En EEUU sube 12% el ingreso de carne vacuna y se acelera el uso de las cuotas de importación

Según datos del USDA al 19 de mayo, Australia ya utilizó el 47,8% de su cuota anual de exportación hacia Estados Unidos (214.198 toneladas sobre un total de 448.214), mientras que Uruguay ha colocado 7.220 toneladas dentro de su cupo de 20.000 toneladas, lo que representa un avance del 36%. En tanto, Nueva Zelanda lleva utilizado el 35,9% de su cuota (76.631 toneladas sobre 213.402), y Argentina ha ingresado 6.321 toneladas, cubriendo el 31,6% de su volumen asignado. En todos los casos, si se supera el cupo anual, el excedente queda sujeto al pago de aranceles plenos.
En este contexto, las importaciones de carne vacuna por parte de Estados Unidos acumularon 637.108 toneladas hasta el 17 de mayo, con un incremento interanual del 12,1%. Los mayores volúmenes provienen de Australia (158.427 t), Brasil (112.339 t), Canadá (105.229 t) y México (81.253 t). Les siguen Nueva Zelanda (87.825 t), Uruguay (46.740 t), Nicaragua (21.809 t), Argentina (14.939 t) y Paraguay (12.682 t), este último con un aumento interanual superior al 800%. También figuran Costa Rica (5.694 t), Irlanda (1.542 t), Japón (1.289 t) y Chile (23 t).
El mercado cárnico estadounidense continúa operando en 2025 bajo condiciones de oferta ajustada, con un consumo firme y presión sostenida sobre los precios. La combinación de menores niveles de faena local y baja disponibilidad de carne magra sigue impulsando la demanda por producto importado, según el informe semanal de Steiner Consulting Group, preparado para Meat & Livestock Australia.
Durante la semana del 23 de mayo, el comercio fue moderado por el feriado, pero el tono del mercado se mantuvo firme. Las condiciones ajustadas en el canal mayorista y la expectativa de fuerte consumo durante el verano generan un escenario de precios sostenidos para la carne vacuna importada, especialmente los productos magros para mezcla.
El informe de Steiner señala una caída pronunciada en la faena de vacas tanto de carne como lecheras. En términos interanuales, la faena de vacas de carne muestra una baja del 17%, mientras que en vacas lecheras la reducción es del 9%. Esta situación limita la producción doméstica de carne magra, incrementando la necesidad de importar.
A esto se suma un nivel históricamente bajo de existencias en frío: al 30 de abril, los inventarios de carne vacuna almacenada en Estados Unidos totalizaban 189.646 toneladas, una cifra 10,6% inferior al promedio de los últimos cinco años, reflejo de un fuerte consumo interno y una oferta ajustada.
Por otra parte, el número de bovinos en engorde se ubicaba al 1º de mayo en 11,376 millones de cabezas, con una caída de 1,5% frente al mismo período del año anterior. Mientras Texas y Arizona muestran menores ingresos de animales, especialmente por la baja en las entradas desde México, otros estados como Nebraska y Colorado mantienen niveles relativamente estables.
De acuerdo a Steiner, el mercado estadounidense sigue siendo un destino clave para la carne vacuna del hemisferio sur, en un contexto donde la escasez de carne magra local y los bajos inventarios en frío refuerzan el atractivo de los embarques importados. Con la entrada del verano y el impulso del canal gastronómico, se espera que la demanda por cortes para mezcla y fabricación mantenga la firmeza en los próximos meses.



