Ignacio Bartesaghi, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales y director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica del Uruguay, dijo que no termina de entender qué le pasa a Uruguay, “porque sigue sin responderle a China, haciendo referencia al interés del gigante asiático de acordar un tratado de libre comercio con Uruguay”.
Considera que como país “deberíamos dar señales y respuestas, es claro que Uruguay necesita mejorar las condiciones de acceso a los mercados y además, debe avanzar en acuerdos de cooperación para poder hacer mejores negocios”.
Destacó que desde la campaña electoral tanto el presidente Luis Lacalle Pou como el canciller Ernesto Talvi señalaron que “quieren un Uruguay abierto”.
Subrayó que “Uruguay necesita tomar definiciones, China es el primer comprador mundial de alimentos y tenemos malas condiciones de acceso para esos productos”.
Bartesaghi explicó que Uruguay le exporta a China unos US$ 3.000 millones por año pero “paga muchos aranceles”. Por eso “no logro comprender por qué Uruguay no acelera su respuesta, cuando desde China “nos dicen que quieren cerrar un TLC con Uruguay”.
Acerca de la situación mundial a raíz de la pandemia de coronavirus, el catedrático indicó que “es difícil buscar certezas en el mundo de hoy” porque “está bastante complicado”.
Recordó que en un fin de semana el mundo tuvo 4.000 millones de personas en confinamiento, “algo que no había ocurrido en la historia de la humanidad”. Por eso catalogó que “esta crisis es incomparable”. En ese sentido, dijo que post coronavirus se imagina “un mundo distinto”.
Para Bartesaghi no habría cambios sustanciales en la manera de relacionarnos con el mundo “pero van a cambiar las políticas de los Estados” porque “esta crisis puso arriba de la mesa un problema de agenda global”.
Por eso enfatizó nuevamente en que “Uruguay tiene que moverse muy rápido, porque tiene las condiciones para hacerlo, es un país pequeño y además tiene condiciones de competitividad a nivel agroindustrial”.
Sentenció que “Uruguay tiene un mal acceso preferencial por la falta de acuerdos comerciales”. Pero “es un país respetable que puede tener muy buenas condiciones para captar inversiones”. Además, resaltó “el buen manejo de la crisis sanitaria, eso nos pone en un lugar distinto”.
Escuche la entrevista completa a Ignacio Bartesaghi.
El Ing. Agr. Álvaro Núñez, presidente del Instituto Nacional de Semillas (INASE), dijo que luego de prácticamente dos años sin reuniones, “la comisión que trabaja en la habilitación de nuevos eventos biotecnológicos se volvió a reunir”.
Recordó que Uruguay ofrece muchas garantías a la hora de liberar nuevos eventos biotecnológicos porque participan varios ministerios. Agregó que hay muchos eventos que ya pasaron todos los requisitos de la Comisión de Gestión del Riesgo (CGR), “pero se trancaron en la fase política”.
Nuñéz indicó que la CGR volvió a ser presidida por el MGAP, “eso implica, en cierta medida que el ministerio productivo está priorizando el tema. Eso facilitará todo lo que sea aprobación o no de eventos, mediante una respuesta más ágil”. Pero, “si lo técnico está todo aprobado, el lanzamiento de un evento debería ser rápido”.
Sobre el trabajo del INASE en emergencia sanitaria, sostuvo que se sigue desarrollando la actividad y “eso muy importante”. A tal punto que “hubo trámites que empresas argentinas quisieron hacer a través de INASE, por el parate de actividades del vecino país por la pandemia de Covid-19”.
Sobre el marco de acción de INASE en “la nueva normalidad”, Núñez destacó que “el cuello de botella que podría tener INASE estaba a nivel de laboratorio”. En ese sentido, destacó la elaboración de un protocolo para mantener el ritmo de trabajo, “separando a quienes trabajan en dos turnos diarios y creando dos equipos independientes para evitar las aglomeraciones y otros inconvenientes”.
En otro orden, indicó que “el objetivo del INASE es garantizar el uso de semilla de calidad” y en ese sentido “el instituto viene trabajando muy bien con un equipo profesional y joven”. Desde su rol de presidente señaló que su objetivo apuntará “a seguir ganando eficiencia, agilidad en la respuesta y usar los recursos que tiene INASE de la mejor manera posible”.
Sobre el control del comercio de semillas, Núñez dijo que “durante los últimos dos años hubo una presencia muy importante de INASE en el campo, tanto con productores como con empresas” y eso “tuvo sus frutos porque se marcaron irregularidades, sancionando a quienes correspondía”, lo que permite “ir limpiando la cancha”. Subrayó que “el sector tiene clara la posición de INASE y la respeta”.
