Agricultura

Agroterra cumplió 25 años y además festeja los 50 de Dekalb en Uruguay

29 de marzo de 2024

La trayectoria coincidió con cambios revolucionarios en la agricultura; la empresa nació con la unificación de la representación de la marca de semillas Dekalb y del herbicida Roundup

Los 25 años de Agroterra han coincidido con varios cambios revolucionarios en la agricultura del Uruguay, comentó a VERDE la directora general de esa empresa, Alma Aznárez. A propósito, señaló la siembra directa, el control de la gramilla en las pasturas y la incorporación de los cultivos RR. En ese contexto, “la empresa siempre se ha posicionado en estar cerca del productor, para brindar las repuestas a las necesidades de los sistemas”. 

En 2024 también cumplen los 50 años de Dekalb en Uruguay. Antes de la creación de Agroterra los fundadores operaban con la empresa Reylan, y habían introducido las semillas de sorgo Dekalb, en una primera etapa como licenciatarios de Dekalb Estados Unidos en la producción de semillas, y luego como distribuidores Dekalb de semillas de sorgo, girasol y maíz”, recordó Aznárez.

Dekalb “es la marca de semillas que nos identifica, está asociada con la historia de Agroterra, a todos los pasos que se fueron dando y a la filosofía de la empresa, que apunta a introducir innovación, soluciones y avances tecnológicos para los productores. Los 50 años son un hito”.

EL ORIGEN: DEKALB Y ROUNDUP

Agroterra surgió de la unión de la representación de las semillas Dekalb y la distribución del Roundup, de Monsanto. En Uruguay, la empresa “logró la unión de ambos productos”, antes de que Monsanto adquiriera Dekalb sobre fines de 1990. “Por eso, la transición en Uruguay fue muy sencilla, porque trabajábamos con las dos marcas”, recordó Aznárez.

“Éramos una empresa semillerista, con un equipo de agrónomos focalizados en la producción de semillas y en el soporte técnico hacia los productores en esa especialidad. Así pasamos a formar Agroterra, que incorporó el Roundup, ya con un esquema más de distribución de productos”, acotó.

En ese momento y en ese contexto “fuimos testigos de un cambio disruptivo para el agro en Uruguay, que fue la posibilidad de utilizar el Roundup. Los primeros impactos se observaron en el manejo del control de la gramilla en las pasturas y en el rejuvenecimiento de praderas, que fue un elemento muy importante en la producción de leche”, destacó.

A la vez, señaló que irrumpieron con fuerza “la siembra directa y los cultivos RR (Roundup Ready)”, permitiendo “el crecimiento excepcional de la agricultura, que fue un cambio tecnológico relevante e importante para el sector. La siembra directa y la tecnología RR generaron una revolución determinante para los avances posteriores y para la adopción de tecnologías, proceso que no para y sigue evolucionando”. 

De la mano de Dekalb y Monsanto en 2003 se logró la primera aprobación de un evento biotecnológico de maíz en Uruguay, que “también fue un hito superimportante”, sostuvo. 

La empresaria resaltó que ese “fue el primer paso de los cambios que ha tenido el cultivo durante los últimos 25 años”. Luego se fueron incorporando “todos los avances en tecnología, en genética, con el desarrollo de híbridos que sumaron rendimiento y estabilidad, factores que junto con el manejo de los productores han provocado un crecimiento muy importante del cultivo, que hoy encontró un espacio en las rotaciones” agrícolas, señaló.  

LA MIRADA AL SISTEMA

Todos estos cambios “implicaron una modificación en el enfoque de la empresa, se pasó de las semillas al sistema, se mantuvo la fortaleza del equipo agronómico”, porque “siempre priorizó estar cerca del productor, buscando generar valor a través de soluciones innovadoras, tratando de entender las problemáticas y de ayudar al éxito de las empresas agropecuarias”, señaló Aznárez.

Con esa evolución Agroterra pasó de mirar la semilla a considerar todo el sistema. “Tuvimos un cambio de visión, comenzamos a levantar la mira hacia el mediano y largo plazo, buscando también la sustentabilidad de los sistemas, porque las tecnologías no son infalibles”, dijo. Por eso, “la clave del crecimiento de la empresa siempre ha sido su equipo técnico-agronómico, que está cerca del productor. Las soluciones, las ideas para contribuir y generar valor siempre nacen de la chacra, por eso nuestro equipo es muy importante, al igual que la capacitación”, destacó. 

