Nelson Martínez Benia, rematador e integrante del consorcio de firmas Lote 21, se refirió al resultado del remate que realizaron el pasado 2 de abril. Dijo que fue “muy buen remate” y destacó que cada escritorio remató de manera “totalmente virtual” desde su oficina y sin público por el actual escenario de Covid-19.
En ese sentido, explicó que el mercado de reposición sigue muy demandado y que si bien “algunas categorías mostraron porcentajes de venta inferiores” en comparación con el remate anterior, “al mismo tiempo registraron aumento de precios”.
Otras, como en el caso de los terneros “se vendió el 100% de la oferta” y destacó que lo mismo sucedió con la categoría de “novillos de más de tres años”, acotó Martínez Benia.
Por eso subrayó que hubo “buenos valores y colocación más que destacada”. Agregó que “novillos generales y vacas de invernadas con ventas por encima del 90%”.
Además, en el remate N° 151, Lote 21 junto a los productores lograron recaudar $1.036.212 para el fondo Covid-19.
Resultados: Remate N° 151 de Lote 21
Categoría
Máximo
Mínimo
Promedio
Variación
Terneros hasta 140 kg.
3,00
2,40
2,70
-4.93%
Terneros + de 140 kg.
2,60
1,80
2,27
-5.02%
Terneros Generales
3,00
1,80
2,31
-6.10%
Novillos 1 a 2 años
2,08
1,60
1,90
-12%
Novillos 2 a 3 años
1,91
1,63
1,76
-9.28%
Novillos más de 3 años
1,77
1,65
1,71
-7.57%
Terneros Holando
1,80
1,80
1,80
Vacas de invernada
1,48
1,06
1,35
-12%
Ovejas de cría
66,00
60,00
63,00
-6.67%
Corderos/as Destetados
54,04
54,04
54,04
Terneras
2,65
1,80
2,18
4.81%
Terneros / as
2,42
1,85
2,11
0.96%
Vaquillonas de 1 a 2 años
2,18
1,71
1,87
-7.88%
Vaquillonas sin servicio
1,80
1,80
1,80
-1.64%
Vaquillonas preñadas
755,00
650,00
717,50
Vacas preñadas
704,00
602,00
652,00
0.77%
Vientres entorados
1,72
1,59
1,67
5.70%
Piezas de Cría
430,00
299,00
345,68
-13%
Escuche la entrevista completa a Nelson Martínez Benia.
Lucho Cecchini, gerente de Expansión para Latinoamérica de Whyline, explicó que “Whyline, con su producto Fila Virtual, es una compañía que se dedica a optimizar los costos mediante la reducción de los tiempos de esperas, ya sea de personas como de procesos”, es decir “no hacer filas”, y al tiempo resalta: “las estimaciones marcan que las personas pierden dos años de su vida haciendo fila”.
La compañía opera en el mercado desde hace tres años y medio, tiene presencia en varios países y trabaja con diferentes rubros: gobiernos, bancos, supermercados, tiendas gastronómicas, farmacias, salud, logística, agro, entre otros.
Informó que “la plataforma le permite al usuario acceder a una fila virtual y con ello puede saber cuáles son los tiempos de demora e incluso hacer directamente pedidos y gestionar el retiro de ese pedido”.
En esta coyuntura, dijo que “con el tema del Covid-19 Fila Virtual pasa ser un producto de Responsabilidad Social, dado que ayuda a los comercios de cercanía para que las personas sepan en qué momento ir a ese comercio o incluso poder hacer el pedido por ahí y programar una visita con el fin de retirar ese pedido. También estamos ayudando a muchos gobiernos que utilizan nuestra plataforma. En ambos casos buscamos evitar las aglomeraciones”.
La plataforma permite a los usuarios ingresar a una “Sala de Espera Virtual” sin requerir que se encuentren presentes, hasta que sea su turno para ser atendidos, reduciendo ese potencial riesgo.