Con respecto a la próxima zafra de verano, Núñez considera “como algo difícil que existan problemas con la disponibilidad de semillas de soja”, ya que “la zafra de producción de semillas soja tuvo buena calidad y eso hace prever que habrá una buena producción de semillas para la próxima zafra”.
No obstante, advirtió que “en maíz puede llegar a haber algún inconveniente”. En este cultivo para la mayoría del área “somos dependientes de Argentina” y cualquier movimiento que altere el comercio de semillas de maíz, puede generar “interrogantes”.
Esteban Dotti, integrante de Agro Hedge, dijo que “la situación entre Estados Unidos y China sigue muy tensa”. Explicó que durante la jornada operativa del lunes 1º de junio, “la soja comenzó con pérdidas pero luego logró mantener su precio”.
Recordó que “China ordenó a las principales empresas estatales la suspensión de compras de granos de Estados Unidos”. Esa supuesta decisión fue motivada luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara medidas restrictivas para ciudadanos de Oriente.
Dotti añadió que “si bien (Trump) no anunció medidas concretas a nivel comercial, sí dijo que le quitaría a Hong Kong el estatus preferencial que tiene con Estados Unidos para determinadas cosas” y advirtió que “suspendería visas a estudiantes chinos en EEUU”. Estas declaraciones aumentaron “las tensiones y llevó a que China tome esa drástica decisión”.
Al final de la tarde “se conoció que China de todas maneras compró unas 200 mil toneladas de soja estadounidense” y eso “generó la especulación de que la noticia anterior había sido una movida con el objetivo de bajar los precios”.
El lunes, la soja comenzó con caídas de US$ 3 por tonelada, rompiendo y revirtiendo la tendencia alcista que mostraba en días anteriores. Pero al cierre de la jornada logró estabilizarse y culminó en US$ 309 por tonelada.
Daniel Beleratti, presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica, consideró que Uruguay exportará entre US$ 500 y US$ 600 millones por debajo de lo exportado en 2019. Indicó que la situación que atraviesa la industria frigorífica era conocida por el anterior gobierno y también por el actual, “por eso se busca avanzar en mejorar la devolución de impuestos, habilitar la importación de ganado en pie y contar con la prefinanciación de exportaciones”.
Sobre los mercados, Beleratti dijo que deben seguirse minuto a minuto, “algo que nunca imaginamos”. Describió que “desde hace 15 días” en China “volvió a pasar lo mismo que sucedió en noviembre de 2019”. El gobierno chino “a raíz de que el precio de la carne de cerdo subió mucho, puso en el mercado una gran cantidad de toneladas de carne de cerdo que tenía en stock” y a eso le sumó la habilitación para “el ingreso de carne vacuna a través del canal gris (Hong Kong y Vietnam)”.
De esa manera, Beleratti relató que “nos plantearon nuevamente bajar el precio de la mercadería que ya está navegando”. Y también “renegociar contratos firmados por mercadería que ya está producida y que será exportada en las próximas semanas”.
Subrayó que “está pasando lo mismo que pasó hace seis meses”. Recordó que “hace seis meses los cortes delanteros bajaron su precio de US$ 6.800 por tonelada, a US$ 4.800 por tonelada”. Y cuando se retomó la corriente comercial, a principios de marzo, “el precio por tonelada era de US$ 4.000 y actualmente quieren pagar los mismos cortes entre US$ 3.000 y US$ 3.400 por tonelada”.
Beleratti hizo la salvedad que “hay algunos importadores que respetan los contratos”. Pero “entre el 50% y el 60% de lo embarcado desde el 15 de marzo a la actualidad, está en esta situación”.
“Es realmente increíble”, reflexionó y sostuvo que “es casi imposible trabajar así”. Beleratti destacó que la situación económica de la industria frigorífica uruguaya es complicada. En este sentido, dijo que “se hacen los negocios sabiendo que no hay margen”, trabando por debajo del costo fijo, “pero absorbiendo los costos variables para tratar de mantener a la empresa funcionado”.
En este escenario, recordó que “Europa quiso hacer lo mismo que China”, aunque reconoció que actualmente “empezó a levantar el teléfono y a pedir cotizaciones y tal vez para julio o agosto se pueda solucionar la situación para el envío de los cortes traseros a Europa”. Aunque “está ofreciendo precios que son los más bajos de los últimos 20 años”.
El otro mercado importante para las carnes uruguayas es Israel, pero (hasta el momento de la entrevista) no se habían alcanzado acuerdos. Uruguay tiene 12 plantas uruguayas que faenan kosher para ese país. En Paraguay y en Argentina están realizando faenas kosher. Uruguay no avanzó fuerte “por un tema de precio”. Explicó que “el ganado en Uruguay vale US$ 1 más que en Brasil, Paraguay y Argentina, con esa situación dichos países pueden negociar de mejor manera”. Con este panorama, “tenemos una situación muy complicada hacia adelante”.
