Agricultura

Cultivos de invierno arrancan con buena implantación; principal desafío pasa por controlar el raigrás

8 de julio de 2026

La campaña de cultivos de invierno comenzó con “mejores” condiciones que la del año pasado, favorecida por una implantación casi sin inconvenientes, “bajos” niveles de resiembra y un manejo que avanza en tiempo y forma. Pero el “principal” desafío agronómico comienza a concentrarse en el control de malezas, especialmente del raigrás, cuya resistencia obliga a planificar las rotaciones y las estrategias de manejo con mayor anticipación. Así lo señaló el gerente de Dalmás Agro, Alexis González, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

Explicó que pese a las bajas temperaturas, las heladas y la falta de lluvias en algunas zonas, los cultivos lograron implantarse en “muy buenas” condiciones.

A diferencia del invierno pasado, cuando el exceso de agua provocó importantes problemas de implantación y obligó a numerosas resiembras, este año las labores pudieron realizarse dentro de las fechas previstas. “Prefiero estas condiciones antes que el exceso hídrico del año pasado”, dijo.

González indicó que la empresa logró cumplir el 100% del plan de siembra, con una resiembra inferior al 5%, concentrada principalmente en algunos lotes de colza afectados por excesos de agua tempranos sobre rastrojos de maíz y por daños puntuales de hormigas. En trigo y cebada, en cambio, prácticamente no fue necesario resembrar. “La implantación fue muy buena y en general los cultivos quedaron con una excelente población de plantas”, sostuvo.

El gerente de Dalmás Agro señaló que la primera helada intensa del invierno fue la que provocó el mayor impacto sobre los cultivos. Y acotó que “muchos” lotes todavía se encontraban en pleno crecimiento y fueron “sorprendidos” por temperaturas “muy bajas”, aunque consideró que el daño fue transitorio y no debería comprometer el potencial productivo.

“Los cultivos sintieron esa primera helada, pero van a seguir evolucionando normalmente”, dijo. Actualmente, la empresa continúa sembrando las últimas chacras de arveja, mientras avanza con la fertilización nitrogenada de los cultivos ya implantados.

Respecto al mercado de fertilizantes, González reconoció que la reciente baja de la urea genera un alivio para los costos, aunque aclaró que una parte importante del volumen necesario para la campaña debió comprarse durante el período de máximos valores. “Algo de la urea cara hubo que comprar porque en ese momento se necesitaba aplicar”, afirmó.

Señaló que frente a la fuerte suba registrada meses atrás, la empresa optó por sustituir parte de la urea por fertilizantes líquidos durante las primeras aplicaciones, estrategia que permitió reducir parcialmente el impacto del aumento de precios.

Según estimó, aproximadamente un tercio de las necesidades de urea fueron cubiertas cuando el fertilizante todavía cotizaba en valores elevados. Actualmente, las nuevas cotizaciones muestran referencias del orden de US$ 560 a US$ 600 por tonelada, dependiendo del proveedor y de las condiciones comerciales, muy por debajo de los valores que llegaron a superar los US$ 700 durante el pico del mercado. “La baja fue muy importante y ayuda para las próximas aplicaciones”, dijo.

Desde el punto de vista sanitario, González describió un escenario relativamente tranquilo. Se observan algunos focos aislados de Phoma en colza y mancha en red en cebada, aunque aclaró que la incidencia es baja debido a que los cultivos todavía presentan un escaso desarrollo y las bajas temperaturas limitan el avance de las enfermedades.

“Sanitariamente los cultivos vienen bastante tranquilos”, indicó. No obstante, advirtió que el principal desafío agronómico de la campaña pasa hoy por el manejo de las malezas. Las bajas temperaturas obligaron a postergar algunas aplicaciones de herbicidas para evitar daños sobre los cultivos, favoreciendo el crecimiento de malezas dentro de las chacras.

En particular, González manifestó su preocupación por la creciente dificultad para controlar el raigrás, una especie que continúa expandiendo los problemas de resistencia en el sur del país. “El raigrás ya no se controla simplemente sembrando trigo o cebada; hoy hay que planificar toda la estrategia de manejo”, afirmó.

Planteó que resulta imprescindible definir con anticipación la rotación de cultivos, el uso de herbicidas preemergentes y la alternancia de modos de acción para reducir la presión de selección. A su entender, ese manejo integrado será uno de los factores que más influirá sobre los resultados productivos de los cultivos de invierno en los próximos años.

Escuchá a Alexis González.

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