero, cuando el mundo enfrenta una grave inestabilidad económica.
Dotti señaló que en algunos operadores ya están hablando que se puede estar formando un nuevo cartel que podría manejar el precio mundial del petróleo (Arabia Saudita o la OPEP + EEUU).
Agregó que la Agencia Internacional de Energía (AIE) informó que los stocks de petróleo aumentaron levemente, por debajo de lo que estimaban los analistas privados para esta semana. Igualmente “ya llevamos nueve semanas con aumento en los stocks de petróleo de Estados Unidos y se están llenando todos los puntos de almacenaje. Muchos operadores ya están viendo este hecho como un problema real”. Por otro lado, la AIE, informó que los stocks de gasolina disminuyeron levemente esta semana.
En este año 2020 el valor acumulado de la carne bovina llega a US$ 4.134 por tonelada peso canal, dicha cifra representa un incremento de 17% frente al registrado en el mismo período del año 2019, de acuerdo a los datos aportados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Durante la semana que fue del 15 al 21 de marzo, el ingreso medio de exportación (IMEx) semanal de la carne bovina alcanzó un valor de US$ 4.364 por tonelada peso canal.
En tanto para la carne ovina, el valor acumulado llega a US$ 4.712 por tonelada peso canal, dicha cifra está un 11,5% al valor registrado en el mismo período del año 2019, de acuerdo a los datos del INAC.
Durante la semana que fue del 15 al 21 de marzo, el ingreso medio de exportación (IMEx) semanal de la carne ovina alcanzó un valor de US$ 5.274 por tonelada peso canal.
La FAO, que es la agencia de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura emitió un informe en el que señala que el avance del coronavirus está afectando al suministro como a la demanda de alimentos.
Señala que el suministro se verá interrumpido debido al impacto de la enfermedad en la vida y el bienestar de las personas, pero también a los esfuerzos de contención que restringen la movilidad y a los mayores costos de hacer negocios debido a las limitaciones en las cadenas de suministro y a la restricción del crédito.
La FAO sostiene que los cierres de fronteras, las cuarentenas y las interrupciones de los mercados, motivan que la cadena de suministro y el comercio podrían limitar el acceso de las personas a fuentes de alimentos suficientes, diversas y nutritivas, en especial en los países afectados duramente por el virus o ya afectados por altos niveles de inseguridad alimentaria.
LA FAO indicó que la cadena de suministro de alimentos es una compleja red que implica a productores, insumos agrícolas, transporte, plantas de procesado, transporte marítimo, etc. A medida que el virus se propaga y los casos aumentan, y se refuerzan las medidas para frenar la propagación del virus, existen muchas formas en que el sistema alimentario mundial será puesto a prueba y sometido a tensión en las próximas semanas y meses.
Sin embargo, la FAO señala que “ya estamos viendo problemas a nivel de la logística que implica el movimiento de los alimentos (no poder trasladar los alimentos del punto A al punto B), y el impacto de la pandemia en el sector ganadero, debido a la menor capacidad de los mataderos (debido a las limitaciones logísticas y la escasez de mano de obra), de manera similar a lo que ocurrió en China”.
Como resultado de lo anterior, “a partir de abril y mayo se esperan interrupciones en las cadenas de suministro alimentaria”, acota. Sobre la demanda de alimentos considera que en general poco elástica y su efecto en el conjunto del consumo será probablemente limitado, “aunque los hábitos alimentarios pueden verse alterados”.