El presidente de la CIF recordó que en el ejercicio cerrado en setiembre de 2019, “de las 26 plantas frigoríficas que hay en Uruguay 25 tuvieron resultado económico negativo y esa situación ha empeorado significativamente”.
Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), dijo que se tiene “la expectativa” de que el precio provisorio de la zafra 2019/20 “mejore en relación a la de la zafra pasada”.
Explicó que esa expectativa se fundamenta en que “los negocios de esta nueva zafra vienen más adelantados frente al ritmo que teníamos el año pasado”. A la vez, que los valores de comercialización se han incrementado entre 15% y 18%.
Por eso dijo que “si hay mejores negocios y una mejora en la ecuación industrial, tenemos elementos para pensar que el precio provisorio de esta zafra tiene que ser mejor a la zafra pasada”.
Lago sostiene que “el costo industrial tiene una baja en esta zafra por la mejora del tipo de cambio” y además “se ha podido vender más volumen y más temprano”.
La cosecha de arroz en Uruguay terminó la semana pasada y “transcurrió de buena manera”, destacando “un buen nivel productivo”. Dijo que “el rendimiento promedio fue de 8.550 kg/ha, que es el segundo mayor de la historia.
Lago explicó que “actualmente se lleva vendido entre 35% y 40% de la producción de arroz” y frente “al año pasado la corriente comercial es muy buena”, pero “este volumen no está alejado del promedio histórico”.
Con respecto al precio de la zafra 2018/19, si bien se había fijado un provisorio de US$ 9,03 (incluyendo el descuento del fondo arrocero y devolución de impuestos), aún no han podido llegar a un acuerdo con la industria por lo que “estamos definiendo el precio a través de arbitraje”.
Federico García Lagos, gerente de negocios ganaderos de Copagran, dijo que a partir del próximo remate pasarán a integrar el staff de empresas de Pantalla Uruguay.
Garcia Lagos señaló que “es un honor que nos hayan recibido en este tan prestigioso consorcio” y agregó que se trata de “un gran desafío y un gran honor”.
Recordó que Copagran trabaja en negocios rurales desde que su fundación, hace 15 años. Indicó que en toda la zona de influencia de Copagran, “la demanda de ganado se ha ido incrementando durante los últimos años, ya que hay una clara tendencia hacia sistemas mixtos”.
A raíz de esto, “vemos una oportunidad y también detectamos que las ventas virtuales serán una pata más para seguir desarrollando el negocio”.
Copagran trabaja en el mercado ganadero con un sistema abierto, con opciones para los socios de la cooperativa pero también para cualquier productor que quiera utilizar sus servicios.
El ejecutivo de la cooperativa añadió que “de esta manera podemos ofrecer esta herramienta a toda nuestra cartera de clientes y también ser una opción para otros productores”.
Escuche la entrevista completa a Federico García Lagos.
Piero Gelmini, gerente general de Control Union Uruguay (empresa que se dedica, entre otros servicios, al control de cantidad y calidad de mercaderías), dijo que hasta el momento “se llevan embarcadas 760 mil toneladas de soja”. Ese volumen “fue cargado a 17 barcos que salieron del puerto de Nueva Palmira y también de Montevideo”.
Sobre los destinos, explicó que el 55% fue a China, el 35% a Egipto y un 10% se dirigió a otros destinos, como: Turquía, Túnez o Líbano.
Agregó que en el puerto de Montevideo se han cargado 120 mil toneladas, mientras que las otras 640 mil se cargaron en el puerto de Nueva Palmira. “Hasta el momento hubo seis barcos que cargaron en Nueva Palmira y luego, en Montevideo, sumaron al menos unas 10.000 toneladas, cifra que depende del río y el buque”.
Gelmini dijo que si bien “la calidad de la soja este año es buena”, advirtió que “no es excepcional como fue el año pasado”. Esta zafra “comenzó con un porcentaje alto de granos dañados pero luego fue bajando” y subrayó que el total de granos dañados “estará en torno al 5%”, mientras que “el año pasado estuvo en torno de 3,5%”.
Señaló que la presencia de malezas cuarentenarias se detectó en aproximadamente el 20% de los camiones que ingresaron a los acopios”. De todas maneras, Gelmini señaló que este año “hubo mucha soja que no fue destinada a China” y eso permitió “encontrar soluciones a los lotes donde se detectaba la presencia de malezas prohibidas por China”.
Asimismo destacó que “la problemática de malezas en la soja cosechada ha mostrado una mejora continua”, pese a que “siempre aparece porque hay malezas difíciles de controlar” pero sostuvo que “se nota el manejo por parte de los productores”.