Recalcó que el objetivo es reducir el tiempo en las esperas, ya sea de personas o de procesos. “Lo que hacemos nosotros es eliminar esas esperas y dar visibilidad del tiempo”.
Con respecto la llegada a Uruguay, dijo que al igual que en Argentina, “estamos desarrollando un modelo de expansión. Contamos con un universo de funcionalidades y productos que pueden acoplarse para gestionar soluciones universales para diversas industrias y necesidades”.
Cecchini indicó que Argentina también están trabajando con los exportadores de granos y algunas terminales portuarias, que buscan evitar el congestionamiento de camiones”.
Florencia Fitipaldo, abogada del Departamento Laboral y Seguridad Social del Estudio Hughes y Hughes, dijo que “actualmente Uruguay no cuenta con una normativa específica que regule el teletrabajo moderno”. Explicó que “sí existe una normativa que regula el trabajo a domicilio, pero el teletrabajo excede al trabajo a domicilio”.
Describió que “Teletrabajo es la actividad que se presta a distancia” y que “no necesariamente debe ser realizada en el domicilio sino que puede ser prestado en cualquier lugar que las partes convengan y es facilitado por las tecnologías de la información de la comunicación (TIC)”.
Agregó que desde el principio de 2019 el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social ha estado trabajando “en un proyecto de ley que regule específicamente esta tarea pero aún no hay marco normativo”.
Destacó que “hay un decreto del 16 de marzo de 2020 que, en función de la emergencia sanitaria declarada en el país, exhorta a los empleadores a instrumentar y promover que los trabajadores realicen sus tareas en sus domicilios y que se debe comunicar a la Inspección General de Trabajo, la realización del teletrabajo”.
Fitipaldo dijo que “una normativa en este sentido debe contemplar acuerdos, como los que existen en la Unión Europea” y que “establece algunos puntos interesantes como tener una característica voluntaria reversible y de esta manera que no sea impuesto sino consensuado”.
También señaló que “se deberán regular distintas condiciones de empleo como el lugar dónde se presta el servicio, tiempos de trabajo y horarios en los que se realiza el labor, medios y herramientas de trabajo, descansos”.
Y subrayó como “muy importante” las “condiciones de seguridad y salud que deben mantenerse en una condición laboral”.
Escuche la entrevista completa a Florencia Fitipaldo.
La pandemia de Covid-19 está generando múltiples efectos a nivel global, sobre el el impacto en la actividad ganadera, Gonzalo Ducós, coordinador ganadero de Fucrea y director de la consultora Agrofocus, dijo que es imposible analizar y brindar opinión sobre lo que está pasando. “Hay que parar la pelota y pensar lo que debemos hacer, para que el rebote nos encuentre mejor preparados y podamos capitalizar ese momento”.
Ducós señaló que “llama la atención la velocidad de los cambios, que es vertiginosa y la falta de previsibilidad que tienen algunas cosas”.
Por eso dijo que “no es momento de opinión sino de dar un mensaje” y llamó a “parar la pelota y darse el tiempo para poder pensar. Estamos teniendo tiempo” porque las actividades cotidianas han disminuido y “algunos estamos más ociosos por la escasa demanda laboral o por como estamos desarrollando nuestro trabajo”, señala Ducós.
En ese sentido, señaló que “hay que mirar esto como lo que es, una crisis muy importante y muy dolorosa para muchos sectores y para todo el país”, pero “debemos tener la fortaleza para poder pensar más allá, porque que van a existir tiempos de cambios y mejoras en el futuro cercano”. Eso “nos debe hacer salir de esta situación de ansiedad, aunque se nos hace muy difícil”.
También señaló la oportunidad de “estar cerca” pese a que “esto nos está poniendo una restricción en el poder ser humanos, de juntarnos y comulgar juntos”.
Indicó que “una vez más la tecnología se adelantó a nuestras necesidades” y “hoy utilizamos un montón de herramientas desconocidas que nos brindan un servicio que de no haber padecido esto, no las utilizaríamos y eso está generando y va a generar oportunidades muy buenas”.