LAS UNIDADES DE NEGOCIOS 

Agroterra ha tenido una vocación “muy fuerte” hacia Dekalb, hacia el maíz, que es el “buque insignia” de la empresa. Pero a lo largo del tiempo se ha incorporado un portafolio que incluye: protección de cultivos, semillas, soluciones financieras y comerciales, “una propuesta integral, que nos ha permitido crecer en el mercado”. 

En esa línea, Aznárez describió que las unidades de negocios están compuestas por semillas de maíz (Dekalb), soja (Asgrow) y una línea de trigo, además de comercializar semillas de otros cultivos como canola y cebada. 

En protección de cultivos el foco ha estado en el manejo de malezas como uno de los pilares fundamentales. “Las malezas se han transformado en una de las principales problemáticas que tienen los productores. Para su control, no solo es importante rotar cultivos, sino también rotar los principios activos y buscar alternativas de manejo diferentes”, afirmó.  

Otra de las unidades de negocio de Agroterra es la comercialización de granos, además de las soluciones financieras y la logística. “Si bien no son nuestros principales negocios, son fundamentales para brindar soluciones integrales”, dijo Aznárez.  Explicó que estas unidades acompañan a la visión de aportar alternativas “para lograr la sustentabilidad de los sistemas”. Sostuvo que “no hay que quedarse parado en un solo producto sino buscar soluciones específicas para las diferentes problemáticas. Cada cliente es distinto y necesita un enfoque particular”.

LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

La gerente general de Agroterra destacó el trabajo que se hace a nivel interno, buscando opciones, capacitándose, analizando las problemáticas del productor, porque “el objetivo es brindar competitividad y producir más usando de manera más eficiente los recursos”. 

Resaltó el trabajo que se está realizando en maíz, con la fertilización, el uso del nitrógeno, y el manejo de malezas. A todo esto, “lo vamos testeando junto con nuestro equipo interno, las empresas que representamos y también en campo de productores; nos gusta trabajar con los productores”, dijo. 

Agregó que allí se evalúan diferentes materiales, fechas de siembra, uso de nitrógeno, entre otros aspectos. En el control de malezas destacó el “fuerte trabajo con Amalia Belgeri´, que ha desarrollado una red de ensayos en distintas zonas del país. La búsqueda de información es muy importante para las recomendaciones que se generan para cada sistema y para cada cliente”, sostuvo. 

Agroterra cuenta actualmente con cobertura a nivel nacional, con centros de distribución en Nueva Helvecia (Colonia), Dolores (Soriano), Young (Río Negro), Durazno, Ombúes de Lavalle y Montevideo. “Y próximamente tendremos un punto logístico en Treinta y Tres”, anunció. 

El equipo agronómico está compuesto por 24 técnicos. “Para nosotros el equipo es clave”, dijo Aznárez. “Los técnicos que formaron la base agronómica inicial de Agroterra, desde hace 25 años, permanecen en la empresa, incluso hay personas que continúan luego de haber estado en Reylan”, comentó. 

También remarcó que los distribuidores y productores se han mantenido, demostrando que más allá de todos los cambios que hubo en el sector, con la llegada y posterior salida de productores extranjeros, los uruguayos “son productores que permanecen, por lo cual nos parece importante estar cerca de ellos y de las generaciones que vienen detrás”. 

LA MIRADA AL FUTURO 

Aznárez sostuvo que más allá de que algunas problemáticas permanecen, como la necesidad de mejorar los niveles de productividad, la competitividad o los altos costos, la agricultura “es un rubro muy cambiante y que está en constante evolución”. 

Por eso, consideró que “es importante tratar entender qué es lo que está pasando y tener la mirada abierta hacia el futuro, viendo lo que sucede acá, pero también en la región. Observando los requerimientos de la demanda y tratando de ser flexible”. 

Afirmó que el desafío más grande de Agroterra pasa por “tener la capacidad de adaptarnos y de brindar soluciones”, tratando de estar un paso adelante de los problemas. “La digitalización es una realidad, la trazabilidad será cada vez más importante, así como el uso responsable de los recursos y la sustentabilidad del sistema, por lo cual el uso de productos biológicos y poder medir el impacto del uso de recursos será fundamental”, concluyó.

Nota de Revista Verde N°113

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