Soja “debería estar” en US$ 500 por fundamentos; petróleo y biocombustibles redefinen la formación de precios

El mercado de granos atraviesa un momento «disruptivo y distinto», con variables que históricamente no confluían al mismo tiempo: un mercado climático en Estados Unidos (EEUU) que empieza a mostrar señales de «alerta», una cosecha récord en Sudamérica que actúa como «lastre» y el petróleo como factor «dominante» en la formación del precio de la soja. Así lo analizó el director de Nóvitas, Diego de la Puente, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Señaló que históricamente a esta altura del año el foco estaría en el mercado climático de EEUU, pero hoy el mercado está mirando el conflicto en Medio Oriente y el precio del petróleo. Y describió una situación preocupante: la zona oeste del Midwest “está seca”, los pronósticos anticipan que seguirá así, y la NOAA proyecta que hacia fines de agosto —momento crítico de floración del maíz y llenado de soja— podría desarrollarse sequía en las Dakotas y Minnesota, tercer estado productor de granos. «Tenemos todo el mercado climático por delante y no lo estamos hablando; estamos hablando del precio del petróleo y de Trump», señaló.
Sobre la formación del precio de la soja, De la Puente fue contundente: la correlación entre el precio del petróleo y el precio de la soja pasó de 0,78-0,79 en los últimos 30 años a 0,90 en la actualidad, equiparándose a la correlación con el trigo o el maíz. El motor de ese cambio es el avance de los biocombustibles: hoy más del 30% de los aceites vegetales se destina a biodiesel, y el aceite de soja representa cerca del 40% del valor del poroto, frente al 20% de hace 20 años. «Cada vez que hemos tenido petróleo arriba de los US$ 90 y 95, hemos tenido soja arriba de US$ 500; hoy vale US$ 450 y el petróleo está en ese nivel», indicó.
En ese contexto, este analista consideró que los precios actuales están «adormecidos» por el peso de la cosecha récord sudamericana, que actúa como “un lastre”. A medida que el mercado salga de ese período de plena oferta y empiece a mirar la situación climática en EE.UU., proyectó que los precios deberían mejorar. «Por fundamentos, los precios de la soja tendrían que estar un poco más arriba de donde están hoy», sostuvo.
Sumó además el componente de la harina: con la carne en niveles récord en EE.UU. y la relación precio de harina-precio de carne muy favorable, el uso de harina de soja para terminación animal está creciendo, traccionando también ese subproducto al alza. La combinación de todos estos factores lo lleva a ser moderadamente optimista para la campaña 2026/27. «Con la foto de hoy, los precios de la soja en la campaña 26/27 deberían ser más promisorios que en la campaña actual; si hay paciencia y tiempo, el mercado debería construir precio», dijo.
En trigo, el director de Nóvitas señaló que la sequía en las planicies centrales del centro-sur de EE.UU. golpeó con fuerza las condiciones de los cultivos, y que históricamente el trigo es el producto que más correlaciona con el petróleo —incluso más que la soja. Esa combinación explica la suba reciente que llevó el contrato diciembre a US$ 250 por tonelada.
Advirtió, sin embargo, que la suba en los costos —especialmente fertilizantes— fue proporcionalmente mayor que la suba de precios. «El mercado ha reaccionado bien y está bien que esté en estos niveles; después veremos cómo responde la producción mundial en la campaña 26/27», planteó.
Escuchá a Diego de la Puente.




