Soja en Mato Grosso: aumento del área a 13,01 millones de ha, pero clima seco retrasa la siembra

IMEA proyecta una producción de 47,18 millones de toneladas de soja para la zafra 2025/26. La neutralidad del fenómeno ENSO favorece una mejor distribución de lluvias, aunque el déficit hídrico podría concentrar siembra y cosecha.
La oferta total de Mato Grosso está prevista en 48,55 millones de toneladas (Mt) de soja, lo que implica una caída de 4,79% frente al ciclo anterior, mientras que la producción se estima en 47,18 Mt, con una productividad media de 3.627 kilos por hectárea en un área proyectada de 13,01 millones de hectáreas (+1,67% interanual), según indicó el informe de septiembre de 2025 del Instituto Mato-grossense de Economía Agropecuaria (IMEA).
La demanda alcanzaría 47,61 Mt, un descenso de 4,07% en comparación con 2024/25. De ese total, el 62,65% se destinaría a exportaciones, el 27,81% al procesamiento (molienda/industrialización) en el estado y el 9,54% al consumo en otras regiones del país. El único rubro en crecimiento es el consumo interno, impulsado por la mayor demanda de biodiesel tras el aumento de la mezcla obligatoria en 2025.
Los stocks finales, del principal estado productor de soja de Brasil, se mantuvieron en 0,94 Mt, una reducción de 31,04% respecto al ciclo anterior.
El precio de la soja en Mato Grosso cayó 0,95% en la semana, hasta el equivalente de US$ 367 por tonelada, presionado por la reducción de los premios de exportación. En el puerto de Santos, el premio mostró una baja interanual de 10,73%.
En el mercado externo, la cotización en Chicago subió 0,52%, cerrando en un promedio de US$ 378 por tonelada, mientras que el dólar retrocedió 0,59% en la semana, en medio de expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de EEUU.
El vazio sanitário de la soja en Mato Grosso finaliza el 6 de septiembre de 2025, fecha a partir de la cual se podrá iniciar la siembra. Sin embargo, la reposición del déficit hídrico sigue siendo fundamental. Según el NOAA, en los próximos 15 días las lluvias serían insuficientes para habilitar la siembra inmediata en gran parte del estado.
El escenario es similar al de 2024, cuando las precipitaciones se retrasaron al inicio de la campaña pero se normalizaron hacia fin de septiembre. La previsión climática indica neutralidad del fenómeno ENSO, lo que tiende a favorecer una mejor distribución de las lluvias. De todas formas, un atraso mayor podría concentrar las labores de siembra y cosecha.




