Ganadería

Industria cárnica alerta por residuos de garrapaticidas y advierte “riesgos” para el acceso a mercados

6 de marzo de 2026

La industria frigorífica observa con “fuerte preocupación” el registro de residuos de garrapaticidas en animales enviados a faena, una situación que podría “comprometer” el acceso de Uruguay a mercados internacionales si no se corrige rápidamente. Así lo señaló la directora del Frigorífico Las Moras, Elizabeth Misa, en Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

La ejecutiva explicó que el sector viene trabajando desde el año pasado junto al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para reforzar los controles sanitarios y garantizar la inocuidad de la carne.

La industria lo ve con honda preocupación. Venimos trabajando desde el año pasado codo a codo con el Ministerio, para garantizar la inocuidad de nuestros productos”, afirmó.

Según indicó, el problema surge en muchos casos por la reiteración en la aplicación de productos para combatir la garrapata, lo que genera acumulación de residuos en los animales.

En la desesperación por eliminar la garrapata a veces se aplican los productos dos o tres veces y eso va generando un residuo acumulativo dentro del animal”, explicó.

En los controles sanitarios realizados en plantas frigoríficas esos residuos pueden detectarse en niveles que obligan a eliminar el producto. “A veces los niveles son tan altos que directamente la carne tiene que ir a destrucción”, advirtió.

La situación se vuelve especialmente sensible para Uruguay debido a la reputación sanitaria que el país ha construido en los mercados internacionales.

Uruguay hace ostentación de la inocuidad, de la calidad y de la trazabilidad de sus productos, por lo que este tipo de situaciones encienden alarmas en nuestros mercados”, señaló.

Misa subrayó que los controles permiten detectar estos casos antes de que el producto salga del país, pero advirtió que el riesgo existe.

Si se escapa un control y aparece un caso en destino, el impacto para los mercados puede ser muy grande”, indicó. En particular, la empresaria recordó que algunos compradores ya han advertido sobre las consecuencias de nuevas detecciones.

China ya advirtió que ante una nueva aparición podría suspender plantas frigoríficas por 90 días, y en casos posteriores la rehabilitación dependería de una inspección directa”, explicó.

En ese contexto, Misa sostuvo que la responsabilidad debe ser compartida por toda la cadena. “Esto es Uruguay contra el mundo o para el mundo, y tenemos que trabajar juntos espalda con espalda”, afirmó.

Uno de los puntos clave, según indicó, es el cumplimiento riguroso de la planilla sanitaria, donde los productores registran los tratamientos aplicados al ganado.

La planilla sanitaria funciona como una declaración jurada de los baños y de los productos veterinarios aplicados, y es fundamental respetar los tiempos de espera”, señaló.

También, la ejecutiva subrayó la importancia de informar correctamente cuando los animales cambian de manos dentro del sistema productivo.

Si se venden animales a otro productor o a un corral, hay que advertir qué producto se aplicó y cuál es el tiempo de espera, para evitar perjuicios posteriores”, explicó.

Misa consideró que la clave pasa por mejorar la información y la capacitación de los productores, además de reforzar la comunicación sobre la gravedad del problema. “Hay que entender realmente el impacto que esto puede generar en los mercados de exportación”, sostuvo.

Entre las medidas que se están analizando, mencionó la posibilidad de implementar tests rápidos en el campo antes del embarque de los animales, lo que permitiría detectar problemas antes de que lleguen a las plantas frigoríficas.

Además, la directora de Las Moras destacó que distintas organizaciones del sector están trabajando activamente en el tema, entre ellas el MGAP, la Federación Rural, la Asociación Rural del Uruguay, la CAF y la Cámara de la Industria Frigorífica. “Se nos va la vida en esto, porque estamos hablando de la credibilidad sanitaria del país”, afirmó.

La ejecutiva también se refirió al contexto internacional y al impacto que los conflictos geopolíticos pueden tener sobre la logística del comercio global de alimentos.

En particular, mencionó que la guerra en Medio Oriente está generando tensiones en el transporte marítimo y encareciendo los costos logísticos.

Las navieras están aumentando los valores porque suben los costos de combustible y además, hay rutas que requieren seguros especiales o directamente dejan de operar”, explicó.

Según indicó, estos cambios pueden alterar los flujos comerciales internacionales y abrir nuevas dinámicas entre proveedores y mercados.

Cuando algunos países no pueden llegar a determinados destinos, esos mercados empiezan a mirar hacia otros proveedores, y ahí es donde aparecen nuevas oportunidades o nuevas presiones comerciales”, concluyó.

Escuchá a Elizabeth Misa.

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