Después de 15 años de trabajo impulsando la instalación de una terminal portuaria en la laguna Merín, los empresarios y las instituciones públicas involucradas intentan dar un paso adelante hacia la concreción de ese proyecto.
Con ese objetivo se realizó este semana el seminario “Laguna Merín: desafíos y oportunidades”, organizado por la Presidencia de la Cámara de Representantes, la Escuela de Gobierno y la Intendencia de Cerro Largo, en momentos en que se logró consolidar el consorcio asociado a ese proyecto, dijo el empresario Carlos Foderé, el miércoles 30 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
El proyecto Terminal Tacuarí impulsa la construcción de una terminal logística multipropósito en la desembocadura del río del mismo nombre, enmarcado en la creación de una hidrovía en la laguna.
“La terminal contribuiría con el desarrollo de la producción agrícola en Cerro Largo, Treinta y Tres, parte de Tacuarembó y Rivera, abriendo así un nuevo canal comercial con Brasil”, dijo Foderé.
Señaló que además de la producción agrícola de secano y el arroz, que son la base del proyecto, hay otros sectores involucrados en este tema como la madera, el cemento, los fertilizantes, entre otros.
Una de las principales limitantes es el requerimiento de un dragado en el río que une las lagunas Merín, en Uruguay, y Los Patos, en Brasil, que es una obra pendiente pero ya tiene autorización”, acotó. Ahora, el presidente uruguayo Lacalle Pou está reactivando ese proyecto para que finalmente pueda concretarse.
El punto fue elegido por sus condiciones naturales, puesto que no tiene limitaciones de profundidad, el predio está ubicado a unos tres kilómetros de la laguna Merín y tiene una extensión de unas 60 hectáreas.
Foderé comentó que hace poco realizaron una actualización de los costos de la inversión requerida para esa obra en cuestión, que dependerá del equipamiento y los objetivos buscados.
Antes de fin de año está prevista la asociación de las empresas que participarán del proyecto. “La idea es hacer algo similar a lo que hizo cuando se creó TGU (Terminales Graneleras del Uruguay) en Nueva Palmira. En ese momento participaron varias empresas del sector agrícola que demandaban servicios portuarios”, dijo.
Foderé también es director de Fadisol, dijo que luego del accidente de la planta de silos en Nueva Palmira “no visualizamos el impacto que iba a tener en la empresa, pero hoy mirando hacia atrás vemos que nos dejó knock out y sin reacción para enfrentar lo que sucedía con los precios agrícolas y la baja rentabilidad”.
Agregó que esa situación motivó resultados malos y problemas financieros, “como toda empresa responsable y con más de 40 años de trayectoria definimos una serie de ajustes y el año pasado pudimos tomar y avanzar en muchas definiciones para volver a la cancha”.
Foderé explicó que hoy Fadisol cuenta con una política de actuación muy clara, “respaldada en acuerdos y en asociaciones estratégicas de trabajo lo que brinda con mayores servicios, eficiencia y solidez”.
La movida de los fondos especulativos financieros es uno de los principales factores que inciden en el mercado de granos. La mayor liquidez y la baja de las tasas de interés, fundamentalmente las realizadas en Estados Unidos, favorecen esa situación, ya que el capital se canaliza desde activos de renta fija a activos de renta variable, como lo son los commodities agrícolas, comentó el director de la empresa Ruíz, Montes & Asociados, Gonzalo Ruíz, el miércoles 30 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Se refirió a la reactivación del mercado laboral que empieza a generarse en ciertos países, a partir de las políticas impulsadas por algunos gobiernos para estimular el empleo. Eso a su vez tiene un impacto directo en el consumo de la población, indicó.
Destacó la “bola de consumo” generada en EEUU, algo a lo que deberá estar atento el mercado y los analistas, debido a su evolución en los próximos dos a tres años. Esa situación tendería a reducirse y la inflación empezaría a estabilizarse, consideró.
Dijo que hoy las expectativas muestran que los movimientos de las tasas de interés no se van a dar hasta el 2023, al menos en la consideración de los presidentes de la FED al día de hoy, que es lo que el mercado premia.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó dos reportes relevantes para la formación de los precios en el mercado de granos de Chicago: Las áreas sembradas y los stocks al 1º de junio.
Con el foco del mercado sobre el reporte de áreas y, en particular, sobre los datos sobre soja y maíz, el trabajo resulta alcista para los precios de ambos granos, porque contradice la especulación de los privados en cuanto a superficies más grandes que las previstas en marzo por el organismo, informó Granar Research.
En el caso de la soja la diferencia es importante, dado que el dato oficial, de 35,43 millones de hectáreas, quedó cerca del dato de marzo, de 35,45 millones, pero lejos de los 36,01 millones calculados por los operadores. Para acentuar más el espíritu alcista, en el reporte sobre stocks trimestrales el USDA relevó 20,87 millones de toneladas, debajo de los 21,04 millones proyectados en promedio por los privados.
Acerca del maíz, Granar Research señala que si bien el USDA elevó su cálculo sobre la superficie sembrada de 36,87 a 37,51 millones de hectáreas, el mercado venía operando con una expectativa de área cubierta de 37,95 millones de hectáreas. El dato sobre existencias al 1º de junio se mantuvo cerca de los esperado, con 104,46 millones de toneladas en las planillas del USDA frente a los 104,91 millones esperados por el mercado.
