En agosto 2021 las solicitudes de exportación incluyendo zonas francas totalizaron US$ 999 millones, pautando una suba de 40% en términos interanuales. El aumento de las exportaciones de carne bovina, celulosa y productos farmacéuticos son los bienes con mayor incidencia positiva en la variación mensual, de acuerdo a lo informado por Uruguay XXI.
En el acumulado enero-agosto 2021, las exportaciones totalizaron US$ 6.967 millones, registrando un aumento de 35% respecto al mismo periodo de 2020. Esta cifra es 11% superior que el registro del acumulado de enero-agosto de 2019, por lo que se observa también un incremento frente a los niveles previos a la pandemia.
Las exportaciones de carne bovina continuaron la tendencia creciente. En particular, las ventas crecieron 90% interanual en agosto de 2021, totalizando U$S 234 millones. En este sentido, cabe destacar que el precio internacional de la carne se mantiene elevado, en un contexto de menor oferta de carne a nivel mundial mientas que la demanda se mantiene pujante.
China continuó ubicándose como el principal mercado para este producto, con un crecimiento acumulado de 97% interanual
La celulosa también mostró un marcado aumento en agosto, en un contexto de altos precios de exportación. En concreto, las ventas al exterior de celulosa rondaron los US$ 127 millones, cifra 36% superior en la comparación interanual. En los primeros ocho meses de 2021 las ventas externas de celulosa se situaron en US$ 913 millones y crecieron 22% frente a igual lapso de 2020.
Uruguay XXI señala que si bien los precios de exportación de la soja se mantuvieron altos, las cantidades exportadas disminuyeron 39% en términos interanuales, dando lugar a un guarismo 8% inferior comparado al mismo lapso de 2020. El incremento del acumulado del año se explica por los mejores precios internacionales.
Principales productos exportados durante agosto, según Uruguay XXI
Con un aumento de 35% respecto a 2020, el monto de las exportciones uruguayas llegaron a casi US$ 7.000 millones en el acumulado de enero a agosto de este año, según datos del instituto Uruguay XXI.
Muestran un aumento de 40% en agosto de 2021, respecto a igual mes del año pasado. El “principal impulso estuvo en China” con la demanda de materias primas del agro, como la carne vacuna, la celulosa y la soja, y ya “van ocho meses consecutivos de aumentos” en las exportaciones, en comparación con 2020, dijo la gerenta de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), Teresa Aishemberg, el miércoles 1° de setiembre, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Consideró que “es una situación coyuntural en la que también aumentaron los costos de los fletes, por la falta de contenedores”, entre otros factores. “Algunos sectores no han alcanzado aún niveles de exportación de 2019”, comentó.
Adelantó que “si se mantiene la tendencia de aumento sustancial es posible que las exportaciones registren un incremento de 10%” en 2021, en comparación a ese año.
Aishemberg se refirió también a la agenda de trabajo con el gobierno, en la que figura el tema del dólar y la “preocupación por la baja” de la cotización de la moneda estadounidense.
Para abordar ese asunto en días pasados hubo una reunión entre directivos de la UEU con jerarcas del Banco Central (BCU), y reconoció la intervención de ese organismo público en el mercado “para evitar una caída mayor” del dólar.
El VI Simposio Nacional de Agricultura, que se realizará en las mañanas del 10 al 12 de noviembre de forma virtual desde la Estación Experimental «Dr. Mario A. Cassinoni» (EEMAC) de la Facultad de Agronomía. Esa actividad es organizada por el Grupo de Trabajo Interdisciplinario (GTI) en Agricultura.
Los principales temas que serán tratados en el evento en cuestión se concentran “en el largo plazo” de “lo que hacemos y cómo lo hacemos”, además “ de medir el impacto” de eso. Así lo señaló el docente y coordinador de ese evento, Esteban Hoffman, el martes 31 en revistaverde.com.uy.
Y aclaró que ese planteo será abordado “no solamente desde la productividad y la calidad, si no del efecto que tiene en el sistema y aquellas cosas que la sociedad nos está mirando, a lo cual le estaremos poniendo números”.
