Agricultura

Brasil: escenario más complejo en dos décadas y expansión agrícola se desacelera

8 de julio de 2026

La agricultura brasileña atraviesa uno de los escenarios de “mayor incertidumbre” de los últimos veinte años, producto de la combinación de “bajos” precios de los granos, “altas” tasas de interés, “mayores” costos de producción, restricciones de crédito y el riesgo climático asociado a un posible evento Niño. En ese contexto, el crecimiento del área agrícola se desaceleraría significativamente en la próxima campaña, especialmente en Mato Grosso, principal estado productor de soja del país. Así lo señaló el director de Sumar Agro, Ismael Turbán, tras una recorrida por Brasil, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

Explicó que el clima de negocios cambió de forma marcada respecto a los últimos años. Luego de un período de “fuerte” expansión impulsado por elevados precios agrícolas y condiciones financieras favorables, “muchos” productores enfrentan hoy un escenario de márgenes “muy” ajustados, “altos” niveles de endeudamiento y “mayores” dificultades para acceder al crédito. “Es uno de los años con más incertidumbre que hemos visto en Brasil”, afirmó.

Turbán señaló que la situación afecta principalmente a productores pequeños y medianos que crecieron durante los años posteriores a la pandemia, cuando la rentabilidad permitió expandir el área mediante compra o arrendamiento de tierras. Sin embargo, el cambio del escenario económico modificó completamente esa realidad. Las tasas de interés reales pasaron a ubicarse en torno al 15%, el real brasileño se fortaleció frente al dólar y los precios internacionales de los granos retrocedieron, reduciendo significativamente los márgenes del negocio agrícola.

“Se está dando un proceso de consolidación; algunas empresas están muy complicadas y otras aprovechan para crecer”, sostuvo. A ese escenario se le sumó recientemente la fuerte suba internacional de los fertilizantes, lo que obligará a muchos productores a revisar el paquete tecnológico de la próxima campaña.

El director de Sumar Agro indicó que parte de los agricultores reducirá las dosis de fertilización para disminuir costos, mientras que otros enfrentan además dificultades logísticas para asegurar el abastecimiento de insumos antes del inicio de la siembra. “Va a haber un ajuste tecnológico, principalmente por menor fertilización”, advirtió.

Otro factor que genera preocupación es la evolución del clima. Turbán consideró que un eventual evento Niño suele retrasar el comienzo de las lluvias en Mato Grosso y adelantar su finalización, reduciendo la ventana disponible para implantar el segundo cultivo.

Si bien el impacto sobre la soja de primera suele ser moderado, el principal riesgo aparece sobre el maíz de segunda (zafrinha), cuya productividad depende de contar con un período suficiente de lluvias luego de la cosecha de soja. “El mayor problema no es la soja, sino el maíz de segunda”, indicó. En la región del Matopiba, integrada por Maranhão, Tocantins, Piauí y Bahía, el escenario aparece aún más desafiante. Allí los años Niño suelen provocar una reducción más marcada de las precipitaciones, afectando directamente la productividad de la soja.

Turbán recordó que pese al fuerte crecimiento registrado durante los últimos años, esa región podría prácticamente detener su expansión durante la próxima campaña. En términos generales, el consultor estimó que Brasil pasará de crecer aproximadamente 5% anual en superficie agrícola a un incremento de apenas 0% a 1%, reflejando la cautela con la que los productores encaran la nueva zafra. “Este año el crecimiento del área será prácticamente nulo”, afirmó.

Destacó también el cambio estructural que atraviesa Mato Grosso con la consolidación del sistema de doble cultivo. Actualmente, prácticamente toda el área agrícola combina una soja de ciclo corto seguida por maíz o algodón, mientras que el maíz de primera prácticamente desapareció del sistema productivo.

Ese proceso fue impulsado por el fuerte crecimiento de la industria del etanol de maíz, que transformó al cereal en uno de los principales motores económicos del estado. Además de abastecer la producción de biocombustibles, las plantas generan DDGS, un subproducto destinado a la alimentación animal, fortaleciendo la integración entre agricultura y ganadería.

“Hoy el maíz es tan importante como la soja dentro del sistema productivo de Mato Grosso”, sostuvo.

En el caso del algodón, Turbán señaló que continúa siendo el cultivo de mayor rentabilidad para los productores especializados. Tras un período de menores márgenes, la reciente recuperación de los precios internacionales volvió a mejorar las perspectivas del negocio. Al analizar el momento que vive la agricultura brasileña, el director de Sumar Agro sostuvo que la magnitud de la actual “crisis” solo encuentra antecedentes en 2004 y 2005, durante la expansión de la roya asiática.

Aclaró, no obstante, que en esta oportunidad la diferencia radica en la acumulación simultánea de varios factores adversos: caída de los precios de los commodities, aumento del costo financiero, apreciación del real, incremento de los fertilizantes y la amenaza climática asociada al Niño. “Se juntaron muchos factores negativos al mismo tiempo y eso genera una tormenta perfecta para el productor”, dijo.

Escuchá a Ismael Turbán.

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