Brasil redirecciona su carne tras aranceles de EEUU, pero prevé menor oferta a partir de 2026

La suba de 50% en los aranceles que paga la carne brasileña para ingresar a EEUU “generó inmediatamente una especulación muy fuerte, tanto en el mercado doméstico como en el internacional”, señaló la socia fundadora de la consultora Agrifatto, Lygia Pimentel, en entrevista con Agro del semanario Búsqueda.
Explicó que con este incremento “se inviabiliza” el negocio de exportar carne a ese destino, que en el promedio de enero a junio representó 12% del volumen exportado por Brasil y 14% de la facturación. Recordó que en 2017 el país exportaba 20% de su producción y en 2025 ese porcentaje asciende a 36%, lo que aumenta la influencia del mercado internacional en la formación de precios internos.
Según Pimentel, EEUU deberá pagar más para sustituir la carne que compraba a Brasil, mientras que este redireccionará la mercadería a China, Chile, Arabia Saudita, Argelia, Egipto y Vietnam, aunque a precios más bajos. Tras conocerse la medida, algunas plantas brasileñas dejaron de comprar ganado y compradores habituales redujeron sus órdenes, generando un período de menor volumen y precios presionados.
La analista indicó que Estados Unidos es uno de los mercados que mejor paga —en promedio 24% más que otros destinos—, pero Brasil es un proveedor muy competitivo, con precios 21% inferiores a los de sus competidores.
Estimó que el 12% del volumen que iba a EEUU podría redistribuirse en 1,5% más a Chile, 1% o 2% a China y Argelia, y un porcentaje similar a Vietnam, que hoy importa 150.000 toneladas, mayormente desde EE.UU. y Argentina, a precios más altos que los brasileños.
Para reemplazar la carne brasileña, EEUU podría recurrir a Australia, Uruguay, Argentina, Paraguay y eventualmente Colombia. Pimentel advirtió que el comercio internacional de carne es una ecuación de “suma cero”: si un mercado pierde un proveedor, debe buscar otros, y estos a su vez reemplazarán esos volúmenes con compras en Brasil, lo que tenderá a reequilibrar la situación.
En cuanto a los precios, sostuvo que EEUU pagará más y Brasil venderá más barato, aunque parte del impacto puede compensarse con la apreciación del real tras el anuncio de los aranceles, “aunque ha estado variando”.
Sobre la oferta, afirmó que la producción de 2025 será apenas inferior a la del año pasado, pero advirtió que el país atraviesa su tercer año de liquidación de hembras, lo que reducirá los vientres disponibles y podría generar menos oferta y precios más altos a partir de 2026.
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