Sequía: cómo operan en la práctica las medidas del gobierno para el agro

El gobierno implementó una serie de medidas fiscales para mitigar el impacto del déficit hídrico en el sector agropecuario, con herramientas que apuntan a mejorar la liquidez de los productores y facilitar el acceso al financiamiento. Así lo señaló Juan Dalmás, director del estudio Terrasol, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Una de las principales novedades es la posibilidad de utilizar certificados de crédito fiscal para el pago de combustible, una medida que no tenía antecedentes en el sector. “Se permite ceder créditos a las estaciones de servicio para pagar el combustible”, explicó.
Este mecanismo aplica para contribuyentes de IRAE y permite cubrir hasta el equivalente al consumo de gasoil realizado entre marzo y mayo del año anterior, incluyendo impuestos.
La medida apunta a aliviar la caja de los productores, evitando la necesidad de destinar liquidez a un insumo clave en plena zafra.
En paralelo, se extendió por un año el régimen de devolución de IVA para el gasoil en productores que tributan IMEBA.
Este beneficio, que ya existía, permite recuperar el impuesto directamente en efectivo o mediante depósito bancario, lo que mejora el flujo financiero de los establecimientos. “Se extendió un año más la devolución del IVA del combustible”, indicó.
Otra de las herramientas disponibles es la ampliación del sistema de garantías SIGA agropecuario, que facilita el acceso al crédito bancario.
En este caso, el Estado actúa como garante de hasta el 70% del préstamo, con montos que pueden alcanzar aproximadamente los US$ 275.000, dependiendo del caso.
Además, los plazos pueden extenderse hasta 48 meses, lo que brinda mayor flexibilidad financiera. “El SIGA permite acceder a crédito con respaldo estatal”, sostuvo.
A esto se suma una flexibilización por parte del Banco República, que prevé refinanciaciones y corrimientos de vencimientos para productores afectados por la sequía.
En particular, se habilita trasladar compromisos financieros hacia la próxima campaña, lo que contribuye a descomprimir la situación en el corto plazo.
En materia de obligaciones previsionales, también se dispusieron postergaciones en los vencimientos del BPS.
Los aportes correspondientes al último cuatrimestre de 2025 se trasladaron a fines de mayo, mientras que los del primer cuatrimestre de 2026 pasarán a fines de julio. “Se corrieron los vencimientos del BPS para dar alivio financiero”, explicó.
En paralelo, el especialista analizó los cambios en el régimen de promoción de inversiones, donde si bien no se registran modificaciones significativas para proyectos de riego, sí se introducen ajustes operativos relevantes.
Entre ellos, se destaca que el nuevo régimen prioriza inversiones futuras, limitando a un 20% la posibilidad de incluir inversiones ya realizadas.
Esto obliga a una mayor planificación por parte de los productores al momento de estructurar sus proyectos. “El nuevo régimen exige ser más previsor en las inversiones”, indicó.
El plazo para optar entre el régimen anterior y el nuevo vence el 30 de abril, marcando el cierre de una etapa de transición en el sistema.
Escuchá a Juan Dalmás.