Además, “las brechas tecnológicas, de que manera reducirlas, con qué costos e impactos”, será también un punto a analizar, adelantó.
Destacó: “vamos a apostar mucho al diseño del sistema de producción, relacionado no sólo a los componentes de cosecha si no a los cultivos de servicios”.
Hoffman analizó que “la distribución del área de cosecha y siembra cambió notablemente”, con “el crecimiento del maíz, la colza y la cebada”, lo que modificó “radicalmente” ese aspecto.
Considerando que “la diferencia es mínima”, “uno podría decir que el stock de vacunos de Uruguay sigue incambiado”, dijo el director de la consultora Agrofocus, Gonzalo Ducós, el martes 31 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Coincidió con otros operadores del sector ganadero respecto a la importancia del “cambio tecnológico” que representa la disminución de cabezas en la categoría de novillos de más de tres años de edad (-4%), en comparación al año anterior.
Los datos preliminares de la declaración jurada de Dicose indican un total de 11,9 millones de vacunos aproximadamente, según lo divulgado por el Ministerio de Ganadería en días pasados.
“De la mano de los corrales, de la intensificación, de faenar animales más jóvenes que generan una mejor calidad de carne en el destino final”, consideró Ducós aludiendo a la reducción de novillos de más edad.
Señaló que “el negocio ganadero en Uruguay hoy está pasando un muy buen momento y que los precios son excelentes”.
La evolución del precio del novillo en los últimos 15 años, que en la pizarra del Inac cotiza en dólares corrientes o sea lo que valió en cada momento del año, muestra que hoy vale más de lo que valía en 2005, analizó.
Pero indicó que “cuando se evalúa eso mismo llevando al valor real de la moneda, a valores constantes del poder de compra de esos dólares, el resultado es que el novillo cuando llegó a US$ 4,40 el kilo hace unos 15 días marcó un máximo” histórico para ese período.
El creciente incremento de la demanda de China de las carnes uruguayas explica en gran parte esa situación, considerando que hoy ese mercado representa el 65% de las exportaciones del sector, según el analista.
Pese a la “presión” de varios factores sobre el mercado internacional de granos, como las proyecciones de producción de Estados Unidos (EEUU), entre otras, la plaza local mantiene precios favorables para los cultivos de invierno, según el analista de AZ Group, Nicolás Udaquiola, el lunes 30 en revistaverde.com.uy.
Señaló que la colza en valores del entorno a los US$ 600 por tonelada, y ahora “se destaca el precio del trigo de unos US$ 240 lo que empezó a activar” la operativa pensando en la próxima cosecha.
“Se movió”, resumió en alusión a las primeras ventas de ese cereal en el mercado uruguayo. Consideró que el productor es “cauteloso” en la comercialización previa del trigo por los aspectos vinculados a la calidad.
En cuanto al panorama global y en el arranque de la semana, Udaquiola destacó que hubo una “baja significativa” en los precios de los granos, en el actual contexto “afectado por diferentes variables”, como las lluvias registradas el fin de semana en Estados Unidos (EEUU), las dudas entre lo que dice el USDA de rendimiento esperado versus lo que sale del Profarmer Tour con cambios hacia arriba, comentó.
Dijo que por otro lado, están presentes “las variables macro” en cuanto a las especulaciones sobre decisiones de la Reserva Federal de EEUU, que “básicamente siguen las condiciones actuales”.
Eso implica que continuarán las condiciones “favorables” en lo financiero para la operativa de granos, pero hoy justamente en los fundamentos aún con anuncios de compras anticipadas de soja a China, no lograron sostener los valores, analizó.
Destacó una caída de unos US$ 10 por tonelada en el precio de la soja. Respecto a la próxima siembra de cultivos de verano, el técnico resaltó el inicio de las primeras labores para sembrar maíz en pocos días.