Los directores de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), QU Dongyu, de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevedo, emitieron una declaración conjunta en la que señalan que: Millones de personas en todo el mundo dependen del comercio internacional para su seguridad alimentaria y sus medios de vida. A medida que los países avanzan en la adopción de medidas destinadas a detener la expansión de la pandemia del COVID-19, debe tenerse cuidado de reducir al mínimo las posibles repercusiones en el suministro de alimentos o las consecuencias imprevistas en el comercio mundial y la seguridad alimentaria.
Cuando actúen para proteger la salud y el bienestar de sus ciudadanos, los países deben garantizar que ninguna medida relacionada con el comercio interrumpa la cadena de suministro de alimentos. Esas perturbaciones, que incluyen limitar la circulación de los trabajadores de la industria agrícola y alimentaria y aumentar los retrasos en las fronteras para los contenedores con alimentos, dan lugar al deterioro de los productos perecederos y al aumento del desperdicio de alimentos. Las restricciones al comercio de alimentos también podrían estar vinculadas a preocupaciones injustificadas sobre la inocuidad alimentaria. Si se materializa esa hipótesis, se interrumpiría la cadena de suministro de alimentos, con consecuencias especialmente acusadas para las poblaciones más vulnerables y que padecen mayor inseguridad alimentaria.
La incertidumbre sobre la disponibilidad de alimentos puede desencadenar una ola de restricciones a la exportación, generando escasez en el mercado mundial. Esas reacciones pueden alterar el equilibrio entre la oferta y la demanda de alimentos, dando lugar a picos de precios y a una mayor volatilidad de los mismos. Hemos aprendido de crisis anteriores que esas medidas son muy perjudiciales para los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos, así como para los esfuerzos de las organizaciones humanitarias para adquirir alimentos destinados a quienes los necesitan de manera desesperada.
Debemos impedir que se repitan esas medidas perjudiciales. En momentos como éste es cuando más se necesita la cooperación internacional. En un contexto de confinamientos provocadospor el COVID-19, hayque hacer todo lo posible para asegurar que el comercio fluya tan libremente como sea permisible,sobre todo para evitar la escasez de alimentos. Del mismo modo, también es fundamental proteger a los productores de alimentos y a los trabajadores del sector alimentario en el ámbito de la elaboración y la venta al por menor, a fin de reducir al mínimo la propagación de la enfermedad dentro de este sector y mantener las cadenas de suministro alimentario. Los consumidores -en especial los más vulnerables- deben seguir pudiendo acceder a los alimentos dentro de sus comunidades bajo estrictos requisitos de inocuidad.
También debemos asegurarnos de que la información delas medidas sobre el comercio, los niveles de producción, consumo y existencias de alimentos -así como los precios-, esté disponible para todos en tiempo real. Esto reduce la incertidumbre y permite a los productores, consumidores y comerciantes tomar decisiones informadas. Sobre todo, ayuda a contener el pánico en las compras y el acaparamiento de alimentos y otros artículos esenciales.
Ahora es el momento de mostrar solidaridad, actuar con responsabilidad y sumarse a nuestro objetivo común de incrementar la seguridad y la inocuidad alimentarias y la nutrición y mejorar el bienestar general de la población de todo el mundo. Debemos garantizar que nuestra respuesta al COVID-19 no cause involuntariamente una escasez injustificada de artículos esenciales y agrave el hambre y la malnutrición.
“El Gobierno está pensando en el día después de esta epidemia, mientras trabaja para los uruguayos que necesitan una voz de tranquilidad”, aseguró el presidente Luis Lacalle Pou, e instó nuevamente a la población “a no salir de sus casas si no lo tienen que hacer”. Desde su punto de vista, “la mayoría ha sido generosa y solidaria con el resto de los uruguayos, pero aún hay gente que no respeta las exhortaciones del Gobierno”.
