Ganadería

La Cartuja: recría e invernada con 200 kg de carne por hectárea en rotación agrícola – ganadera

11 de junio de 2026

El establecimiento La Cartuja, de Marcelo Gigena, integrante del Grupo CREA 33, fue el escenario de la Jornada de Porteras Abiertas con la que Fucrea celebró sus 60 años. Gigena, presente en la primera reunión del grupo el 7 de mayo de 1966, describió desde adentro el sistema productivo que desarrolla en 700 hectáreas de la 6ª sección de Treinta y Tres. Así lo señaló este productor, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

Explicó que el cambio más grande en la zona en estos 60 años fue la transformación de campos de baja calidad forrajera a través de la integración con el arroz: los rastrojos de arroz fertilizados y sembrados con raigrás y trébol blanco mejoraron progresivamente la base forrajera, y luego llegó la soja como nuevo antecesor de praderas. «Con la fundación de la investigación y la siembra de semillas forrajeras fue de a poco mejorando la calidad de los rastrojos; ahora es totalmente otro país», dijo.

En La Cartuja, Gigena trabaja unas 300 hectáreas con aptitud agrícola sobre las que hace una rotación de 100 hectáreas de soja por año, seguidas de praderas de festuca, trébol blanco, trébol rojo y achicoria que duran entre tres y cinco años —lo que llama el «puente verde». Las otras 400 hectáreas son campo natural con mejoramientos. El sistema produce entre 170 y 230 kg de carne por hectárea en todo el campo, con los mejores años llegando a ese techo en condiciones climáticas favorables.

El negocio es compra de terneros —castrados y destetados, de 150 a 200 kg— que se recrían e invernan hasta los 420-450 kg para venta a corrales, o hasta 500 kg para venta directa a la industria. Las salidas se van escalonando a medida que cada lote quiebra, sin una fecha fija de venta. La suplementación es estratégica en invierno con fardos reservados en primavera. «Lo que me importa es producir la mayor cantidad de kilos en el menor espacio de tiempo posible; trato de que no me sobre ni falte pasto», afirmó.

Respecto al contexto actual, Gigena consideró que los buenos precios del ganado gordo son un aliciente para seguir en el negocio y que la demanda internacional sostenida no hace prever una caída importante. «Hay demanda y eso es lo importante; uno siempre quiere comprar barato y vender caro, pero el mercado hoy acompaña», concluyó.

Escuchá a Marcelo Gigena.

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