El trigo acompaña la tendencia de precios de los granos gruesos, también movilizado por un dato de existencias trimestrales al 1º de junio de 22,97 millones de toneladas, contra los 23,43 millones calculados por los privados.
Hasta el momento se ha sembrado el 80% del área de cebada contratada por Ambev, por lo que “venimos muy bien, dado que el avance es similar al del año anterior”, dijo la gerente agronómica de Ambev en Uruguay, Mariángeles Antenucci, el martes 29 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que será necesaria la resiembra de un 5% del área, debido al impacto de las lluvias, pero ese nivel es prácticamente “similar” al de años anteriores.
La empresa tiene prevista una superficie de 124.000 hectáreas de cebada en esta zafra de invierno. El avance de la siembra es “parejo”, aunque generalmente en el norte está un poco adelantado a otros lugares, comentó.
Destacó que el 80% de los sembrado se realizó en forma escalonada en función las ventanas que daba el clima, “lo positivo es que venimos sembrando en fecha óptima. Además, con la capacidad de siembra existente, cuando estén las condiciones para sembrar, “lo que falta también quedará sembrado dentro de la fecha óptima”,
Agregó que el volumen fijado por el productor se ubica en unos 630 kilos por hectárea, con un precio promedio de US$ 243 por tonelada, acotó.
La pandemia Covid-19 le pegó duro a la actividad del ensilaje de granos este año, ya que varios operarios contrajeron la enfermedad, dijo el contratista agrícola Enrique Robert, el viernes 25 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que se trató de maquinistas capacitados que no pudieron operar y fue muy complicado reemplazarlos. Robert, que es director de la empresa RG Transporte y cuenta con una experiencia de 35 años en el ensilaje de granos y de pasturas, consideró que este fue el “peor año”.
En cuanto a lo productivo, ese empresario valoró el resultado de los cultivos de verano, específicamente del maíz con unas 20 toneladas de materia verde por hectárea. Mientras, en el caso del maíz de segunda el volumen obtenido fue de 28 toneladas por hectárea.
En sorgo también hubo un resultado muy bueno, por arriba de las 35 toneladas de materia verde por hectárea, lo que favorece a la disponibilidad de alimentación para los predios lecheros y corrales de engorde.
Si bien el resultado recogido en los maíces fue algo inferior al promedio de otros años, el contratista destacó lo positivo del volumen acumulado, considerando el impacto negativo del déficit hídrico en el agro local.
Las recientes lluvias registradas en ciertas zonas del campo uruguayo alteraron el desarrollo de las labores agrícolas, específicamente la siembra de cultivos de trigo y cebada.
Esa situación es la que complicó a varios productores que integran la Cooperativa Agraria del Río de la Plata Limitada (Cariplal), ubicada en San José. Hasta el momento el avance de siembra de trigo y cebada “viene atrasado” en la zona de influencia, dijo el gerente técnico de Cariplal, Alejandro Trujillo, el lunes 28 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Indicó que el exceso hídrico comprometió parte del área y “habrá que resembrar, aunque no se sabe cuánto”. A la fecha, el avance de siembra de en trigo y cebada se ubica cercano al 60%. Comparó que en la zafra anterior a esta altura del año ya se había sembrado el 90% del área de cultivos de invierno.
Destacó la importancia que tiene poder sembrar en fecha óptima, “hasta el 10 o 15 de julio todavía estamos dentro de la ventana que permite mantener los potenciales intactos”. Al atrasar la siembra se atrasa la cosecha y la siembra de segunda, “eso es lo que nos puede complicar”, acotó.
Trujillo valoró que la superficie de colza se pudo sembrar sin mayores inconvenientes, y este año registra un incremento respecto a zafras pasadas.
El sube y baja de los precios de los granos registrado en las semanas recientes tiene explicación en decisiones vinculadas a la política de biocombustibles en Estados Unidos (EEUU). Ese es uno de los argumentos clave de los movimientos del mercado de commodities agrícolas, según dijo el analista privado Gonzalo Gutiérrez, el lunes 28 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Destacó la decisión del gobierno estadounidense de revisar el mandato de biocombustibles y luego, una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de ese país en la misma línea, específicamente a exoneraciones a los pequeños refinadores de petróleo.
Eso provocó un “proceso violento de desarme” de las posiciones de los fondos especulativos que estaban muy comprados en aceite de soja, “aunque por ahora son todos rumores, no hay una decisión por parte del gobierno de EEUU” indicó.
Más allá de eso, Gutiérrez advirtió que no cambió el balance de oferta y demanda de esa oleaginosa. Todavía no se sabe cuanto se sembró de área de soja en EEUU, recién se sabrá el 30 de este mes, comentó.
Basándose en ese análisis resaltó el juego de “incertidumbre” que seguirá pesando en el mercado. La oferta de maíz será mayor, pero “en soja la cuenta será más ajustada”, vaticinó anticipándose a lo será el próximo reporte del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA).
Otro factor a tener en cuenta es el clima, que puede incidir en los resultados futuros de la producción mundial de granos.
Gutiérrez hizo especial hincapié en el impacto que tienen las políticas de varios países en el mundo en biocombustibles, como alternativa a los combustibles fósiles. Cada decisión de cambiar el porcentaje de mezcla de biocombustibles impacta en los productos que se utilizan en los diferentes países.