“Tenemos que cuidar a los uruguayos que pueden verse contagiados con los contactos”, dijo. En ese sentido, previo a la próxima Semana de Turismo, recordó que aún hay muchas zonas del país donde la epidemia no llegó, por lo cual solicitó a quienes pensaban salir que no lo hagan.
El mandatario precisó varias medidas y decisiones; con respecto a la educación, anunció que se extiende la suspensión de clases indefinidamente. Adelantó que, de ser posible, el próximo miércoles 8 se presentará un plan para que algunos alumnos con determinadas características, en algunas regiones, puedan retomar sus vidas como estudiantes.
“Seguimos intentando tomar medidas para paliar la situación económica de miles de uruguayos”, manifestó. En este sentido, dijo que hay reclamos justos y que se procuran los recursos para paliar la crisis.
Detalló el apoyo para unos 10.000 monotributistas por régimen del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) que recibirán un subsidio por dos meses de 6.700 pesos mensuales. Por otro lado, unas 67.000 empresas unipersonales se verán beneficiadas por préstamos de 12.000 pesos a pagar en 24 cuotas a partir de julio.
Paralelamente, el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) y la Agencia Nacional de Vivienda difirieron dos cuotas para el final del período de pago de los préstamos. Además, hay una garantía de alquileres a través del Estado para personas en seguro de paro que sustentará un 50 % y habrá un subsidio para la otra mitad.
Señaló que el Banco Central tomó una medida para “aflojar el cinturón” a los uruguayos que no están pudiendo cumplir con sus obligaciones por falta de ingresos con respecto a los créditos al consumo, las corporativas de ahorro y crédito y las instituciones financieras.
También indicó que se extendió la cobertura para que ningún médico quede fuera del Banco de Seguros del Estado y el seguro de paro parcial para todos los uruguayos, al 31 de mayo de este año.
Haciendo lugar a los reclamos recibidos, el presidente destacó que se realizará una publicación de precios y seguimiento del stock de los productos, tanto de la canasta sanitaria como de la básica, porque se constataron importantes aumentos.
El mandatario aseguró que Uruguay no está en el grupo de países con la peor situación sanitaria y dijo que la infraestructura y el personal de la salud están preparados, no hay falta de camas o lugares en los centros de cuidados intensivos. Puntualizó que, según las proyecciones, no habrá problemas en la próximas tres semanas y reiteró que estas dos semanas son de vital importancia.
Consultado por los medios informativos sobre el envío al seguro de paro de 500 trabajadores de la salud, el ministro del área, Daniel Salinas, indicó que en esta jornada el Departamento de Fiscalización remitió a las empresas de salud una comunicación para que rindan cuentas de sus acciones, con la finalidad de asegurar la correcta asistencia a la población.
“La población uruguaya debe estar tranquila porque recibirá todos los servicios de salud que necesita y merece en estos momentos”, aseguró en referencia a la crisis que atraviesa Uruguay a consecuencia de la COVID-19.
Álvaro Ambrois, presidente de Conaprole, anunció que “se creó una prima especial por un monto de US$ 3 millones para repartir entre los productores remitentes de la cooperativa”.
Explicó que esto es el trabajo que realiza la cooperativa, donde “tratamos de maximizar el precio y volcar todo lo que se pueda y más aún en un escenario complejo como el que estamos viviendo”.
El monto que corresponde a cada productor será cobrado en dólares y oscilará en US$ 0,134 por kilo de sólido remitido durante el trimestre diciembre, enero y febrero. Para complementar esto se tomará como referencia el promedio del mejor respaldo del capital lácteo de los tres meses.
Ambrois dijo que “es de libre disponibilidad independientemente de las deudas que tenga el productor”. Esta partida estará disponible en las cuentas de los productores a partir del 8 de abril.
A su vez, anunció que “para marzo el precio de leche remitido por los productores no sufre modificaciones en comparación con el mes anterior”.