El cultivo de colza se lleva prácticamente todos los elogios de los productores, debido al buen desarrollo que muestran los cultivos y al nivel de precios que muestra la oleaginosa, comentó el empresario Diego González, de Agromotora Flores, el jueves 26 en el programa Punto de Equilibrio por Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que las colzas sembradas temprano, entre abril y principios de mayo, que ocupan un 40% del área del cultivo, “están en muy buen estado, en plena flor, muy parejas, con casi todos los manejos hechos”. En tanto, las sembradas más tarde, un 30% del total, “no vienen tan parejas en su desarrollo, pero no dejan de estar en buen estado”. Por su parte, las que cerraron la siembra en el mes de junio, que representan otro 30%, “aún no han mostrado nada”, señaló.
La superficie de colza en el área de influencia de la empresa representa casi el 40% de todos los cultivos de invierno y pasó a ser el segundo cultivo, luego de la cebada y desplazando al trigo, afirmó.
Se refirió a que la cebada sembrada temprano “viene muy bien” en su desarrollo, lo sembrado en junio tuvo mucha área pérdida, pero se resembró y viene evolucionando favorablemente, “se han ido acomodando”. En tanto, señaló que la siembra que se fue hasta los primeros días de julio, “algo que hacia tiempo que no se daba, están bien implantadas con buen stand de plantas, pero sabemos que juegan el partido en noviembre”.
Informó que en cebada la siembra temprana ocupa un 40% del total, el segundo tramo un 20% y el resto un 40%. “Hay mucha siembra tardía”, acotó. Sobre el área, dijo que tuvo un leve incremento, porque además de la demanda matera, “se sumó la exportación a China y también habrá mucha cebada que irá para la alimentación del ganado en los corrales”.
Un aspecto destacado por ese técnico es la pérdida de peso que tuvo el trigo en la presente zafra de invierno en la zona de influencia de Agromotora Flores.
El USDA estima que en 2022 China importará 3,3 millones de toneladas de carne vacuna, un 6% más que en 2021, aunque esa tasa es menor a la registrada en años anteriores. La dramática expansión del consumo de carne vacuna en 2020 y 2021 ha sido respaldada por la capacidad y la voluntad de los consumidores de pagar altos precios. En 2022, el crecimiento estará impulsado por una expansión adicional en ciudades de segundo y tercer nivel. Sin embargo, la carne vacuna sigue siendo una fuente de proteínas de lujo y novedosa para los consumidores chinos. El consumo sigue concentrado en el sector de hotelero y restaurantes mientras que el consumo doméstico crece lentamente.
En este 2021, el consumo de carne vacuna se prevé que crezca por la marcha de canal foodservice tras las restricciones por la covid-19. En 2022, la expansión de la logística de la cadena de frío y la infraestructura en un mayor número de ciudades de China apoyará el consumo de carne fresca refrigerada en los restaurantes y minoristas de alta gama. Las fuentes indican que el potencial de crecimiento de la carne fresca refrigerada es bastante fuerte. Sin embargo, una mayor aceptación y consumo en China llevará tiempo.
En 2022, se espera que aumente la carne congelada utilizada en el canal horeca y la carne congelada comercializada a través de canales minoristas y plataformas de comercio electrónico.
Para 2022 se cuenta con el retorno de las importaciones de carne vacuna desde Argentina, uno de los principales proveedores, después de que se aclare la prohibición de exportación para fines de 2021.
Por otro lado, en 2022 habría una mejora en los problemas marítimos y portuarios internacionales causados por la pandemia de COVID-19. En 2020 y 2021, la falta de espacio de carga en los buques y la escasez de contenedores refrigerados para productos refrigerados y congelados causaron interrupciones a gran escala en la cadena de suministro y aumentaron significativamente los costos. Pero a la vez, en 2022, los exportadores de productos cárnicos, pueden enfrentar mayores requisitos de inspección, desinfección y pruebas de COVID-19. Estos cambios requerirán que los importadores, los puertos y los funcionarios se adapten. Sin embargo, los ajustes a los cambios probablemente causarán costos adicionales y retrasos para los productos importados.